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Biografía

Wes Anderson

Wes Anderson

51 años

Wes Anderson

Nació el 01 de Mayo de 1969 en Houston, Texas, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 2 premios y 3 nominaciones)

El director inclasificable

08 Mayo 2012

Tiene un estilo propio insólito, marcado por los personajes estrafalarios, el uso de los colores primarios, y un elenco de actores y técnicos que suele trabajar en todas sus películas. Wes Anderson es uno de los cineastas menos convencionales de todos los tiempos.

Nacido en Houston (Texas), el 1 de mayo de 1969, Wesley Mortimer Wales Anderson –su nombre completo– es hijo de una arqueóloga y un publicista. Estudió Filosofía en la Universidad de Texas, donde se hizo muy amigo del posterior actor Owen Wilson.

Dirigió varias obras teatrales antes de coescribir con Wilson el corto Bottle Rocket. Esta obra gustó mucho al realizador y productor James L. Brooks, que decidió producir su puesta de largo, Ladrón que roba a otro ladrón, donde unos estrambóticos individuos deciden desvalijar al ex jefe de uno de ellos. Contó de nuevo con Owen Wilson, su hermano Luke y el veterano James Caan.

Quizás su mejor trabajo sea Academia Rushmore, con el entonces desconocido Jason Schwartzman como uno de los peores estudiantes de una escuela de élite, a pesar de ser el director del periódico local, y de que se muestra capaz de construir un acuario en un campo de béisbol para llamar la atención de su amada, una elegante profesora. De ritmo ágil, supuso la revelación de Anderson como uno de los directores más originales del momento, y confirmó las señas de identidad de su cine, marcado por los personajes marginales en un mundo complejo que no entienden. Junto a Schwartzman, les sacó partido a Bill Murray y a Olivia Williams.

También tiene un enorme interés su siguiente obra, Los Tenenbaums. Una familia de genios, donde un tipo regresa con su peculiar familia tras 17 años de separación fingiendo que sufre cáncer de estómago terminal. Contaba con un reparto de primer orden, con los Wilson y Bill Murray de nuevo, Gene Hackman, Anjelica Huston, Gwyneth Palthrow, Ben Stiller y Danny Glover. El realizador fue candidato al Oscar al mejor guión junto con Owen Wilson.

En Life Aquatic homenajeó al legendario Jacques Cousteau a través de las peripecias de un oceanógrafo interpretado por Bill Murray. A pesar de algunos hallazgos interesantes, en general desaprovecha a actores como Willem Dafoe y Anjelica Huston, y no se sabe adónde quiere ir a parar.

Tampoco lograba sus pretensiones Viaje a Darjeeling, donde tres hermanos (Owen Wilson, Jason Schwartzman y Adrien Brody) viajan a la India para reencontrarse con su madre (Anjelica Huston). Llena de situaciones surrealistas, y a pesar de su brillante factura visual, el conjunto resultaba un tanto anodino.

El cineasta cambió de registro con Fantástico Sr. Fox, donde incursionó por primera vez en el género de los dibujos animados. A Anderson le vino bien cambiar de registro, pues logró un film dinámico, de aire retro, rodada mediante la antigua técnica del stop-motion, lo que le confiere un gran encanto. También resultó muy positivo que se basara por primera vez en una obra ajena, en concreto una novela infantil de Roald Dahl (James y el melocotón gigante), de argumento más sencillo que los de sus otros filmes, y además pensado para el público más joven.

En cualquier caso, Anderson ha vuelto a su línea habitual con Moonrise Kingdom, que une a alguno de sus actores habituales (Bill Murray, Jason Schwarzman) con otros recién llegados, como Bruce Willis y Edward Norton. En los años 60, dos preadolescentes se enamoran y se escapan a terrenos selváticos en una isla de Nueva Inglaterra.

Anderson tiene como pareja a Tara Subkoff, actriz y diseñadora de moda, con la que inició una relación en 2004.

