Debe ser que con tanto película sobre la esclavitud a punto de estrenarse –curiosa coincidencia la propuesta para el 18 de enero de
Debe ser que con tanto película sobre la esclavitud a punto de estrenarse –curiosa coincidencia la propuesta para el 18 de enero de Lincoln y Django desencadenado, si no fuera por lo largas que son, darían para un programa doble de esos que tanto gustan a Quentin Tarantino–, me ha venido a la cabeza lo de los derechos civiles, el famoso discurso de Martin Luther King Jr., “I have a dream”, etcétera, etcétera.
Sí, yo también tengo un sueño como el doctor King, seguramente más modesto y de menor alcance que el suyo, pero es mi sueño, y deseo compartirlo con mis muchos amigos de decine21.com. Y mi sueño es lograr que esta web que tanto os gusta, os guste mucho más, sea la mejor del mundo mundial, al menos en lengua castellana. En esa tarea nos empeñamos día a día un pequeño pero animoso equipo, elaborando noticias, cargando más información de películas y personajes que hasta la fecha no teníamos... A veces uno tiene la sensación de ser una hormiguita, de que la tarea es enorme, titánica, diría yo, para los que estamos aquí. Pero poco a poco, con ilusión y tesón, ahí estamos, creciendo...
Pero “I have a dream”, y mi “dream” es lograr ofrecer una superenciclopedia de cine on line, fácilmente consultable, con toda la información que el aficionado o el erudito desearían encontrar, y que hoy por hoy, a pesar de las grandes posibilidades de internet, se encuentra demasiado dispersa y fragmentada, no con toda la calidad que uno querría.
Hace unas semanas, en esta web os lanzamos un grito de help, auxilio, socorro, o simplemente ayuda, y os explicamos diversas formas a vuestro alcance para ayudarnos, ya fuera económicamente mediante un donativo, ya fuera difundiendo la web, aportando contenidos, etcétera. Por si lo has olvidado, aquí te dejo el link a tal petición, que desearía muy de veras que no cayera en saco roto, entiendo que los tiempos son difíciles, la crisis, el agobio, no nos sobra un minuto, y tal y cual. Pero de verdad que cuento con tu ayuda desinteresada, lo diré claramente, por amor al arte, por amor al cine.
Aludo en el título de este post a Bola de fuego, esa deliciosa screwball comedy de Howard Hawks, con guión de Billy Wilder y Charles Brackett, que sigue a un grupo de sabios despistados, lejos del mundanal ruido, aplicados a la ardua tarea de elaborar una enciclopedia capaz de abarcar la información esencial de todas las tareas científicas. Completar lo relativo a la lengua lleva a uno de los sabios a la calle, y a conocer a la estupendísima Barbara Stanwyck, una bailarina que puede ayudar a estos estudiosos en su tarea, pero también distraerles...
Pues nada, aquí lanzo el reto de pedir de nuevo help, auxilio, socorro, o simplemente ayuda, concretamente de sabios y sabias que quieran aportar su sapiencia fílmica por amor al arte. El otro día yo me lanzaba a escribir un perfil sobre un húngaro, Miklós Jancsó, y me saldría mejor o peor, juzgad vosotros amigos cinéfilos, pero tengo la satisfacción de que no creo que en estos momentos haya algo mejor en español en internet que uno pueda consultar. De modo que a mí me encantaría ver aparecer un puñado de valientes voluntarios, que me digan, oye, que te escribo sobre Jan Svankmajer, el famoso animador checo, o por decir alguien menos “rarito”, sobre Tom Courtenay, Michael Gambon, Hugh Bonneville, Laura Carmichael, Dana Andrews o Rebbeca de Mornay, por decir algunos nombres. Las posibilidades son mil, y así mi “dream” enciclopédico podría irse haciendo real, ya sabéis, “bienvenidos al cine real es nuestro lema”...
¿Soy un ingenuo? ¿Un idealista? Bueno, igual que a mi compañero bloguero Juan Luis Sánchez le encanta el episodio navideño de The Bing Bang Theory, yo soy más clásico y me quedo con ¡Qué bello es vivir! y la esperanza de que nos lluevan los billetes y la ayuda desinteresada de voluntarios con ganas de escribir. Y hasta te pongo aquí una dirección de correo, [email protected] por si quieres hacerme llegar propuestas de perfiles o que yo te encomiende alguna tarea.
Copio, y aquí alguno pensará que rayo el colmo de la ingenuidad, lo que ha escrito para la Jornada Mundial de la Paz, alguien a quien admiro mucho, Benedicto XVI: “Desde otra perspectiva, sin embargo, el éxito auténtico y duradero se obtiene con el don de uno mismo, de las propias capacidades intelectuales, de la propia iniciativa, puesto que un desarrollo económico sostenible, es decir, auténticamente humano, necesita del principio de gratuidad como manifestación de fraternidad y de la lógica del don. En concreto, dentro de la actividad económica, el que trabaja por la paz se configura como aquel que instaura con sus colaboradores y compañeros, con los clientes y los usuarios, relaciones de lealtad y de reciprocidad. Realiza la actividad económica por el bien común, vive su esfuerzo como algo que va más allá de su propio interés, para beneficio de las generaciones presentes y futuras. Se encuentra así trabajando no sólo para sí mismo, sino también para dar a los demás un futuro y un trabajo digno.” Líneas densas, que no se trata de glosar aquí en profundidad, pero el saber darse me parece algo muy importante. Por supuesto que el ganarse la vida, también. Pero creo que se me entiende... O eso espero.
