Los Soprano partían como favoritos en la edición número 59 de los premios Emmy. Los galardones de la
Los Soprano partían como favoritos en la edición número 59 de los premios Emmy. Los galardones de la televisión norteamericana se entregaron en Los Ángeles y contaron con el reconocimiento para Los Soprano en su última temporada. La serie de mafiosos, se alzó con el premio a la mejor serie dramática, mientras que Rockefeller Plaza hizo lo propio en el apartado de comedia. Lo de Los Soprano era más que esperado, aunque lo que no lo era tanto es que ninguno de sus actores consiguiera galardón, lo que puso emoción a la noche. James Spader ganó el Emmy como mejor actor dramático por Boston Legal, y Terry O'Quinn –John Locke de Perdidos– se llevó a casa el correspondiente a mejor secundario en serie dramática. En el terreno de las féminas, Sally Field ganó el Emmy como mejor actriz dramática por Cinco hermanos, y Katherine Heigl –o la doctora “Izzie” Stevens en Anatomía de Grey– a la mejor secundaria. En comedia, la protagonista de Uggly Betty, América Ferrara, se llevó el gato al agua como mejor actriz principal. Su compañero masculino fue Ricky Gervais, gracias a la serie Extras. Por su parte, Jeremy Piven –Ari Gold en Entourage– , y Jaimie Pressly –Joy Turner– en Me llamo Earl-, ganaron los premios a los mejores secundarios de comedia. En cuanto a las miniseries, el western Los protectores se alzó con el máximo galardón. Robert Duvall, su protagonista, también fue recompensado con un Emmy, los mismo que el secundario Thomas Haden Church. Les hizo compañía Helen Mirren, que gracias a Prime Suspect: The Final Act, consiguió el premio a la mejor actriz en una miniserie.