Oscar
2019

Nominado a 1 premio

Oscar
2015

Nominado a 2 premios

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
The French Dispatch

2020 | The French Dispatch

Isla de perros

2018 | Isle of Dogs

Un futuro cercano. Cuando se extiende una epidemia de una enfermedad canina, Kobayashi, alcalde de la ciudad de Megasaki, en Japón, toma la decisión de desterrar a toda la población de perros a la Isla Basura, que tras sufrir los efectos de una erupción volcánica, un terremoto y un tsunami se ha convertido en un vertedero, lleno de desechos, entre los que estos animales tratan de buscar algo comestible, para sobrevivir. Atari, un niño de 12 años tutelado por el primer edil, vuela hasta el lugar en una avioneta destartalada para encontrar a Spots, su mascota, la primera que fue deportada para dar ejemplo. Le ayudan en esta tarea Rex, Boss, King y Duke, cuatro carismáticos canes. Segundo largometraje de stop-motion de Wes Anderson, rodado casi una década después de Fantástico Sr. Fox, que adaptaba un cuento de Roald Dahl; aquí se nota que carece de una base literaria tan imaginativa, por lo que no llega a la altura. Quizás falta desarrollo a los personajes y algo de emotividad que conecte con el espectador. Pese a ser un film de dibujos, renuncia al público infantil por algunos detalles de humor muy negro. Sin embargo, apasionará a los incondicionales del realizador, pues mantiene su potencia visual de siempre, con imágenes caracterizadas por sus colores pastel y la simetría de encuadres. Tampoco faltan sus personajes estrafalarios llenos de simpatía, y el peculiar humor del guión, coescrito por él mismo junto a sus colaboradores habituales Roman Coppola y Jason Schwartzman (primos entre sí y amigos suyos desde la infancia), y el debutante en estas lides Kunichi Nomura, actor de su film El gran hotel Budapest. Todo indica que este último ha ejercido como asesor para los fascinantes homenajes a Japón, y al cine de este país oriental, pues trae a la memoria a realizadores como Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu (aunque los fríos laboratorios remiten a Stanley Kubrick). En la versión original los personajes humanos hablan en japonés, mientras que los perros se expresan en inglés, lo que refuerza el tono surrealista habitual de Anderson. Mientras que la mayor parte de su cine parece abstraerse de la realidad, evitando los temas sociales, aquí se desarrolla con elegancia una apología de la unión entre marginales, para corregir las desigualdades del sistema. También se denuncia la corrupción política. Técnicamente muy cuidada, en Isla de perros resulta especialmente encantadora la historia de amor entre Jefe y la coqueta perra de exposición Nutmeg.

6/10
El Gran Hotel Budapest

2014 | The Grand Budapest Hotel

Imaginativo juego de muñecas rusas a cargo del inclasificable y ocurrente Wes Anderson, que dice haberse inspirado en la obra del genial escritor Stefan Zweig, aunque igual podría afirmar que sus personajes de bigotes son deudores de Hergé y su álbum de Tintín “El cetro de Ottokar”, ya puestos. Una joven en la actualidad se siente profundamente conmovida por la novela “El Gran Hotel Budapest”; un autor, unos años antes, confiesa haber escuchado su historia en dicho hotel sito en una montaña solitaria, de labios del señor Mustafá; y Mustafá recuerda su época de botones del hotel, cuando era Zero, a las órdenes del señor Gustave, dueño del establecimiento y todo un caballero, cuando descubrió el amor y se vio sumergido en una vertiginosa aventura conspiratoria de crímenes a cuento de una herencia. Anderson entrega una narración aventurera de enorme dinamismo, con sugerentes toques surrealistas, en la época del desmembramiento del imperio austrohúngaro previa a la Segunda Guerra Mundial, aunque aludiendo siempre a países ficticios. Y a la hora de apostar por lo grotesco, se permite algún detalle gore o tosco, jugando así al contraste con los modales impecables del señor Gustave. Como hiciera ya en Moonrise Kingdom, el cineasta texano apuesta en El Gran Hotel Budapest por una visión romántica, con una paleta de colores pastel muy estudiada, y acudiendo a encuadres atrevidos y al uso de grandes angulares. En su cuidado guión hay espacio para una idealizada historia de amor, y una bonita relación patrón-subalterno de tipo casi paternofilial, que no paternalista. Destaca además un reparto coral de divertidos personajes estrambóticos, y riesgos como el de un formato de pantalla casi cuadrado, y efectos de miniaturas apenas disimulados, que dan al conjunto un adecuado aire naïf.

8/10
Moonrise Kingdom

2012 | Moonrise Kingdom

Tras debutar en el campo de los dibujos animados con Fantástico Sr. Fox, Wes Anderson vuelve a la imagen real con Moonrise Kingdom, elegida para inaugurar el Festival de Cine de Cannes. Como es habitual, el propio Anderson ha escrito el guión, con la ayuda de Roman Coppola, con el que ya había elaborado el libreto de Viaje a Darjeeling. Años 60, en una isla de Nueva Inglaterra. Sam, un preadolescente, huye del campamento de scouts para reunirse con Suzy, la chica de la que se ha enamorado, y emprender un viaje hacia territorio selvático. Trata de encontrarles el capitán Sharp, de la policía local, mientras que el jefe de scouts Ward también ha emprendido la búsqueda por su cuenta con los otros chicos a su cargo. Como cabía esperar, Anderson se mantiene dentro de su particular mundo personal, marcado por un tono surrealista, personajes estrafalarios, frescos golpes de humor y abundancia de imágenes coloridas. En suma, vuelve a realizar una apología de la excentricidad, con otro joven protagonista con gafas como el de Academia Rushmore, su debut, que a pesar de su apariencia chocante parece tener dotes excepcionales. Una vez más vuelve a estar muy presente la reivindicación de la necesidad de la unidad familiar. A diferencia de otros de sus títulos, como Life Aquatic, que parecía concebido únicamente para sus incondicionales más acérrimos, Moonrise Kingdom tiene un ritmo dinámico, se sigue con interés y logra conmover a través de su exploración del descubrimiento del amor. La huida juvenil de los protagonistas no oculta estar inspirada en "El guardián entre el centeno", el célebre libro de J.D. Salinger. Como es habitual, el realizador ha seducido a conocidos actores. como Edward Norton, Frances McDormand y Bruce Willis, en registros sorprendentes. No puede evitar Anderson ofrecer una vez más la sensación de que en Moonrise Kingdom ha desaprovechado a parte del reparto, como en el caso de la gran Tilda Swinton, que tiene un mínimo papel como asistente social, o el de Harvey Keitel, eficaz, pero breve. Tampoco tienen una enorme presencia esta vez Bill Murray y Jason Schwartzman, sus actores fetiche. Los auténticos reyes de la función son los jóvenes debutantes Jared Gilman y Kara Hayward, así como el resto del reparto juvenil, que logra personajes muy mimetizados con el universo de Anderson.

6/10
Fantástico Sr. Fox

2009 | Fantastic Mr. Fox

El atípico director Wes Anderson, cuenta con un puñado de películas que podríamos denominar “marcianas”, tales como Academia Rushmore, Los Tenenbaums o Viaje a Darjeeling. Eso le ha etiquetado con una vitola de cierto prestigio independiente, de cineasta librepensador y tal, y le ha granjeado un buen número de seguidores que disfrutan de lo lindo con su humor gamberrillo, insustancial y desconcertante, aunque también, por contra, a mucha parte del público sus ocurrencias y argumentos le dejan completamente frío. En esta película, el resultado es más equilibrado de lo que acostumbra debido a dos importantes causas: en primer lugar, Anderson utiliza por primera vez un material escrito ya existente, y en segundo lugar, se trata de una película de dibujos animados. Fantástico Sr. Fox está basada en una novela para niños escrita por Roald Dahl, creador de historias tan célebres como las de Charlie y la fábrica de chocolate o James y el melocotón gigante. Dentro de su producción, este relato es más amable: se trata ni más ni menos que de una sencilla y divertida aventura donde los animales protagonistas son los buenos y los humanos los villanos. Mr. Fox es un zorro que disfruta haciendo lo que sabe, es decir: robar gallinas. Sin embargo, esto tiene sus peligros, y su esposa logra que abandone tales acciones cuando le anuncia que espera un zorrito. Al cabo del tiempo, sin embargo, cuando la familia se ha mudado al interior de un precioso roble con vistas a tres hermosas granjas, el Sr. Fox siente la llamada salvaje y vuelve a las andadas. Entretanto, a la familia, además del pequeño Ash, se le ha sumado el primo Kristofferson, un zorro bastante espabilado y distinguido a quien su primito Ash coge ojeriza enseguida. Las cosas se pondrán tensas cuando los robos del Sr. Fox pongan en peligro a toda la familia y a sus amigos. Anderson cuenta la historia de manera original y ofrece imágenes logradas, combinadas con una música muy rítmica y que retrotraen a los seriales televisivos de dibujos animados (véase la divertida escena del primer robo). También tiene aire retro la confección visual del film -rodado con la técnica de "stop-motion"-, con los personajes animales confeccionados con esmero, un poco como si estuvieran disecados, pero que se mueven en un escenario muy estático y simplificado. La historia es sencilla y adecuada sobre todo para los más jóvenes, aunque las relaciones entre los personajes y algunos diálogos quedarán lejos de sus entendederas. En general hay mucho ritmo y un buen puñado de escenas divertidas. Entre las mejores están los encuentros con la rata (con la genial voz de Willem Dafoe en la versión original), escenificados con un conseguido estilo de 'spaghetti western'. Y hay que alabar la inspirada banda sonora, totalmente sustancial en este film, compuesta por el francés Alexandre Desplat.

