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Biografía

Howard Hawks

Howard Hawks

81 años ()

Howard Hawks

Nació el 30 de Mayo de 1896 en Goshen, Indiana, EE.UU.
Falleció el 26 de Diciembre de 1977 en Palm Springs, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

El director eterno

07 Noviembre 2011

Director, productor y guionista, Howard Hawks tiene a sus espaldas casi medio centenar de obras que están entre lo mejor de la filmoteca estadounidense en su época dorada, y entre las que podemos encontrar todos los géneros del cine clásico, varias obras maestras, las mejores interpretaciones de algunos actores como John Wayne, o la imagen mítica del investigador privado del cine negro encarnada por Humphrey Borgart en El sueño eterno.

Howard Winchester Hawks nació en Goshem, en el estado de Indiana (EE.UU.), en 1897 y falleció en Palm Springs, California, en 1977, siete años después de haber rodado su última película como director, Río Lobo. El trabajo de su familia le llevó a vivir en diferentes lugares hasta que finalmente recaló en Hollywood en los años 20, donde empezó trabajando como ayudante de atrezzo. Muy pronto comenzó a dirigir y llegó a realizar ocho películas antes de la llegada del sonoro.

Ya desde la época muda puso especial cuidado en la elaboración de los guiones, y aunque no suele aparecer acreditado como guionista, aparte de sugerir los temas y tramas de sus películas, intervenía directamente en la redacción de los mismos. Supo además buscar la colaboración inestimable de escritores de prestigio como Raymond Chandler, William Faulkner o Ernst Hemingway con el que, curiosamente, se apostó que era capaz de realizar una gran película a partir de la peor de sus novelas: el escritor le cedió Tener y no tener y, efectivamente, Hawks la convirtió en un excelente guión y una excelente película.

Este cuidado y preocupación por el guión resulta lógico ya que, según él mismo afirmaba, lo principal de cualquier película es el relato. Los actores, diálogos, escenarios, movimientos de cámara etc. están al servicio de lo que la película quiera contar. Y su intención a la hora de contar, a la hora de hacer cine, no era otra que, según sus propias palabras, “gustar al público”. El mejor premio para él era entrar en una sala de cine y oír cómo el público reía viendo una de sus comedias, La novia era él, por ejemplo, o alguna escena cómica insertada en películas de otro género como Río Bravo o la citada Tener y no tener.

Hawks realizaba un intenso trabajo previo al rodaje, con el que trataba de minimizar todo lo posible la tarea de montaje. Editar la película era para él como verla por segunda vez, y nunca quedaba contento de su propio trabajo. Limitar las posibilidades de montaje era también un modo de eludir las posibles injerencias del estudio en el resultado final de la película. No olvidemos que Hawks siempre huyó de la dependencia de los grandes estudios, razón por la cual produjo él mismo la mayoría de sus obras. El hecho de no querer dejar para el montaje la realización última de la película le llevaba a una planificación minuciosa del guión para ir “montando” el film durante el mismo proceso de rodaje. Esta planificación perfecta puede ser la explicación de la solidez, coherencia, mesura y perfección que podemos encontrar en las obras de este director.

Hawks abordó todos los géneros clásicos: comedia (La fiera de mi niña), western (El Dorado (1966)), cine negro (Scarface, el terror del hampa), bélico (La escuadrilla del amanecer), drama (El Sargento York), musical (Nace una canción), aventuras (Hatari!) e incluso hizo una incursión en el cine histórico, Tierra de faraones. Pero todas ellas, al decir del propio Hawks, responden a un solo tema: la acción. Para Hawks eso es el cine, un relato de acción en el que los personajes son puestos en situaciones de peligro de las que deben salir con inteligencia, valentía, fuerza y, habitualmente, también con ironía y sentido del humor. Esta misma teoría la aplicaba a las comedias y explicaba que éstas se basan en colocar a los personajes en situaciones “insólitas” de las que deben salir airosos. Y lo entendemos sin problema al recordar a Cary Grant dejando Europa vestido de mujer soldado, a Gary Cooper aprendiendo a besar a Barbara Stanwyck y defendiéndola de una banda de gángsteres o a Ginger Rogers declarándose a un niño al confundirlo con su marido involucionado en Me siento rejuvenecer.

