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Biografía

John Cusack

John Cusack

54 años

John Cusack

Nació el 28 de Junio de 1966 en Evanston, Illinois, EE.UU.

El genio sencillo

15 Noviembre 2007

Es fácil identificarse con John Cusack en cada una de sus películas. No le va la tipología del héroe, sino la del hombre corriente. Y ahí radica su fuerza.

Ésa es su mejor arma, que no se diferencie en nada de cualquier tipo que anda por cualquier ciudad de cualquier país. John Cusack nunca será una estrella, una estrella al uso quiero decir, del tipo Tom Cruise o Brad Pitt. No le va. Su rostro no tiene ningún rasgo definido, tampoco su modo de expresarse, y, sin embargo, cada papel que interpreta resulta extraordinariamente convincente. Es por eso que es difícil destacar uno sobre los demás, porque todos son tan iguales como diferentes, es decir tan normales (y ricos) como los caracteres de los tipos que pululan por las calles. John Cusack tiene gancho, eso sí, y normalmente cae bien. La clave está en los guiones que elige.

John Paul Cusack nació el 28 de junio de 1966 en Evanston (Illinois), y es hijo de Richard (actor y productor de cine) y Nancy (profesora). La profesión su padre tiene bastante que ver con que sus cuatro hermanos sean actores: Joan, Susie, Bill y Ann, aunque él ha resultado ser el más listo de la clase. Pronto comenzó a hacer sus primeros pinitos sobre el escenario en el Piven Theater Workshop de Chicago y a los 17 años debutó en el cine con Class (1983), una comedieta en la que también participaba Jacqueline Bisset. Dos años más tarde John Cusack protagonizó su primera película (Juegos de amor en la universidad), de la mano de Rob Reiner, y desde entonces se ha convertido en un actor muy prolífico, con cuarenta y tres películas en su haber hasta el momento. Pero ha ido subiendo muy poco a poco.

Tras algunas primeras películas destacadas, como Cuenta conmigo (1986), Al filo de la noticia (1987) o Creadores de sombras (1989), John Cusack encontró el éxito junto a Anjelica Huston y Annette Bening en Los timadores (1990), adaptación de Stephen Frears de la novela de Jim Thompson. A partir de ese momento su nombre comenzó a sonar y su presencia se hizo más importante, hasta su consagración definitiva de la mano de Woody Allen con el papel de David Shayne en Balas sobre Broadway (1994). Sus siguientes trabajos demostraron su enorme versatilidad: comedia (El balneario de Battle Creek), thriller (City Hall), acción (Con Air (Convictos en el aire)), drama (Medianoche en el jardín del bien y del mal) o película de guerra (La delgada línea roja). Luego, tras interpretar a un joven Rockefeller en la soberbia Abajo el telón (1999), John Cusack entró en su periodo interpretativo más rico y original. Protagonizó la ópera prima del loco Spike Jonze, con el inolvidable personaje de un titiritero en la paranoica Cómo ser John Malkovich (1999), pero sobre todo escribió, produjo y protagonizó Alta fidelidad (2000), un original análisis sobre el amor basado en la novela de Nick Hornby y por el que John Cusak recibió las nominaciones más importantes de su carrera (BAFTA y Globo de Oro). La película es uno de los proyectos de la productora fundada por el actor, New Crime, con la que también ha llevado a cabo varias obras teatrales en Chicago.

En sus últimos películas, John Cusack ha mantenido un alto nivel interpretativo y han sido acogidas muy favorablemente por el público: Serendipity, junto a Kate Beckinsale, el sorprendente thriller Identidad, y El jurado, con Rachel Weisz. No tan buen recibimiento tuvo sin embargo La cosecha de hielo, fallida comedia criminal de Harold Ramis. Hizo bien John Cusack al regresar más tarde al romanticismo más clásico con ... Y que le gusten los perros (2005), junto a la guapa Diane Lane, en la que daba vida a un tipo que buscaba un amor tan grande como el de la película Doctor Zhivago. Ahora John Cusack tiene por estrenar varios filmes, pues el 2007 ha sido muy prolífico para él: El drama La vida sin Grace, los thrillers The Contract y Negocios de guerra, en el que también ha escrito el guión, y la comedia El niño de Marte.

Filmografía
Tierra de violencia

2019 | Never Grow Old

Curioso western oscuro de producción europea, transcurre en un pueblo en la ruta del Oeste hacia California. Ahí Patrick, de origen irlandés, casado y con dos niños, sale adelante como carpintero, lo que supone entre otras cosas fabricar ataúdes y ejercer de enterrador. El lugar es relativamente pacífico por la autoridad del puritano reverendo, que ha prohibido el alcohol y las malas mujeres. Pero la llegada de Dutch con unos secuaces la mar de siniestros –uno de ellos, Mudito, lleva en el bolsillo la lengua que le arrancaron los apaches–, altera la tranquilidad, y pronto reabren el saloon, dando rienda suelta a los viciones supuestamente erradicados. Escribe y dirige el film el desconocido Ivan Kavanagh, que se esmera en la ambientación, con una atractiva fotografía de claroscuro que recuerda a los cuadros de Rembrandt. Cuenta con un buen reparto de actores que han conocido tiempos mejores, como Emile Hirsch y John Cusack, que componen con laconismo a sus personajes. La idea es orillar cualquier visión idílica y legendaria del viejo Oeste, para ofrecer a cambio un cuadro violento y sucio –"no llegarás a viejo", es lo que reza el más expresivo título original–, que tal vez se acerque más a la realidad, pero al que le falta encanto.

5/10
Arsenal

2017 | Arsenal

JP y Mikey son los hermanos Lindel. Mientras que el primero se gana bien la vida como constructor, el otro está metido en negocios turbios. Cuendo éste es secuestrado, su hermano JP estará dispuesto a cualquir cosa para salvarle. Violento y lamentable producto criminal, con una calidad visual deficiente y un exceso de sanguinolento sin mucho sentido. La dirección es torpe y el guión poco atractivo. Llama mucho la atención cómo el reparto, con nombres sobradamente conocidos, ha caído en las redes de semejante subproducto. Absolutamente ridículo el maquillaje de Nicolas Cage, un capo mafioso con una nariz que le asemeja a un payaso.

3/10
Cell

2016 | Cell

Dragon Blade

2015 | Tian jiang xiong shi

Huo An es un comandante de la Brigada de Protección de las regiones occidentales, que se ve envuelto en las garras del mal y queda esclavizado.

Chi-Raq

2015 | Chi-Raq

Maps to the Stars

2014 | Maps to the Stars

Ácida y estrambótica mirada al mundo del cine servida por un experto en películas de atmósfera malsana, el canadiense David Cronenberg, que maneja un guión de Bruce Wagner, personaje de irregular carrera como guionista, director, productor e incluso ocasional actor. El título, más o menos irónico y de doble sentido, alude a los mapas para turistas que permiten teóricamente saber donde viven o vivieron en Hollywood las grandes estrellas de cine. Por un lado seguimos a la popular y rarita actriz Havana Segrand, sobre la que siempre ha pesado la sombra de su madre actriz, que murió en un incendio; y que acoge como ayudante a la recién llegada a Hollywood Agatha, recomendada por Carrie Fisher, que la conoció en Twitter. Por otro lado tenemos a una familia de cine, los Weiss, con el insoportable actor adolescente Benjie, y sus padres Stafford, escritor, y Christina, algo parecido a una agente de Benjie. A medida que los conocemos sabremos que Agatha es la hermana de Benjie, y que ambos son hijos del incesto, Stafford y Christina son hermanos. Verdaderamente lo que se nos cuenta en Maps to the Stars no logra interesar demasiado, se reduce a una broma hueca. En otras ocasiones el retorcido Cronenberg nos ha sumergido en los demonios ocultos del ser humano, y al menos lograba perturbarnos, nos recordaba que todos albergamos dentro un lado oscuro, egoísta y desagradable, al que a veces concedemos desacertadamente el control, con imprevisibles consecuencias. Su intención de hacer lo mismo en ese subgénero de cine dentro del cine no logra dar con el tono, sus personajes no despiertan empatía, a pesar del lustroso reparto donde las mejores composiciones son para Julianne Moore y Mia Wasikowska. La humorada negra no tiene maldita la gracia, ocurrencias como la de un niño que "ve muertos" –¿un chiste, que justifica la presencia de Olivia Williams, que actuaba en El sexto sentido?– no se entienden, tampoco la ocurrencia incestuosa. Y cuando llega la violencia desagradable –que llega, son cosas del carácter de Cronenberg, no puede evitarlo, como el escorpión–, el asesinato a Oscarazo –u otro premio contundente y pesado– limpio, deja al espectador absolutamente atónito.

4/10
El encargo

2014 | The Bag Man

El matoncillo Jack, después de ejecutar algunos encargos criminales de parte de su jefe, debe permanecer en un motel custodiando una bolsa cuyo contenido no debe mirar. A lo largo de la noche se cruzan en su camino personajes variopintos. Thriller con muy escasa gracia, donde la intriga sobre el contenido de la bolsa a que alude el título original importa al espectador un bledo, se trata de un patético "mcguffin". Los protagonistas, John Cusack y Robert De Niro, están muy perdidos, especialmente el segundo, muy pasado de rosca en su histrionismo.

3/10
The Prince

2014 | The Prince

Paul, padre de familia viudo, oculta su pasado criminal, tras rehacer su vida dentro de la ley como mecánico. Un día, su hija Beth deja de responderle al teléfono y abandona la universidad. Cuando empieza a indagar con ayuda de una compañera de clase de la muchacha, descubrirá que ha sido secuestrada por Omar, un mafioso que pretende vengarse de él porque asesinó a su esposa y a su pequeña hija. Aunque cuenta con un punto de partida trillado, The Prince podría haber sacado tajada al tema de la redención. Pero se queda en un thriller ligero, de desarrollo poco imaginativo, con secuencias de acción rudimentarias. El especialista en thrillers de bajo presupuesto Brian A. Miller demuestra no tener ninguna pericia para que su película se distinga de cualquier producción similar. El tal Miller cuenta con un reparto de viejas glorias en horas bajas, como Jason Patric, de nuevo a sus órdenes tras la desconocida The Outsider, que apenas se esfuerza con su tópico personaje protagonista, o Bruce Willis, que aporta su tono sarcástico habitual a un villano de manual. En todo caso, se salva un creíble John Cusack, como antiguo amigo del personaje central. En todo caso, esta insulsa producción sólo resulta recomendable para un público muy poco exigente.

4/10
Secuestrada

2014 | Reclaim

Shannon viaja con su marido a Puerto Rico para adoptar una niña; sin embargo, las cosas no serán fáciles y descubrirán que la agencia de adopción no es trigo limpio. Thriller dramático medianamente entretenido, pero de insulso desarrollo y del que se espera más debido sobre todo al solvente reparto, con rostros tan conocidos como el de John Cusack, Ryan Phillippe o Rachelle Lefevre.

4/10
Fuga al límite

2014 | Drive Hard

Keller roba nueve millones de dólares y secuestra a un expiloto de carreras para huir de la policía.