6/10
Viaje a Darjeeling

2007 | The Darjeeling Limited

Película a película el texano Wes Anderson se ha ganado una fama de tipo peculiar, con una visión tragicómica de la existencia, muy, pero que muy suya. Su éxito se debe seguramente a que propone historias distintas a lo acostumbrado, bien sea sobre familias de genios (Los Tenenbaums), un alumno de dotes extraordinarias (Academia Rushmore) o una paranoica aventura marina (Life Aquatic). En este caso ofrece más de lo mismo, es decir un planteamiento caprichoso y un desarrollo disparatado, donde nunca se sabe qué puede venir después. Tres hermanos, que no se ven desde hace un año, se dan cita en un tren que viaja por las tierras de la India. Han sido convocados allí por el hermano mayor Francis, que tiene preparada una sorpresa para Peter y Jack: reencontrarse con su madre, que se ha hecho monja en un pueblo perdido del país. Su intención es que realicen un viaje espiritual hasta dar con ella. El film se estrena junto al cortometraje Hotel Chevalier, que narra el encuentro sexual de uno de los hermanos (Jack) con su novia (Natalie Portman) en la habitación de un hotel parisino.  El principal “handicap” de esta película es que la historia que propone Wes Anderson no interesa lo más mínimo. El guión está formado por un conjunto de ideas que a duras penas parecen conducir a un todo unitario, y en cualquier caso muchas resultan prescindibles. Hay humor, pero es un humor difícil, no hecho de gags, sino de situaciones raras –como el ambiente del compartimiento de los hermanos, trasunto del de los hermanos Marx– y de la misma concepción de los personajes, unos tipos algo mastuerzos, los tres con sus señas de identidad: Francis, con la cabeza vendada por un accidente y siempre organizando la vida de los demás; Peter, el recolectador de las cosas de su padre muerto y agobiado porque su mujer está embarazada; y Jack, con una singular relación a distancia con su novia y enamoradizo empedernido. El conjunto puede hacer reír a algunos espectadores y a otros dejarlos completamente indiferentes. El aspecto visual es quizá lo más sobresaliente del film. Anderson sabe crear una atmósfera “ad hoc” para las situaciones surrealistas que plantea, especialmente en las imágenes a cámara lenta, o en los travellings laterales del tren. También destaca el reparto, que sin duda se esfuerza y que incluye a algunos de los actores fetiche de Anderson (Jason Schwartzman, Owen Wilson, Anjelica Huston). Pero es poco bagaje para un film absolutamente anodino.

3/10
Life Aquatic

2004 | The Life Aquatic with Steve Zissou

Steve Zissou es un oceanógrafo famoso por sus documentales estilo Jacques Cousteau. Durante uno de sus rodajes, un tiburón ataca a su tripulación, lo que provoca el fallecimiento del mejor amigo de Zissou. Así que decide organizar una nueva expedición para atrapar al escualo. Antes de partir se presenta Ned, un joven que asegura ser hijo de Zissou, y que acabará acompañándole junto con su habitual tripulación, compuesta por los ‘freaks’ más estrafalarios. Wes Anderson es un joven director de sello muy personal, que mezcla situaciones surrealistas y cómicas, creando una atmósfera muy especial que dio lugar a la magnífica Academia Rushmore y a la interesante Los Tenenbaums. Ciertamente, no se sabe adónde va esta especie de parodia postmoderna de Moby Dick, y algunos magníficos actores están desaprovechados, sobre todo Willem Dafoe, cuyo personaje es anecdótico. Pero Anderson es un tipo con talento que propicia grandes hallazgos, como algunos momentos graciosos o líricos, y la incorporación de animaciones en los fondos marinos, creados por Henry Selick, el responsable de Pesadilla antes de Navidad. Destaca la interpretación de Bill Murray, en el papel de ‘caradura’ simpático que le ha hecho famoso.

4/10
Los Tenenbaums

2001 | The Royal Tenenbaums

Una familia de genios con un punto, largo, de excentricidad. Son los Tenenbaums, cuyos 3 hijos exhiben su talento en distintas disciplinas: Chas es un as de los negocios, Margot escribe teatro, y Richie maneja la raqueta de tenis como nadie. Pero la excesiva racionalización de sus dones produce una disfunción afectiva, que conduce al naufragio vital. Con el correr de los años, los padres viven separados, y cada miembro del clan arrastra en soledad profundas heridas amorosas. El director y coguionista Wes Anderson toma sin duda elementos autobiográficos para su historia, como el divorcio de sus padres, que le tocó vivir con ochos años, o la sensación de no ser comprendido a causa de su sensibilidad artística. Lo que no impide que el film adopte a veces un tono disparatado, de situaciones extremas, que a veces no toma demasiado en serio como el amor imposible entre hermanos adoptivos. Se apunta con acierto el intento de redención de Royal Tenenbaum, el padre (espléndido Gene Hackman), que simula una enfermedad mortal para recuperar el afecto de los suyos. O la necesidad de contar con el apoyo de los demás para salir adelante. El desgarrador grito “Necesito ayuda”, o el simbólico secreto de Margot –lleva doce años fumando sin que nadie lo sepa–, hablan de esa necesidad tan humana de tener alguien a quien abrir el corazón. Con un ritmo agilísimo, y a través de un entorno de colores pastel y música nostálgica, Anderson y Wilson dibujan una galería de personajes entrañables –acierto pleno en el reparto– que, para vivir con aquello que les hace “diferentes”, necesitan el amor de los que les rodean.

