Decine21

Zona friki

This is the End: el mundo se acaba

Según las profecías mayas, tenemos apocalipsis mañana, pues el 21 de diciembre el mundo se acaba. ¡Eso es to-to-to--to-to

This is the End: el mundo se acaba

Según las profecías mayas, tenemos apocalipsis mañana, pues el 21 de diciembre el mundo se acaba. ¡Eso es to-to-to--to-to todo, amigos! Así que éste es mi último post. Ha sido un verdadero placer haber estado escribiendo unas líneas para lectores tan distinguidos como vosotros, por lo que espero que tengáis un fin de fiesta estupendo.

Y ahora que el mundo toca a su fin... ¡Está bien! Voy a haceros una difícil confesión: ¡He visto todas las películas de adolescentes ochenteras de Rob Lowe, Matt Dillon, Molly Ringwald y John Cusack! No, no soy gay si es que esperabais que fuera a revelar eso.

Coincidiendo con esta fecha tan señalada, se estrena una pequeña película española, Los días no vividos, que sólo podrán ver los que acudan a la primera sesión, claro, pues luego la Tierra se irá a la porra, así que no sé yo si está bien escogido el día del estreno.

Puesto que nos han citado para el pase de prensa en un sitio que según ponía en la puerta era un videoclub (luego resultó que tenía una excelente sala de proyección) y el cine español por regla general te hace desear que llegue el apocalipsis, me temía lo peor. Pero la ópera prima de Alfonso Cortés-Cavanillas tiene cierto interés.

Viene a ser la versión cañí de Melancolía, de Lars Von Trier, cuyos protagonistas parecían totalmente angustiados (su desesperación era sobrecogedora). Por contra, aquí, según el film nos lo tomaríamos con algo más de tranquilidad: uno se queda en el bar jugando a las tragaperras y tomando la última (lo de la penúltima no colaría en una situación así), otros cenan con los colegas, alguno aprovecha sus últimos momentos con la novia, un tipo se pasa toda la peli fumando porros... No se sabe por qué en las películas apocalípticas españolas las gentes huyen de las ciudades y se forman atascos pantagruélicos en las carreteras. ¿Dónde van? ¡Si la Tierra se va a ir a la porra en todas partes igual!

¿Qué haría el autor de "La mansión del terror" si sólo le quedaran unas horas de vida? ¿Un maratón de la saga de Alien? ¿Me pondría hasta las cejas de chorizo frito teniendo en cuenta que el colesterol habría dejado de preocuparme? Uno tiende a pensar que se organizará en tal tesitura un súper planazo, pero igual pasa lo mismo que en las macrofiestas de Nochevieja, que piensas que vas a correrte la mayor juerga de tu vida y luego te pasas la noche en la cola de la barra libre para que te pongan 'garrafón'. O sea, que me resulta verídico lo que advierte la película, que igual llega el fin del mundo y nos lo pasamos perdiendo el tiempo. Así lo ponía también de manifiesto 4:44 Last Day on Earth, de Abel Ferrara, donde Willem Dafoe aprovechaba el poco tiempo de vida que le quedaba hablando por Skype, yendo a ver a su camello y en suma no haciendo nada de interés.

Pues nada, este post tiene que ser corto necesariamente, pues aún tengo que pensar cómo voy a pasar mis últimos momentos. He pensado que podría redactar mi propio epitafio, para publicarlo en el blog, aunque pensándolo bien da igual, pues, ¿quién lo iba a leer?

Feliz Navidad, aunque no se vaya a celebrar, porque no vamos a pasar de hoy.

Lo último del mundo del cine

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot