Pocos privilegiados habían tenido hasta ahora la ocasión de poder ver la ópera prima de Stanley Kubrick, "Fear and Desire", pues el genial realizador la retiró de circulación e intentó hacerla desaparecer para siempre. TCM emite el film en España el domingo, 27 de enero, a las 22:00.
Stanley Kubrick empezó a trabajar en su debut durante el verano de 1950, cuando tenía 22 años. Acababa de estallar la Guerra de Corea, por lo que le encargó a su amigo Howard Sackler (posteriormente ganador del Pulitzer por su obra La gran esperanza blanca), que le escribiera un guión para un film bélico de un pequeño grupo de soldados cumpliendo una misión. El entonces aspirante a cineasta logró convencer a sus padres y otros familiares para que invirtieran en él una cantidad importante (unos 50.000 dólares) pero insignificante en relación a lo que por entonces costaban los largometrajes de Hollywood.
En poco tiempo, Kubrick había encandilado a unos pocos actores teatrales, como Paul Mazursky, posteriormente realizador, que por aquel entonces interpretaba obras en el circuito alternativo conocido como off-Broadway. Rodó en 30 días en verano, en diversas localizaciones de California, con la asistencia de diversos amigos en el equipo técnico y de su entonces esposa, Toba Metz, de la que enseguida se divorciaría, como script. El proceso de postproducción resultó ser mucho más complicado de lo que Kubrick había previsto, pues por ejemplo, había encargado una partitura a Gerald Fried, pero no contaba con que iba a necesitar 23 músicos para interpretarla, lo que requería de más dinero del planeado.
Finalmente consiguió montar y sincronizar el film, y se lo mostró a Joseph Burstyn, distribuidor que había llevado a Estados Unidos las más importantes películas del Neorrealismo italiano. Éste accedió a estrenarla en cines, y sugirió el título definitivo: Fear and Desire. Obtuvo una buena respuesta de la prensa, y los críticos supieron detectar el potencial del futuro realizador de 2001: una odisea del espacio. Pero apenas recaudó dinero. Kubrick se concentró en otros proyectos, y acabó abominando de ella. "Es una versión en 35mm de lo que los estudiantes de cine ruedan en clase en 16. Nuestras ideas eran buenas, pero no sabíamos cómo ponerlas en práctica con dinamismo", llegó a declarar el realizador.
Cuando Joseph Burstyn falleció, Stanley Kubrick decidió retirar él mismo las copias en circulación, y supervisó en persona la destrucción del negativo original. El film se habría perdido para siempre de no ser porque Kodak, la compañía donde había encargado el revelado de los negativos, guarda siempre una copia para sus archivos personales. Gracias a esto, el film empezó a circular de nuevo, cuando seguía con vida Kubrick, que firmó en 1994 un comunicado renegando de su trabajo. "Se trata de un fallido ejercicio de cineasta aficionado".
Reseña crítica del film aquí.