4/10
Academia Rushmore

1998 | Rushmore

Max Fischer es un estudiante de la academia Rushmore de dotes extraordinarias. Tras sus gafas de pasta negra y su aspecto de “repelente niño Vicente” se esconde un chico de gran sensibilidad, que no para de organizar actividades extraescolares: clubes de francés, esgrima, apicultura, astronomía; todos los deportes imaginables; dirección de obras de teatro... Además, es el preceptor de un estudiante más joven. Paradójicamente, sus notas no son demasiado buenas. El chico enseguida llama la atención de un millonario, el señor Bloom, padre de alumnos y benefactor del excluvisista colegio. Y de una profesora, la señorita Cross, de la que Max no puede evitar enamorarse, y para la cual se dispone a construir un acuario... ¡en medio del campo de béisbol de Rusmore! Singular película escolar, que no se parece a ninguna otra. Wes Anderson, que también firma el guión, urde una trama divertidísima, de ritmo endiabladamente ágil, donde también hay lugar para alguna lagrimita. El film incluye apuntes biográficos del director, que confiesa que le encantaba montar obras de teatro en el colegio. A la vez, hay tiempo para tocar cuestiones como la búsqueda del amor, la amistad, el perdón, la iniciativa, la ayuda a los demás... El gran descubrimiento del film es el desconocido Jason Schwartzman, que da vida a Max. Le apoyan con enorme fuerza el subvalorado Bill Murray (Atrapado en el tiempo), la actriz Olivia Williams (El sexto sentido) y el veterano Seymour Cassel (candidato al Oscar por su papel en Faces, de John Cassavetes).

7/10
Ladrón que roba a otro ladrón

1996 | Bottle Rocket

Comedia en torno a dos amigos no demasiado bien de la ‘azotea’, que para realizar sus sueños, deciden delinquir. Su víctima será el ex jefe de uno de ellos, en cierto modo otro ladrón. Se unirá a sus esfuerzos un vecino, tan perdedor y ‘colgado’ como ellos.  La historia suena a conocida, pero el toque Anderson siempre depara sorpresas, a pesar de que las situaciones presentadas sean algo reiterativas. De hecho, el film es una prolongación de lo que inicialmente fue concebido como un cortometraje. De todos modos hay un esfuerzo de guionistas y realizador –los entonces novatos Wes Anderson y Owen Wilson– por hacer una película interesante, dentro del campo del cine independiente. Y sobresale el trabajo del veterano actor James Caan, en un pequeño papel.

5/10
The French Dispatch

2020 | The French Dispatch

Isla de perros

2018 | Isle of Dogs

Un futuro cercano. Cuando se extiende una epidemia de una enfermedad canina, Kobayashi, alcalde de la ciudad de Megasaki, en Japón, toma la decisión de desterrar a toda la población de perros a la Isla Basura, que tras sufrir los efectos de una erupción volcánica, un terremoto y un tsunami se ha convertido en un vertedero, lleno de desechos, entre los que estos animales tratan de buscar algo comestible, para sobrevivir. Atari, un niño de 12 años tutelado por el primer edil, vuela hasta el lugar en una avioneta destartalada para encontrar a Spots, su mascota, la primera que fue deportada para dar ejemplo. Le ayudan en esta tarea Rex, Boss, King y Duke, cuatro carismáticos canes. Segundo largometraje de stop-motion de Wes Anderson, rodado casi una década después de Fantástico Sr. Fox, que adaptaba un cuento de Roald Dahl; aquí se nota que carece de una base literaria tan imaginativa, por lo que no llega a la altura. Quizás falta desarrollo a los personajes y algo de emotividad que conecte con el espectador. Pese a ser un film de dibujos, renuncia al público infantil por algunos detalles de humor muy negro. Sin embargo, apasionará a los incondicionales del realizador, pues mantiene su potencia visual de siempre, con imágenes caracterizadas por sus colores pastel y la simetría de encuadres. Tampoco faltan sus personajes estrafalarios llenos de simpatía, y el peculiar humor del guión, coescrito por él mismo junto a sus colaboradores habituales Roman Coppola y Jason Schwartzman (primos entre sí y amigos suyos desde la infancia), y el debutante en estas lides Kunichi Nomura, actor de su film El gran hotel Budapest. Todo indica que este último ha ejercido como asesor para los fascinantes homenajes a Japón, y al cine de este país oriental, pues trae a la memoria a realizadores como Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu (aunque los fríos laboratorios remiten a Stanley Kubrick). En la versión original los personajes humanos hablan en japonés, mientras que los perros se expresan en inglés, lo que refuerza el tono surrealista habitual de Anderson. Mientras que la mayor parte de su cine parece abstraerse de la realidad, evitando los temas sociales, aquí se desarrolla con elegancia una apología de la unión entre marginales, para corregir las desigualdades del sistema. También se denuncia la corrupción política. Técnicamente muy cuidada, en Isla de perros resulta especialmente encantadora la historia de amor entre Jefe y la coqueta perra de exposición Nutmeg.

6/10
El Gran Hotel Budapest

2014 | The Grand Budapest Hotel

Imaginativo juego de muñecas rusas a cargo del inclasificable y ocurrente Wes Anderson, que dice haberse inspirado en la obra del genial escritor Stefan Zweig, aunque igual podría afirmar que sus personajes de bigotes son deudores de Hergé y su álbum de Tintín “El cetro de Ottokar”, ya puestos. Una joven en la actualidad se siente profundamente conmovida por la novela “El Gran Hotel Budapest”; un autor, unos años antes, confiesa haber escuchado su historia en dicho hotel sito en una montaña solitaria, de labios del señor Mustafá; y Mustafá recuerda su época de botones del hotel, cuando era Zero, a las órdenes del señor Gustave, dueño del establecimiento y todo un caballero, cuando descubrió el amor y se vio sumergido en una vertiginosa aventura conspiratoria de crímenes a cuento de una herencia. Anderson entrega una narración aventurera de enorme dinamismo, con sugerentes toques surrealistas, en la época del desmembramiento del imperio austrohúngaro previa a la Segunda Guerra Mundial, aunque aludiendo siempre a países ficticios. Y a la hora de apostar por lo grotesco, se permite algún detalle gore o tosco, jugando así al contraste con los modales impecables del señor Gustave. Como hiciera ya en Moonrise Kingdom, el cineasta texano apuesta en El Gran Hotel Budapest por una visión romántica, con una paleta de colores pastel muy estudiada, y acudiendo a encuadres atrevidos y al uso de grandes angulares. En su cuidado guión hay espacio para una idealizada historia de amor, y una bonita relación patrón-subalterno de tipo casi paternofilial, que no paternalista. Destaca además un reparto coral de divertidos personajes estrambóticos, y riesgos como el de un formato de pantalla casi cuadrado, y efectos de miniaturas apenas disimulados, que dan al conjunto un adecuado aire naïf.

8/10
Moonrise Kingdom

2012 | Moonrise Kingdom

Tras debutar en el campo de los dibujos animados con Fantástico Sr. Fox, Wes Anderson vuelve a la imagen real con Moonrise Kingdom, elegida para inaugurar el Festival de Cine de Cannes. Como es habitual, el propio Anderson ha escrito el guión, con la ayuda de Roman Coppola, con el que ya había elaborado el libreto de Viaje a Darjeeling. Años 60, en una isla de Nueva Inglaterra. Sam, un preadolescente, huye del campamento de scouts para reunirse con Suzy, la chica de la que se ha enamorado, y emprender un viaje hacia territorio selvático. Trata de encontrarles el capitán Sharp, de la policía local, mientras que el jefe de scouts Ward también ha emprendido la búsqueda por su cuenta con los otros chicos a su cargo. Como cabía esperar, Anderson se mantiene dentro de su particular mundo personal, marcado por un tono surrealista, personajes estrafalarios, frescos golpes de humor y abundancia de imágenes coloridas. En suma, vuelve a realizar una apología de la excentricidad, con otro joven protagonista con gafas como el de Academia Rushmore, su debut, que a pesar de su apariencia chocante parece tener dotes excepcionales. Una vez más vuelve a estar muy presente la reivindicación de la necesidad de la unidad familiar. A diferencia de otros de sus títulos, como Life Aquatic, que parecía concebido únicamente para sus incondicionales más acérrimos, Moonrise Kingdom tiene un ritmo dinámico, se sigue con interés y logra conmover a través de su exploración del descubrimiento del amor. La huida juvenil de los protagonistas no oculta estar inspirada en "El guardián entre el centeno", el célebre libro de J.D. Salinger. Como es habitual, el realizador ha seducido a conocidos actores. como Edward Norton, Frances McDormand y Bruce Willis, en registros sorprendentes. No puede evitar Anderson ofrecer una vez más la sensación de que en Moonrise Kingdom ha desaprovechado a parte del reparto, como en el caso de la gran Tilda Swinton, que tiene un mínimo papel como asistente social, o el de Harvey Keitel, eficaz, pero breve. Tampoco tienen una enorme presencia esta vez Bill Murray y Jason Schwartzman, sus actores fetiche. Los auténticos reyes de la función son los jóvenes debutantes Jared Gilman y Kara Hayward, así como el resto del reparto juvenil, que logra personajes muy mimetizados con el universo de Anderson.