Este planteamiento lleva a Hawks, como él mismo explicaba, a conseguir que sus películas vayan un “20% más rápido” que las del resto de directores. Las comedias Luna nueva (1940) o La fiera de mi niña son un ejemplo claro de ello. Sin embargo, nada en sus obras deja entrever precipitación o una aceleración agotadora. Todo está contenido y en su justa medida. De hecho, esta rapidez no la consigue con espectaculares escenas de acción ni con violentos y arriesgados movimientos de cámara, ya que, aunque resulte paradójico, una señal propia de su estilo es la utilización de una cámara tranquila, a la altura de los hombros de los actores, que los sigue con la distancia necesaria para captar sus emociones y enmarcarlos en el escenario adecuado. No le gusta abusar de los primeros planos, pero sí estudia minuciosamente los encuadres para que, y lo diremos con sus propias palabras, “salga en ellos todo lo que tiene que salir”. Es entonces el propio relato, la propia historia, la que hace avanzar la película con la rapidez que su director pretendía.

Pero donde verdaderamente Hawks se muestra como un auténtico maestro es en la creación de ambientes, de escenarios inolvidables donde se desarrolla un drama individual y/o colectivo al que afectan, para bien o para mal, las características del entorno. Cada historia conlleva o se enmarca dentro de un universo diferente y Hawks acierta en la composición de los elementos que contribuyen a dibujar la atmósfera necesaria en cada caso. Podemos introducirnos en espacios cerrados y claustrofóbicos como el invernadero del militar retirado que contrata a Humphrey Bogart en El sueño eterno, o disfrutar en el despreocupado ambiente del grupo de cazadores profesionales en la sabana africana de Hatari!. Pero donde puede decirse que esta creación de universos alcanza su mayor perfección es en la Barranca de Sólo los ángeles tiene alas, un lugar donde los aviadores que llevan el correo entre los picos de una cordillera de América Latina viven sus dramas personales entre la niebla, la bruma, el ruido de los motores o el humo de los cigarrillos. En cualquier caso, Hawks rodea a sus personajes (habitualmente hombres fuertes de sensibilidad latente, que son vapuleados por la irrupción de una mujer de arrolladora personalidad) de los elementos ambientales necesarios para que el espectador sea introducido en la historia y viva como propias, las hazañas que los protagonistas tienen que acometer para llevar a cabo la misión que deben cumplir.

Sin duda, Howard Hawks es uno de los principales directores de la historia del cine. A través de su estilo sencillo, directo e intenso (el director “invisible”, a decir de Fernando Trueba) nos ha legado un generoso puñado de obras de arte que recogen las principales virtudes, sentimientos, debilidades y grandezas del ser humano.

Oscar
1975

Ganador de 1 premio

  • Oscar honorífico
Filmografía
Río Lobo

1970 | Rio Lobo

El inimitable John Wayne interpreta en esta ocasión al coronel Cord McNally, que presta servicio en el ejército durante la Guerra de Secesión. Su escuadrón es el responsable del transporte del dinero para financiar a su bando. Sin embargo, varios soldados enemigos consiguen robar el tren que lo transporta, gracias a la colaboración de algunos traidores infiltrados. Por culpa de estos últimos muere el mejor amigo del coronel, por lo que éste no les perdona y, terminada la guerra, decide perseguirles. Una pista le lleva hasta el pueblo de Rio Lobo, un lugar donde sus enemigos se han convertido en los amos e imponen la ley del más fuerte. Cord McNally, ayudado por un joven pistolero, intentará imponer la justicia. Río Lobo supuso la despedida cinematográfica del mítico realizador Howard Hawks, un todoterreno que firmó obras maestras de la comedia (La fiera de mi niña, Bola de fuego, Su juego favorito), el cine de aventuras (¡Hatari!) o el cine negro (El sueño eterno). En el género del cine del oeste, también hizo historia, en especial con filmes como El dorado (1966) o Río Bravo. Todos ellos se caracterizan porque tienen el mismo esquema, un hombre valiente –siempre interpretado por Wayne–, trata de imponer la ley, pero solo consigue la ayuda de un reducido grupo de hombres buenos, pero con algún defecto que les imposibilita para la tarea, como ser demasiado viejos, borrachos o jóvenes –en esta ocasión el pistolero inexperto está interpretado por Jorge Rivero–. La música corre a cargo de uno de los principales compositores de música de cine del final de siglo, Jerry Goldsmith, y supuso uno de sus primeros éxitos.

