Nadie regala nada, no se venden duros a cuatro pesetas. Tradicionalmente en Hollywood dominan los demócratas, pero la realidad es que la
Nadie regala nada, no se venden duros a cuatro pesetas. Tradicionalmente en Hollywood dominan los demócratas, pero la realidad es que la presidencia de Barack Obama ha decepcionado a muchos de su partidarios tradicionales, me viene a la cabeza, por ejemplo, el caso de un quejoso Matt Damon, al menos hace unos meses. Con tal escenario en que iba a haber reformas políticas de calado que nunca llegaron, el empantanamiento de Guantánamo y una economía que sigue arrastrándose sin lograr el despegue, no dejaba de llamarme la atención que Obama siguiera logrando apoyos de nombres significativos del show business, Tom Hanks, George Clooney, Eva Longoria y Antonio Banderas, entre otros.
No deja de llamar la atención que el presidente haya cambiado de opinión acerca del matrimonio gay, y se autodeclare a favor de que los homosexuales se casen, un tema en el que su punto de vista habría evolucionado tras charlar con su mujer e hijas, entre otras personas, justo en vísperas de pasar la gorra para recaudar fondos para su campaña –Clooney ejerce de anfitrión en su casa en una cena con este fin–. Dice que son los estados los que deben decidir, pero su postura, tras el posicionamiento en la misma dirección del vicepresidente –utilizó como ejemplo la serie televisiva Will & Grace para explicar su opinión–, ha conmocionado a la opinión pública de todo el mundo.
¿Hasta que punto Hollywood, un respaldo que Obama anhela desesperadamente, ha influido en su nueva postura y en su decisión de hablar de una cuestión que puede costarle la reelección? Según The Hollywood Reporter, tal influencia es incontestable: “Al final, Obama escoge una base demócrata unida con entusiastas donantes y levantadores de fondos gays y lesbianas “. Y los analistas se preguntan si su nueva postura le restará votos globalmente. No sé. Lo que sí sé es que le va a dar más apoyos en Hollywood, y por lo tanto las arcas de la campaña van a verse muy bien nutridas de dólares gracias a los donativos de los activistas y partidarios del matrimonio gay, que en la meca del cine abundan. Hoy se verá en la mansión de Obama –se esperan sacar 15 milloncejos de dólares–, y el próximo 6 de junio los que dudan tendrán una nueva oportunidad de soltar la pasta en Beverly Hills.
Dudas que me surgen: ¿considerará el público que acudir a la cena de Obama supone compartir con él sus recién conocidas ideas sobre el matrimonio gay?, y, en tal caso, ¿los habrá decepcionados? Estando tan próximos ambos acontecimientos, cualquiera sabe. El caso es que a la supercena Clooneyera acude la crème de la crème. O sea, el hombre de hierro Robert Downey Jr., el hombre araña Tobey Maguire, Jeffrey Katzenberg, Nina Jacobson, J.J. Abrams y Barbra Streisand, entre otros.
De momento muchas voces conocidas se han congratulado con Obama. El productor televisivo Norman Lear, que no pensaba ayudar al presidente, acaba de anunciar que él y su esposa aportarán 40.000 $ a la campaña cada uno, el máximo permitido por la ley. El guionista gay Dustin Lance Black, que había manifestado su decepción con el presidente, ahora afirma que “demuestra fuerza y liderato”. Las actrices lesbianas Ellen DeGeneres y Jane Lynch también han expresado su alegría. Y se han apuntado al alborozo Eva Longoria, Mia Farrow y Albert Brooks.