6/10
Fantástico Sr. Fox

2009 | Fantastic Mr. Fox

El atípico director Wes Anderson, cuenta con un puñado de películas que podríamos denominar “marcianas”, tales como Academia Rushmore, Los Tenenbaums o Viaje a Darjeeling. Eso le ha etiquetado con una vitola de cierto prestigio independiente, de cineasta librepensador y tal, y le ha granjeado un buen número de seguidores que disfrutan de lo lindo con su humor gamberrillo, insustancial y desconcertante, aunque también, por contra, a mucha parte del público sus ocurrencias y argumentos le dejan completamente frío. En esta película, el resultado es más equilibrado de lo que acostumbra debido a dos importantes causas: en primer lugar, Anderson utiliza por primera vez un material escrito ya existente, y en segundo lugar, se trata de una película de dibujos animados. Fantástico Sr. Fox está basada en una novela para niños escrita por Roald Dahl, creador de historias tan célebres como las de Charlie y la fábrica de chocolate o James y el melocotón gigante. Dentro de su producción, este relato es más amable: se trata ni más ni menos que de una sencilla y divertida aventura donde los animales protagonistas son los buenos y los humanos los villanos. Mr. Fox es un zorro que disfruta haciendo lo que sabe, es decir: robar gallinas. Sin embargo, esto tiene sus peligros, y su esposa logra que abandone tales acciones cuando le anuncia que espera un zorrito. Al cabo del tiempo, sin embargo, cuando la familia se ha mudado al interior de un precioso roble con vistas a tres hermosas granjas, el Sr. Fox siente la llamada salvaje y vuelve a las andadas. Entretanto, a la familia, además del pequeño Ash, se le ha sumado el primo Kristofferson, un zorro bastante espabilado y distinguido a quien su primito Ash coge ojeriza enseguida. Las cosas se pondrán tensas cuando los robos del Sr. Fox pongan en peligro a toda la familia y a sus amigos. Anderson cuenta la historia de manera original y ofrece imágenes logradas, combinadas con una música muy rítmica y que retrotraen a los seriales televisivos de dibujos animados (véase la divertida escena del primer robo). También tiene aire retro la confección visual del film -rodado con la técnica de "stop-motion"-, con los personajes animales confeccionados con esmero, un poco como si estuvieran disecados, pero que se mueven en un escenario muy estático y simplificado. La historia es sencilla y adecuada sobre todo para los más jóvenes, aunque las relaciones entre los personajes y algunos diálogos quedarán lejos de sus entendederas. En general hay mucho ritmo y un buen puñado de escenas divertidas. Entre las mejores están los encuentros con la rata (con la genial voz de Willem Dafoe en la versión original), escenificados con un conseguido estilo de 'spaghetti western'. Y hay que alabar la inspirada banda sonora, totalmente sustancial en este film, compuesta por el francés Alexandre Desplat.

6/10
Viaje a Darjeeling

2007 | The Darjeeling Limited

Película a película el texano Wes Anderson se ha ganado una fama de tipo peculiar, con una visión tragicómica de la existencia, muy, pero que muy suya. Su éxito se debe seguramente a que propone historias distintas a lo acostumbrado, bien sea sobre familias de genios (Los Tenenbaums), un alumno de dotes extraordinarias (Academia Rushmore) o una paranoica aventura marina (Life Aquatic). En este caso ofrece más de lo mismo, es decir un planteamiento caprichoso y un desarrollo disparatado, donde nunca se sabe qué puede venir después. Tres hermanos, que no se ven desde hace un año, se dan cita en un tren que viaja por las tierras de la India. Han sido convocados allí por el hermano mayor Francis, que tiene preparada una sorpresa para Peter y Jack: reencontrarse con su madre, que se ha hecho monja en un pueblo perdido del país. Su intención es que realicen un viaje espiritual hasta dar con ella. El film se estrena junto al cortometraje Hotel Chevalier, que narra el encuentro sexual de uno de los hermanos (Jack) con su novia (Natalie Portman) en la habitación de un hotel parisino.  El principal “handicap” de esta película es que la historia que propone Wes Anderson no interesa lo más mínimo. El guión está formado por un conjunto de ideas que a duras penas parecen conducir a un todo unitario, y en cualquier caso muchas resultan prescindibles. Hay humor, pero es un humor difícil, no hecho de gags, sino de situaciones raras –como el ambiente del compartimiento de los hermanos, trasunto del de los hermanos Marx– y de la misma concepción de los personajes, unos tipos algo mastuerzos, los tres con sus señas de identidad: Francis, con la cabeza vendada por un accidente y siempre organizando la vida de los demás; Peter, el recolectador de las cosas de su padre muerto y agobiado porque su mujer está embarazada; y Jack, con una singular relación a distancia con su novia y enamoradizo empedernido. El conjunto puede hacer reír a algunos espectadores y a otros dejarlos completamente indiferentes. El aspecto visual es quizá lo más sobresaliente del film. Anderson sabe crear una atmósfera “ad hoc” para las situaciones surrealistas que plantea, especialmente en las imágenes a cámara lenta, o en los travellings laterales del tren. También destaca el reparto, que sin duda se esfuerza y que incluye a algunos de los actores fetiche de Anderson (Jason Schwartzman, Owen Wilson, Anjelica Huston). Pero es poco bagaje para un film absolutamente anodino.