Love & Mercy

2014 | Love & Mercy

Los Beach Boys irrumpieron en los años 60 y pronto se convirtieron en uno de los grupos más importantes de Estados Unidos. Famosos por sus cuidadas melodías, con variedad y mezclas de voces armónicas y mucha instrumentalización, se ganaron el favor del público y la crítica, con temas ya legendarios como el primerizo “Surfin’ USA”, “I Get Around”, “Good Vibrations" o “God Only Knows”, este último incluido en su rompedor álbum Pet Sounds (1966), considerado por el mismísimo Paul McCartney como “el mejor disco vocal jamás grabado”. El alma del grupo eran los tres hermanos Wilson y más especialmente Brian Wilson, compositor de la banda y creador virtuoso del sonido de los Beach Boys. Pero, como suele ocurrir, la banda tuvo sus luces y sus sombras. Love & Mercy explora sus sombras, que tienen que ver con las penalidades que sufrió Brian, quien empezó a tener manías, paranoias, problemas que afectaron a su estabilidad mental tras la publicación de Pet Sounds. El LSD entró en su vida y las relaciones entre los miembros de la banda se tensaron. Brian quedó finalmente apartado y durante años fue sometido a penosos tratamientos psiquiátricos. Productor de películas tan notables como Hacia rutas salvajes, El árbol de la vida o 12 años de esclavitud, en su segunda película como director -tras la lejana Old Explorers, de 1990- Bill Pohlad retrata la vida de Brian en dos tiempos: el primero en la época más creativa y rompedora, que coincidió con el afloramiento de sus desequilibrios; el segundo, veinte años después, a mediados de los 80, cuando vivía aletargado, presa de los medicamentos y los abusos de su médico, y su vida había perdido cualquier aliciente. Hasta que apareció una mujer llamada Melinda Ledbetter. Pohlad procura mantener la objetividad, la distancia, gracias a un guión de Oren Moverman y Michael A. Lerner que evita detenerse demasiado en muchos aspectos de la vida de Brian, y busca narrar la historia con pinceladas sueltas (a veces tan importantes como la dolorosa relación con su padre), centrándose más en la persona, en el temperamento, que en los hechos. Se agradece por tanto que no se agote al biografiado, pero a veces, la película está tan lejos de la hagiografía como de la narración apasionada (se echa de menos, por ejemplo, más música) y el conjunto puede resultar algo frío. De todas formas, el atractivo de Love & Mercy es innegable, y los contados momentos emotivos funcionan. Y es que la vida real tiene mucho peso. Y el espléndido reparto ayuda, gracias a un casting muy ajustado, con un excéntrico Paul Dano, un John Cusack muy 'zombie', un ambiguo y astuto Paul Giamatti y una luminosa Elizabeth Banks que es un verdadero ángel.

6/10
Grand piano

2013 | Grand piano

El alicantino Eugenio Mira dio muestras de su talento en The Birthday, pero decepcionó bastante con su segundo trabajo, Agnosia. Ahora, recupera el fuelle con Grand Piano, una producción española rodada en inglés, con actores reconocidos internacionalmente, que aspira a tener repercusión a nivel mundial. Le produce Rodrigo Cortés, que precisamente triunfó internacionalmente con Buried (Enterrado). Si aquélla transcurre íntegramente en un ataúd, Grand Piano no se queda manca, pues a excepción de un prólogo –que se podían haber ahorrado– y el epílogo, tiene lugar a lo largo de un concierto de música clásica en Chicago. El recital supone la reaparición de Tom Selnick, un virtuoso del piano que reaparece años después de una funesta interpretación. En la partitura encuentra inquietantes mensajes de un francotirador que está apuntándole a él y a su esposa, estrella del cine que asiste al evento. Si no hace lo que le pida, apretará el gatillo... En su imitación clara del cine de Alfred Hitchcock, Grand Piano recuerda mucho a los poco originales pero amenos thrillers de Brian de Palma, sobre todo en una (excelente) secuencia en la que se llega a partir la pantalla en dos. Como el italoamericano, Mira parece inspirado en la obra del Mago del Suspense, en concreto en la célebre e inimitable secuencia concertística del final de El hombre que sabía demasiado. Pero Mira logra apabullar con sus brillantes movimientos de cámara que aportan gran dinamismo a Grand Piano a pesar de su escenario casi único. Le beneficia su enorme elegancia, recogida del autor de Con la muerte en los talones, que tiene su máxima expresión en un afortunado corte que pasa de lo que iba a ser un terrible degollamiento al arco de un violonchelo. A una altura superior a lo habitual, el “hobbit” Elijah Wood da la talla como músico con miedo escénico. También sorprende John Cusack, presente en la mayor parte del metraje únicamente con su voz, como psicópata a pesar de la enorme simpatía que habitualmente transmite este actor. Grand Piano tiene un gran mérito y podría haber sido memorable, aunque se le puede reprochar alguna pega, como que exige suspender la incredulidad ante el hecho de que un virtuoso del piano sea capaz de mandar mensajes por el móvil mientras ejecuta obras de enorme complejidad. En cualquier caso, el espectador que entre en el juego, pasará un rato agradable.

6/10
Caza al asesino

2013 | The Frozen Ground

Anchorage, Alaska, década de los 80. El detective Jack Halcombe investiga el hallazgo de varios cadáveres de mujeres desperdigados por un amplio territorio. La aparición de una superviviente, joven prostituta, y las pesquisas de Halcombe acabarán por determinar que el sospechoso es Robert Hansen, un hombre con serios antecedentes, que parece llevar una vida normal junto a su familia. Film basado en hechos reales, lo cual ofrece una perspectiva de la historia bastante estremecedora. Dirigida sin estridencias por el debutante Scott Walker, la trama, tristona y desasosegante, se despliega de modo convencional, con la investigación policial llevada a cabo en los ambientes turbios y malsanos del lugar y, una vez localizado al culpable, con la posterior e incesante búsqueda de pruebas de sus delitos. Sin ellas, el poli Halcombe sabe que el asesino escapará de sus crímenes. Nicolas Cage ofrece una correcta interpretación, más sobria que en la mayoría de sus películas, mientras que John Cusack y Vanessa Hudgens se muestran convincentes.

5/10
Código de defensa

2013 | The Numbers Station

Emerson Kent es un agente de operaciones encubiertas de la CIA que, tras caer en desgracia y salir de una operación, es enviado a una estación de radio en donde tendrá que proteger a una mujer, Katherine, operadora de códigos. En teoría se trata de un trabajo rutinario, nada peligroso. Sin embargo, pronto se encontrarán con un complot que amenaza con acabar con sus vidas. El director danés Kasper Barfoed (El tesoro de los caballeros templarios: El arca) dirige este convencional thriller sobre el mundillo secreto de la CIA, con agentes que traicionan y asesinan a las primeras de cambio. La película entretiene aunque queda claro desde el principio que no estamos ante la séptima maravilla del mundo. Ayudan a sacar a flote la historia las intensas interpretaciones de John Cusack y Malin Akerman.

4/10
El mayordomo

2013 | The Butler

La historia de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, a través de los ojos de Cecil Gaines, que trabajó como mayordomo en la Casa Blanca, desde los días de la presidencia de Eisenhower hasta los de Reagan. El film, a modo de película río, arranca con la niñez de Cecil y el asesinato de su padre, que cultivaba campos de algodón. Una serie de carambolas propician la dedicación profesional de Cecil en ambientes refinados, lo que le empuja a ser considerado para un puesto que le lleva a servir a siete presidentes. Un sueldo razonable –aunque inferior al que perciben sus iguales blancos– le permite sacar adelante a su familia, aunque deberá afrontar el alcoholismo de su esposa Gloria, el activismo político, que no entiende, de su hijo Louis, y la decisión del otro, Charlie, por ir a luchar a Vietnam. Lee Daniels, director de cintas duras como Shadowboxer, Precious y El chico del periódico (The Paperboy) entrega sin duda la que es su película más comercial y digerible por el gran público, basada en un caso real relatado en un artículo periodístico de Will Haygood. Firma el guión de la cinta Danny Strong, autor de los libretos de las “tv-movies” políticas Game Change y Recuento. El mayordomo es una cinta agradable de ver, con un reparto casi siempre acertado, donde se llevan la mejor parte interpretativa Forest Whitaker (Celil), Oprah Winfrey (su esposa Gloria) y David Oyelowo (el hijo de ambos, Charlie). De hecho son sus conflictos dramáticos los que mejor funcionan: el padre que ha conocido un estado de las cosas y desea lo mejor para su familia, confiando en el sistema, aunque acabará cuestionándose las cosas, al estilo de lo que hacía Anthony Hopkins en Lo que queda del día; la madre que padece ciertas desconsideraciones de su esposo –nunca ha movido un dedo para enseñarle la Casa Blanca–, mantiene la unidad familiar como puede y es tentada por consuelos que mitiguen las ausencias de Cecil; y el empuje generacional del hijo que pelea por el cambio, aunque pueda preguntarse acerca de si el precio del distanciamiento de su padre no es demasiado alto. Algo más ambigua es la consideración que merece la dedicación profesional de servir como mayordomo, pues aunque se inserta una acertada reflexión de Martin Luther King sobre la ética del trabajo, no deja de presentarse como un trabajo de segunda fila, tal vez porque en este caso su desempeño va unido a las consideraciones raciales. Cuando se quiere hacer un gran fresco histórico, el devenir de los Estados Unidos en la última mitad de siglo, se corre el riesgo de la simplificación y el academicismo, que no acaba de sortear con éxito Daniels. De hecho los presidentes que desfilan por la pantalla son pobres esbozos sin alma, especialmente ridículo resulta Nixon, al que John Cusack no logra insufla el necesario carácter, más allá de que se quiera ofrecer de él una descripción decididamente poco partidaria. Y el colofón con Obama, aunque razonable, resulta algo previsible y carente de la necesaria emoción.

6/10
El enigma del cuervo

2012 | The Raven

En El hombre de Chinatown, fallida intentona de Wim Wenders de triunfar en Hollywood bajo la tutela de Francis Ford Coppola en la producción, el escritor Dashiell Hammett se veía envuelto en una trama de asesinatos típica de sus novelas. También iba en la misma línea El secreto de los hermanos Grimm, de Terry Gilliam, protagonizada por los célebres recopiladores de cuentos infantiles. Ahora, James McTeague, delfín de los hermanos Wachowski que ejerció como ayudante de dirección en Matrix, y que debutó como realizador con V de vendetta, hace lo propio con el autor romántico y precursor del decadentismo Edgar Allan Poe, inventor del relato detectivesco y referencia universal de la literatura de terror. El enigma del Cuervo, con un guión de Hannah Shakespeare (La boda de mi mejor amigo) y el debutante Ben Livingston, se sitúa en 1849, durante los últimos días del autor de "La caída de la Casa Usher", cuando tiene problemas con el alcohol y sobrevive publicando críticas literarias para un periódico cuyo director no comulga con su excesiva sinceridad. No resulta extraño que el padre de Emily Hamilton, su amada, desapruebe la relación. Mientras ultima con Emily un plan para anunciar en un baile de disfraces su boda, la policía investiga un asesinato que copia al pie de la letra el que se narra en el relato del escritor "Los crímenes de la calle Morgue". Será la primera de una serie de reconstrucciones de los pasajes más macabros de Poe, que ayudará al detective Emmet Fields a investigar el caso. McTeague filma un thriller convencional pero lo suficientemente ameno, donde sobresale una ambientación gótica de lo más sugerente. En El enigma del cuervo sorprende, como era de esperar, la caracterización de John Cusack, que compone un Edgar Allan Poe muy de carne y hueso, genial como escritor pero con problemas graves y cierta propensión al egocentrismo. El director ha escogido para acompañarle a un casting ajustado, donde Alice Eve (Ni en sueños) demuestra su potencial interpretando a la novia del protagonista, mientras que el gran Brendan Gleeson consigue dar humanidad al obstinado padre de ésta. En El enigma del cuervo no pretende mantener a ultranza la rigurosidad histórica y se toma numerosas licencias que los incondicionales de Poe captarán inmediatamente. Por poner un ejemplo, una de las víctimas de los asesinatos es nada menos que su rival, Rufus Wilmot Griswold, que en la realidad le sobrevivió y se dedicó a difamarle tras su muerte. Sin embargo, los amantes de su legado literario disfrutarán con las numerosas referencias a sus escritos, que por otro lado no entorpecen el visionado para los profanos. Lo mejor, es que Teague ha logrado captar el romanticismo del responsable del poema "Annabel Lee", pues la historia de amor reñido pero incondicional y desgarrador es sin duda lo más interesante del film.