7/10
El Dorado (1966)

1966 | El Dorado

Robert Mitchum interpreta a un valiente sheriff que ha caído en el vicio del alcohol. El Duke (John Wayne), su amigo de toda la vida y un héroe del revólver, acaba de ser contratado en el rancho de un dudoso terrateniente interpretado por Edward Asner. Pronto, el sheriff corre a avisar al Duke de que el terrateniente es un tipo peligroso y pendenciero, pero ya es demasiado tarde; el Duke se ha metido en líos. Por una serie de circunstancias, se ve envuelto en el asesinato de un joven, y es herido por la hermana de éste. Un western de los de verdad, que cuenta con dos estupendos protagonistas y un grupo de secundarios de lujo, entre los que destacan James Caan, Charlene Holt o Edward Asner. Se trata de un film que conecta con Río Bravo (1959), también dirigida por Howard Hawks, cuya historia tiene múltiples puntos en común. Está basado en la novela "The Stars in Their Courses", de Harry Brown, y además de una acción trepidante, tiene unos diálogos divertidos. Una excepcional combinación entre los mejores ingredientes del buen western y el humor audaz de Howard Hawks.

7/10
Peligro... línea 7000

1965 | Red Line 7000

Howard Hawks, apasionado del automovilismo, homenajea el mundillo de las carreras profesionales. Sigue los pasos de Jim, Nep y Dan, tres jóvenes pilotos. A Hawks no le gustaron los resultados. "Esa película no era nada buena. Estaba probando un experimento. Tenía tres buenas historias sobre las carreras de coches, pero ninguna de ellas bastaba para una película. Así que pensé que quizás pudiera unirlas. Justo cuando conseguía que el público se interesara por un personaje, entonces cortaba y empezaba a trabajar con otro distinto. El público se hartaba y yo me hartaba también. Creo que había alguna escena buena, pero no estoy orgulloso del conjunto", recuerda Hawks.

4/10
Su juego favorito

1964 | Man’s Favorite Sport?

Roger Willoughby se hace pasar por experto en pesca pero no sabe ni lo que es una caña. Lo malo es cuando una agente de prensa le invita a un torneo. El maestro Howard Hawks dirige con acierto a la divertida pareja Hudson-Prentiss. Y aunque es una película menor del director, ya les gustaría a muchos haber rodado una comedia de tal altura. Muy divertida.

6/10
¡Hatari!

1962 | Hatari!

La palabra que se utiliza en swahili para indicar “peligro” es “Hatari”. Y es que el oficio de un intrépido y animado grupo de cazadores, que capturan animales vivos en África para destinarlos a zoológicos y circos de todo el mundo, requiere sin duda buenas dosis de valor y coraje. Para subrayar el riesgo que corren estos profesionales, Howard Hawks recurrió en este film a un truco muy eficaz: hacer que uno de ellos, el Indio, fuera herido, casi al principio, por un rinoceronte. De este modo no hay duda: estos hombres se encuentran en “hatari”. La historia, escrita por Leigh Brackett a partir de un relato de Harry Kurnitz, se ponía en marcha cuando aparece Dallas, una fotógrafa que desea tomar instantáneas de animales salvajes. Según Hawks, el personaje de Elsa Martinelli se basa en alguien real: “una chica alemana que era tan condenadamente guapa que la gente le daba oportunidad de sacar fotografías”. A partir de ahí caza de animales, ambiente de camaradería, conatos de romance… Una estructura episódica, puntuada por la pegadiza música de Henry Mancini, y ofrecida con fotografía africana en Technicolor de Russell Harlan. Los actores, con un impagable John Wayne a la cabeza, se implicaron de lleno en el film, y de hecho participaron muchas veces sin dobles en las cacerías, arriesgando el pellejo. Da fe del “hatari” que se corrió en el rodaje, el hecho de que 3cámaras terminaron rotas por culpa de un rinoceronte que no colaboraba demasiado. Para recoger el material de las persecuciones de los animales se contó con 3 avionetas y 50 vehículos de distinto pelaje: jeeps, camiones, rancheras… Todos estaban provistos de amortiguadores especiales para ayudar a la estabilidad de la imagen atrapada por las cámaras. Al final, todos demostraron ser buenos cazadores, pues llegaron a atrapar 4 rinocerontes. Uno de ellos terminó en un zoo del estado de Indiana. El gobernador se enteró de que Hawks era de allí, y le pidió un animal. François Truffaut pensaba que el film era una metáfora sobre el oficio de hacer películas: John Wayne sería como el director, que todas las noches se reunía con su equipo y, pizarra en mano, les explicaba el plan del día siguiente. El inefable Hawks, cuando lo supo, comentó: “Acepto cualquier cosa que cualquiera diga sobre la película. Los franceses son tan divertidos. Te atribuyen un montón de cosas. Ni siquiera comprendo las palabras que utilizan para decir por qué has hecho tal cosa.”

