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Biografía

Barbara Stanwyck

Barbara Stanwyck

82 años ()

Barbara Stanwyck

Nació el 16 de Julio de 1907 en Brooklyn, Nueva York, EE.UU.
Falleció el 20 de Enero de 1990 en Santa Monica, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Fuego en la mirada

01 Junio 2006

Para la mayoría de los amantes del cine, su nombre es sinónimo de mujer fatal, gracias a su descomunal e irresistible papel de Phyllis Dietrichson en Perdición. Pero sus cuatro nominaciones al Oscar hablan por sí solas del versátil talento interpretativo de esta reina del cine clásico.

No tenía la belleza gatuna de Ava Gardner, ni el glamour de Grace Kelly, ni la dulzura de Ingrid Bergman, ni la personalidad de Katharine Hepburn, pero poseía un don mucho más necesario que todos ésos para triunfar como estrella del cine: carisma. Y lo tenía a borbotones. La Stanwyck, llamada “la Reina” en sus tiempos de gloria, poseía algo magnético en pantalla, un arrollador atractivo natural que conectaba con el espectador y le dejaba totalmente desvalido. Diríase que cuando entraba en escena, su presencia llenaba cada átomo de aire. Y así, todo lo que había alrededor caía a sus pies, pasaba a ser de su propiedad. El tipo que más sintió esa curiosa sensación fue el vendedor de seguros Fred MacMurray, cuando allá por 1944 fue a visitarla a su casa encalada del valle de California y ella apareció envuelta en una toalla en lo alto de la escalera, como si se tratara de una vestal venida directamente del Olimpo. Imposible no sucumbir, claro. El título en español explicaba certeramente lo que aquello significaba: Perdición. En fin, menos mal que no hay muchas Phyllis Dietrichson por el mundo.

Barbara Stanwyck se llamaba realmente Ruby Catherine Stevens y nació en Brooklyn (Nueva York) el 16 de julio de 1907. Parece que el nombre artístico proviene de un cartel teatral donde leyó: “Jane Stanwyck in `Barbara Freitchie'”. No tuvo una infancia muy fácil, que se diga, ya que su madre falleció cuando ella tenía sólo 4 años y su padre la abandonó al poco tiempo. Antes de llegar al mundo del cine llegó a trabajar como telefonista –donde cobraba la miseria de 14 dólares a la semana– y de corista en espectáculos de vodevil –40 dólares semanales–, con la esperanza de triunfar en Broadway. A lo largo de la década de los 20 apareció en diversos espectáculos y fue en esa órbita donde conoció a quien se convirtió en su primer marido, el actor Fran Fay. Debutó en la pantalla con un papelillo en la película muda El dueto errante (1927). Pero el joven matrimonio quería más y se trasladó a Los Ángeles en 1928, con la decisión de alcanzar la gloria en Hollywood. Tanta era la obsesión de Fay por convertir a su mujer en una celebridad, que se dice que el guión de Ha nacido una estrella (1937) está basado en la historia de su matrimonio. De cualquier modo, ya en Hollywood, el talento de Barbara no pasó desapercibido, y tras sus papeles en las estimables The Locked Door (1928) y Mexicali Rose (1929), trabajó en los cinco años siguientes con directores de la talla de Frank Capra en Mujeres ligeras, The Miracle Woman, Amor prohibido y La amargura del general Yen, Archie Mayo en Ilicit, William Wellman en Enfermeras de noche, So Big! y The Purchase Price. Su desenvoltura tanto en el drama como en la comedia, género en el que demostró ser una verdadera maestra, enseguida le granjearon el favor de la crítica y del público. Destacó especialmente en el drama Carita de ángel (1933), en el western biográfico de George Stevens Annie Oakley y en el soberbio drama romántico Stella Dallas (1937), de King Vidor, por cuyo papel obtuvo su primera nominación al Oscar. Tras su divorcio en 1935, la actriz se volvió a casar con el galán Robert Taylor, aunque se divorciarían en 1951. Los años siguientes fueron los de la consolidación de su brillante carrera, que comprende la friolera de cerca de un centenar de películas.

Sería en la década de los 40 cuando protagonizó todas sus obras maestras. El año 1941 fue realmente espectacular: acompañó a Henry Fonda en Las tres noches de Eva, la estupenda comedia romántica firmada por el injustamente olvidado Preston Sturges; fue la reportera que enamoró a Gary Cooper en la fábula capriana Juan Nadie; y logró su segunda nominación al Oscar gracias a la rubia ladina “Sugarpuss”, mentirosa y encantadora, de Bola de fuego, la explosiva comedia de Howard Hawks. Al año siguiente, 1942, hizo fantásticos papeles para Wellman, en el western Una gran señora y en La estrella de variedades. Y así llegó 1944, el año que unió a Billy Wilder, al maestro de la novela negra Raymond Chandler y a Barbara Stanwyck. A partir de la obra “Double indemnity”, de James M. Cain (el creador también de “El cartero siempre llama dos veces”), Wilder y Chandler escribieron un guión perfecto, afilado como una cuchilla, que daba vida a un personaje que se convertiría en el arquetipo de la mujer fatal, provocativa e implacable, una tentación que desde entonces siempre tendría los rizos, el rostro y sobre todo la mirada de la Stanwyck. “Fue el Sr. Capra quien me enseñó que los ojos son la gran herramienta de una película”, dijo la actriz. Volvió a ser nominada al Oscar, pero lo perdió en favor de Ingrid Bergman en Luz de gas. Pese a todo, según el gobierno, en ese año del 44, la Stanwyck se convirtió en la mujer mejor pagada del país: ganó 400.000 dólares.

La actriz hizo posteriormente trabajos fabulosos en el género negro –El extraño amor de Martha Ivers (1946), Voces de muerte (1948), por la que fue nominada al Oscar por cuarta vez, Encuentro en la noche (1952) y Único testigo (1954)–, pero también destacó en el western –Hombres violentos (1955), 40 pistolas (1957)–, el melodrama –la primorosa Siempre hay un mañana (1956), de Douglas Sirk– o el drama –La gata negra (1962)–. Poco a poco su carrera fue virando hacia la televisión, donde tuvo papeles estimables en “Los intocables”, “Los ángeles de Charlie” o “Dinastía”. En 1982, la Academia le otorgó un merecidísimo Oscar honorífico “por su creatividad superlativa y su contribución única al arte de la interpretación en el cine”. Barbara Stanwyck murió en Santa Mónica el 20 de enero de 1990.

Oscar
1982

Ganador de 1 premio

  • Oscar honorífico
Filmografía
Dinastía

1981 | Dynasty | Serie TV

Serie de grandísimo éxito en los ochenta que se ha convertido en todo un clásico de la televisión. La trama gira en torno a la familia Carrington, cuyo patriarca, Blake, es magnate del petróleo. En una línea similar a la coetánea y también exitosa Falcon Crest, Dinastía tiene también lujo, luchas por el poder y sobre todo, historias románticas que complican la trama. Y al igual también que en Falcon Crest, en Dinastía el personaje más malvado se reserva para una mujer, la estupenda Joan Collins que encarnó a la mítica Alexis, ex mujer del rico Blake. La serie se emitió durante nueve temporadas.

6/10
The Letters

1973 | The Letters

Telefilm vertebrado alrededor de las misivas que un cartero entrega en distintos hogares, un año después de que se estrellara el avión postal que las transportaba. Conciernen a un hombre que dejó a su mujer, a una madre que intentaba romper una relación que mantenía su hija, y a un pianista. La idea tiene su gracia, e incluso tuvo una secuela, Letters from Lost Lovers, pero lo que no cuajó es la idea de una serie televisiva. Entre los actores hay viejas glorias de Hollywood como Barbara Stanwyck e Ida Lupino.

4/10
El trotamundos

1964 | Roustabout

Típico vehículo comercial destinado a fans de Elvis Presley, ésta vez como un nómada en moto y con chupa de cuero que es contratado por la dueña de una feria ambulante (Barbara Stanwyck) para que participe en sus espectáculos. Gracias al éxito obtenido Elvis salvará de la ruina el negocio de la mujer y, además, se enamorará de su hija (la jovencita Joan Freeman). Lo cierto es que la mejor época del cantante ya había pasado, y éste creó muchos problemas durante el rodaje hasta el punto que abandonaba las escenas sin previo aviso si no se sentía cómodo en ellas. En total interpreta once canciones, en una película que no tuvo el éxito esperado. Vestuario de Edith Head y apariciones esporádicas de las entonces desconocidas Raquel Welch y Teri Garr.

4/10
The Night Walker

1964 | The Night Walker

Film de bajo presupuesto, muy a la medida de su director, William Castle, autor de una prolífica trayectoria desde los años 40 en intrascendentes títulos de serie B y que, en los 60, alcanzó cierto prestigio –entre círculos muy reducidos, eso sí–, con títulos como 13 fantasmas (1960) (del que acabaría haciéndose el remake 13 fantasmas) y El caso de Lucy Harbin (1963), donde Joan Crawford cortaba cabezas sin parar según un guión de Robert Bloch (autor de Psicosis). También Bloch es el escritor de este film, donde una rica viuda tiene pesadillas en las que su difunto marido la persigue. Una extraña mezcla de terrorífico melodrama psicológico con monstruos incluidos. Protagonizan dos viejas estrellas del Hollywood dorado como Barbara Stanwyck y Robert Taylor. Última aparición en cine de la actriz –después aferrada a la tele–, a quien la revista Time dedicó su mordaz crítica: “La película es una tibia carnicería que proporciona a Stanwyck la oportunidad de desahogar su histeria de antaño”.

5/10
La gata negra

1962 | Walk on the Wild Side

Dove (Laurence Harvey) emprende un viaje a Nueva Orleans con el fin de encontrar a Hallie (Capucine). Su intención es rescatarla de su dudosa vida en el Dolf House Café, un local regentado por la experimentada Jo Courtney (Barbara Stanwyck). Pero en su camino, Dove conoce a la atractiva Kitty (Jane Fonda), que nada más llegar a Nueva Orleans engrosa las filas del equipo de chicas de Courtney. Dove está empeñado en sacar a Hallie del Dolf House, se ponga quien se ponga por delante. Un arriesgado drama que retrata con crudeza el sórdido mundo de las chicas de alterne. Cuenta con un magnífico equipo de actrices, donde destaca la imponente Barbara Stanwyck y una jovencísima Jane Fonda. La dirección es sobria aunque algo densa, pero hará las delicias de los aficionados al drama romántico.