6/10
El chico del periódico (The Paperboy)

2012 | The Paperboy

1969. Jack Jansen (Zac Efron) reparte periódicos en Lately, su pueblo de Florida. Vive con su padre, editor de un diario local. Su hermano mayor, Ward (Matthew McConaughey), vive en Miami y trabaja para el Miami Times. Viajará hasta su pueblo junto a su compañero periodista Yardley (David Oyelowo) para investigar el caso del asesinato de un sheriff, por el cual un tal Hillary Van Wetter (John Cusack) ha sido condenado a muerte. Ward ha llegado hasta allí movido por una tal Charlotte (Nicole Kidman), mujer ligera de cascos que mantiene correspondencia con presos del corredor de la muerte. La tal Charlotte dice haberse enamorado de Hillary y sostiene que es inocente. El director de la magnífica Precious entrega esta vez una película inferior, adaptación de una novela de Peter Dexter. La película se incluye en las típicas historias turbias del sur de los Estados Unidos, donde debajo de la superficie hay un mar entero de podredumbre. Quizá Lee Daniels nos mete en harina demasiado pronto y reina cierta confusión al inicio, aunque poco a poco irán saliendo las realidades de los personajes –todos ellos magníficamente interpretados por un puñado de actores de primer orden– hasta que los acontecimientos se precipitarán hasta el desastre. Sin embargo, el gran problema del film es que la historia en sí misma resulta bastante peregrina, incluye momentos desagradables y el interés es escaso.

4/10
Desaparecida

2012 | The Factory

Mike, policía, busca denodadamente a un asesino en serie que actúa por los alrededores de Buffalo, en el estado de Nueva York. Las cosas se complicarán para él cuando su propia hija desaparece. Mike entrará entonces en un peligroso estado de obsesión por el que desdeñará cualquier ética profesional con tal de atrapar al asesino. Oscuro thriller criminal, del tipo que acostubra el actor John Cusack, que interpreta como pocos ese tipo de personaje ambiguo capaz de generar enorme tensión. El reparto, con algunos rostros conocidos, ayuda a que el resultado se sobrelleve con aceptable interés.

5/10
Jacuzzi al pasado

2010 | Hot Tub Time Machine

Adam, Nick y Lou fueron tres amigos del alma, que se corrieron buenas juergas en la década de los 80. Insatisfechos en la actualidad con sus vidas, Lou ha llegado al extremo de intentar suicidarse. Para elevarle el ánimo, Adam y Nick deciden llevarle al refugio de montaña donde recuerdan haberlo pasado genial tiempo atrás, cuando se celebró un festival de rock: allí hubo drogas, sexo, música, además de las increíbles sesiones en el jacuzzi. Les acompaña Jacob, sobrino de Adam y que no despega los ojos de pantallas de ordenador, móviles y demás parentela tecnológica. El lugar no es exactamente como recuerdan, ha caído en la más absoluta y apolillada decadencia; pero cuando se meten en el jacuzzi experimentan un inesperado viaje al pasado, a los años 80. Comedia gamberra en la línea de Resacón en Las Vegas, o sea, destinada a un público masculino con ganas de echar unas risas. La fórmula combina las bromas zafias con las nostalgia por esos horteras años 80, con homenaje nada disimulado a Regreso al futuro, incluida la presencia en el reparto de Crispin Glover. Por supuesto que la presencia de ese actor habitualmente insoportable llamado Chevy Chase, aquí bastante irreconocible, apuntala la idea de mirar al pasado reciente. Y actores como John Cusack encajan en el perfil de nostálgicos de los 80. Hay que reconocer cierto ingenio al guión de Josh Heald, Sean Anders y John Morris, hay guiños y gags ingeniosos, francamente divertidos. Una mayor contención, visual y verbal, se habría agradecido, pero está claro que los hermanos Bobby y Peter Farrelly, y Judd Apatow, han hecho escuela, parece estar en marcha una especie de competición de 'a ver a quien se le ocurre la gracia más asquerosa'. La idea es reírse con el desmadre, para luego, asombroso malabarismo, hacer un canto a la camaradería masculina y hasta a la familia. O sea, caer en la paradoja de justificar la idea de 'echar una cana al aire', para luego decir 'lo importante es esto otro'. El desconocido Steve Pink imprime al principio un buen ritmo a la cinta, aunque luego hay momentos en que se estanca.

6/10
Shanghai

2010 | Shanghai

Coproducción de Hollywood con China, pionera de una avalancha de títulos similares, que buscan tener garantizado el estreno en el gigante asiático, puesto que el régimen comunista pone numerosas trabas a las producciones no nacionales. Mikael Håfström dirigió Shanghai después de la producción de terror 1408, también con John Cusack, y antes de regresar al género con El rito. La acción de Shanghai se sitúa en la superpoblada ciudad del este de China, en 1941, durante la ocupación japonesa, inmediatamente antes del bombardeo de Pearl Harbour. Paul Soames, agente de la inteligencia americana, llega al lugar para investigar el asesinato de su mejor amigo. Mientras que un oficial japonés, Tanaka, le sigue los pasos, Soames se pone tras la pista de un gángster local, Anthony Lanting, que mantiene a varias amantes, a pesar de que está casado con Anna, una hermosa y carismática mujer que llama la atención del estadounidense. El guión de Shanghai está escrito por Hossein Amini, posterior adaptador de Drive. Bien trazado, realiza una descripción convincente del momento histórico y de los personajes. Como es habitual, a John Cusack no le cuesta meterse al público en el bolsillo y está bien secundado por numerosas caras conocidas, pues por la pantalla desfilan Chow Yun-Fat –que realiza un buen trabajo como el gángster chino–, Ken Watanabe –el antagonista japonés–, Franka Potente, David Morse, y sobre todo la fascinante Gong Li, que sigue en plena forma actoral, pese a que parecía haberse retirado, pues no rodaba desde Hannibal. El origen del mal, de 2007. Además, Håfström acierta al apostar por una puesta en escena clásica y elegante, que tiene en el punto de mira sin duda Casablanca. Pero se echan de menos secuencias y diálogos que sin que lleguen a la altura de la mítica cinta, sí que dejen algo de poso y emocionen en cierta medida al respetable.

5/10
2012

2009 | 2012

Esto se acaba. O sea, el mundo. Lo ha predicho un astrofísico indio en 2009, el sol se ha vuelto un poco loco, tormentas en el astro rey y tal, y los neutrinos han dado pie a nuevas partículas elementales, con reacciones que irán afectando de modo creciente al núcleo y a la corteza terrestres. Aunque en realidad ya los mayas, muy previsores, concibieron un calendario que termina en 2012. Total, que en tres años, y de modo supersecreto, las grandes potencias se ponen de acuerdo para construir unas naves gracias a las cuales se salvarán unas 400.000 personas. Menos da una piedra. La fecha fatídica del fin del mundo se acerca, y diversos personajes –una familia con dos hijos, los padres divorciados y un tercero en el hogar; un científico muy listo que tiene a su padre en un barco; el viudo presidente negro de los Estados Unidos y su hija; un ‘nuevo rico’ ruso con sus dos retoños y su amante; más algunos tibetanos que pasaban por ahí...– se enfrentan a la dura realidad, cada uno a su modo. El alemán Roland Emmerich es especialista en destrozos y demoliciones del cine de acción, como probó en Independence Day, Godzilla y El día de mañana. Aquí el desafío es un ‘más difícil todavía’, y probablemente sólo de este modo puede ser juzgada 2012, que argumentalmente apenas depara una mínima sorpresa, que no es cuestión de desvelar. Se trata de un film fiel a los cánones del cine catastrofista, concebido como una atracción ferial, donde se trata de disfrutar con carreteras ‘arrugándose’, puentes estrujados, edificios hechos mil añicos, grietas y erupciones, autos volando, barcos volcados, etc, etc. Y en efecto, se alcanzan cotas de gran perfección en los efectos especiales, de modo particular en el destrozo de edificios emblemáticos. Sobre esto sólo cabe criticar el desmesurado metraje de la cinta, la cosa se podía haber despachado en menos de dos horas. Y como el presupuesto se va en los mentados efectos, a la hora de hacer el reparto se ha optado por actores carismáticos, pero no estrellas de sueldos prohibitivos. Algún despistado podría esperar que el film invitara a alguna reflexión sobre qué debería hacer uno si supiera que el tiempo se le acaba. Pero eso sería pedir peras al olmo, no se va más allá de señalar que hay que amar al prójimo, y sacrificarse por él. La religión en este contexto es un mero elemento ornamental, creer que obedece a alguna razón que los únicos iconos religiosos cuya destrucción se contempla son el Cristo de Río de Janeiro, San Pedro y la Capilla Sixtina, mientras un sabio lama parece poco menos que el culmen de la sabiduría, sería conceder al film una elaboración intelectual de la que carece por completo. En tal sentido tal vez sería más exacto decir que Emmerich director juega a ser Dios, decidiendo quién vive y quién muere en el film. Y se lo pasa divinamente.

4/10
Negocios de guerra

2008 | War, Inc.

Curiosa y delirante sátira política, ambientada en un futuro no lejano y en época de guerra. La historia tiene lugar en un país imaginario de Oriente Medio llamado Turaguistán, donde tienen lugar grandes protestas y motines debido a que una corporación privada, propiedad del ex vicepresidente de los Estados Unidos, se ha hecho con el dominio del país. Un asesino tendrá como misión 'eliminar' al jefe de la corporación, pero el amor por una periodista quizá se interponga en su camino. Todo ello alrededor de la boda de una cantante a lo Britney Spears con un árabe, la unión de Occidente y Oriente, ya se sabe. Como puede verse, no es difícil encontrar similitudes con la vida real, y en especial con la política internacional estadounidense. El film sigue así una estela muy políticamente correcta, de varapalo a los Bush y compañía, denunciando a los que se lucran con la guerra sin ningún tipo de escrúpulo; pero da la sensación de que la crítica funcionaría mejor si hubiera más matices, y no fuera todo tan alambicado, véase el personaje de Ben Kingsley, o la 'sorpresa' final de cierta paternidad. Aunque algún gag es gracioso, pesa la exageración cercana al esperpento, como en el coro de bailarinas con prótesis de piernas. Resultan acertados los dardos a cierto periodismo que se conforma con seguir una 'guerra virtual', aunque también aquí la exageración no está bien entregada, no logra la suspensión de la incredulidad en el espectador. La película cuenta con un gran puñado de actores, empezando por el enorme John Cusack (Serendipity), quien ha producido la película y además ha participado en el guión.

4/10
1408

2007 | 1408

El sueco Mikael Håfström (Drowning Ghost, Sin control) ha paladeado las mieles del éxito en Estados Unidos con esta adaptación del relato homónimo de Stephen King, incluido en el libro ‘Todo es eventual’. Al parecer, el famoso escritor ha avalado el film, dando el visto bueno al montaje final. Mike Enslin, escritor especializado en divulgar temas sobrenaturales, está elaborando un libro sobre hoteles embrujados. Su periplo le lleva a la habitación 1408 del Hotel Dolphin, un lugar donde se suicidaron cuatro inquilinos. El director del establecimiento insiste en que Enslin no pase la noche en la 1408, porque en su interior ocurren sucesos inexplicables, y teme por su vida. Enslin insiste y acaba obteniendo las llaves... A pesar de su asumida intrascendencia, introduce algún elemento de entidad, como el conflicto del personaje central, traumatizado por la muerte de su hija, suceso que provocó el distanciamiento con su esposa. Esto permite que el espectador sienta simpatía por él, lo que se ve subrayado porque esté interpretado por John Cusack, un actor que siempre resulta muy cercano. El protagonista de Alta fidelidad sostiene casi toda la película, en la que está solo y encerrado la mayor parte del tiempo. No desentonan en papeles mucho más secundarios Samuel L. Jackson –el dueño del hotel– y Mary McCormack –la esposa separada–. Aunque abusa de los sustos fáciles para dar miedo al espectador, Hâfström acierta al prescindir de elementos excesivamente truculentos y tomar el camino del terror más psicológico. Aunque toda la película transcurre en la misma habitación, contiene los suficientes elementos de suspense para mantener la intriga.