3/10
Life Aquatic

2004 | The Life Aquatic with Steve Zissou

Steve Zissou es un oceanógrafo famoso por sus documentales estilo Jacques Cousteau. Durante uno de sus rodajes, un tiburón ataca a su tripulación, lo que provoca el fallecimiento del mejor amigo de Zissou. Así que decide organizar una nueva expedición para atrapar al escualo. Antes de partir se presenta Ned, un joven que asegura ser hijo de Zissou, y que acabará acompañándole junto con su habitual tripulación, compuesta por los ‘freaks’ más estrafalarios. Wes Anderson es un joven director de sello muy personal, que mezcla situaciones surrealistas y cómicas, creando una atmósfera muy especial que dio lugar a la magnífica Academia Rushmore y a la interesante Los Tenenbaums. Ciertamente, no se sabe adónde va esta especie de parodia postmoderna de Moby Dick, y algunos magníficos actores están desaprovechados, sobre todo Willem Dafoe, cuyo personaje es anecdótico. Pero Anderson es un tipo con talento que propicia grandes hallazgos, como algunos momentos graciosos o líricos, y la incorporación de animaciones en los fondos marinos, creados por Henry Selick, el responsable de Pesadilla antes de Navidad. Destaca la interpretación de Bill Murray, en el papel de ‘caradura’ simpático que le ha hecho famoso.

4/10
Los Tenenbaums

2001 | The Royal Tenenbaums

Una familia de genios con un punto, largo, de excentricidad. Son los Tenenbaums, cuyos 3 hijos exhiben su talento en distintas disciplinas: Chas es un as de los negocios, Margot escribe teatro, y Richie maneja la raqueta de tenis como nadie. Pero la excesiva racionalización de sus dones produce una disfunción afectiva, que conduce al naufragio vital. Con el correr de los años, los padres viven separados, y cada miembro del clan arrastra en soledad profundas heridas amorosas. El director y coguionista Wes Anderson toma sin duda elementos autobiográficos para su historia, como el divorcio de sus padres, que le tocó vivir con ochos años, o la sensación de no ser comprendido a causa de su sensibilidad artística. Lo que no impide que el film adopte a veces un tono disparatado, de situaciones extremas, que a veces no toma demasiado en serio como el amor imposible entre hermanos adoptivos. Se apunta con acierto el intento de redención de Royal Tenenbaum, el padre (espléndido Gene Hackman), que simula una enfermedad mortal para recuperar el afecto de los suyos. O la necesidad de contar con el apoyo de los demás para salir adelante. El desgarrador grito “Necesito ayuda”, o el simbólico secreto de Margot –lleva doce años fumando sin que nadie lo sepa–, hablan de esa necesidad tan humana de tener alguien a quien abrir el corazón. Con un ritmo agilísimo, y a través de un entorno de colores pastel y música nostálgica, Anderson y Wilson dibujan una galería de personajes entrañables –acierto pleno en el reparto– que, para vivir con aquello que les hace “diferentes”, necesitan el amor de los que les rodean.

4/10
Academia Rushmore

1998 | Rushmore

Max Fischer es un estudiante de la academia Rushmore de dotes extraordinarias. Tras sus gafas de pasta negra y su aspecto de “repelente niño Vicente” se esconde un chico de gran sensibilidad, que no para de organizar actividades extraescolares: clubes de francés, esgrima, apicultura, astronomía; todos los deportes imaginables; dirección de obras de teatro... Además, es el preceptor de un estudiante más joven. Paradójicamente, sus notas no son demasiado buenas. El chico enseguida llama la atención de un millonario, el señor Bloom, padre de alumnos y benefactor del excluvisista colegio. Y de una profesora, la señorita Cross, de la que Max no puede evitar enamorarse, y para la cual se dispone a construir un acuario... ¡en medio del campo de béisbol de Rusmore! Singular película escolar, que no se parece a ninguna otra. Wes Anderson, que también firma el guión, urde una trama divertidísima, de ritmo endiabladamente ágil, donde también hay lugar para alguna lagrimita. El film incluye apuntes biográficos del director, que confiesa que le encantaba montar obras de teatro en el colegio. A la vez, hay tiempo para tocar cuestiones como la búsqueda del amor, la amistad, el perdón, la iniciativa, la ayuda a los demás... El gran descubrimiento del film es el desconocido Jason Schwartzman, que da vida a Max. Le apoyan con enorme fuerza el subvalorado Bill Murray (Atrapado en el tiempo), la actriz Olivia Williams (El sexto sentido) y el veterano Seymour Cassel (candidato al Oscar por su papel en Faces, de John Cassavetes).

7/10
Ladrón que roba a otro ladrón

1996 | Bottle Rocket

Comedia en torno a dos amigos no demasiado bien de la ‘azotea’, que para realizar sus sueños, deciden delinquir. Su víctima será el ex jefe de uno de ellos, en cierto modo otro ladrón. Se unirá a sus esfuerzos un vecino, tan perdedor y ‘colgado’ como ellos.  La historia suena a conocida, pero el toque Anderson siempre depara sorpresas, a pesar de que las situaciones presentadas sean algo reiterativas. De hecho, el film es una prolongación de lo que inicialmente fue concebido como un cortometraje. De todos modos hay un esfuerzo de guionistas y realizador –los entonces novatos Wes Anderson y Owen Wilson– por hacer una película interesante, dentro del campo del cine independiente. Y sobresale el trabajo del veterano actor James Caan, en un pequeño papel.

5/10

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