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Biografía

James Dean

James Dean

24 años ()

James Dean

Nació el 08 de Febrero de 1931 en Marion, Indiana, EE.UU.
Falleció el 30 de Septiembre de 1955 en Cholame, California, EE.UU.

Espíritu de los 50

19 Diciembre 2002

Icono. Leyenda. Mito. Tres películas fueron suficientes para fraguar su inmortalidad.

¿Pero qué tenía este chico de aires tímidos, gesto reconcentrado y mirada triste para que a la vuelta de cincuenta años siga llenando portadas de revistas o carpetas de adolescentes? Quizá no era Bogart, ni Brando, pero le bastó encarnar a la perfección las obsesiones, incomprensiones y rebeldías de toda una generación para granjearse el favor del público. Ya se sabe que el carácter contestatario ha sido siempre un imán para las conciencias, sobre todo si viven adormecidas en la rutina de una vida plana. Y el talento de James Dean llegó en el momento justo, él fue el Elvis de la interpretación, el Warhol de la pantalla, el Che Guevara del cine. Y aunque su luz se extinguió pronto, también su claridad fue deslumbrante.

James Byron Dean nació el 8 de febrero de 1931 en Marion, Indiana. A los pocos años se trasladó a Los Angeles, pero a la muerte de su madre –cuando él contaba 9 años– volvió de nuevo a Indiana, donde vivió en la granja de sus tíos. Pronto, sin embargo, regresó a California para estudiar interpretación en UCLA. Allí trabajó en anuncios, series televisivas y obras de teatro en Broadway. Y aprovechando su estancia en Nueva York completó su formación en el prestigioso Actors Studio.

Comenzó en el cine con trabajos insignificantes –¡Vaya para de marinos! (1951), Un conflicto en cada esquina (1953)–, pero el "alma mater" del Actors Studio, Elia Kazan, ya le había echado el ojo. El director de origen armenio le ofreció su primer gran papel en Al este del Edén (1955), basada en una magnífica obra de John Steinbeck. Antes del estreno de la película ya se hablaba de un nuevo fenómeno llegado del Actors Studio. El trabajo de Jimmy impactó de tal modo que fue nominado al Oscar al mejor actor. Antes de acabar el año confirmó su talento con Rebelde sin causa (1955), sobre la historia trágica de un joven desubicado e incorformista. Su atractivo era incontestable y desde aquel film, el espíritu 'outsider' y romántico de la juventud (qué adecuado resultaba su segundo nombre, Byron) quedó para siempre definido en su persona. Pero estaba escrito… El 30 de septiembre de 1955 James Dean se estrelló con su Porsche Spider y murió en el acto. Tenía 24 años. Antes había hecho testamento con su última película Gigante (1956), por la que logró otra nominación al Oscar, esta vez póstuma. Elizabeth Taylor, compañera de reparto en el film, dijo de él: “Todo el que estuvo en contacto con Jimmy se dio cuenta de que su vida no sería igual otra vez. Sólo Dios sabe de dónde viene un espíritu como ése, que ilumina nuestras vidas como una estrella fugaz”. En poco más de un año, James Dean había marcado una época –“sin él los Beatles nunca habrían existido”, llegó a decir Lennon–, y había hollado para su público el difícil y tortuoso camino hacia la madurez. La actriz Pier Angeli fue su gran amor, pero un amor trágico. Nunca se casaron y Angeli se suicidaría en 1971 tras dejar una nota donde decía que jamás le había podido olvidar.

Filmografía
Gigante (1956)