5/10
Joe Strummer: vida y muerte de un cantante

2007 | Joe Strummer: The Future Is Unwritten

Excelente documental sobre una de las figuras más señeras de la música de finales del siglo XX: Joe Strummer (1952-2002), uno de los creadores del llamado Punk Rock y líder de la mítica banda The Clash, que estuvo en activo durante una década. El director Julien Temple, autor de diversas obras en torno a bandas musicales y amigo personal de Strummer, ofrece un documento muy rico en contenido, un vastísimo material que incluye grabaciones de los primeras actuaciones del protagonista, momentos de su vida personal y familiar, entrevistas a sus amigos y conocidos, divertidos insertos de películas de animación o de cine político –como la versión inglesa de "1984", con Peter Cushing–, reportajes de sus giras y conciertos, etc. Ah, y por su puesto, música, mucha música. Pero gran parte del interés de la película está en la vida del propio Strummer, aunque sea muy meritorio también el vibrante modo de narrarla. Con vivísimo ritmo, el film nos presenta la vida del carismático músico –cuyo nombre real era John Mellor, que él cambió por Joe "Strummer" (que significa "rasgueador", pues no se consideraba muy virtuoso con la guitarra)–, desde su infancia, con las dolorosas y escasas relaciones con su hermano y sus padres, hasta su muerte a los cincuenta años, debido a una dolencia cardiaca congénita. A lo largo de dos horas somos invitados a impregnarnos de su mundo musical (iniciado tras escuchar a The Rolling Stones), de su atractivo pensamiento, de su pacifismo y rechazo de cualquier guerra, de la formación del grupo 101'ers y luego de The Clash en 1977, de su itinerario rebelde en los sesenta (con los movimientos hippie y okupa), de su don para componer letras de gran calado, de su odio a las drogas y al mundo del consumismo y el dinero, de su propia pose personal y de sus crisis musicales y vitales, de sus colaboraciones con el cine y de la creación de su banda postrera, The Mescaleros. Temple recoge las declaraciones de conocidos, familiares y fans del músico, dispuestos en torno a una hoguera. No es casualidad que así sea, pues "la hoguera" era para Strummer un lugar privilegiado, casi sagrado, en el que la gente charlaba, hacía amigos y se mostraba auténtica. Y además de los rostros que vemos y las voces que oímos –gente como Johnny Depp, Matt Dillon, John Cusack, el rockero Bono, etc.– también tiene su punto de originalidad que el propio Strummer tome la palabra de la narración de su propia vida. El film adquiere así una especie de entidad de testamento, emotivo y profundo. Es cierto que puede achacársele al documental que sea demasiado elogioso con el protagonista. Se sobrevuela demasiado superficialmente por algunos serios defectos de su vida, como su escaso compromiso paterno y familiar, o su excesiva liberalidad para elegir compañeras de cama. Pero también es reconfortante que se hable de lo más positivo de Strummer, un hombre que dejó huella más allá de la música, y que, bajo el lema de que "el futuro no está escrito", estaba convencido de que todos podíamos luchar por hacer un mundo mejor; un artista, en fin, que llegó a afirmar que "la verdadera madurez es la preocupación por el prójimo".

7/10
La vida sin Grace

2007 | Grace Is Gone

Stanley Phillips es un hombre inseguro que vio frustrada su carrera militar por culpa de su miopía. Trabaja en una tienda de productos del hogar, al tiempo que se ocupa de cuidar a sus dos hijas, Heidi y Dawn, mientras su mujer, Grace, que sí forma parte del ejército, cumple con su deber en la guerra de Irak. Un día, dos oficiales se presentan en casa de Stanley para comunicarle la peor de las noticias: Grace ha muerto, en acto de servicio. Incapaz de comunicar la mala nueva a las niñas, Stanley decide llevárselas de viaje, rumbo a un parque temático, mientras aguarda el momento de explicarles lo ocurrido. Con este duro drama minimalista sobre las relaciones familiares y la pérdida de una madre se estrena como director James C. Strouse, que hasta el momento sólo había ejercido como guionista de Lonesome Jim, dirigida por Steve Buscemi. Strouse ha contado con una especie de 'apadrinamiento' de uno de los grandes, Clint Eastwood, que le ha compuesto una evocadora banda sonora. Strouse logra sortear con habilidad que su película sea calificada de propaganda antibélica o bélica. Mientras que el personaje de John Cusack ensalza el heroísmo de los que han dado su vida por defender a su país, tiene el contrapunto en su hermano, un pacifista algo radical y desocupado, muy bien interpretado por Alessandro Nivola, que logra que su personaje caiga bien, a pesar de que es un irresponsable. Sorprende gratamente –una vez más– John Cusack en un registro muy distinto al resto de sus papeles, pues se ha trabajado al milímetro los detalles de su personaje ‘perdedor’. El actor lleva unas gafas que le hacen casi irreconocible, y ha engordado unos kilos, que reflejan la dejadez de Stanley. Éste anda con dificultad, con una especie de cojera, que parece reflejar su cojera emocional. Aunque este papel de Cusack es el punto fuerte del film, también es justo reconocer la espontaneidad de sus hijas en la ficción, las debutantes Gracie Bednarczyk (la pequeña alocada) y Shélan O'Keefe (la inteligente y estudiosa). El argumento es sencillo, pero propicia momentos de altura. Cabe destacar las conversaciones telefónicas de Cusack con el contestador de su casa, que tiene grabada la voz de su esposa, a la que expresa sus dificultades para seguir adelante. Aunque se centra en la dificultad para afrontar de frente los sucesos adversos de la vida, el film reflexiona sobre la mentira, como huida temporal de la realidad que no lleva a ninguna parte. El personaje de Cusack mintió para entrar en el ejército, pero fue finalmente descubierto, oculta la realidad a sus niñas, pero la mayor empieza a sospechar que miente. Ésta llega a falsear la realidad para hacerse la adulta, con un chico atractivo al que le dice que fuma desde hace tiempo, aunque esto resulta ser difícil de sostener. El personaje de Nivola parece mentirse a sí mismo cuando augura a los cuatro vientos que sentará la cabeza y estudiará derecho o medicina, pero es difícil de creer.

6/10
El niño de Marte

2007 | Martian Child

David, un exitoso escritor de novelas de ciencia ficción, perdió a su mujer hace dos años. Con ella había hecho planes para tener hijos, y ahora David se plantea la posibilidad de adoptar al pequeño Dennis, un chavalín muy peculiar que ha sido abandonado anteriormente. No es que sea más o menos excéntrico, sino que decididamente es más raro que un perro verde, pues sostiene que ha venido de Marte para estudiar a los humanos. Tras recibir los pertinentes consejos –su hermana se opone a que le adopte, mientras que su buena amiga Harlee le apoya–, David decide lanzarse a la aventura. Pero la cosa a va a ser difícil. Emotivo y bienintencionado film dirigido por el desconocido Menno Meyjes, cuyos mayores logros –y qué logros– fueron sus colaboraciones con Steven Spielberg en los guiones de Indiana Jones y la última cruzada y El color púrpura. La historia que ahora presenta sigue los patrones tradicionales de este tipo de comedias dramáticas de superación de traumas familiares, con sus momentos de crisis y apuntes sentimentales, que a la postre desembocan en el vencimiento de las dificultades, un poco al estilo más acaramelado de Hollywood. De todas maneras, aunque la historia no avanza demasiado y algunos personajes están desaprovechados, como el del divertido Oliver Platt o el de la guapa Amanda Peet, cuyas apariciones son perfectamente prescindibles, el estimable guión ofrece una idea original y también una mirada optimista acerca de la paternidad y de la unidad familiar, al tiempo que aboga por no rendirse “nunca, nunca, nunca” ante las dificultades. Por lo demás, el apesadumbrado, cómico y desconcertado protagonista es perfecto para ser encarnado por John Cusack, uno de los mejores y más convincentes actores “normales” del cine actual, que ya había trabajo con Meyjes en el drama Max, rodado en el 2002.

5/10
The Contract

2006 | The Contract

Un grupo de asesinos profesionales prepara un "trabajito". Pero tras cumplir la primera parte del "contrato" Frank, el líder, sufre un accidente de tráfico, lo que le lleva a ser retenido por la policía, a espera de que lleguen los federales. El tipo manejaba la identidad falsa de alguien ya fallecido, y todo el mundo anda bastante "mosca" porque se trata de un militar que supuestamente cayó en combate. Como sus hombres le necesitan, van a preparar un "golpe" para liberarle. Por otro lado, Ray tiene problemas con su hijo adolescente desde que enviudó, motivo por el que ha previsto una acampada en plena naturaleza, para convivir un poquito más y acercar posiciones. Los caminos de unos y otros van a cruzarse cuando se produce el ataque para liberar a Frank. En efecto, el agente que le custodiaba tiene tiempo, antes de morir, de confiar a Ray a su preso. Con lo que, en unos increíbles parajes naturales se desata una verdadera caza del hombre a varias bandas. Ray, ex policía y actualmente profesor de educación física, marcha con su hijo y con Frank. Los hombres de Frank, mercenarios, les pisan los talones. Y la policía local, más los federales y gente variopinta llegada de Washington se apuntan también a la persecución. Una película de acción pasablemente entretenida, aunque previsible en su desarrollo y con pasajes más que increíbles. Contiene algunas escenas de colisiones muy bien rodadas –los accidentes de automóvil y el helicóptero estrellándose–, una estupenda fotografía del pasaje natural y dos actores de campeonato, los estupendos y . El australiano es un director avezado, y artesano todoterreno rueda todo lo que le echen con oficio. Aquí maneja bien la clásica trama de "caza del hombre", y el conflicto padre-hijo. No favorece al guión la mala idea de añadir detalles de humor en los momentos dramáticos, que no pegan ni "con cola". De este modo, momentos como la muerte del novio de una excursionista, agente de bolsa, en vez de ser dramático, se pretende que tenga "cierta gracia".

5/10
La cosecha de hielo

2005 | The Ice Harvest

El anticuento navideño, con formato de cine negro. Durante la Nochebuena, con el telón de fondo de una paisaje gélido y nevado, un abogado y su socio piensan poner tierra de por medio, tras robar un buen pico a un mafioso. Pero la madeja es más complicada de lo que parece. Mujeres hermosas y fatales que rebosan sensualidad, amigos borrachos, divorcios mal llevados y lealtades traicionadas configuran un cuadro que va a complicar, y mucho, el plan inicial. Aunque en este thriller abunda un curioso humor negro, sorprende descubrir tras la cámara a Harold Ramis, experto en comedia como prueba su genial Atrapado en el tiempo, Mis dobles, mi mujer y yo o Una terapia peligrosa. Para este cambio de registro maneja un guión de los muy competentes Richard Russo y Robert Benton, que a su vez adaptan una novela de Scott Philips. De acabado irregular, destaca el desenlace y el estupendo reparto, con papeles para John Cusack y Billy Bob Thornton que les vienen como anillo al dedo.

