En 2011 se celebra el centenario de uno de los grandes directores de todos los tiempos, Nicholas Ray, nacido el 7 de agosto de 1911. Para conmemorar la efeméride, en el marco del Festival de Venecia, se estrenará un extraño film experimental al que el autor de Rebelde sin causa dedicó mucho tiempo en sus últimos años de vida.
De acuerdo con The New York Times, la viuda de Ray, Susan Schwartz, ha supervisado el montaje final de la cinta, We Can’t Go Home Again, que el realizador rodó entre 1972 y 1976, pero que estuvo retocando hasta su fallecimiento, el 16 de junio de 1979, a consecuencia del cáncer, como quedó recogido en el estremecedor documental de Wim Wenders Relámpago sobre agua.
“Es un film experimental, un film muy difícil y creo que un film visionario” comentó la viuda del cineasta, que ha organizado las notas, el guión, y los storyboards del proyecto.
Tras 55 días en Pekín, Nicholas Ray permaneció muy al margen de la gran industria. Además de intentar sacar adelante diversos proyectos, esos años impartió clases de cine en Nueva York, donde encontró en los jóvenes cineastas el espíritu revolucionario y crítico que le recordó a su propia juventud, en los años 30. Decidió plasmarlo en esta cinta, We Can’t Go Home Again, cuya versión inicial se estrenó por lo visto en el Festival de Cannes, en 1973. Pero después, Ray continuó revisándolo, filmando más metraje y cambiando cosas, con ayuda de sus estudiantes.
Al parecer se trata de un trabajo muy innovador. El film empleó un sistema que Ray denominaba ‘mimage’, que le permitía proyectar las imágenes de diversas cámaras a la vez en la pantalla. Aunque otros cineastas como Abel Gance, Jean-Luc Godard, Stephen Frears y Mike Figgis han fragmentado la pantalla, al parecer, el sistema de Ray es único. “La sofisticación y el poder emocional de las imágenes múltiples de Ray no tienen equivalente, ni siquiera ahora cuando la tecnología digital permite hacerlo de forma sencilla”, comenta Marco Müller, director del Festival de Venecia.
Además, Ray y sus alumnos mezclaron diversos formatos: 8 mm, 16 mm y vídeo de la época. La viuda de Nicholas Ray estuvo involucrada en el proyecto desde el principio, y conservaba todo el material. Al parecer, su colección de material relacionado con Ray es impresionante, pues guarda una colección de artefactos que pocas veces han sido vistos por el gran público.
Entre las curiosidades que guarda la viuda de Nicholas Ray, destaca el primer tratamiento de Rebelde sin causa, que tenía un final distinto. Plato (el joven interpretado por Sal Mineo) acababa disparando a Jim (el personaje de James Dean) y finalmente se mataba, por un error que hacía explotar una granada.