5/10
Crime of Passion

1957 | Crime of Passion

Thriller melodramático y de interesante aunque fallida crítica social, donde Kathy es una ambiciosa ex periodista, ahora casada con un policía, que no duda en flirtear peligrosamente con el jefe de su marido para lograr el ascenso de éste. Atrapada por la situación que ella misma ha creado no tiene otra salida que cometer un crimen. Su marido será el encargado de investigar el caso. A pesar de su personaje amoral y con fuerte personalidad, lo cierto es que Stanwyck fue quien peor parada salió del film, con críticas que poco más o menos venían a significar que su carrera estaba acabada. Eso sí, al menos está acompañada de un buen reparto que incluye a Sterling Hayden como el atribulado marido, Raymond Burr como el inspector jefe que la corteja, y Fay Wray, mítica protagonista de King Kong (1933).

4/10
40 pistolas

1957 | Forty Guns

Jessica Drummond domina una pequeña localidad Arizona gracias a sus cuarenta pistoleros, y al dominio que ejerce sobre todos los estamentos de la ley, incluidos el sheriff y los jueces. Pero su vida se complicará con la llegada de Griff Bonnell, representante del gobierno federal que lleva una orden de detención contra uno de los hombres de Drummond. Uno de los mejores westerns del especialista en acción Samuel Fuller, que reflexiona sobre el orden y la justicia. La intensidad es impresionante, pero Fuller regala también momentos de gran belleza, apoyado en una impresionante fotografía de Joseph F. Biroc. Barbara Stanwyck está estupenda como mujer de armas tomar, nunca mejor dicho, mientras que Barry Sullivan impresiona con su personaje protagonista.

7/10
El sargento Hook

1957 | Trooper Hook

Western melodramático donde una mujer blanca raptada por los indios Squaws hace años, es rescatada por un sargento de caballería. Junto a su hijo mestizo –que tuvo con el jefe de la tribu– es devuelta a su hogar, aunque la nueva convivencia no será nada sencilla. Temas como el racismo y la venganza se juntan en su argumento. El film volvía reunir a los viejos amigos Barbara Stanwyck y Joel McCrea tras varias películas en común durante los años 30: La novia de la suerte (1934), Banjo On My Knee (1936), Internets Can´t Take Money (1937) y Unión Pacific (1939). Curiosamente, después de este título la carrera de Stanwyck acabaría tomando rumbo en el Oeste televisivo participando en series como Látigo (1962), Wagon Train (1963) y protagonizando El gran valle (1965-1969).

6/10
These Wilder Years

1956 | These Wilder Years

Drama centrado en la infancia, en el que la directora de un centro de adopción intenta salvaguardar la identidad de uno de los niños cuando un millonario quiere localizar a su único heredero, al que repudió y dejó en un orfanato hace veinte años. Esta situación desembocará en un juicio donde entran en juego distintos valores morales. Los dos personajes enfrentados están interpretados por los míticos actores Barbara Stanwyck y James Cagney, aunque no pueden hacer mucho para salvar al film de la indiferencia. También es conocido con el título de 'Somewhere I´ll Find Him'. Como dato curioso, citar que la actriz lo pasó muy mal durante el rodaje ya que se enteró de que su ex marido Robert Taylor acababa de ser padre, cuando en el tiempo que estuvo casado con ella (1939-1951) no habían podido tener niños.

4/10
Los indomables (1956)

1956 | The Maverick Queen

Adaptación de una novela de Zane Grey (1872-1939), uno de las escritores de literatura del oeste más célebre de Estados Unidos, y que participó –como guionista original o en adaptaciones de sus obras– en más de cien películas. Los indomables era la primera producción de la Republic en formato panorámico, y sus espectaculares escenas se rodaron en Silverton (Colorado). Para ello se contó con un competente reparto encabezado por Barbara Stanwyck, en una época en que la actriz comenzaba a combinar películas intrascendentes con series de televisión. Su argumento nos traslada a comienzos del siglo XX, y cuenta la historia verídica de los bandidos Butch Cassidy y Sundance Kid (después ensalzados en Dos hombres y un destino), perseguidos incansablemente por agentes de la agencia Pinkerton.

5/10
Huida a Birmania

1955 | Escape to Burma

La historia transcurre en la antigua Birmania dominada por los ingleses, donde una mujer, Gwen Moore hereda una plantación en Birmania. Mientras intenta salir adelante a pesar de los problemas que se le plantean, un fugitivo, sospechoso de asesinato se acerca a sus tierras en busca de cobijo. El todoterreno Allan Dwan (1885-1981) fue todo un veterano de la industria, que comenzó su carrera en 1914 y estuvo rodando hasta los años 60 en toda clase de géneros, casi siempre en competentes filmes de serie B. Autor de films como Arenas sangrientas o Heidi, en esta ocasión dirige una modélica cinta de aventuras con algo de presupuesto para la pantalla panorámica y una excelente ambientación ‘birmana’, a pesar de que se rodó en estudio. La pareja protagonista –formada por Barbara Stanwyck y Robert Ryan– se complementa a la perfección. Fue la segunda película consecutiva entre el director Allan Dwan y Barbara Stanwyck para la RKO tras La reina de Montana. La crítica del New York Times se burló de los escenarios utilizados: "El título de la película es un acertijo porque si se llama Huída de Birmania, ¿cómo puede nadie escapar de un lugar donde no está?. Hasta los monos parecían desorientados".

5/10
Siempre hay un mañana

1955 | There's Always Tomorrow

Clifford Groves es un fabricante de juguetes, encantado con su trabajo, siempre elaborando nuevas líneas de productos para los más pequeños, muñecas, robots y trenes eléctricos. Casado desde hace veinte años con Marion, y padre de tres hijos, trata de poner ilusión en el día a día, pero siente que su vida se ha convertido en una cansina rutina, donde su esposa está más pendiente de los retoños y sus percances, típicos de la adolescencia y el noviazgo, que de él. Tras dos planes frustrados en pareja, aparece en escena Norma Miller Vale, que colaboró profesionalmente con Clifford años atrás. Y disfrutan pasando tiempo juntos, tras una coincidencia casual en un hotel donde él debía reunirse con un importante empresario juguetero. Se ha encendido la chispa de la pasión, lo que no dejan de detectar dos de los hijos, y que afecta especialmente al mayor, que ve cómo el descubrimiento influye negativamente en la relación con su novia, se ha producido en él un cierto desencanto en su visión idealista del amor, donde sus padres eran unos referentes. Adaptación de la novela de Ursula Parrott, que ya en 1934 había sido objeto de una versión cinematográfica con el título de There's Always Tomorrow, dirigida por Edward Sloman, y con Frank Morgan y Binnie Barnes de pareja protagonista. Ofrece una interesante mirada al peligro de que la rutina se instale en el matrimonio, y en que la pasión escondida y el amor imposible reconcoman por dentro. De modo que se puede acabar actuando de modo automático, de ahí que la imagen del juguete del robot sea muy poderosa. El film contrapone el estilo de vida de una mujer independiente –con una carrera profesional exitosa en el mundo del diseño de la moda, pero a la que le falta algo, en el fondo envidia a la familia de Groves–, con el de los dos esposos, especialmente Marion, ama de casa con mentalidad práctica para afrontar los desafíos domésticos, y que incluso ya no se pone vestidos sexys o juveniles, porque ahora es madre de familia y tiene una responsabilidad. Se viene a indicar que ambas posiciones tienen ventajas e inconvenientes, y hay que saber aceptar la propia posición social, y en cualquier caso, no renunciar a la búsqueda de la felicidad.  La película, estupenda, y muy sugerente, no tuvo el éxito esperado, quizá por decisiones atrevidas como la de filmar en 1955 en blanco y negro –algo no habitual en la filmografía melodramática de Douglas Sirk– con una realista fotografía del maestro Russell Metty. Las imágenes juegan con el simbolismo de la lluvia, un componente no habitual en la California donde transcurre la acción, que ayudan a acentuar la "grisura" de una vida donde unos días se parecen mucho a los que siguen. También resulta muy adecuada la presencia repetida del nostálgico tema musical "Blue Moon". El rodaje fue como la seda y solo duró dos meses. El director alabó a sus dos actores: “Fred MacMurray era un actor muy bueno, y ambiguo: era un hombre de éxito en el trabajo pero un fracaso en su hogar. Barbara Stanwyck era una actriz excelente”. Ambos habían trabajado una década antes en la mítica muestra de cine negro Perdición.

7/10
Hombres violentos

1954 | The Violent Men

John Parrish (Glenn Ford) es un héroe de la Guerra de Secesión, que regresa a casa después de un largo tiempo. Su intención es casarse con su prometida y fundar un hogar en su finca del Oeste. Pero se topa con las aspiraciones del poderoso Lou Wilkerson (Edward G. Robinson), que pretende incluir el terreno del capitán Parrish en su extenso Rancho de Anchor. Para llegar a un fin pacífico, Wilkerson ofrece a Parrish una elevada suma de dinero, que éste acepta en un principio. Las cosas se complican con la llegada de un desafiante pistolero contratado por Wilkerson, y Parrish decide quedarse. Un emocionante western en el que se dan cita unos personajes marcados por la guerra civil norteamericana. Merece la pena por la presencia de sus magníficos intérpretes. Muy recomendable para los aficionados al género.

7/10
La reina de Montana

1954 | Cattle Queen of Montana

Western rutinario en el que Barbara Stanwyck encarna a una mujer llamada nada menos que Sierra Nevada Jones, que defiende con todas sus fuerzas el rancho heredado por su padre. El coprotagonista de la actriz no era otro que Ronald Reagan, en uno de sus últimos papeles protagonistas. El que acabaría siendo presidente de los Estados Unidos siempre consideró esta película como una de sus preferidas, lo que demuestra que en su filmografía no había mucho dónde elegir. Rodada en escenarios naturales de Montana, el equipo de producción tuvo que contratar los caballos a ganaderos locales. Además, como Reagan, el director de fotografía John Alton y Stanwyck tenían miedo a volar, tuvieron que desplazarse en tren desde Los Ángeles, por lo que la filmación tuvo que retrasarse los tres días que tardaron en llegar.