4/10
... Y que le gusten los perros

2005 | Must Love Dogs

Un reparto muy apañado, encabezado por la guapa Diane Lane y el sólido John Cusack –en un papel parecido al que ya bordó en la encantadora Serendipity–, logra que esta simpática historia caiga como un cuento de hadas sobre el espectador de blando corazoncito. Los dos actores encarnan a Sarah y Jake, sendos solteros en busca del amor verdadero, y la casualidad quiere que se conozcan a través de las páginas de anuncios de citas en internet. La cosa tendrá sus obstáculos –errores, malentendidos, otros pretendientes–, pero el amor es siempre el amor, sobre todo en historias de corte clásico como ésta. Destaca por encima de cualquier otro elemento la veterana Stockard Channing, en un papel un poco tarambana, muy “ad hoc” para su perfil.

4/10
Identidad

2003 | Identity

Las películas con asesino psicópata suelto han proliferado tanto, que la prevención hacia cualquier film en esta línea surge como natural mecanismo de defensa en el espectador avezado. Pero Identidad de James Mangold es un film inteligente, donde el esfuerzo por tener al público con el corazón en un puño no está reñido con una historia coherente, y con sorpresas. No en vano Mangold exhibe una trayectoria fílmica razonable, donde ha abordado la descripción de tipos desequilibrados (Heavy, Inocencia interrumpida), el cine policíaco (Copland), e incluso el romántico (Kate & Leopold). Cuenta Mangold con un guión excelente de Michael Cooney, bien trabado, gracias al cual sirve unos primeros cuarenta minutos de película perfectos. En ellos muestra cómo un grupo de personajes variopintos termina pasando la noche en un solitario motel, en medio de ninguna parte, aislados por una tromba de agua. Con preciso mecanismo de relojería somos testigos de la avería que sufre un coche con un matrimonio y un niño a bordo; de aquí se encadena de modo vertiginoso, brioso montaje, a un atropello, en el que se ve involucrado el automóvil de una actriz venida a menos; y vamos sumando personajes, una prostituta de lujo, una pareja recién casada en Las Vegas, un policía que traslada a un peligroso preso, y el tipo que regenta el citado motel. La citación, al mismo tiempo, de un juez, que debe revisar una sentencia de muerte por la aparición de nuevas pruebas, configura un cóctel extraño, donde el espectador anda desorientado, hasta que todo termina encajando. Quizá James Mangold cae –o se acerca–, en la truculencia, pero a cambio sabe transmitir el desasosiego de unos personajes en permanente crisis de identidad, que no saben quiénes son ni lo que quieren. Lo hace sobre todo a partir del personaje del chófer, magnífico John Cusack, pero también con el resto del atinado reparto. El director engaña al espectador con coincidencias sospechosas, hasta un final que quizá sulfure a más de uno, pero al que resulta imposible negarle su consistencia: y es que el guión tiene atados, y bien atados, sus cabos, lo que no es corriente en los perezosos tiempos que corren.

7/10
El jurado

2003 | Runaway Jury

Un tipo felizmente casado, en cuya memoria todavía perduran los recuerdos del cumpleaños de su hijito, es abatido a tiros junto a varios compañeros de trabajo cuando un chiflado irrumpe en su oficina. Un tiempo después se ve el juicio promovido por su viuda contra la todopoderosa industria armamentística, como presunta responsable subsidiaria de la matanza. Tanto la acusación como la defensa se esfuerzan por seleccionar a los ’12 hombres justos’ que puedan fallar un veredicto a su favor. Lo que no saben es que uno de ellos (John Cusack) es un embaucador, que se las ha arreglado para formar parte del jurado. Sus dotes de persuasión son tales que podría inclinar la balanza del veredicto hacia un lado o hacia otro. Y tanto le da quién gane, porque él sencillamente va a poner precio al fallo, y se lo ofrece a las dos partes litigantes. Vibrante adaptación de la novela del especialista en thrillers judiciales John Grisham, donde se ha cambiado a la industria tabaquera del original (quizá por el éxito del film El dilema y porque las tabacaleras ya han sufrido algunos varapalos en los tribunales de EE.UU.) por los fabricantes de armas. Gary Fleder, que ya tiene experiencia en filmes del género (Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto, Ni una palabra, El coleccionista de amantes), dosifica la intriga y sirve con eficacia las sorpresas del tramo final. Es modélica la secuencia de apertura, desasosegadora aunque no se ve un solo tiro; y sabe apuntar muy eficazmente las dotes de observación del personaje de Gene Hackman, que cala al taxista que le conduce en cuestión de segundos. Hay además un completo acierto en el reparto, tanto en las estrellas (Cusack, Weisz, Hackman, Hoffman) como en los personajes secundarios que integran el jurado.

6/10
Max

2002 | Max

Max Rothman, un comerciante de arte judío que perdió un brazo durante la I Guerra Mundial busca nuevos talentos artísticos en Berlín. Un día queda impresionado por el talento de un joven estudiante de arte llamado Adolf Hitler, con el que iniciará una profunda amistad. Pero Hitler se debate entre su amor a la pintura y sus inquietudes políticas... Interesante debut como director del prestigioso guionista holandés Menno Meyjes, colaborador habitual de Steven Spielberg, para quien ha escrito El color púrpura, El imperio del sol e Indiana Jones y la última cruzada. Posteriormente, ha dirigido también títulos mucho menos comerciales, como Manolete y El niño de Marte, también protagonizada por John Cusack. Destaca el trabajo de este actor, que interpreta al comerciante, así como de Noah Taylor, que encarna a Hitler.

4/10
La pareja del año

2001 | America's Sweethearts

Gwen (Catherine Zeta-Jones) es una superestrella de Hollywood, guapa y caprichosa, que cuenta con la eficaz ayuda de su hermana Kiki (Julia Roberts). Divorciada del también actor Eddie (John Cusack), con el que ha hecho filmes de enorme éxito en taquilla, se encuentra en plena promoción de su última película conjunta. Pero para nada desea volver a encontrarse con su esposo. Lo malo es que el excéntrico director de la película, que tiene en su poder la única copia de la misma, desea mostrarla directamente a la prensa, sin la aprobación del jefe del estudio. El veterano jefe de prensa Lee (Billy Crystal) debe lidiar con tan delicada situación: reunir a los dos actores, y distraer a los periodistas mientras consigue al fin la película. Para volver a la dirección tras más de diez años de ausencia, Joe Roth ha escogido una comedia al estilo clásico ­–el director cita como referencias las películas de Frank Capra y Preston Sturges–, ambientada en el mundo del cine. Definida como “un cuento de hadas”, en el guión ha intervenido el mismísimo Billy Crystal. No se trata de la primera vez que Roberts hace una película de “cine dentro del cine”, pues en Notting Hill daba vida a una actriz de la gran pantalla; pero en este caso, le toca hacer de patito feo, auténtica Cenicienta que a pesar de su atractiva personalidad, se encuentra a la sombra de su dominante hermana, Zeta-Jones, ella sí estrella cinematográfica.

4/10
Serendipity

2001 | Serendipity

El término “serendipity” designa la capacidad que tienen algunas personas de protagonizar encuentros fortuitos y agradables. Y, aunque ellos lo ignoran, Jonathan y Sarah están a punto de convertirse en auténticos maestros de “serendipia”. Todo comienza un día de Navidad en Nueva York. Ambos han acudido a unos grandes almacenes para comprar regalos a sus respectivas parejas. Unos guantes de lana pueden ser una buena elección. Ambos se encuentran frente al mostrador. El problema es que sólo quedan un par de guantes… Conversan, ríen y conectan de modo asombroso, hasta el punto de que deciden tomar algo en una cafetería y patinar sobre hielo en el Central Park. Cuando, al despedirse, se disponen a intercambiar los teléfonos, la duda entra en sus conciencias. Sarah toma una decisión: permanecer en el anonimato. Si han de volver a encontrarse, el destino se encargará de ello y entonces ya no tendrán que preocuparse. Pasarán los años. Sus andanzas han corrido por cauces diferentes y ambos están a punto de casarse… ¡Qué maravillosa puede ser la vida en las películas! ¡Qué disparatada y entrañable! Estamos ante una comedia romántica de corte clásico, donde la casualidad y el enredo componen un divertido y delicioso tapiz que sólo resplandecerá cuando esté enteramente completado. Hay dos cosas que logran que esta película sobresalga muy por encima de los productos del género. Por un lado tienen lugar en ella algunas escenas realmente logradas, de encanto superlativo, como la apuesta en los ascensores del Waldorf Astoria o la lección de astronomía en el brazo de Sarah. Sin embargo esa magia cinematográfica es posible únicamente gracias a la química que hay entre John Cusack y Kate Beckinsale. El encantamiento entre ambos no tiene nada que envidiar a los que se producen en el colegio Hogwarts, por poner un ejemplo conocido. Y tal es el magnetismo de su serendipia que uno sale transformado después de ver la peli, mientras se pregunta ligeramente obsesionado: ¿me puede pasar a mí? La película cuenta además con un buen puñado de fantásticas canciones, unos secundarios bastante apañaditos (los amigos de los protagonistas son un perfecto contrapunto) y un ritmo milimétrico que va "in crescendo" hasta la escena final. Una delicia, vamos.

7/10
Alta fidelidad

2000 | High Fidelity

Rob Gordon es un pirado de la música. Regenta una tienda de discos en Chicago, con la particularidad de que sólo los tiene de vinilo. Él y sus dos empleados son capaces de reconocer cualquier canción en milésimas de segundo, y juegan con frecuencia a elaborar “la lista de las cinco mejores canciones de... lo que sea”. La película habla del amor, y para ello se estructura en torno a “Cinco canciones para decir a la persona que te ha abandonado que te ha roto el corazón, pero que sobrevivirás.” Y con tan original modo narrativo asistimos a las cinco relaciones amorosas determinantes en la vida de Gordon. Original, fresca, y con una música maravillosa (se llegan a escuchar hasta 60 canciones diferentes, aparte de la propia partitura de la película). La historia, adaptación de una novela de Nick Hornby, atrapa, cae bien. Mezcla romanticismo –la búsqueda del amor perfecto, las canciones que recuerdan tiempos mejores– con buenos golpes de humor agridulce. Entre las sorpresas, alguna aparición inesperada, como la de Bruce Springsteen, que se interpreta a sí mismo.

7/10
Cómo ser John Malkovich

1999 | Being John Malkovich

Craig Schwartz es un titiritero, cuyo arte no está reconocido. Tampoco por su esposa Lotte, con la que lleva diez años casado, y que dedica sus esfuerzos a una tienda de animales. Con los bolsillos vacíos, decide aceptar un empleo como archivero. Cuando sube a la planta siete y media donde está situada su nueva oficina, se encuentra un paisaje surrealista: los techos son bajos, uno tiene que andar encorvado. Pero más sorprendente es el descubrimiento de una portezuela, oculta por un archivador, que conduce a… ¡la cabeza del actor John Malkovich! Original. Al fin un argumento diferente. Ésta es la gran baza de Cómo ser John Malkovich, una comedia de tintes surrealistas, con un buen puñado de situaciones divertidas. Kafka se sentiría identificado con las andanzas de Craig en su alucinante oficina. Se entiende que llamaran la atención el guión de Charlie Kaufman y la dirección de Spike Jonze, ambos nominados a los Oscar. Uno de los terrenos que el film abona para el disparate es el afectivo. Los personajes se enredan en sus anhelos amorosos. Craig se enamora de Maxine, una compañera de oficina, con la que decide explotar comercialmente las visitas a la cabeza de John Malkovich. Lotte también se enamora de Maxine, y para satisfacer sus deseos sexuales no se le ocurre otra cosa que meterse dentro de John Malkovich, mientras el actor alterna con Maxine. Esta serie de aventuras inmorales perjudican a la historia, le hacen perder algo del fuelle del sorprendente inicio. En el aspecto visual hay que señalar las escenas con marionetas, muy cuidadas, y las entradas y salidas a Malkovich, mostradas con gracia y brillantez.