7/10
Río Bravo

1959 | Rio Bravo

Howard Hawks es uno de los grandes directores de la época dorada de Hollywood. Fue el responsable de obras maestras del musical (Los caballeros las prefieren rubias), el cine negro (El sueño eterno) y sobre todo la comedia, pues a su talento se debe La fiera de mi niña, quizás la película más influyente e imitada del género. En esta ocasión firmó uno de los mejores "westerns" de la historia del cine, tan redondo que ha sido frecuentemente imitado por otros realizadores. El propio Hawks repitió el esquema en El Dorado (1966) y Río Lobo. Según la leyenda de Hollywood, Hawks se inspiró para esta película cuando vio Solo ante el peligro. Por lo visto, Hawks, apasionado del tema de la profesionalidad y el trabajo bien hecho –frecuentes en sus películas–, se enfadó porque el sheriff interpretado por Gary Cooper en aquel filme, tenía que recurrir a sus vecinos para poder enfrentarse a los forajidos. Según Hawks, un buen profesional se las habría arreglado por sí solo para solucionar el problema. Se puso a trabajar en esta historia, en la que John T. Chance, sheriff de la localidad de Río Bravo, arresta a un joven por asesinato. Pero éste tiene una familia muy peligrosa que acude al rescate. Los forajidos, cercan al sheriff y sus hombres en la comisaría. Hawks le saca partido a los espacios cerrados en los que transcurre la trama, obteniendo una tensión "in crescendo". Además, cuenta con una magnífica interpretación de Wayne y de magnícos secundarios. Repite temas recurrentes de su filmografía, como el compañerismo y el cumplimiento del deber.

8/10
Tierra de faraones

1955 | Land of the Pharaohs

Joan Collins es una memorable actriz británica, que había participado como secundaria y protagonista en algunas producciones de su país, que habían obtenido cierto éxito. Con esta cinta del maestro Howard Hawks, debutó en el cine de Hollywood, y obtuvo cierta fama que revalidaría a lo largo de los 50, en cintas como El favorito de la reina y Un marido en apuros. Progresivamente iría alejándose de la pantalla para dedicarse a su familia, pero después lograría un gran éxito en teleseries de la pequeña pantalla. Junto con Sinuhé, el egipcio, de Michael Curtiz, y Cleopatra, de Joseph L. Mankiewicz, esta superproducción es la reconstrucción más conocida del antiguo Egipto realizada por Hollywood. Se inicia cuando el faraón Keops ordena construir una pirámide, que supere a las anteriores realizadas en cualquier parte del mundo, donde reposará cuando tenga que pasar a la vida en el “mundo desconocido”. La construcción de la pirámide se interrumpe, pues las canteras más próximas se han agotado y falta materia prima. Para continuarla decide cobrar tributos a Chipre, reinado por la bellísima pero ambiciosa princesa Nellifer, de quien se enamora y con la que se casa. Aunque está muy alejada de sus grandes obras maestras, como La fiera de mi niña, El sueño eterno o Río Bravo, Howard Hawks demostró su eficacia para el cine épico. Y aunque la fidelidad histórica es bastante escasa, y los decorados y vestuarios resultan poco realistas, el cineasta logra una enorme intensidad dramática, y desarrolla una modélica dirección de actores.

6/10
Los caballeros las prefieren rubias

1953 | Gentlemen Prefer Blondes

Clásico indiscutible de la comedia americana de los años 50, sobre dos alocadas mujeres, una de ellas rubia (Marilyn Monroe) y su amiga morena (Jane Russell), que se dedican a enamorar a incautos millonarios con el objetivo de que derrochen su dinero con ellas. Contiene algunas de las mejores secuencias cómicas de la historia del cine, debido a los múltiples e inteligentes enredos del guión. Una de las más célebres películas de Howard Hawks, recordado también por sus obras maestras del género entre las que destaca la La fiera de mi niña o Bola de fuego, pero también por westerns como Río Bravo y uno de los modelos indiscutibles del cine negro El sueño eterno. La espina que siempre se le había quedado clavada era el cine musical, por lo que en 1953 aceptó gustoso el ofrecimiento de adaptar una exitosa obra de Broadway escrita por Joseph Fields y Anita Loos, con música de Julio Styne y Leo Robin. El maestro salió airoso de la dura prueba. Marilyn Monroe resulta la perfecta protagonista para esta historia, aunque su papel no se aleja demasiado del que interpretó en películas como Con faldas y a lo loco o Cómo casarse con un millonario. Jane Russell es el contrapunto perfecto para su personaje, mientras que el elenco masculino resulta sobresaliente. Inolvidable el tema musical "Bye Bye Baby" en boca de la irresistible Marilyn.

6/10
Me siento rejuvenecer

1952 | Monkey Business

Un brillante químico (Cary Grant) inventa una portentosa fórmula que permite conseguir una bebida que impide envejecer a sus usuarios. Sin embargo, a causa de un accidente, el líquido se vierte en un depósito de agua, por culpa del travieso chimpancé que el científico solía utilizar para sus experimentos. A partir de ese momento se desencadena una serie de inesperados efectos, como que el químico se convierte en un adolescente, su mujer (interpretada por Ginger Rogers) empieza a comportarse como una niña y su atractiva secretaria (Marilyn Monroe) también parece afectada. En esas circunstancias, es difícil que el científico pueda llegar a desarrollar un remedio contra tan terrible problema. Uno de los mejores títulos del genial Howard Hawks en el terreno de la comedia, junto con La fiera de mi niña, Bola de fuego o La novia era él. Precisamente sus títulos más exitosos fueron aquellos protagonizados por el indudable rey del género, Cary Grant. En esta ocasión el realizador todoterreno contó con un hábil guión en el que colaboraron dos de los escritores más reputados de la comedia norteamericana: Ben Hecht (Luna nueva) y I.A.L. Diamond (El apartamento). Contiene gran cantidad de gags e inolvidables escenas entre las más alocadas de la comedia clásica.

7/10
Río de sangre

1952 | The Big Sky

Jim y Boone, dos exploradores, emprenden una expedición por el río Missouri, con el objetivo de establecerse en territorio indio. Les acompaña un traficante de pieles, un indio y una india que llevan como guía. Ésta provocará una gran tensión entre Jim y Boone, ambos enamorados de la muchacha. Uno de los mejores westerns de Howard Hawks, que retrata exhaustivamente la época de los pioneros del oeste. Inolvidable la secuencia de la amputación del dedo de Kirk Douglas, que Hawks trata con cierto humor negro. Al personaje de Douglas le amputan un dedo dañado, tras emborracharle. Cuando se despierta, echa de menos su dedo, porque piensa que un hombre no puede ser enterrado sin que su cuerpo esté entero. Así que todos los presentes tienen que ayudarle a encontrarlo. "Tuve la idea cuando trabajaba con Wayne en Río Rojo. Pero cuando se lo conté, no le pareció ni mucho menos divertido. Le dije que la rodaría con alguien que fuera mejor actor. Así que lo hice con Kirk Douglas", bromeaba Hawks. "A Wayne le gustó tanto el resultado que me comentó que si a mí me parecía divertido un funeral, rodaría conmigo un funeral". Hawks mantuvo una disputa con los productores, que le cortaron algunas secuencias. "Cuando la estrené, me pidieron que volara a Chicago. 'Queremos que veas las colas', me dijeron. 'Dan la vuelta a la esquina, todo el mundo quiere ver la película. Sólo que si le quitaras un poco de metraje, podríamos poner otra película junto a ella'. Yo les dije que no sabía qué se podía quitar. Al final le quitaron unas cuantas cosas, y a la semana siguiente ya no había colas", recuerda Hawks.

7/10
4 páginas de la vida

1952 | O. Henry's Full House

Cinco grandes directores de la época dorada de Hollywood adaptan otras tantas historias de su compatriota, el escritor O'Henry. El también escritor John Steinbeck introduce las historias, a través de una voz en off. Está protagonizada por grandes estrellas de la época. Destaca el segmento dirigido por Howard Hawks, The Ransom of Red Chief, sobre dos mafiosos que raptan a un niño. Pero éste resulta tan insoportable que al final tienen que pagar a sus padres para que se lo lleven. Sin embargo, este episodio fue finalmente suprimido, porque los productores llegaron a la conclusión de que no era lo suficientemente divertido.

6/10
El enigma de otro mundo

1951 | The Thing from Another World

Una nave extraterrestre aterriza forzosamente en el Polo Norte y unos científicos, liderados por el doctor Carrington descubren dentro de ella, a una extraña criatura congelada. Cuando el hielo empieza a deshacerse, el extraterrestre despierta y les ataca, por lo que requieren la ayuda del militar Hendry que está decidido a acabar con él a pesar de que Carrington prefiere mantenerlo con vida para estudiarlo. Cinta de ciencia-ficción y terror sobre un ser extraterrestre con instinto asesino, que supuso un film de culto dentro del género. Howard Hawks colaboró en la dirección y destaca la intriga y el suspense que se palpa en toda la película, así como las interpretaciones de Kenneth Tobey o Robert Cornthwaite. En los 50 se puso de moda este cine con películas como La mujer y el monstruo o La noche del demonio. Este film tuvo un remake en 1982 titulado La cosa.

5/10
La novia era él

1949 | I Was a Male War Bride

Howard Hawks orquesta una comedia disparatada, con uno de los reyes indiscutibles del género, Cary Grant. El film narra cómo una mujer del ejército norteamericano conoce al apuesto oficial francés Henri Rochard, o sea, Grant, con el que se casa. Las leyes patrióticas de la época permiten que el cónyuge viaje con un grupo de personas en situación similar... excepto en un pequeño detalle: todas son mujeres. Para pasar inadvertido, a Rochard no se le ocurre otra cosa que vestirse de mujer. El film ofrece risas a granel.

7/10
Nace una canción

1948 | A Song Is Born

Al estilo de de los enanitos de Blancanieves, unos cuantos sabios están elaborando una enciclopedia que abarque todos los estilos musicales. Sin embargo, se están olvidando de uno muy importante: la música popular. Una atractiva cantante les introducirá en ese fascinante mundo. Pero uno de los músicos se enamora de ella, sin saber que es la novia de un gángster. Esto provocará graves problemas. "Remake", que conserva el argumento, de la exitosa Bola de fuego. Ambos films vienen firmados por el genial Howard Hawks, aunque puestos a elegir, es mejor pareja la que constituyen Gary Cooper y Barbara Stanwyck, que la formada por Danny Kaye y Virginia Mayo. Pero las dos merecen la pena, y ésta tiene una entretenida variante musical.

7/10
Río Rojo

1948 | Red River

Tom Dunson es un veterano ranchero de Texas que tiempo atrás adoptó a Matt Garth, un muchacho que sobrevivió a una matanza india. Ambos se disponen a trasladar una enorme cantidad de reses a Missouri, con varios empleados. La tiránica actitud de Tom Dunson provocará que sus subordinados se amotinen, encabezados por su joven compañero Garth. Uno de los mejores westerns de Howard Hawks, sobre el choque generacional entre un veterano hecho a sí mismo (Tom Dunson) y el chico (Matt Garth), representante de la nueva hornada, más reflexiva y menos testaruda, que apareció cuando empezó a pacificarse el oeste. Ambos personajes están interpretados por dos grandes actores de dos generaciones de Hollywood, el maduro John Wayne, y el recién llegado Montgomery Clift, en su primer largometraje. Aunque a Hawks le encantaba la historia, tuvo desavenencias con el guionista original, Borden Chase, y acabó encargándole una revisión a Charles Schnee. "Cada vez que intentaba cambiar algo, Chase me ponía pegas. Además, él no había acabado la historia porque la hizo para el Saturday Evening Post, y a los responsables del periódico no les gustó. Schnee reescribió un montón de cosas", recuerda Hawks. Hawks estaba especialmente orgulloso de la secuencia del entierro, que consiguió rodar con el cielo nublado, algo que hasta entonces sólo había hecho posible su admirado amigo y compañero John Ford. "El cámara me dijo que venía una nube. Así que le dije a Wayne que si se olvidaba de las frases, que dijera lo que fuese, ya pondríamos el sonido después, pero que siguiera hablando hasta que le dijera lo contrario. Esperé hasta que se acercó la nube, pensé en Ford, y empecé a rodar la escena. Cuando la película estuvo terminada le dije a John Ford que había rodado una película casi tan buena como las suyas, que fuera a verla", explicaba Hawks. Aunque Hawks siempre afirmaba que John Ford hacía mejores westerns que los suyos, lo cierto es que en esta ocasión filmó una película a la altura del maestro. Se trata de uno de los grandes títulos del género.