4/10
La torre de los ambiciosos

1954 | Executive Suite

Para esta película el productor John Houseman se propuso recuperar el antiguo esquema MGM de reunir a un montón de rostros conocidos para deleite del público. De ahí que invirtiese las tres cuartas partes de la producción en contratar a un reparto de lujo compuesto por Barbara Stanwyck, William Holden, June Allyson, Fredric March, Walter Pigdeon y Shelley Winters. Tanto se ahorró en el resto de la película, que se obligó a que los actores ensayaran en sus ratos libres, e incluso, carece de música. Basada en una novela de Cameron Hawley, y adaptada por el estupendo guionista Ernest Lehman (Sabrina, Con la muerte en los talones, El premio...), su trama es la lucha de poder que sucede en una gran compañía cuando fallece el presidente. Nina Foch fue nominada al Oscar como mejor actriz secundaria, además de la fotografía de George J. Folsey, el vestuario de Helen Rose y la dirección artística de Cedric Gibbons, Edward Carfagno, Edwin B. Willis y Emile Kuri.

6/10
El único testigo

1954 | Witness to Murder

Curiosa película ya que coincidió el mismo año con La ventana indiscreta de Hitchcock. A pesar de saber que el maestro del suspense estaba rodando una historia muy similar a la suya, los productores de El único testigo siguieron adelante con el proyecto. No en vano tenían un reparto de garantía, con Barbara Stanwyck y George Sanders. Por supuesto, cualquier comparación entre ambas no se mantiene. A pesar de todo, el film que nos ocupa es una más que notable muestra de tensión cinematográfica, al mostrar a una diseñadora de modas de Beverly Hills que presencia desde el patio de su casa cómo un hombre estrangula a una mujer. Acude a la policía pero, no parece haber indicios de que se haya cometido un crimen. El papel del policía estaba interpretado por Gary Merrill (1915-1990), actor que, aunque estuvo trabajando cuarenta años en el cine. alcanzó la popularidad por haber sido marido de Bette Davis, a quien conoció cuando rodaban Eva al desnudo (1950).

7/10
Su gran deseo

1953 | All I Desire

Uno de los muchos melodramas que Douglas Sirk realizó para la Universal, donde vuelve a entrar en juego todo su mundo de desatadas pasiones, culpa, pecado y amores imposibles. Adaptando la novela “Stopover”, de Carol Brink, la trama se sitúa en Minnesota, a comienzos del siglo XX, cuando una pérfida mujer abandona a su marido y sus tres hijos marchándose con otro hombre. Ahora, diez años después, ella regresa para asistir a la graduación de una de sus hijas. Durante una estancia de cinco días intentará redimirse de los pecados de antaño. Primera colaboración entre dos de los máximos exponentes del melodrama americano, como el director Douglas Sirk y la actriz Barbara Stanwyck. Su siguiente película en común sería Siempre hay un mañana (1955), dándose la circunstancia de que ambas fueron rodadas en blanco y negro. En el reparto de Su gran deseo encontramos a la conocida “novia de Tarzán”, Maureen O'Sullivan.

6/10
El hundimiento del Titanic

1953 | Titanic

Emocionante recreación del trágico hundimiento del mítico crucero Titanic, probablemente el accidente más tristemente famoso de la historia, y también el que ha conocido más adaptaciones para el cine. De todas las versiones que se han hecho, ésta de Jean Negulesco destaca por la conocida habilidad del realizador para la dirección de actrices. De esta forma, destaca sobre todo el complejo trabajo de Barbara Stanwyck (Perdición), una de las actrices de mayor personalidad del Hollywood clásico. En 1912, unas 1.500 personas perdieron la vida en el terrible suceso. El supuesto barco insumergible, que había llenado las páginas de todos los periódicos de la época, y que había logrado la admiración de la opinión pública debido a su alta tecnología, y al lujo de sus salones y camarotes, conoció el desastre en su viaje inaugural, con su capacidad de pasajeros al máximo, por la enorme expectación que su primer viaje había levantado. El capitán ignoro numerosas precauciones que debía haber tomado para impedir el peligro y, chocó contra un iceberg en las desoladas aguas del Atlántico Norte, cuyas bajas temperaturas fueron mortales para los que consiguieron salir del barco. El filme está basado en las narraciones de varios de los supervivientes, algunos de ellos muy célebres a nivel internacional. Sobre este material trabajaron los guionistas, entre los que se encuentra Charles Brackett, uno de los más prestigiosos de Hollywood, que también es el productor del filme. Su excelente trabajo de escritura junto con Walter Reisch y Richard L. Breen se hizo merecedor del Oscar en la categoría de mejor guión.

5/10
Astucia de mujer

1953 | Jeopardy

Concisa y modesta cinta de suspense, de apenas 70 minutos de duración y rodada en blanco y negro, con un ritmo fulgurante y buenas interpretaciones que salvan el descabellado planteamiento de su trama. El matrimonio norteamericano formado por Helen y Doug Stilwins están de vacaciones en México con su hijito. Mientras disfrutan de una playa desértica tienen un accidente, y Doug queda con su pierna atrapada bajo un pilón. Helen tiene que "volar" con su vehículo para obtener ayuda, enfrentándose contrarreloj a dos terribles obstáculos: la marea que comienza a subir y amenaza con ahogar a su esposo, y un preso fugado que se apodera del coche y la retiene. Dirige con notable brío John Sturges (1911-1992), que tras una carrera más bien desapercibida en películas menores durante los años 40 y 50, despuntaría en los 60 con grandes éxitos como Los siete magníficos (1960) y La gran evasión (1963).

7/10
Soplo salvaje

1953 | Blowing Wild

Desaforado western melodramático, rodado en México y con un estupendo cuarteto protagonista, formado por Gary Cooper, Barbara Stanwyck, Ruth Roman y Anthony Quinn. Siguiendo esquemas clásicos del cine del oeste –canción de Dimitri Tiomkin incluida–, la historia es la de dos norteamericanos que están en México buscando yacimientos de petróleo. Uno de ellos, Jeff Dawson, se alía con Paco, un magnate local. Sin embargo, la malvada esposa de Paco pretende seducir a Jeff por todos los medios, incluso el asesinato. Está dirigida por el argentino Hugo Fregonese (1908-1987), que realizó películas por medio mundo incluyendo spaghetti western tanto en Alemania (La última batalla de los Apaches, 1964) como en su país natal (Pampa salvaje, 1966).

5/10
The Moonlighter

1953 | The Moonlighter

Western que tenía como principal reclamo la unión de la mítica pareja protagonista de Perdición: Barbara Stanwyck y Fred MacMurray. Producido por Joseph Bernhard para Warner en blanco y negro, se buscó llevar gente a las salas rodando en el nuevo formato de 3-D. Sin embargo, esta idea tridimensional estaba entonces abocada al fracaso, y el film se perdió en el limbo de la intrascendencia. Inasequible al desaliento, la propia compañía también lo intentó ese mismo año con Los crímenes del museo de cera, con mejores resultados en taquilla. The Moonlighter cuenta cómo un ladrón de ganado intenta enmendar sus errores del pasado tras salir vivo de un intento de linchamiento. Sin embargo, cuando regresa a su hogar encontrará que las cosas han cambiado –sobre todo ha perdido a su chica–, por lo que se ve involucrado de nuevo en actos delictivos.

4/10
Encuentro en la noche

1952 | Clash by Night

El maestro Fritz Lang dirige este interesante drama, con aires de film noir, basado en el libreto teatral de Clifford Odets. La trama se centra en el regreso de Mae Doyle a su pueblo natal, procedente de la ciudad. Mae, mujer de mundo, espabilada y poco hogareña, escapó antaño con un hombre, y ahora no es bien recibida por su hermano Joe. Quienes sí la acogen con cariño y admiración son Peggy, la pizpireta novia de Joe, y un antiguo amigo de la familia, el pescador grandote y bonachón Jerry. Poco a poco la vida de Mae se apacigua y comienza a salir para divertirse, acompañado de Jerry y de su amigo Earl, un tipo algo descarado y arrogante, que despierta en Mae sentimientos contrapuestos, a un tiempo atrayentes y repelentes. Con este material, el germánico Lang hace alarde de talento narrativo y de eficacia a la hora de envolver de intensidad algunas escenas. La historia ofrece reflexiones acerca de la naturaleza del verdadero amor, alejado del capricho y asentado en el compromiso, aunque quizá el resultado final sea algo simplista y forzado. Robert Ryan compone un Earl algo envarado y en verdad despreciable, contrapunto perfecto del Jerry de Paul Douglas. Y el personaje de Mae -motor del film- está perfectamente retratado por la gran Barbara Stanwyck, una actriz de una fuerza descomunal para transmitir independencia femenina. La película supuso la única colaboración entre Lang y la irresistible Marilyn Monroe, aquí en un papel menor pero muy jugoso, que ella borda con su habitual aire de chica sencilla y un poco tarambana, de gran corazón.

6/10
The Man with a Cloak

1951 | The Man with a Cloak

Madeline Minot es una francesa que viaja hasta el Nueva York de 1848 para ver a su abuelo. Le encuentra en una situación poco menos que desesperada, viviendo en una gran mansión y siendo controlado por una cruel ama de llaves que pretende asesinarle para quedarse con su fortuna. Desamparada, la joven Madeline recibe la ayuda de un misterioso individuo que, en el colmo de la extrañeza argumental, resulta ser el escritor Edgar Allan Poe. Producción menor de la MGM, con insulsos decorados de época y un ritmo de suspense algo lento. Fue la siguiente película que rodó la pequeña francesa Leslie Caron tras Un americano en París, en un vano intento de distanciarse de sus papeles en comedias musicales.

4/10
Indianápolis

1950 | To Please a Lady

Mike Brannan es un arriesgado corredor de coches de carreras en las 500 millas de Indianápolis. En su carrera se cruza una descarada periodista deportiva llamada Regina Forbes, que no está de acuerdo con los métodos empleados por Mike. En realidad, una excusa como otra cualquiera para reunir a dos estrellas como Clark Gable y Barbara Stanwyck, que ya habían coincidido en Enfermeras de noche (1931). No fue una buena época para la actriz ya que, durante el rodaje de Indianápolis, comenzó su divorcio de Robert Taylor al tiempo que perdía el papel de Eva al desnudo. Lo cierto es que las películas de automovilismo han resultado casi siempre algo plomizas como demuestran Grand Prix (1966), 500 millas (1969) y Un instante, una vida (1977). Indianápolis tampoco fue una excepción, a pesar de estar dirigida por un maestro como Clarence Brown (1890-1987), que comenzó en el cine mudo y tuvo sus mayores éxitos en los años 30 (Ana Karenina (1935)), retirándose completamente de la profesión en 1952.

3/10
Mentira latente

1950 | No Man of Her Own

Helen Ferguson, una mujer sin recursos que huye de un sádico amante tras haber quedado embarazada, conoce en el tren a una mujer de gran fortuna que también está encinta y cuyo marido ha muerto en la guerra. Tras un choque del tren, Helen cambia su personalidad por la de la millonaria, que ha fallecido en el accidente. Así, a partir de ahora se llamará Patrice Harkness y disfrutará de todos los lujos imaginables. Sin embargo, el pasado la acecha irremediablemente. Adaptación de la novela de William Irish, “I Married a Dead Man”, que cuenta con una notable dirección de cine negro a cargo de Mitchel Leisen y lujoso vestuario de Edith Head. En 1996 se realizó un remake de la misma novela llamado Con cariño desde el cielo, aunque su director Richard Benjamin se olvidó de su tono de suspense y la convirtió en una comedia.

8/10
The File on Thelma Jordon

1950 | The File on Thelma Jordon

Intento de la Paramount de repetir el éxito de Perdición (1944) a través de su protagonista femenina, Barbara Stanwyck. Para ello se buscó a un director como Otto Preminger y un guión que volviese a colocar a la actriz en la picota como “femme fatale”. Así llegó su personaje de Thelma Jordon, una mujer que, para salir indemne de un caso criminal en el que está involucrado su amante, seduce durante el proceso al fiscal del distrito. Sin embargo, acabará enamorándose de él. Por compromisos de Preminger, el film acabó siendo dirigido por otro nombre clave en el cine negro como Robert Siodmak, pero nunca acaba de tomar el pulso al asunto y sus cien minutos de metraje acaban pesando como una losa. La Paramount no supo muy bien qué hacer con el mediocre resultado del largometraje, y tardó un año en estrenarlo.

4/10
Las furias

1950 | The Furies

T.C. Jeffords es el dueño del rancho “las furias”. Allí vive junto con sus dos hijos, Clay, sin mucho carácter, y Vance, una joven ambiciosa. Jeffords trata de echar de sus tierras a una familia de mexicanos, cuyo primogénito es muy amigo de su hija.  Western psicológico de Anthony Mann centrado en la tormentosa relacion entre el padre (Walter Huston) y su hija (Barbara Stanwyck).

7/10
Mundos opuestos (1949)

1949 | East Side, West Side

Una mujer (Barbara Stanwyck) cree que su marido (James Mason) no es sólo un adúltero sino que también ha cometido un crimen en la persona de su amante (Ava Gardner). Fallido melodrama de la Metro a pesar de que contaba con todos los alicientes de éxito de la compañía: excelente director como Mervyn LeRoy, un equipo técnico de primera categoría con el vestuario de Helen Rose y la música de Miklós Rózsa, y un reparto increíble con nombres como los de James Mason, Barbara Stanwyck, Ava Gardner, Van Heflin y Cyd Charisse. Además, su trama provenía de una conocida novela de Marcia Davenport. Rodada durante ocho semanas con una gélida relación entre Stanwyck y Ava Gardner, en su estreno el público no respondió y la crítica no fue nada magnánima definiéndola como: “Un cero como triángulo amoroso y un film equivocado que no sabe si es melodrama o cine negro”.

5/10
Dirección prohibida

1949 | The Lady Gambles

Producida por la Universal, se trata de un melodrama sobre una mujer que, al acompañar a su esposo a Las Vegas, cae en la tentación del juego convirtiéndose en una peligrosa ludópata. Su protagonista, Barbara Stanwyck, estudió el tema de la adicción al juego leyendo textos de Freud, siendo esta enfermedad una de las primeras veces que aparecía en pantalla. El film resulta curioso por la presencia en el mismo de Robert Preston (tendrían que pasar 32 años para que el éxito le visitase en ¿Víctor o Victoria?) como el sufrido marido y un jovencito Tony Curtis al que se puede reconocer como botones de un hotel. El director Michael Gordon y la guionista Isobel Lennart estaban en la nefasta “Lista Negra” del senador McCarthy, mientras que Stanwyck –una republicana convencida– apoyaba públicamente a su delator marido Robert Taylor.

5/10
Voces de muerte

1948 | Sorry, Wrong Number

Leona Stevenson es una rica y neurótica mujer inválida, con el teléfono como su único medio de distracción. Un día escucha casualmente una conversación en la que dos hombres acuerdan asesinarla. Se trata de un argumento clásico de suspense, con mujer desamparada recurriendo a estratagemas varias para librarse de la muerte, que procedía de seriales de radio leídos por Agnes Moorehead y escritos por Lucille Fletcher, también guionista del film. Producida por la Paramount, Barbara Stanwyck fue candidata al Oscar compitiendo, curiosamente, con otras actrices también en papeles de mujeres indefensas, como Olivia de Havilland en el manicomio de Nido de víboras, y la ganadora Jane Wyman como la sordomuda de Belinda. En 1989, la historia fue adaptada para televisión, dirigida por Tony Wharmby y con su título original de Sorry, Wrong Number.

8/10
La rebelde

1948 | B.F.'s Daughter

Basado en el exitoso libro de J.P. Marquand, su trama nos cuenta cómo una mujer, Polly Fulton, hija única de un rico industrial, le es infiel a su marido con un joven idealista. Un vehículo melodramático para Barbara Stanwyck, actriz en la cima en esos años y que, para preparar su personaje, se cortó el pelo dejándose una media melena donde resaltaban sus canas (aunque no tenía ni mucho menos la edad para ello, el asunto del pelo blanco le venía heredado). Sin embargo al departamento de publicidad de la Metro no le pareció una buena idea que se identificase a su estrella de esta forma, y retocó su pelo en los carteles. El vestuario de Irene fue candidato al Oscar. El film volvía a reunir a Stanwyck con Charles Coburn, que también había interpretado a su padre en la comedia Las tres noches de Eva (1941).

5/10
Falsa alarma

1947 | Cry Wolf

Intriga de misteriosa mansión –algo muy de moda desde Rebeca (1940)–, donde Sandra Marshall es una mujer que acude a ese lugar para reclamar la herencia a su ex marido. Una vez allí, se encontrará con el misterioso tío de éste, que le hará difícil su estancia. Todo ello según una conocida novela de suspense escrita por Marjorie Carleton. La película aúna el thriller con el cine de aventuras, ya que Stanwyck –convertida en protagonista casi absoluta de la historia– tiene que introducirse en un montaplatos, caminar sobre peligrosas tejas y derribar puertas, todo para escapar de la mansión. Su director, el inglés Peter Godfrey (1899-1970), ya había colaborado con la actriz en otros títulos como Christmas in Connecticut (1945) y Las dos señoras Carroll (1947). Godfrey dirigió algunas películas interesantes durante los años 40, pasando en los 50 a la televisión.

6/10
El otro amor

1947 | The Other Love

Entusiasmada con el papel de Bette Davis para Amarga victoria (1939), que le supuso a ésta una nominación al Oscar por su rol de moribunda, Barbara Stanwyck quiso seguir sus pasos en este lacrimógeno melodrama basado en una historia de Erich Maria Remarque. En ella, Karen Duncan es una concertista de piano norteamericana enferma de tuberculosis, que acude a un hospital de Suiza con la esperanza de una cura. Allí conoce a un atractivo médico del que se enamora. La jugada no le salió bien del todo a Barbara, ya que la crítica la achacó que estuviese demasiado guapa y lozana a pesar de encarnar a una enferma terminal. Se dijo que, para el papel de pianista, había practicado durante tres horas diarias. Aunque la grabación en piano de la banda sonora corrió a cargo de Ania Dorfman, mientras que los primeros planos de los dedos tocando el piano que aparecen en la película corresponden a André Previn.

5/10
Las dos señoras Carroll

1947 | The Two Mrs. Carrolls

Thriller que adapta la obra teatral homónima de Martin Vale. En ella, un pintor con trazos psicopáticos (un Humphrey Bogart algo sobreactuado) retrata a sus esposas como 'ángeles de la muerte' para, después, asesinarlas envenenando sus vasos de leche en el más puro estilo de Encadenados. La película cuenta la apacible historia de este hombre, Geoffrey Carroll, que vive en Inglaterra con su hija, y su romance con una mujer de la localidad (encarnada por Barbara Stanwyck). Ambos se casan yéndose a vivir a un pequeño pueblo de la campiña inglesa donde ella comienza a sospechar de las intenciones de su esposo.En lugar de seguir el argumento de la obra original –donde la primera y difunta señora Carroll se aparecía en sueños a su sucesora para avisarle de las insanas intenciones de Geoffrey–, se dulcificó este hecho y se inventó un nuevo personaje (Alexis Smith), que en teoría estaba predestinado a ser la tercera señora Carroll. La película tardó dos años en estrenarse.

7/10
Variety Girl

1947 | Variety Girl

Simpatiquísima comedia musical, de argumento bastante peculiar, que a través de una historia de ficción cuenta la iniciativa solidaria de unos cuantos productores de la Paramount, que crearon obras benéficas para criar y educar a niños huérfanos. Así se nos cuenta la historia de Catherine Brown (Mary Hatcher), una joven que de niña fue abandonada en un cine y tras ser cuidada y criada por unos padres adoptivos, viaja a Hollywood al cabo de los años en busca de una oportunidad. La película acaba derivando en una comedia musical agradable y alocada, con números cómico-musicales bastante originales, como el que tiene lugar en la fiesta o la escena en que varios actores doblan una divertida película de dibujos animados. Variety Girl reúne, como si de una familia se tratara (la Paramount Pictures), a numerosas estrellas del Hollywood de la época, que aparecen en cameos o pequeñas escenas, a menudo humorísticas.

6/10
El extraño amor de Martha Ivers

1946 | The Strange Love Of Martha Ivers

Historia dramática de amores y dobles verdades con reparto de lujo. Martha vive una existencia triste en casa de su tía. Cuando intenta escapar de ella con Sam, tía y sobrina discuten y se produce un lamentable accidente. En el juzgado, Walter, quien ha presenciado la escena, falsifica los hechos. Y Sam no puede hacer nada ante la nueva relación que han entablado Martha y Walter. Lewis Milestone ofrece un sólido drama con tintes de cine negro y con un reparto de altura encabezado por Barbara Stanwyck.

6/10
No hay dos sin tres

1946 | The Bride Wore Boots

Comedia sin muchas pretensiones y algo machista, donde un historiador casado con una bella amazona, siente que ella está más pendiente de su caballo que de él mismo. Así que se dispone a darle una lección. Todo ello según la obra de teatro escrita por Harry Segall. Producida por Paramount y con una duración de solo 85 minutos, lo más interesante es encontrar en el reparto a una joven llamada Natasha Gurdin, que sólo había hecho una película hasta el momento. El director, Irving Pichel, creyó que ese nombre no le iba nada y decidió cambiárselo por otro más sencillo como el de Natalie Wood.

4/10
Mi reputación

1946 | My Reputation

Drama de la Warner con algunos de sus mejores profesionales: protagonismo absoluto de Barbara Stanwyck, Max Steiner en la banda sonora, James Wong Howe en la fotografía y Edith Head en el vestuario... que sin embargo no funcionó como debiera, obteniendo críticas tan poco elogiosas como la del New York Herald: “Situaciones trilladas y diálogos cargados de tópicos”. Basado en la novela “Instruct My Sorrows”, de Clare Jaynes (pseudónimo de dos escritoras), cuenta el sufrimiento de Jessica Drummond, una viuda de Chicago que intenta reorganizar su vida de nuevo enfrentándose a sus hijos. Lo cierto es que, a pesar de que acabaría siendo una de las películas favoritas de la actriz, ésta tuvo una época de mala suerte ya que perdió los papeles de Alma en suplicio (Oscar para Joan Crawford en 1945) y El manantial (que acabó en poder de Patricia Neal).

5/10
California

1946 | California

Western que cuenta la historia de cómo California se convirtió en un nuevo Estado de la Unión en 1848, con todos los tópicos posibles como la carrera por el oro y la construcción del ferrocarril. En su argumento romántico, Barbara Stanwyck –en su primera película en color– encarna a la amante de un político corrupto que es expulsada de la ciudad con muy malos modales por parte de las mujeres respetables del lugar. Rodado en exteriores naturales, lo cierto es que el ambiente de trabajo fue bastante áspero cuando Stanwyck exigió al director, John Farrow (padre de Mia Farrow) y con fama de déspota, que se disculpase ante un actor al que había maltratado verbalmente. Por supuesto, ni que decir tiene que ni director y actriz volvieron a dirigirse la palabra durante el resto del film. En su reparto destaca Anthony Quinn haciendo de mexicano.

5/10
Christmas in Connecticut

1945 | Christmas in Connecticut

Elizabeth Lane es una de las más famosas columnistas del país. En sus artículos se describe como una mujer felizmente casada y con hijos, que vive en una tranquila granja y que es una experta cocinera. Sin embargo todo es falso: es una ajetreada newyorkina, soltera y que no tiene ni idea de nada referente a la cocina. Cuando el propietario de la revista donde trabaja decide invitarla a su granja el día de Navidad para que prepare una comida para sus invitados, ella debe encontrar una solución. El divertido argumento acabó dando lugar a una de las comedias más taquilleras del año para la Warner, sobre todo por la cantidad de secundarios que animan la función, en especial Reginald Gardiner como el falso marido y S.Z. Sakall como el cocinero de tapadillo. En 1992 se realizó una nueva versión para televisión, con el mismo título, dirigida por Arnold Schwarzenegger y con un curioso reparto con Dyan Cannon, Kris Kristofferson y Tony Curtis.

8/10
Perdición

1944 | Double Indemnity

El agente de seguros Walter Neff llega tambaleándose de noche a su oficina, herido. Ante un dictáfono, prepara una confesión de sus crímenes, destinada a Keyes, su jefe. Así arranca una de las obras maestrás indiscutibles del cine negro, basada en una novela corta de James M. Cain, convertida en guión por otro maestro del género, Raymond Chandler, y por el genial Billy Wilder. La historia sigue con un largo flash-back, que concluye con el encuentro de Keyes y Walter (que mantienen una suerte de relación paternofilial) con un recurso muy efectivo y visual: durante todo el metraje, Keyes está buscando cerillas para encender sus cigarros, lo que nos habla de una apertura, de que el personaje necesita a los otros a pesar de un lobo solitario; por ello, Wilder prescindió de la escena de la cámara de gas, que había supuesto un fuerte desembolso económico, para concluir con el momento en que Keyes que da fuego al malherido Walter. Entre medias, el cuerpo del film, tenemos a un agente de seguros que visita a un cliente para negociar una póliza de doble indemnización, que beneficiará a su esposa en caso de muerte. El encuentro con ésta, Phyllis Dietrichson, es 'mortal' de necesidad desde el principio. Ella es hermosa y seductora, coquetea con él descaradamente, en albornoz y con su tobillera. Su progresivo conocimiento hará que se conviertan en amantes, y Phyllys, 'mujer fatal', propondrá un crimen, que deberá parecer accidente, en un tren, para que puedan disfrutar del dinero del seguro. Pero matar no es tán fácil, y salir impune del crimen, menos. La escena en que ambos ocupan un automóvil, que no acaba de arrancar, es una de las muestras más expresivas de suspense que ha dado la historia del cine. Contaba Fred MacMurray sobre su filmación: “Yo lo hacía deprisa, y Billy [Wilder] repetía una y otra vez 'Haz que dure más, haz que dure más'; al final le grité: 'Por el amor de Dios, Billy, no puede sostenerse tanto tiempo', y él respondió de nuevo 'Haz que dure más'. Y tenía razón.” Y Wilder explicaba también: “Siempre he creído que la sorpresa  no es tan eficaz como el suspense”. Cain se basó en un suceso real que dio mucho que hablar en la prensa amarilla de la época: Ruth Snyder, logró convencer a un vendedor de corsés, Judd Gray, para que le ayudara a asesinar a su marido. Frente a la novela original, el guión de Chandler y Wilder añadió una segunda historia amorosa: Walter se ve atraída por Lola, la hijastra de Phyllis, lo que acentuará sus remordimientos por implicarse en una acción criminal. Y ya que era difícil hacer creíble que un tipo llegue al extremo de 'engatusar' a la hija del hombre que ha matado, se dio una mayor entidad a Keyes, verdaderamente 'llave' de la película, pues es el personaje que representa la integridad moral.

9/10
La estrella del variedades

1943 | Lady of Burlesque

Comedia de misterio y enredos varios que procede de la novela “The G- String Murders”, de la escritora Gipsy Rose Lee. En ella, la popular artista del teatro burlesco Dixie Daisy se ve envuelta en un complicado caso de asesinato donde, además, aparece como principal sospechosa. Urdida la trama, Wellman proporciona buenas dosis de suspense y diversión al relato. El resultado es una más que notable obra policiaca, en la mejor tradición de algunas de las películas de Hitchcock, donde sobresalen algunas escenas como la persecución por el tejado. En su reparto destaca una magnífica Barbara Stanwyck como chica de variedades dedicada a descubrir pistas; así como sus dos compañeras asesinadas en la cinta, Victoria Faust como Lolita La Verne, y Stephanie Bachelor como la princesa Nirvena. La banda sonora de Arthur Lange fue nominada al Oscar.

7/10
Al margen de la vida

1943 | Flesh and Fantasy

Película de episodios, que en ocasiones induce a error al ser confundida con Seis destinos (1942), también un relato de diferentes capítulos filmada por Julien Duvivier e igualmente protagonizada por Edward G. Robinson y Charles Boyer. En esta ocasión las historias tienen un halo sobrenatural según diferentes relatos de Ellis St. Joseph, Oscar Wilde y László Vadnay. En la primera, una mujer físicamente no muy afortunada recibe una máscara que la convierte en una belleza, aunque sólo puede usarla una noche para conquistar al hombre que ama. En la segunda, un hombre recibe la noticia de que va a matar a otra persona. Y en la última, un trapecista sueña con su propia muerte. Lo mejor acabó siendo su reparto, con Betty Field y Robert Cummings en la primera historia; Edward G. Robinson en la segunda; y Barbara Stanwyck y Charles Boyer en la tercera.

6/10
Una gran señora

1942 | The Great Man's Lady

Un sentido reconocimiento a la mujer en los tiempos del Oeste, no sólo en su título original (y también en el español), sino porque todo esa fuerza, sensibilidad, estilo y recursos los sabe imprimir como nadie Barbara Stanwyck, en una de esas interpretaciones de “mujeres coraje” a que nos tenía acostumbrados. Narrado en forma de flashback, la acción comienza cuando una centenaria Hannah Hoyt asiste al homenaje de una estatua de su esposo Ethan, un pionero que, en 1848, vivió junto a ella en las montañas salvajes buscando oro y pasando numerosos peligros. Producida por el propio Wellman para la Paramount, mantiene ese ritmo de tensión y grandeza que el director sabía imprimir a su cine, sobresaliendo una lírica partitura de Victor Young. Como curiosidad mencionar que existe una película española con el mismo título, Una gran señora, dirigida por Luis César Amadori en 1957.

7/10
Las tres hermanas

1942 | The Gay Sisters

En 1915, un oficial que muere en el naufragio del Lusitania deja herederas a sus tres hijas: Fiona (Barbara Stanwyck), Evelyn (Geraldine Fitzgerald) y Susana (Nancy Coleman). Todas ellas recurrirán a cualquier clase de treta –incluso el falso matrimonio– para hacerse con el dinero. Adaptación de una novela del prestigioso Stephen Longstreet, que fue rodada en la primavera de 1942. Con este título Stanwyck regresaba a la Warner siete años después aunque no estaba muy entusiasmada con el papel. Con una trama bastante convencional, lo mejor acaba siendo la elegante banda sonora de Max Steiner.

5/10
Bola de fuego

1941 | Ball Of Fire

Un grupo de sabios prepara una enciclopedia que abarca la totalidad de las disciplinas científicas. El encargado de lengua realiza una investigación en la calle, por lo que conoce a una bailarina que, tras meterse en un lío con una banda de mafiosos, necesita esconderse durante algún tiempo. Para ello, le solicitará al sabio irse a su centro de trabajo. Además de otros géneros como el western (Río Bravo) y el cine negro (El sueño eterno), Howard Hawks se convirtió en un maestro de la comedia gracias a títulos como La fiera de mi niña. En esta ocasión, actualizó el cuento de Blancanieves y los siete enanitos, todo un clásico con un espectacular duelo interpretativo entre Gary Cooper y Barbara Stanwyck. El guión es del maestro Billy Wilder (Con faldas y a lo loco) y uno de sus colaboradores habituales, Charles Brackett.

9/10
Me perteneces

1941 | You Belong to Me

Intentando repetir el éxito Paramount de Las tres noches de Eva (1941), la Columbia recuperó a Barbara Stanwyck dos años después de que ésta hubiese abandonado dichos estudios. La idea era volverla a emparejar con Henry Fonda en una comedia que tuviese el sofisticado y romántico toque del film citado, y para ello se eligió un guión de Claude Binyon, según una idea original de Dalton Trumbo. En su trama, una doctora le da celos a su marido con un paciente que finge estar enfermo para estar cerca de ella. Esto llevará a todo tipo de enredos y situaciones más o menos divertidas. En Inglaterra la película tuvo el título original de Good Morning, Doctor.  En 1950 conocería una nueva e intrascendente versión conocida como Emergency Wedding, de  Edward Buzzell.

6/10
Las tres noches de Eva

1941 | The Lady Eve

Un millonario estudioso de los ofidios es la presa de una familia de timadores en un barco. El plan consiste en que la hija le seduzca, pero ella se enamora. Se separarán en términos poco amistosos, pero la chica, a modo de moderna Eva, necesaria para su Adán, adoptará una personalidad distinta, para intentar la conquista de nuevo. Comedia repleta de ingenio, a cargo de Preston Sturges. El cineasta no sólo plantea un buen puñado de divertidísimas situaciones de enredo, sino que demuestra ser un fino conocedor de las psicologías masculina y femenina. La reina de la función es la enredadora Barbara Stanwyck.

7/10
Juan Nadie

1941 | Meet John Doe

Un individuo es contratado por una periodista para dar rostro al pseudónimo con el que firmó uno de sus artículos sobre un valiente vagabundo: John Doe. Progresivamente, este hombre toma auténtica conciencia social y es capaz de convencer a las masas pero tendrá que enfrentarse a los individuos que intentan aprovecharse de él. Entretenida mezcla de comedia y drama por parte de uno de los maestros indiscutibles del cine norteamericano, Frank Capra (Sucedió una noche, Caballero sin espada, ¡Qué bello es vivir!). No llega a la altura de sus mejores trabajos pero consigue otra inteligente reflexión sobre la importancia de los ciudadanos anónimos.

7/10
Recuerdo de una noche

1940 | Remember the Night

El último guión de Preston Sturges, antes de pasar a la dirección. Es una comedia con el toque sutil al que debe la fama, que transcurre en Navidad. En unos grandes almacenes una ladrona de poca monta acaba detenida por la policía. El ayudante del fiscal queda prendado por la muchacha. E imbuido por el espíritu navideño aplaza el juicio hasta el año nuevo. Primer film de Fred MacMurray y Barbara Stanwyck, que después volverían a coincidir en la joya Perdición (1944), The Moonlighter (1953) y Siempre hay un mañana (1955).

6/10
Sueño dorado (1939)

1939 | Golden Boy

Un joven con talento llamado Joe Bonaparte decide dedicarse a boxear para pagarse una carrera como violinista, que es lo que verdaderamente le gusta. De todos modos, aunque es bueno en el ring no da todo lo que puede y su manager quiere descubrir el motivo. La pelirroja Lorna (Barbara Stanwyck), novia de Joe averigua la razón que no es otra que cuidar sus manos para no causarse ninguna lesión que le impida tocar el violín. Rouben Mamoulian dirige esta adaptación de la obra teatral de Clifford Odets, con abundantes elementos melodramáticos, y una buena galería de personajes, desde los integrantes de la familia Bonaparte, al gángster que intenta manipular al prometedor boxeador, pasando por el manager y su prometida. Cuenta en el reparto con William Holden en uno de sus primeros papeles y con la encantadora Barbara Stanwyck (Desayuno para dos, Bola de fuego, Juan nadie, Perdición). La música de Victor Young (Por quién doblan las campanas, Río Grande, El hombre tranquilo), estuvo nominada al Oscar.

6/10
Unión Pacífico

1939 | Union Pacific

Western en la mejor tradición del cine activo y épico de su director Cecil B. DeMille, donde se dan cita todos los tópicos del género sobre la construcción del Ferrocarril: el capitán Butler (Joel McCrea) tiene como mandato del presidente Lincoln que la Unión Pacífico lleve a cabo su cometido, por lo que se deberá combatir tanto a los indios como al malvado Sid Campeau (Brian Donlevy) y a sus secuaces (Anthony Quinn y Robert Barrat). El film está muy bien documentado ya que se usaron archivos históricos de la compañía de trenes, y los actores no fueron doblados realizando ellos mismos arriesgadas escenas de acción. El gran espectáculo imaginado por DeMille culmina en la famosa secuencia del accidente de tren, tan realista para la época que proporcionó una nominación al Oscar al equipo de efectos visuales formado por Farciot Edouart, Gordon Jennings y Loren Ryder.

8/10
Ocho mujeres y un crimen

1938 | The Mad Miss Manton

Comedia escrita por uno de los autores de Casablanca, Philip G. Epstein, y que se mueve en los terrenos del romance. Su título original es bien elocuente sobre la actitud de la protagonista, “La loca Miss Manton”, una rica heredera con fama de chiflada que encuentra un cadáver en plena madrugada mientras pasea a su perro. Cuando encandila a todo el barrio con su hallazgo, el cuerpo desaparece y la policía no la cree. Así que la señorita Manton emprende una cruzada para encontrar al muerto y al culpable con la ayuda de sus amigas del bridge. Todo ello con bastante gracia y un buen ritmo narrativo a cargo de su director, Leigh Jason. A pesar que en su argumento la época simula ser invierno, en realidad el film se rodó en pleno verano en California. Además, la censura no vio apropiada una escena en que un matrimonio anciano aparece junto a la cama.

7/10
Por otro querer

1938 | Always Goodbye

Intento por parte de la 20th Century Fox de repetir el éxito que Barbara Stanwyck había obtenido en la United Artists con el melodrama Stella Dallas (1937). Su papel en esta ocasión era el de Margot Weston, una mujer sin recursos económicos que había de renunciar a su hijo ilegítimo. Años después, convertida en una millonaria diseñadora de modas, lo recuperará como madrastra. La crítica ensalzó la capacidad de Stanwyck para este tipo de sufridores papeles en comentarios como los del célebre Frank Nugent en The New York Times: “Ella tiene en el reparto a Cesar Romero para divertirla, a Herbert Marshall para llorar en su hombro y a Ian Hunter para rodearla con sus brazos”. El film era una nueva versión de Toda una mujer, dirigida por Gregory LaCava en 1933.

6/10
Desayuno para dos

1937 | Breakfast for Two

Divertimento dirigido por Alfred Santell, que en poco más de una hora entrega una `screwball comedy´ más que notable. Cuenta cómo un tipo trasnochador despierta una mañana con compañía femenina. La resaca es de aúpa, y no recuerda que hizo a la chica una promesa de matrimonio. Pero ella sí tiene buena memoria, y va a poner todo lo que está a su alcance para que mantenga su palabra. Lo que incluye desposeerle del control de la compañía naviera que gestiona. La guerra de sexos de la pareja Herbert Marshall-Barbara Stanwyck, que incluye un combate de boxeo, funciona bien. Y hay escenas hilarantes, que rayan el surrealismo, como el del primer intento de boda, saboteada por un grupo de limpiaventanas barbudos. El film es también una buena muestra de la importancia de los personajes secundarios: el mayordomo y el juez de paz, encarnados respectivamente por Eric Blore y Donald Meek, están perfectos.

6/10
La contraseña

1937 | This Is My Affair

Largometraje de ribetes históricos que narra un suceso donde se vieron involucrados dos presidentes de Estados Unidos: William McKinley (en el cargo de 1897 a 1901) y Theodore Roosevelt (1901-1909). En el mismo, un teniente de la Marina tenía la misión de descubrir a una importante banda de atracadores de bancos cuyas acciones estaban poniendo en peligro la viabilidad de la economía del país. El film se rodó en pleno romance entre sus dos estrellas: Robert Taylor –como el heroico teniente– y Barbara Stanwyck, con apasionadas escenas de amor que eran minuciosamente analizadas por la prensa amarilla de turno. La actriz, que encarna a una bailarina y cantante, interpreta en el film la canción “I Hum a Waltz”. El resto del reparto lo conforman tres renombrados secundarios como Victor McLaglen, Brian Donlevy y John Carradine.

5/10
Internes Can't Take Money

1937 | Internes Can't Take Money

Primera aparición en pantalla del Doctor James Kildare, después convertido en exitoso personaje de una saga de películas de la Metro con Lew Ayres de protagonista: desde Young Dr. Kildare (1938) hasta Dr. Kildare´s Victory (1942). Además, el médico volvería a hacerse popular en televisión en los años 60 en la serie que llevaba su nombre, con Richard Chamberlain de actor principal. Curiosamente, en Internes Can't Take Money no tuvo ninguna repercusión. En ella, dicho médico ayudaba a la viuda de un gángster a recuperar a su hijo después de haber intentado salvar la vida a su esposo con métodos más bien rudimentarios. Mezcla de cine negro y de gángster (tan de moda por aquellos tiempos) y melodrama social, fue protagonizada por Barbara Stanwyck y dirigida por Alfred Santell (1895-1981), un curioso individuo que también era arquitecto, había comenzado su carrera con Mack Sennett en el cine mudo y que después tocaría todo tipo de géneros.

6/10
Stella Dallas

1937 | Stella Dallas

Hay cariños que matan. Una buena madre se desvive de tal modo por su hija que sólo consigue avergonzarla y humillarla. Las relaciones entre las dos se irán haciendo cada vez más tirantes. Memorable y enternecedor melodrama, que cuenta con una de las mejores interpretaciones de una Barbara Stanwyck desmedida cuando debe y, en determinados momentos, sobria, provocando la máxima emoción en ambos casos. Para llorar desde el principio hasta el final.

7/10
Banjo on My Knee

1936 | Banjo on My Knee

Mezcla de comedia y musical que transcurre en el Mississippi, cuando una pareja de recién casados se ve envuelta en líos con la policía. Que los actores principales, entre ellos Barbara Stanwyck, Joel McCrea y Walter Brennan, bailen y canten, es uno de los alicientes de la cinta. Entre las mejores canciones de ambiente sureño escritas por Arthur Lange y Jimmy McHugh, figuran “The St. Louis Blues” y “There´s Something on the Air”, interpretada por Anthony Martin. Su argumento parte de una novela de Harry Hamilton, tiene un guión de Nunnally Johnson y, además, fueron escritos diálogos adicionales por parte de William Faulkner que no fueron usados en el montaje final. E.H. Hansen fue candidato al Oscar por el mejor registro de sonido.