6/10
Fuera de control (1999)

1999 | Pushing Tin

Controlar el rumbo de varios aviones es algo semejante a dirigir un circo con tres pistas. Pues bien, si la comparación sirve, el controlador aéreo Nick (John Cusack) bien podía ser contratado para dirigir el Circo Price o el que se tercie. Su fama es casi mítica. Lo malo es que un día llega un tipo nuevo al trabajo: se trata de Russell (Billy Bob Thornton), y tampoco se le da nada mal lo de controlar el tráfico aéreo. Pero el tipo es más chulo que un ocho, y empieza a poner más que nervioso a Nick. El film entremezcla el riesgo y estrés propios del trabajo de estos profesionales con sus problemas domésticos y sentimentales. Dirige un inesperado Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral, Donnie Brasco), que cuenta con un reparto fantástico. Además de los dos rivales principales, se puede ver en papeles secundarios a Cate Blanchett (la reina de Elizabeth) y a la oscarizada Angelina Jolie.

4/10
Sin piedad

1999 | The Jack Bull

Correcto film para televisión dirigido por el competente John Badham (Juegos de guerra). En él se cuenta las desventuras de un tratante de caballos, cuando le toca atravesar tierras ajenas. El reparto es de ensueño (John Cusack y John Goodman), y tiene una hermosa partitura de Lennie Niehaus.

4/10
Abajo el telón

1999 | Cradle Will Rock

Este film dejó claro que debíamos de prestar atención a un tipo larguirucho, de sonrisa algo cínica y mirada fría y perspicaz que responde al nombre de Tim Robbins. Tras Ciudadano Bob Roberts y Pena de muerte, vuelve a ponerse tras la cámara y se descuelga con una película coral fascinante y conmovedora, dura y amable, crítica y mordaz, una apología ideológica sobre la libertad de expresión artística en el Broadway de finales de los años 30. En plena crisis económica los estudios teatrales luchan por salir adelante gracias al Federal Theater Project, un programa destinado a reactivar el trabajo de los actores. Un joven director llamado Orson Welles pone en marcha una obra musical llamada Cradle Will Rock, del compositor Marc Blizstein. Sin embargo, el proyecto será censurado por el gobierno, que ve en sus inquietudes sociales un alarmante alegato filocomunista. Robbins diseña un fresco histórico, muy bien ambientado, por donde se pasean personajes reales como Welles, Nelson Rockefeller o el magnate mediático William R. Hearst, junto a otros “casi” reales. El combinado conforma un completísimo hervidero de caracteres, magistralmente humanizados por una plantilla de intérpretes que, salvo algún caso aislado, hacen gala de talento extraordinario. El guión es simplemente encantador, inteligente y acuchillado. Y el maravilloso desenlace deja en el aire una pregunta no apta para cobardes: ¿cuál es mi precio? Con Abajo el telón Robbins se ha convertido en un creador genuino, lo que se dice un tipo peligroso: nada de “montajes” para la galería, ni moralinas intelectualoides. Arte puro, y por tanto subversivo, provocador, bello.

6/10
Un viaje desde el corazón

1998 | This is My Father

Un profesor de mediana edad descubre antiguas fotos de su madre que le convencen de que ella no le dijo toda la verdad sobre quién fue su padre. Hasta entonces creía que éste era un pescador francés, pero resulta que podría ser un granjero irlandés. Puesto que su madre, muda y paralítica, no le ofrece ninguna respuesta, decide viajar a Irlanda, acompañado de su sobrino, para buscar a su verdadero progenitor. Paul Quinn debuta como director con esta película en la que ha involucrado a sus hermanos: el actor Aidan Quinn y el director de fotografía Declan Quinn. En pequeños papeles aparecen actores de renombre como John Cusack, James Caan y Brendan Gleeson.

4/10
Chicago Cab

1998 | Chicago Cab

24 horas de la vida de un taxista. En su vehículo recoge a todo tipo de gente. Un matrimonio con un niño, una pareja de amantes compulsivos, un hombre de negocios que se aprovecha de una hermosa mujer, una especie de chiflado, una mujer a la que acaban de violar. Mary Cybulski y John Tintori adaptan la obra de teatro de Hellcab, con Paul Dillon de protagonista, y logran presentar una variada galería de tipos humanos.

4/10
La delgada línea roja

1998 | The Thin Red Line

Segunda Guerra Mundial. Invasión de Guadalcanal por tropas estadounidenses. El soldado Witt (Jim Caviezel), que se había refugiado en una isla paradisíaca, es obligado a reincorporarse a filas. Allí, en medio del horror de la batalla, convive con compañeros muy dispares: el escéptico sargento Welsh (Sean Penn); el dubitativo capitán Staros (Elias Koteas); el enamorado soldado Bell (Ben Chaplin); el belicoso y resuelto teniente coronel Tall (Nick Nolte); y otros muchos. Todos quedan marcados por la experiencia bélica. Sus pensamientos persisten a lo largo de las casi 3 horas de metraje, con sus distintas voz en off. El film, Oso de Oro en Berlín y candidato a 7 Oscar, muestra el dolor y las terribles heridas propias del combate… Pero va más allá. En un escenario de gran belleza, se asiste al miedo y a cómo se mina la moral de los combatientes. Conviven escenas de cuerpos mutilados con estampas bellísimas de la naturaleza. La misma lucha cobra cierto atractivo estético. El misterioso cineasta Terrence Malick (autor dos filmes visualmente subyugantes, Malas tierras y Días del cielo) vuelve de un retiro de casi 20 años con una arriesgada meditación sobre la guerra. Su adaptación de la novela de James Jones es profundamente personal y reflexiva, pausada; se aleja de la versión que en 1964 hiciera Andrew Marton, o de De aquí a la eternidad (1953) de Fred Zinnemann, basada en una novela de Jones. El director apuesta por el lirismo y el pensamiento sobre la condición humana, aunque hace convivir esa opción con abundantes escenas de acción bélica. Los personajes tienen hondura, vida interior… Sobre el telón de fondo de un profundo pesimismo sobre la condición humana, cuelgan diversas situaciones individuales que al final parecen casi coincidentes, en el sentido de que no hay asideros donde uno pueda agarrarse: ya sean Dios, la mujer amada o el teórico paraíso de los indígenas, al final resultan falibles. El espectador acaba preguntándose con Sean Penn dónde está “la chispa” capaz de dar un poco de luz a tanta oscuridad. Entre las muchas secuencias impactantes que incluye la película, destaca la de la difícil toma de una colina, narrada con auténtico rigor militar. Los distintos comportamientos (pánico, horror, heroísmo, aunque no se le llame con ese nombre...) resultan muy reveladores de la condición humana y resultan creíbles. A destacar la fotografía de John Toll y la música de Hans Zimmer. 

7/10
Medianoche en el jardín del bien y del mal

1997 | Midnight in the Garden of Good and Evil

John Kelso, por encargo de una revista, debe escribir un reportaje sobre una lujosa fiesta de Navidad en Mercer House. La convoca anualmente Jim Williams, millonario amante de las antigüedades. Lo que parece ser un simple reportaje de cotilleo sobre la decadente alta sociedad sureña de Savannah se troca en investigación de una muerte violenta en la que está implicado Williams. Vigésima película dirigida por Clint Eastwood. Tal bagaje de cineasta (Sin perdón, Bird) reforzado por un equipo técnico que le conoce, y mucho (guionista, director de fotografía, compositor y montador repiten con Eastwood), ayudan a crear una sólida puesta en escena. La esmerada adaptación de la novela de John Berendt, libro con vitola de calidad literaria y muy vendido, empieza dibujando ambientes sureños y personajes excéntricos. Pero pronto se convierte en un thriller judicial de elementos escandalosos, donde se hace hincapié en la ambigüedad sobre la inocencia o culpabilidad de Williams en la muerte de su amante masculino. El film critica la hipocresía de alguna gente del Sur, ávida de oír el último chisme sobre una relación homosexual, pero que se escandaliza si tal comportamiento se hace público y notorio. Choca un poco –y se supone que es un tema importante, pues a ello apela el título del film­– la inclusión de un elemento sobrenatural –una mujer negra que convoca a los espíritus a través del vudú–, quizá algo inconexo con la trama principal.

6/10
Con Air (Convictos en el aire)

1997 | Con Air

Estimable película de acción capaz de cortar el aliento a cualquiera que se precie. Un grupo de peligrosos y sanguinarios presos son trasladados a otro penal en un avión de la máxima seguridad. Con ellos viaja también Cameron Poe (Nicolas Cage), un hombre duro que acaba de conseguir la condicional y desea encontrarse con su mujer y su hija. Pero los presos organizan una rebelión urdida perfectamente por su cabecilla, Cyrus "el Virus" Grissom (John Malkovich). Poe hará todo lo posible para que Cyrus no aniquile a toda la tripulación y estrelle el avión en Las Vegas. Mientras, en tierra, el policía Vicent Larkin (John Cusack) ha de conseguir que el gobierno no explote el avión en el aire. Magníficos y sorprendentes son los efectos especiales. Ayuda al resultado general el trabajo del espléndido reparto: John Malkovich (En la línea de fuego) hace una de sus interpretaciones más psicopata-memorables y Steve Buscemi (Reservoir Dogs) logra con una divertida aunque espeluznante caracterización un suspense de gran intensidad. Los amantes de la acción están de enhorabuena con esta película.

5/10
Un asesino algo especial

1997 | Grosse Pointe Blank

Martin Blank es un joven asesino a sueldo que tiene un nuevo trabajito entre manos en la ciudad de Detroit. Allí también se celebra su reunión de antiguos alumnos, donde acude Debi, un amor de instituto. Entre negocios, policías que andan tras él, y la chica de sus sueños –enfadada por dejarle plantada la última vez–, Martin deberá sortear como pueda cada situación. Comedia de acción donde el protagonista es un sicario, pero también un tipo bueno en el fondo, que opta por reformar su vida, empezando por pedir perdón a la novia que dejó tiempo atrás. Buen ritmo y situaciones divertidas a cargo de John Cusack, Minnie Driver, Dan Aykroyd y Alan Arkin, entre otros.

4/10
City Hall

1996 | City Hall

Tiroteo en las calles de Brooklyn. Un policía, un traficante de drogas y un niño inocente caen abatidos. El caso levanta una enorme polvareda en la opinión pública. ¿Qué hacía un policía actuando en solitario? ¿Por qué un juez con fama de honesto dejó en libertad provisional a un tipo relacionado con la Mafia? A pesar de lo caldeados que están los ánimos, el alcalde de Nueva York acude a dar el pésame a las familias del niño y del funcionario fallecidos. De todos modos, su deseo de esclarecer los hechos es poco decidido. Más bien parece querer tapar la desgracia con algún éxito en otros campos de la política local. La historia, narrada desde el punto de vista de Kevin, ayudante del alcalde, es una especie de viaje iniciático al borde del abismo que acaba en la corrupción. Kevin —capaz, decidido en la contienda política y honrado—, descubrirá que no todo es koshar —en hebreo, comida pura— en su oficio; la vieja idea de que entre el blanco y el negro hay muchos grises no tarda en flotar ante sus ojos. La envoltura casi invisible de los asuntos dudosos exige estar en guardia si se quiere conservar la honestidad. El guión, de construcción impecable, ha sido sometido a un progresivo pulimiento en el que han participado cuatro guionistas de renombre. Todos los cabos terminan atados, y hay una buena definición de personajes. Se añora sin embargo un punto de brillantez, algo más de imaginación. Harold Becker hace una dirección eficaz, sin llamar la atención. Se empantana un tanto al principio, en las escenas algo reiterativas de honras fúnebres, pero luego conduce la historia con pulso firme. Con su excelente equipo de dirección de arte logra hacer creíbles los entresijos de la política municipal, de un modo semejante a como se dibujaban las interioridades de la Casa Blanca en El presidente y miss Wade. El reparto es envidiable. Al Pacino, siempre estupendo, da el aire requerido al poco claro comportamiento ético de su personaje, a la vez que muestra su humanidad. Sólo se excede en la secuencia del funeral del chiquillo, donde Becker debía haberle exigido contención. Las escenas que comparte con John Cusack —muy bien éste en su sobriedad— gozan del aire paternofilial que exige su relación. Vale la pena destacar a Danny Aiello, brillante en un papel secundario.

6/10
El balneario de Battle Creek

1994 | The Road to Wellville

En tono de peculiar comedia bufa, Alan Parker recrea la vida en un balneario de principios de siglo, regentado por el Dr. John Harvey Kellogg. El director británico toma como excusa a este peculiar personaje, inventor de los famosos cereales que llevan su nombre, para realizar una película cercana al esperpento. Parker hace una crítica a la preocupación excesiva por la salud. Pero su principal centro de atención lo constituye la idea de la abstinencia sexual recomendada por el doctor, que trata de mostrar como un desatino provocador de insaciables apetitos eróticos. Tal planteamiento abre paso a recurrentes escenas de sexo. El director no sabe —o no quiere— desarrollar la subtrama del pobre diablo interpretado por John Cusack, que trata de hacer fortuna con los cereales, o la de la relación del doctor con uno de sus hijos adoptivos. Es inevitable la impresión de desaprovechamiento del maravilloso diseño de producción y del envidiable reparto. Sólo el uso de una buena lavativa, tal y como el doctor Kellogg hace con sus pacientes, podía haber salvado este film, torpe y reiterativo.

2/10
Floundering

1994 | Floundering

John Boyz, un sarcástico treintañero que se ha quedado sin trabajo, intenta decidir qué hacer con su vida. Incapaz de dormir, y sumido en la más absoluta apatía, John se dedica a observar a sus vecinos con prismáticos. Esta producción independiente retrata las consecuencias de los disturbios de Los Ángeles, de 1992. Realizan pequeños cameos populares actores como Viggo Mortensen, Ethan Hawke y Billy Bob Thornton.

4/10
Balas sobre Broadway

1994 | Bullets Over Broadway

Corren los locos años 20. David Shayne, joven autor teatral muerto de hambre, consigue por fin que le financien una de sus obras, que podrá estrenar en un teatro, con un reparto excelente. Sólo tiene que cumplir una condición: darle un papel a Olive, la novia del productor del espectáculo, el poderoso gángster Nick Valenti. Por desgracia, Olive, que acude a los ensayos siempre acompañada de Cheech, su guardaespaldas, resulta ser una pésima actriz con una voz extremadamente desagradable. David intenta limitar al máximo posible su papel, pero el gángster le presiona para que lo alargue, lo que daría al traste con la obra. Por otro lado, Cheech, resulta ser un imaginativo consejero a la hora de sugerirle a David cambios en la obra... Una de las mejores comedias de Woody Allen, que cede el protagonismo a John Cusack, en un papel de intelectual neurótico de los que suele interpretar el cineasta neoyorquino, aunque debió pensar que ya estaba demasiado viejo para hacerlo él mismo. Esta vez, Allen ofrece una ambientación prodigiosa de la época, y una reflexión, interesante, aunque salpicada de humor negro, sobre la creación y los límites morales del artista.

8/10
¡Qué no hacer con un millón de dólares!

1993 | Money for Nothing

El joven Joey Coyle está de suerte. Sin empleo que le mantenga acaba de encontrar tirado en una carretera dos sacos repletos con la suntuosa cantidad de un millón de dólares, dinero que está dispuesto a quedarse y a disfrutarlo a tope. Pero la oportunidad no será tan fácil como parece pues los continuos derroches hacen sospechar a la policía, la cual ha empezado a investigar. Comedia basada en un hecho real, protagonizada por un infeliz John Cusack, que ve cómo su vida cambia de la noche a la mañana gracias a un dineral que le cae del cielo. La riqueza material no le traerá, sin embargo, demasiada felicidad, sino más bien, quebraderos de cabeza. Le acompaña un reparto de lujo, compuesto, entre otros, por Michael Madsen, Benicio del Toro o Debi Mazar.

4/10
Ciudadano Bob Roberts

1992 | Bob Roberts

Debut en la dirección del actor Tim Robbins, que hace una acendrada crítica del tantas veces circense mundo de la política. Para ello sigue la campaña del ciudadano Bob Roberts del título, un tipo que se presenta al Senado por el partido republicano, y que originalmente era cantante de canciones folclóricas, que se integran en la banda sonora del film.   La película no es ciertamente original, sigue la estele de los populistas protagonistas de Un rostro en la multitud y El candidato, que se llevan a la gente de calle, pero que realmente no tienen un programa nítido para mejorar las cosas en la sociedad. Robbins no sólo dirige, sino que firma el guión, protagoniza, y compone él mismo las canciones de su personaje. Ha contado con la intervención de muchos actores conocidos para pequeños papeles, en el fondo, cameos.

5/10
El juego de Hollywood

1992 | The Player

Loca sátira del mundo del cine, narra las peripecias de un productor cinematográfico que recibe una serie de amenazas de muerte por un guionista, al que este en su día no contrató. Tim Robbins da vida a este productor, que habrá de luchar por mantener su puesto de trabajo y que deberá hacer todo lo posible para eludir la acción de la policía cuando se vea accidentalemnte involucrado en la muerte de un guionista. Robert Altman dirige esta comedia, a la que sabe imprimir su sello personal, ironía y mordacidad predominan durante todo el film. Ingeniosos diálogos y un reparto multiestelar encabezado por Tim Robbins, Whoopi Goldberg, Greta Scacchi, Fred Ward, Peter Gallagher y Brion James contribuyen a que estemos ante un auténtico producto de lujo. El film obtuvo tres nominaciones a los oscar en las categorías de mejor director, mejor montaje, y mejor guión adaptado.

7/10
Mapa del sentimiento humano

1992 | Map of the Human Heart

Un anciano esquimal, hijo de padre blanco, recuerda su vida desde que, siendo niño, trabó amistad con un piloto canadiense trazador de mapa, que le llevó a un hospital en Montreal cuando estuvo aquejado de tuberculosis. Allí el chico tuvo un encuentro con la civilización que le marcó profundamente, además de que se enamoró de una chica india. Luego las vidas del esquimal, el piloto y la chica se separaron, hasta que se produce el inesperado reencuentro, en plena Segunda Guerra Mundial. El neozelandés Vincent Ward es un cineasta inclasificable, como demostró en su subyugante The Navigator. Una odisea en el tiempo. Aquí maneja de nuevo de modo deslumbrante los recursos estéticos, aunque su punto de vista resulta más deprimente, su "mapa del sentimiento humano", símbolo tomado de la profesión del cartógrafo, fija su mirada de modo excesivo en las bajezas del corazón, en lo relativo a la sexualidad y la violencia. Destaca la escena del bombardeo de Dresde.

6/10
Sombras y niebla

1992 | Shadows and Fog

Un hombre cobarde es obligado por sus vecinos a salir en plena noche, para capturar a un asesino que siembra el pánico entre la población. Woody Allen homenajeó al Expresionismo Alemán con este thriller cómico, con una magistral fotografía en blanco negro que recuerda a clásicos como Nosferatu, y un argumento que recuerda a M, el vampiro de Düsseldorf. Sin ser de los mejores títulos de Woody Allen, contiene algunos momentos memorables.

6/10
El color de la ambición

1991 | True Colors

Tim Garrity (John Cusack) y Peter Burton (James Spader) son dos brillantes estudiantes de Derecho, íntimos amigos a pesar de sus enormes diferencias de carácter. Tim es honesto y estudia con la firme creencia de mejorar la convivencia entre los hombres gracias a la justicia y a las leyes. Por el contrario, a Peter le mueve su ambición de poder, y haría cualquier cosa con tal de conseguir lo que se propone. Con el tiempo, Peter se ve envuelto en un mundo de corrupción y de violencia. Ha traicionado, engañado y estafado a sus mejores amigos, incluido Tim. Pero ahora sólo éste puede rescatarle del pozo donde está metido. Un retorcido thriller que presenta los lados opuestos de la ambición humana. Una, movida por el deseo de justicia, y otra, por la codicia y el egoísmo. Tiene algunos momentos de mucha tensión.

5/10
Los timadores

1990 | The Grifters

Un timador de poca monta que ha crecido en la calle recibe una tremenda paliza en un bar. Su madre le salva de una muerte segura. Se trata de una mujer muy posesiva que se entromete en la relación de su hijo con su novia. Precisamente será esta joven la que les proponga trabajar en equipo en una serie de golpes cada vez más ambiciosos. El realizador británico Stephen Frears es capaz de adentrarse en todos los géneros. Así lo ha demostrado con dramas como Las amistades peligrosas o comedias como Héroe por accidente. En esta ocasión probó con éxito con el thriller en un filme, producido por Martin Scorsese, que contó con un reparto de excepción. La trama se basa en la novela homónima del gran Jim Thompson.

6/10
Un gran amor

1989 | Say Anything...

El debut en la dirección de Cameron Crowe, anteriormente reportero de "Rolling Stones", y que ha demostrado en su faceta cinematográfica una romántica sensibilidad en la narración de historias. Aquí describe un amor de instituto contracorriente e improbable entre Lloyd y Diane, que deberá superar mil y un obstáculos. En manos de otro, sería una película acaramelada y cursi, pero Crowe sabe dotar de rasgos humanos a sus personajes, que se hacen querer. John Cusack venía llamando la atención desde hace tiempo, pero fue este film el que impulsaría definitivamente su carrera.

6/10
Creadores de sombras

1989 | Shadow Makers

Estamos en la última fase de la Segunda Guerra Mundial. Un grupo de científicos europeos refugiados en Estados Unidos, convence al gobierno para que se vuelque en la fabricación del arma más poderosa jamás creada por el hombre: la bomba atómica. Con ella, la guerra se acabaría de una vez por todas. Pero los nazis también han comenzado sus investigaciones. El general Leslie Groves (Paul Newman) y el científico de origen alemán Robert Oppenheimer (Dwight Schultz) están al frente de este experimento, del que forma parte un reputado equipo de científicos de todo el mundo. El general Groves debe solucionar los prejuicios morales de Oppenheimer y del resto de los científicos, que son conscientes de estar utilizando su ciencia para fines destructivos. Cuenta uno de los sucesos que con más gravedad han afectado al desarrollo de la humanidad: el nacimiento de la bomba atómica. Roland Joffé imprime un ritmo atractivo, que junto a la brillante interpretación de Paul Newman, contagia al espectador. Y aunque de discurrir premioso, despierta cierto interés.

5/10
Tapeheads

1988 | Tapeheads

Josh e Ivan acaban de perder su trabajo de guardias jurados. Pero ningún problema, es la oportunidad de hacer realidad su sueño de convertirse en productores de vídeo. Montan una pequeña compañía, y acudirán a pedir su buen hacer profesional gente variopinta, como un candidato a la presidencia de extrema derecha, un productor que quiere engatusarles, y una reportera. Comedia tontorrona y a veces surrealista, protagonizada por unos entonces poco conocidos John Cusack y Tim Robbins. La trama es casi lo de menos, lo de más es orquestar gags que produzcan risa, lo que ocurre en contadísimas ocasiones.

3/10
Ocho hombres

1988 | Eight Men Out

Buck y Hap son dos jugadores de Baseball que comienzan a jugar con muchas ganas en el equipo de los Chicago White Sox, más conocido como los 'medias blancas' y uno de los mejores de América. A pesar del mal trato recibido y de la baja compensación económica, los jóvenes aceptan los chanchullos del magnate Charlie Comiskey, el cual busca ganar dinero haciendo trampa. Pero unos periodistas investigarán el caso. Entretenida película deportiva que destripa los entresijos del mundo del deporte y su gente, donde los hay honrados pero también corruptos. La historia está basada en el caso real de 1919, donde 8 jugadores aceptaron dinero por dejarse ganar y esto fue todo un escándalo para la opinión pública. John Cusack, Christopher Lloyd, Charlie Sheen o David Strathairn son algunos de los rostros que protagonizan la película. Dirige John Sayles (El secreto de la isla de las focas).