8/10
El sueño eterno

1946 | The Big Sleep

El detective Philip Marlowe es contratado por el General Sternwood para aclarar la súbita desaparición de su hombre de confianza. A partir de aquí Marlowe se ve envuelto en un auténtico laberinto salpicado de asesinatos, desapariciones, fotos comprometedoras, chantajistas y pistoleros. Humphrey Bogart y Lauren Bacall, probablemente la pareja más mítica de la historia del cine, protagonizan este apasionante "thriller", que es considerado en la actualidad un auténtico clásico del cine negro. Howard Hawks, basándose en un relato de Raymond Chandler adaptado por William Faulkner, dirige esta película en la que la acción y la intriga están acompañados de unos de los mejores diálogos plasmados en la gran pantalla. El siempre eficaz Max Steiner está a cargo de una excelente banda sonora, que realza el climax de la película. La celebre pareja protagonista se ve acompañada por unos excelentes actores secundarios, entre los que destacan Martha Vickers y Dorothy Malone.

7/10
Tener y no tener

1944 | To Have And Have Not

El maestro Howard Hawks quedó tan fascinado por Casablanca que se propuso hacer un remake a su manera. Y se apostó con su amigo Ernest Hemingway a que era capaz de ello incluso llevando a la pantalla su peor novela. Y eso fue lo que hizo cuando decidieron adaptar “Tener y no tener”, aunque es cierto que contó con un guión del mismísimo premio Nobel William Faulkner. La guinda la ponen unos cuantos secundarios de lujo, como el gran Walter Brennan en el papel del amigo borrachín, o el pianista y famoso compositor de jazz Hoagy Carmichael, que ofrece una fantástica versión del standard "I'm a Blue", a dúo con Lauren Bacall. La historia, ambientada en la isla La Martinica, guarda en efecto muchas similitudes con la película de Curtiz: Harry 'Steve' Morgan es un marino que se gana la vida llevando a pescar a los turistas, hasta que decide ayudar a un grupo de refugiados franceses en plena II Guerra Mundial. En medio, lógicamente, está Marie 'Slim' Browning (la “flaca” para Bogart; igual que éste es “Steve” para ella... ). A sus 18 años Lauren Bacall deslumbró en la pantalla y enamoró a Bogart fuera de ella. Y, la verdad, sólo su contoneo final es como para volver loco a cualquiera.

8/10
Air Force

1943 | Air Force

Sigue los pasos de la tripulación de un bombardero B 17 estadounidense, durante la Segunda Guerra Mundial, en el frente del Pacífico. Howard Hawks hizo esta película a petición de su gran amigo el general Henry Arnold, que llegó a ser jefe de las Fuerzas Aéreas, y le proporcionó un gran apoyo durante el rodaje. Hawks se basó en hechos reales y tanto él como el guionista Dudley Nichols estuvieron conversando con decenas de testigos, enviados por Arnold. Destaca la secuencia del combate final, filmada con ayuda de maquetas. Al final del rodaje, Hawks tuvo problemas y discusiones con Hal Wallis, máximo ejecutivo de Warner. A continuación, firmó un contrato con Warner.

6/10
El Sargento York

1941 | Sergeant York

Basada en hechos reales el film nos cuenta la historia de Alvin C. York, un granjero que durante la Primera Guerra Mundial se niega, en un principio, a incorporarse a filas alegando motivos pacifistas. Más tarde, y ya en el frente, convencido de que hay motivos por los que en ocasiones es necesario luchar, se nos revela como un auténtico héroe al lograr capturar él sólo a 132 soldados alemanes. Alvin C. York, el héroe en que se inspira el film, eligió personalmente al actor que da vida a sus hazañas en el mundo del celuloide, y acertó plenamente al escoger a Gary Cooper, que encarna con gran convicción las virtudes de este valeroso soldado: sencillez, bondad y valentía. La interpretación le valió el Oscar al mejor actor. Coprotagonizan la película, en el papel de sus padres, Walter Brennan y Margaret Wycherly. El film fue dirigido por Howard Hawks que contó con la ayuda de John Huston para la elaboración del guión.

6/10
Bola de fuego

1941 | Ball Of Fire

Un grupo de sabios prepara una enciclopedia que abarca la totalidad de las disciplinas científicas. El encargado de lengua realiza una investigación en la calle, por lo que conoce a una bailarina que, tras meterse en un lío con una banda de mafiosos, necesita esconderse durante algún tiempo. Para ello, le solicitará al sabio irse a su centro de trabajo. Además de otros géneros como el western (Río Bravo) y el cine negro (El sueño eterno), Howard Hawks se convirtió en un maestro de la comedia gracias a títulos como La fiera de mi niña. En esta ocasión, actualizó el cuento de Blancanieves y los siete enanitos, todo un clásico con un espectacular duelo interpretativo entre Gary Cooper y Barbara Stanwyck. El guión es del maestro Billy Wilder (Con faldas y a lo loco) y uno de sus colaboradores habituales, Charles Brackett.