5/10
A Message to Garcia

1936 | A Message to Garcia

Basada en un caso real ocurrido durante la guerra de Cuba entre Estados Unidos y España en 1898. En su argumento, el teniente Andrew Rowan (autor del libro en el que se basa el film y encarnado por Wallace Beery) debe entregar urgentemente un mensaje del presidente norteamericano William McKinley al líder revolucionario Calixto García. Para ello, dicho emisario contará con la ayuda de Raphaelita Maderos, hija de un acaudalado cubano. Por supuesto, cualquier parecido con una película histórica es pura coincidencia, como bien indica el personaje de Raphaelita, encarnada por Barbara Stanwyck. Sus escasos 80 minutos de metraje no le eximen de una cierta pesadez –e incomprensión– en la historia de amor entre los dos protagonistas.

3/10
Cásate y verás

1936 | The Bride Walks Out

Una pareja decide casarse y tratar de mantener sus respectivos trabajos. El equilibrio es precario, y un millonario anda enredando en su felicidad. Simpática comedia con la pizpireta Barba Stanwyck.

6/10
La esposa de su hermano

1936 | His Brother's Wife

Melodrama de pasiones varias, que significó el comienzo del romance entre sus protagonistas, Barbara Stanwyck y Robert Taylor, que acabarían casándose en 1939. Quizá por ello la prensa prestó más atención de la debida a una película algo intrascendente, que cuenta la historia de amor entre un médico altruista y una camarera. Cuando él se marcha lejos para curar las fiebres tifoideas a la gente, ella se casa con su hermano. Junto a la mencionada pareja de estrellas figura Jean Hersholt (1886-1956), actor nacido en Dinamarca, y que fue uno de los auténticos pioneros del cinematógrafo, ya que comenzó a rodar a comienzos del siglo XX y no paró hasta su muerte. Entre sus cientos de títulos destacó el personaje del doctor Paul Christian en una serie de películas que hizo durante los años 40.

4/10
La Osa Mayor y las estrellas

1936 | The Plough and the Stars

Basada en la obra de teatro de Sean O'Casey, convertida en guión cinematográfico por el gran Dudley Nichols. Nueva aproximación de John Ford a sus raíces irlandesas tras El delator (1935), para contar los sucesos ocurridos en el Dublín de 1916 con el levantamiento del pueblo contra la dominación inglesa. El director no quedó nada contento con el resultado final del film, ya que éste fue modificado por parte de la RKO, que añadió escenas adicionales filmadas por otro director y convirtió a la pareja protagonista en amantes en lugar de matrimonio. Además, Stanwyck y Preston Foster tuvieron que volver a grabar sus diálogos debido a que su esforzado acento irlandés acababa por resultar incomprensible para el público.

4/10
Annie Oakley

1935 | Annie Oakley

Biografía más o menos verídica –todo lo auténtico que se puede ser en Hollywood– de Annie Oakley, nacida en Ohio en 1860, y que se hizo tremendamente popular en la zona al ser una experta cazadora. Con una puntería extraordinaria, se enroló en el circo de Buffalo Bill y actuaba en el espectáculo con el indio Toro Sentado. Casada con el también tirador Frank Butler, ambos formaron parte durante más de veinte años de dichos shows. Además, Annie fue una firme defensora de los derechos de la mujer, comenzando por el del voto. La película es una mezcla de romance, cine de aventuras y comedia (sobre todo por el personaje de Toro Sentado encarnado por el Jefe Thunderbird), que encandiló al público logrando una buena taquilla. La nueva versión sobre la vida de Annie fue todavía más exitosa en La reina del Oeste (1950).

7/10
El soldadito del amor

1935 | Red Salute

Comedia romántica que seguía de cerca –muy de cerca– la exitosa película de Frank Capra Sucedió una noche. En esta ocasión se contrató a Barbara Stanwyck y Robert Young como pareja protagonista. Ella encarna a una izquierdista enamorada de un joven liberal sin ningún futuro. Para evitar que caiga en los brazos equivocados, su padre –un general conservador– la hace secuestrar y la abandona en México. Allí, la muchacha encuentra a un soldado norteamericano. Juntos regresarán a Estados Unidos en un infernal viaje que constituye la base de la historia. La película –estrenada en plena época de tensión europea–, tuvo que cambiar de título para poder ser estrenada en algunos Estados ya que el “Red” (“rojo”) del título podía incomodar conciencias ante la exaltación comunista de la protagonista. Así que también fue conocida como Runaway Daughter. Para liar más el asunto, en Inglaterra se llamó Arms and the Girl.

5/10
La vestida de rojo

1935 | The Woman in Red

Adaptación de la novela “Noth Shore”, de Wallace Irwin donde el adulterio es la base principal del relato. En su argumento, una mujer casada debe decidir si dejar que condenen a un hombre por asesinato, o declarar que ella estaba en el yate con él cuando se cometió el crimen. Sus 68 minutos de metraje no dan para mucho, y a pesar de contar con excelentes profesionales en la cuestión técnica (fotografía de Sol Polito y vestuario de Orry-Kelly), no tuvo excesiva repercusión entre los espectadores. Su director, Robert Florey (1900-1979), había trabajado con los hermanos Marx en el film Los cuatro cocos (1929), teniendo después una prolífica carrera en cine y pasándose al terreno de la televisión durante los 50.

4/10
The Secret Bride

1934 | The Secret Bride

Rodada sin mucho entusiasmo por William Dieterle ya que la tuvo que hacer por sus compromisos con la Warner. A Dieterle no le gustaba el guión ni cómo estaban planteados los personajes, y además le venía impuesta en una época frenética de trabajo, ya que filmó quince películas en sólo cuatro años. Su argumento provenía de una obra teatral escrita por Leonard Ide. En ella, Robert Sheldon es el fiscal del distrito que se enamora de Ruth Vincent, hija del Gobernador del Estado. Las cosas se complican cuando éste es acusado de soborno y es Robert el encargado del caso. Warren William y Barbara Stanwyck son la pareja con problemas, aunque su profesionalidad poco pudo hacer para salvar la película de la desidia con que fue tratada por su director.

3/10
La novia de la suerte

1934 | Gambling Lady

Primera de una serie de películas dramáticas que Barbara Stanwyck rodó en aquellos tiempos, todas con el denominador común de mujer de fuerte carácter, enamoradiza y envuelta en serios problemas. Además, todas con la implicación femenina en el título: A Lost Lady, The Secret Bride, La vestida de rojo, Annie Oakley... En La novia de la suerte ella es una jugadora profesional llamada Lady Lee, que está obsesionada con el recuerdo de su padre, también un jugador profesional que se suicidó por no poder hacer frente a sus deudas. La vida de Lee se complica cuando se enamora de un hombre y debe salir indemne de peliagudos asuntos como el chantaje y el asesinato. Fue la primera reunión en pantalla de la pareja Stanwyck y Joel McCrea, que acabaron trabajando en muchos títulos durante la década de los 30.

4/10
A Lost Lady

1934 | A Lost Lady

Versión cinematográfica de una novela de Willa Cather, escrita en 1923. Cather (1873-1947) era una brillante escritora que había ganado el premio Pulitzer en 1923. Sin embargo, la película dejó tan enojada a la novelista que firmó en su testamento que ninguna de sus obras fuese llevada de nuevo al cine. Algo que sus herederos no cumplieron, ya que de ella es la serie de televisión Oh, Pioneers! (1991), entre otras obras. En A Lost Lady, Barbara Stanwyck es Marian Forrester, una mujer que tras la muerte de su marido se marcha a descansar a las montañas de Canadá. Allí sufre un accidente y es rescatada por Daniel, un hombre mayor que acaba enamorándose de ella. Sin embargo, Marian no encuentra la felicidad en su amable salvador, sino en un amante más joven. La mencionada novela había dado lugar a una película muda de 1924 con el mismo nombre.

4/10
Carita de ángel

1933 | Baby Face

Lily Powers es una ambiciosa mujer, eternamente insatisfecha, que no duda en escalar posiciones en la ciudad de Nueva York comenzando por el cajero de un banco y culminando en el presidente de dicha entidad. Pero, a pesar de todo, ella no tiene suficiente. Su picante argumento proviene de una historia que el productor Darryl F. Zanuck firmó como Mark Canfield. Producida por Warner, en su reparto encontramos rostros conocidos como los de George Brent y John Wayne. El film, dirigido por Alfred E. Green, acabó siendo supervisado por Ray Griffith, y su trama procaz vio la luz debido a que se estrenó antes de entrar en vigor el código de censura.

4/10
Siempre en mi corazón

1933 | Ever in My Heart

En la Nueva Inglaterra de 1909, la norteamericana Mary Archer se enamora de un alemán llamado Hugo. A pesar de las reticencias de la familia de la muchacha, ambos acaban casándose. Todo cambiará en sus vidas con el hundimiento del buque Lusitania y la entrada de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial. Entonces, Hugo toma partido por su país, convirtiéndose en un espía perseguido por los Servicios Secretos anglosajones. Para evitar que caiga prisionero, Mary no tiene más remedio que envenenarle para que muera en sus brazos. Dramática producción de la Warner según un guión basado en una historia de Beulah Marie Dix, que le ofreció la oportunidad a Barbara Stanwyck de demostrar sus registros más trágicos.

4/10
En boca de todos

1933 | Ladies They Talk About

Adaptación de la obra teatral “Women in prison”, escrita por Dorothy MacKaye y Carlton Miles, y estrenada en Los Ángeles con relativo éxito. En su paso al cine tuvo serios problemas con la censura y el código Hayes que acababa de entrar en vigor. En su argumento la joven Nan, miembro de una banda de atracadores de bancos, es traicionada por un hombre y enviada a la temible prisión de San Quintín. Uno de los primeros papeles de éxito para la bella Barbara Stanwyck, acompañada en el reparto femenino por la actriz de teatro Dorothy Burgess (1907-1961), con una discreta carrera de secundaria en el cine; y Lillian Roth (1910-1980), que había comenzado en el cine siendo una niña y que tuvo que abandonar la profesión en los años 30 debido a problemas personales: su vida sería llevada a la pantalla en la película de 1955 Mañana lloraré.