5/10
Persecución muy, muy caliente

1987 | Hot Pursuit

Danny está deseando irse de vacaciones al Caribe en compañía de la adinerada familia de su novia. Pero un examen imprevisto se lo impide. El caso es que dicho examen se aplaza, y podría reunirse con ello. La única pega es que no sabe exactamente dónde encontrarlos, y mientras lo intenta, se va a encontrar con los personajes más impresentables que quepa imaginar. Un film con el planteamiento delirante antes descrito puede ser gracioso o no. Desgraciadamente en el caso que nos ocupa falta la chispa del ingenio, situaciones capaces de arrancar la carcajada. John Cusack hace lo que puede, al igual que el "pirata" Robert Loggia, pero al final se acaba cayendo en el chiste fácil y zafiete.

3/10
Un verano loco

1986 | One Crazy Summer

Alocada comedia de unos juveniles Demi Moore y John Cusack. Éste da vida a un creador de cómics, que se dispone a disfrutar del verano con un amigo. En el camino a su destino ayudan a una joven que está siendo molestada por unos pandilleros. No sólo la ayudarán en esto, sino que tendrán que echarle una mano para que la casa de su abuelo no acabe siendo propiedad de unos desaprensivos que quieren hacerse con ella. A diferencias de otras películas destinadas al público adolescente, ésta no toma como norma la zafiedad, sino que trata de discurrir algún que otro gag inteligente. Están bien traídos los dibujos tipo 'cartoon', y Bob Goldthwait compone un personaje que hace reír.

5/10
Cuenta conmigo

1986 | Stand By Me

Adaptación de un relato de Stephen King, en que un escritor recuerda su adolescencia, y en especial el verano en que, con su pandilla, descubrieron un cadáver en el bosque. Este extraño suceso tiene lugar en un pequeño pueblo de Oregón, Estados Unidos. Y sirve para dibujar la personalidad de cuatro valientes amigos: Gordie (Wil Wheaton), Chris (River Phoenix), Teddy (Corey Feldman) y Vern (Jerry O'Connell). Entre ellos ocurren las típicas disputas para decidir quién dirige la pandilla. Los cuatro tienen caracteres muy distintos. Geordie es tierno y bonachón, Chris es atrevido y algo tosco, Teddy es bastante peculiar, y Vern es el más prudente. Juntos corren un montón de aventuras y aprenderán a llevarse bien. Una entretenida película de aventuras, bañada de nostalgia, que hace un certero retrato del difícil paso de la niñez a la adolescencia. La película ha llegado a convertirse en un clásico, tan inolvidable como el tema musical del que toma título el film, "Stand By Me", interpretado por Ben E. King.

6/10
Más vale muerto

1985 | Better Off Dead

Cuando su novia le abandona por un esquiador descerebrado, Lane toma la decisión de acabar con su vida. Pero sus intentos fracasan por completo. Decide intentar recuperar a su chica enfrentándose en la pista de esquí a su nuevo novio, al que reta a un arriesgado descenso de montaña. Simpática comedia adolescente protagonizada por John Cusack. Su humor es simplón, pero efectivo y algunos hallazgos (el ridículo uniforme de la hamburguesería donde trabaja el protagonista, sus patéticos intentos de suicidio, el chico de los periódicos que le persigue porque no le ha pagado, los orientales que siempre que le ven le retan a una carrera automovilística, etc.) tienen bastante gracia. Algunos personajes son surrealistas y estrambóticos o divertidos, como el hermano pequeño del protagonista, que inventa curiosos aparatos, la estudiante francesa de intercambio, la madre que prepara extrañas comidas, el duro profesor de geometría y sus complejas explicaciones.

5/10
Natty Gann

1985 | The Journey Of Natty Gann

Uno de los títulos de imagen real producidos por Disney, que da una idea del alto nivel y de las exigencias técnicas y artísticas que continúa manteniendo la veterana productora. Durante la época de crisis de los años 30, una joven de 15 años emprende un arriesgado viaje en busca de su padre, que se marchó cuando ella era muy pequeña en busca de trabajo a Chicago. En su viaje conoce a un pícaro joven. Bien dirigida por Jeremy Kagan, incluye excelentes actuaciones de grandes actores como John Cusak. La banda sonora de James Horner (Willow) es inolvidable.

4/10
Juegos de amor en la universidad

1985 | The Sure Thing

Gib emprende un viaje por carretera para visitar un amigo en Carolina. Acaba compartiendo coche con Alison, una chica que también va a Carolina, para visitar a su novio, un abogado mucho mayor que ella. Aunque en principio Gib y Alison se llevan como el perro y el gato, a lo largo del viaje empiezan a sentirse atraídos entre sí. Rob Reiner dirigió este antecedente juvenil de uno de sus títulos más conocidos, Cuando Harry encontró a Sally, que dirigiría cuatro años después. Contó con un reparto que posteriormente daría mucho que hablar, encabezado por un jovencísimo John Cusack. Su compañera, Daphne Zuniga, triunfaría años después con la serie Melrose Place, mientras que Anthony Edwards haría lo propio con Urgencias. En el film también aparecen en roles secundarios Tim Robbins y Nicollette Sheridan (Mujeres desesperadas).

4/10
Grandview U.S.A.

1984 | Grandview U.S.A.

Tim Pearson, un adolescente del pequeño pueblo de Grandview (Illinois) está deseando graduarse en el instituto, para irse a Florida, a estudiar Oceanografía. Tim se siente atraído por Michelle 'Mike' Cody, que es la encargada de un espectáculo de coches que se chocan unos contra otros. Aunque Tim intenta conquistar a Michelle, resulta que tiene un inesperado rival: uno de los conductores del espectáculo, que atraviesa problemas en su matrimonio. Cinta para adolescentes del especialista Randal Kleiser (El lago azul, Grease). Jamie Lee Curtis comparte el protagonismo con C. Thomas Howell, que acaba de llamar la atención con su papel de Ponyboy, en Rebeldes, de Francis Ford Coppola.

4/10
Dieciséis velas

1984 | Sixteen Candles

Samantha Baker cumple 16 años y espera que sea un día muy especial. Sin embargo, resulta que su familia parece haber olvidado el aniversario, porque todos andan preocupados por la boda de su hermana, que va a tener lugar al día siguiente. En el instituto, alguien le envía de forma anónima un cuestionario en el que tiene que contestar quién sería el chico de su vida. Escribe que para ella su pareja ideal sería Jake Ryan, que está sentado justamente detrás y logra hacerse con el texto. John Hughes revolucionó el cine para adolescentes con El club de los cinco y este auténtico clásico del género, que consagró a Molly Ringwald como gran estrella de este tipo de películas. Hughes supo captar los problemas y preocupaciones de los adolescentes, en una trama tipo 'cuento de hadas' que cautiva a todos los públicos. Recurrió a temas musicales del momento, introduce muchísimo humor, y un toque dramático, y reflexiona con un enfoque positivo sobre las relaciones familiares al tiempo que describe la vida en un típico instituto.

6/10
Class

1983 | Class

Jonathan, estudiante de un instituto privado de lujo, es un chico tímido, incapaz de relacionarse con las chicas. Su nuevo compañero de habitación, Skip, decide enviarle a la ciudad, para que aprenda a seducir al sexo opuesto y no arruine la reputación de ambos. Pero Jonathan cae en las redes de Ellen, una cautivadora mujer, mucho mayor que él, con la que inicia una relación. Cuando está completamente enamorado, Jonathan se entera de que Ellen es la madre de Skip. Tras su excelente trabajo como 'Sodapop Curtis', en Rebeldes, de Francis Ford Coppola, Rob Lowe decidió aprovechar su potencial para convertirse en una estrella del cine adolescente, con esta ligera comedia que obtuvo un gran éxito. Comparte el protagonismo con la veterana Jacqueline Bisset. Supuso el debut en la pantalla del actor John Cusack, que en la primera etapa de su carrera se convertiría en un rostro habitual de películas juveniles, como Dieciséis velas. También fue la primera película de Andrew McCarthy y de Virginia Madsen.

5/10
Negocios de guerra

2008 | War, Inc.

Curiosa y delirante sátira política, ambientada en un futuro no lejano y en época de guerra. La historia tiene lugar en un país imaginario de Oriente Medio llamado Turaguistán, donde tienen lugar grandes protestas y motines debido a que una corporación privada, propiedad del ex vicepresidente de los Estados Unidos, se ha hecho con el dominio del país. Un asesino tendrá como misión 'eliminar' al jefe de la corporación, pero el amor por una periodista quizá se interponga en su camino. Todo ello alrededor de la boda de una cantante a lo Britney Spears con un árabe, la unión de Occidente y Oriente, ya se sabe. Como puede verse, no es difícil encontrar similitudes con la vida real, y en especial con la política internacional estadounidense. El film sigue así una estela muy políticamente correcta, de varapalo a los Bush y compañía, denunciando a los que se lucran con la guerra sin ningún tipo de escrúpulo; pero da la sensación de que la crítica funcionaría mejor si hubiera más matices, y no fuera todo tan alambicado, véase el personaje de Ben Kingsley, o la 'sorpresa' final de cierta paternidad. Aunque algún gag es gracioso, pesa la exageración cercana al esperpento, como en el coro de bailarinas con prótesis de piernas. Resultan acertados los dardos a cierto periodismo que se conforma con seguir una 'guerra virtual', aunque también aquí la exageración no está bien entregada, no logra la suspensión de la incredulidad en el espectador. La película cuenta con un gran puñado de actores, empezando por el enorme John Cusack (Serendipity), quien ha producido la película y además ha participado en el guión.

4/10
Alta fidelidad

2000 | High Fidelity

Rob Gordon es un pirado de la música. Regenta una tienda de discos en Chicago, con la particularidad de que sólo los tiene de vinilo. Él y sus dos empleados son capaces de reconocer cualquier canción en milésimas de segundo, y juegan con frecuencia a elaborar “la lista de las cinco mejores canciones de... lo que sea”. La película habla del amor, y para ello se estructura en torno a “Cinco canciones para decir a la persona que te ha abandonado que te ha roto el corazón, pero que sobrevivirás.” Y con tan original modo narrativo asistimos a las cinco relaciones amorosas determinantes en la vida de Gordon. Original, fresca, y con una música maravillosa (se llegan a escuchar hasta 60 canciones diferentes, aparte de la propia partitura de la película). La historia, adaptación de una novela de Nick Hornby, atrapa, cae bien. Mezcla romanticismo –la búsqueda del amor perfecto, las canciones que recuerdan tiempos mejores– con buenos golpes de humor agridulce. Entre las sorpresas, alguna aparición inesperada, como la de Bruce Springsteen, que se interpreta a sí mismo.

7/10
Un asesino algo especial

1997 | Grosse Pointe Blank

Martin Blank es un joven asesino a sueldo que tiene un nuevo trabajito entre manos en la ciudad de Detroit. Allí también se celebra su reunión de antiguos alumnos, donde acude Debi, un amor de instituto. Entre negocios, policías que andan tras él, y la chica de sus sueños –enfadada por dejarle plantada la última vez–, Martin deberá sortear como pueda cada situación. Comedia de acción donde el protagonista es un sicario, pero también un tipo bueno en el fondo, que opta por reformar su vida, empezando por pedir perdón a la novia que dejó tiempo atrás. Buen ritmo y situaciones divertidas a cargo de John Cusack, Minnie Driver, Dan Aykroyd y Alan Arkin, entre otros.

4/10

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