1956 | Giant

Si una película define de alguna manera a Texas, el estado de “la estrella solitaria” en EE.UU., esa película es sin duda Gigante (1956). Una película tan grande como su título. Adaptación de una célebre novela de Edna Ferber, sigue las andanzas, durante casi una treintena de años, del matrimonio formado por Leslie Lynnton, una chica del Este, y Bick Benedict, un texano de pura cepa, dueño de Reata, un inmenso rancho con un número incontable de cabezas de ganado. Los dos se conocen cuando Bick ultima la compra de un caballo en el Este, y el flechazo es instantáneo. Pero también salen a la luz dos caracteres muy diferentes, y dos modos muy distintos de ver la vida. Bick está acostumbrado a gobernar su rancho como amo y señor: las mujeres pintan poco en un mundo de hombres, y los empleados de origien mexicano son empleados de segunda, apenas dignos de que se les dirija la palabra. Pero el paso del tiempo, la llegada de los hijos, y la riqueza imparable del petróleo, cambiarán su forma de ver las cosas. Con más de tres horas de metraje, George Stevens (Gunga Din, La mujer del año, El asunto del día, Un lugar en el sol, Raíces profundas, La historia más grande jamás contada) ofrece una historia nada convencional, que incluye un estudio psicológico hondo y sutil de sus personajes. Rock Hudson es el marido texano, buena persona pero cabezón, que irá madurando. Elizabeth Taylor da vida a su esposa, una mujer aguda, inteligente y cariñosa, que sabe gobernar su familia, y que sabe sopreponerse a las inevitables dificultades conyugales de todo matrimonio. James Dean, en la que sería su tercera y última película (falleció en un trágico accidente de automóvil, al día siguiente de terminar de rodar todas sus escenas), era Jett Rink, el empleado ambicioso que ha tenido que soportar la arrogancia de Bick durante años, y que por un golpe de fortuna se convierte en magnate del petróleo; pronto descubría que las riquezas no bastan si falta el amor y sobra el resentimiento. La imagen de Dean subido a una torre perforadora, empapado de petróleo, o borracho en la gran fiesta, cobran una fuerza inusitada. Así como la memorable pelea de Hudson defendiendo el derecho de unos mexicanos a tomar algo en una cafetería, o la discusión de hombres atravesada del ingenio femenino de Taylor.

7/10
Al este del Edén

1955 | East of Eden

Adam Trask (Raymond Massey) vive en su rancho californiano acompañado de sus dos hijos, Cal (James Dean) y Aron. Aron es el hijo preferido de Adam, estudiante modelo, trabajador y razonable. En cambio Cal es un rebelde solitario y tiene una actitud desafiante ante la vida que a su padre le disgusta. Para alcanzar el reconocimiento de su padre, Cal se expone a cualquier peligro, hasta que casualmente descubre que su madre, a la que él creía muerta, trabaja en un burdel. Esta película es la que hizo de James Dean una estrella y le convirtió en el icono juvenil de los años 50. Su fuerte y compleja personalidad era muy parecida a la del joven soñador que interpreta en la película. Un gran descubrimiento del denostado Elia Kazan, que vio nominada al Oscar a su película y a su protagonista. El guión está basado en la magnífica novela de John Steinbeck, un escritor que es un pozo inagotable para adaptaciones cinematográficas. La música de Leonard Rosenman es memorable. Una película rodeada de una aureola mítica que ha quedado como el símbolo de una generación.

8/10
Rebelde sin causa

1955 | Rebel Without a Cause

La acción se concentra en un día y comienza con una larga escena en una comisaría en que el inspector Ray (Edward Platt) se entrevista sucesivamente con tres jóvenes conflictivos y con problemas familiares, Jim Stark (James Dean), detenido por vagabundear borracho, Judy (Natalie Wood), confundida con una prostituta, y Platón (Sal Mineo), que ha matado a tiros a un cachorro. Sus vidas se complican cuando, en una carrera de coches hasta un acantilado entre Jim y Buzz (Corey Allen), el novio de Judy, éste muere. Jim, Judy y Platon se refugian en una mansión abandonada, pero cuando llegan los amigos de Buzz buscando a Jim, Platon dispara sobre ellos. El gran director Nicholas Ray consigue su primer y mayor triunfo con esta película, además de ser uno de sus trabajos más personales. Los atractivos de Rebelde sin causa son muchos: la fuerza con que Ray muestra la historia de tres adolescentes desamparados, la perfecta relación interpretativa entre James Dean y Natalie Wood, un sólido guión e inolvidables escenas, como la de la carrera de automóviles o la de la mansión abandonada, donde los tres adolescentes encuentran momentáneamente la felicidad. Fue estrenada un mes después de la muerte de James Dean, lo que le convirtió en un mito.

7/10

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