Una monumental estatua de Alfred Hitchcock domina la playa de Dinard, la ciudad más “british” de la Costa Esmeralda. Sobre sus espaldas, dos pájaros forman parte del grupo escultórico que evoca una de sus películas más famosas. Por un momento se puede dudar, pues los pájaros se animan y emprenden el vuelo. Pero no, no son el resultado de efectos especiales, sino pájaros de pluma y hueso, se podría decir, que vienen a posarse sobre la estatua. Una forma –ecológica– que nos anuncia la agitación que Dinard vive durante unos días a causa del 23 Festival de Cine Británico.