7/10
La amargura del general Yen

1933 | The Bitter Tea of General Yen

Como indica su título español, una de las películas más duras y tristes de su autor, pero a la vez rodeada de un halo poético inédito en su filmografía. Adaptación de una novela de Zaring Stone en la que Megan Davis, una mujer americana, llega a Shanghai con el fin de contraer matrimonio con un misionero. Durante el viaje conoce al general Yen, un chino sublevado contra el poder establecido y, en principio, carente de cualquier atisbo de humanidad. En el ambiente caótico de la ciudad, Yen secuestra a Megan y la encierra en su palacio. Sin embargo, el humanismo cristiano de esta mujer cambiará el férreo carácter de Yen. Una fábula romántica, ensalzada por una cálida fotografía de Joe Walker e interpretaciones intensas, rayando el paroxismo, de Barbara Stanwyck y Nils Ashther.

6/10
Amor prohibido

1932 | Forbidden

Melodrama ideado por el propio director, que guarda ciertos puntos en común con la novela 'Back Street', de Fannie Hurst. El abogado Bob Grover se siente culpable de haber provocado la muerte de su mujer en un accidente de coche. Por eso no quiere mantener un romance con la bibliotecaria Lulu, a pesar que está enamorado de ella. Cuando Bob decide entrar en política, Lulu decide ayudarle en su carrera, aunque para ello tenga que casarse con un hombre al que no ama. La película estaba en un principio prevista para que la interpretase Helen Hayes, pero ésta rechazó el papel que fue a parar a Barbara Stanwyck. Ésta quiso cobrar 50.000 dólares por su trabajo, algo que rechazó el productor Harry Cohn, por lo que el asunto acabó en los tribunales.

5/10
The Purchase Price

1932 | The Purchase Price

Basada en una historia de Arthur Stringer, convertida en guión por Robert Lord, significó la tercera unión entre Wellman y Barbara Stanwyck tras Enfermeras de noche y So Big. Ambos volverían a coincidir años después en Una gran señora y La estrella del variedades. En esta ocasión la historia sigue a una cantante bastante pasional que, huyendo de su extorsionador amante, viaja hasta el Paso de Elk, situado en Dakota del Norte. Allí comenzará una nueva vida, haciéndose novia de un granjero de la zona (encarnado por George Brent). Ambos se casan, aunque nada es como ella lo había previsto: apenas tienen tiempo de verse porque cuando ella vuelve del trabajo, él tiene que marcharse al suyo.

4/10
So Big!

1932 | So Big!

Producción de Lucien Hubbard, se basa en una novela de Edna Ferber, ya llevada al cine en 1925 y que volvería a rodarse en 1953 como Trigo y esmeralda. Es un drama que comienza cuando la niña mimada Selina pierde todas sus propiedades a la muerte de su padre y ha de marcharse a un internado. Al crecer, y gracias a su fuerza de voluntad, se hace maestra en una zona de campo. Allí conoce a un granjero holandés con el que se casa. Quedándose viuda prematuramente, ha de cuidar sola a su hijo, de quien espera haga carrera como arquitecto. Sin embargo, el muchacho prefiere ser vendedor de valores. Es entonces cuando Selina empieza a pensar que ha fracasado como madre. Lo mejor de la película es que, como pasan tantas cosas en tan solo 80 minutos de metraje, no da tiempo para pensar en las muchas incongruencias de su trama. Reunión de dos de las estrellas máximas de la Warner (aunque todavía no lo eran), Barbara Stanwyck y Bette Davis.

5/10
Shopworn

1932 | Shopworn

A pesar del guión de Robert Riskin, uno de los guionistas clave del cine americano y autor de las mejores obras de Frank Capra, la película tuvo críticas tan virulentas como las del New York Times, que la acusó de tener “Personajes vacilantes que entran sin ton ni son de pantalla y hablan entre sí. Tediosa y mala, todos sus actores son incapaces de mostrar algo de convicción y ni siquiera darle algo de interés a lo que está ocurriendo”. Con este panorama, poco se puede añadir a esta producción de Harry Cohn para la Columbia, donde Barbara Stanwyck interpreta a una estrella del mundo del espectáculo que es acusada por su suegra de tener una conducta inmoral, y conducida por ello a prisión.

3/10
The Slippery Pearls

1931 | The Slippery Pearls

Un detective investiga el robo de unos diamantes que pertenecen a la actriz Norma Shearer. Corto rodado con el objetivo de recaudar fondos para la atención a artistas enfermos de tuberculosis. Reúne a grandes actores como Edward G. Robinson, Joan Crawford y la citada Norma Shearer –que se interpretan a sí mismos– con astros de la comedia, como el Gordo y el Flaco y Buster Keaton. También se conoce por el nombre "The Stolen Jools".

5/10
Ten Cents a Dance

1931 | Ten Cents a Dance

Su título original es el de una conocida canción de Richard Rodgers y Lorenz Hart, que sonaba en todas partes con la voz de Ruth Etting. Para darle consistencia a la letra –“10 céntimos por un baile”–, la Paramount encargó un guión a Dorothy Howell y Jo Swerling. Este último, nacido en Rusia, se convertiría en un reputado escritor que trabajo en filmes como El orgullo de los yankees (1942) y Ellos y ellas (1955). En Ten Cents a Dance, una bailarina de alquiler es chantajeada sexualmente por su jefe: se acostará con él a cambio de perdonar el desfalco de su esposo. Fue la última película dirigida por el pionero actor Lionel Barrymore. Durante las escenas de baile del rodaje, Barbara Stanwyck se fracturó la pelvis y, aunque estuvo dos días en el hospital cuando regresó se negó a usar un doble para los pasos más arriesgados.

4/10
Illicit

1931 | Illicit

Sofisticada, moderna e insinuante tragicomedia en la que Ann Vincent es una mujer liberal enamorada de Dick, aunque se niega a casarse con él. Ante la insistencia de éste su relación acaba en boda. Pero es aquí donde comienzan sus problemas, especialmente con los celos que suscitan unas antiguas amistades de ambos. Ágil producción de la Warner, que procedía de una obra teatral escrita por Robert Riskin y Edith Fitzgerald que, sin embargo, no tuvo en taquilla los resultados deseados a pesar del atractivo cuarteto que provocaba los enredos amorosos: Barbara Stanwyck y James Rennie como el matrimonio, y Ricardo Cortez y Joan Blondell como sus respectivos amantes. El productor Jack L. Warner, que estaba entusiasmado con el texto, volvería a hacer una versión en 1933 con el título de Ex–Lady, dirigida por Robert Florey y con Bette Davis y Gene Raymond de nueva pareja central.

5/10
Enfermeras de noche

1931 | Night Nurse

Mezcla de géneros como el melodrama y el policiaco, según una novela de Dora Macy. Lora Hart, es una enfermera que, al acabar su turno, hace horas extras por la noche cuidando a dos niños pequeños en una gran casa. Pronto se verá involucrada en un complot criminal donde tendrá que poner a prueba su habilidad e inteligencia para salir de esa situación. Entretenido y más que vigoroso thriller, cuenta con un reparto de rostros conocidos, comenzando por una extraordinaria Barbara Stanwyck, que soporta el peso de toda la trama. La acompañan Joan Blondell y Clark Gable en un papel de malvado como el chófer de la familia.

7/10
La mujer milagro

1931 | The Miracle Woman

Adaptación de la obra teatral 'Bless Your Sister', escrita por John Meehan y Robert Riskin, éste último convertido después en el guionista favorito de Capra y creador de muchos de sus universos y personajes. La obra se inspira en la vida de la evangelista Aimée Semple Macpherson, una mujer que llenó de esperanzas los corazones del pueblo americano con sus discursos radiofónicos predicando el amor a Dios. Será la guía espiritual de un piloto ciego, y tendrá que hacer frente a los manejos de un promotor oportunista. Un drama muy bien ambientado por la fotografía de Joseph Walker, con una notable interpretación de una Barbara Stanwyck que ya comenzaba a despuntar como una de las actrices más convincentes del panorama del sonoro.

7/10
Mujeres ligeras

1930 | Ladies of Leisure

Primera colaboración de Capra con la actriz Barbara Stanwyck, con quien volvería a trabajar en la Columbia en otros títulos como: The Miracle Woman, Amor prohibido y La amargura del general Yen. En este melodrama ella encarna a Kay Arnold, una mujer que debe pasar un montón de penalidades hasta que, finalmente, logra vivir feliz con su enamorado. Un papel que recuerda, inevitablemente, a heroínas románticas sacadas directamente de folletines de Alejandro Dumas, en una de las primeras interpretaciones destacadas de esta arrolladora y fascinante actriz. Adaptación de la obra 'Ladies of the Evening', de Milton Herbert Gropper, es un film que Capra consigue equilibrar en sus aspectos trágicos y sentimentales hasta llevarlo a su terreno emocional. La historia volvería a ser llevada al cine en 1937 con el título de Women of Glamour.

5/10
Mexicali Rose

1929 | Mexicali Rose

Film de bajo presupuesto producido por Harry Cohn. El guión original de Norman Houston planteaba cómo Rose era engañada por su esposo. En venganza, ella, decidida y con carácter, tomaba la determinación de vengarse contrayendo un nuevo matrimonio con su cuñado. La tragedia culminaba cuando Rose era asesinada por el tonto de la localidad, llamado explícitamente Loco. Sin embargo, Cohn quería cambiar el final y que fuese la chica la que se suicidase para mostrar así que sufría realmente por los cuernos de su primer marido. La película, que no llega a una hora de duración, supuso la primera película de Barbara Stanwyck en Columbia y, aunque ella misma calificó la película como “un gran fracaso”, sirvió para que la revista Variety dijese de ella: “Esta nueva chica no tendrá ningún problema en el cine”.

3/10
The Locked Door

1929 | The Locked Door

Adaptación de la obra teatral “The Sign on the Door”, escrita por Channing Pollock y que ya había sido llevada al cine en la época muda. Su argumento fusionaba géneros como la comedia, el melodrama y el cine policiaco presentando a un matrimonio que se culpaba mutuamente de un crimen. La película supuso una de las primeras producciones sonoras de la United Artists, con lo que durante la filmación se ponía más interés en toda la parafernalia técnica que tenía que ver con la grabación de las voces de los actores que en la propia narración del film. De ahí que, en ocasiones, quede confuso y desordenado. Primer título sonoro de Barbara Stanwyck, tras su debut en Broadway Nights (1927).

2/10

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