Los sabios de Cannes han programado una peli de polis “made in Hollywood” para ayudar a digerir las cintas de la seccion oficial, la francesa “Mal de pierres” y la británica “American Honey”.
El guionista de la saga Arma letal parece más que acreditado para entregar otra película de compañeros policías. Y es lo que hace Shane Black dirigiendo Dos buenos tipos, con dos actores rebosantes de personalidad, Russell Crowe y Ryan Gosling, la cosa no es el colmo de la originalidad, pero resulta entretenida, y en un festival como Cannes, siempre repleto de películas sesudas, un film así fuera de concurso ayuda a la digestión de películas con pretensiones.
Sería el caso de Mal de pierres, drama romántico que algunos comentaristas han tachado de cursi. El film de la francesa Nicole García describe los amores del exagerado personaje interpretado por Marion Cotillard, que interactúa con actores como el español Alex Brendemühl, exiliado de la guerra, ya saben cuál, y con Louis Garrel, un soldado, herido por supuesto en una guerra, adivinen cuál.
Por otro lado, se ve que era día de mujeres directoras, la británica Andrea Arnold presentó en la competición American Honey, sobre un equipo de vendedores de productos puerta a puerta, cada uno con sus rarezas a la hora de intentar conseguir suscripciones para una revista, lo que seguramente justifica que se encuentre en el reparto Shia LaBeouf, que definitivamente ha decidido abandonar el cine comercial tipo Transformers. Al grupo se une una adolescente, Sasha Lane, en busca de emociones, por así decir.