9/10
Luna nueva (1940)

1940 | His Girl Friday

Disparatada comedia o screwball del genial Howard Hawks, a partir de la obra teatral de Ben Hecht y Charles MacArthur, llevada al cine con buen tino en varias ocasiones. La versión de Hawks cambia el sexo del protagonista, que se convierte en una agresiva periodista (maravillosa Rosalind Russell), que piensa retirarse para casarse, aunque es una profesional de reza. Podrá más su instinto periodístico a la hora de cubrir una próxima ejecución y el amor por su ex marido, editor del periódico, un genial Cary Grant. El film, de diálogos que se pisan unos a otros, rebosa ingenio por todos sus poros, incluida la idea de la guerra de sexos, y contiene escenas desternillantes, como la del reo condenado oculto en un secreter. Es además un simpático homenaje a "los chicos de la prensa".

8/10
Sólo los ángeles tienen alas

1939 | Only Angels Have Wings

En un lugar en medio de ninguna parte en los Andes, presta servicio una pequeña línea aérea comercial. Geoff Carter (Cary Grant) está al mando. Y allí, en un pequeño microcosmos, hombres y mujeres se desafían, enamoran, discuten… En concreto, dos féminas se disputan la atención de Geoff: Bonnie, una corista, y Juddy, experta en romper corazones.  Uno de los mejores filmes de Howard Hawks ve la luz en DVD. Nos referimos a Sólo los ángeles tienen alas, ilustrativo de los temas favoritos del director, incluido el recurrente en su cine de la camaradería. Además, una de sus aficiones, que compartía con William Faulkner, era el amor al mundo de la aviación, por lo cual se sintió en el rodaje como pez en el agua. A la vez, se trata de una de las mejores muestras de la capacidad de Hawks para combinar aventuras, romanticismo y comedia. La historia en sí es la mar de sencilla. Jules Furthman escribió el atinado guión, aunque basado en las muchas anécdotas que le proporcionó Hawks, de las que asegura, todas tenían base real. Y funcionaban muy bien las referencias a un hecho vergonzoso en el personaje de Richard Barthelmess. Hawks, conocido por su afición a contar con fanfarrón desenfado anécdotas de rodaje, decía haber ayudado a convertir a Rita Hayworth en estrella (mérito compartido con Harry Cohn, presidente de Columbia). Así, en una escena en que Hayworth debía parecer borracha, al no saber cómo lograr que la actriz lo hiciera bien, ideó una estratagema: “Le dije a Cary Grant, cuando te parezca que la escena se apaga, di simplemente ‘no tienes ni idea de lo que te hablo, ¿verdad?’ y la agarras por el cuello y le echas esto por la cabeza. Se pondrá a gritar o a chillar o algo así, y entonces fundimos, y le pones una toalla por la cabeza…”. Y de este modo, la escena funcionó. Las otras dos estrellas del reparto, ya habían dado antes, en cambio, muestras de su buen hacer: Grant con el propio Hawks, en La fiera de mi niña, y Jean Arthur en varios de los filmes de Frank Capra.

8/10
La fiera de mi niña

1938 | Bringing Up Baby

¿Alguien puede imaginar un argumento más disparatado que un antropólogo tímido y una dama de la alta sociedad absolutamente loca buscando un leopardo perdido al que tienen que cantar una canción absurda para que no les ataque? Y sin embargo, Howard Hawks consigue exponer esta historia con una naturalidad y realismo sorprendentes, en el máximo exponente de la llamada "screwball comedy", es decir la comedia enloquecida. La gestación del proyecto no pudo empezar con mejor pie, pues los guionistas, Hagar Wilde y Dudley Nichols, conectaron especialmente y por lo visto se sintieron especialmente inspirados durante el proceso de escritura. Tanto es así que acabaron rellenando un guión de doscientas dos páginas, lo que habría derivado en tres horas y veinte minutos, por lo que lógicamente, hubo que recortar. Dudley Nichols, guionista de La diligencia, y otros títulos de John Ford, declaró que se había inspirado en la relación que el propio Ford había tenido con la actriz Katharine Hepburn, durante el rodaje de María Estuardo. El guión encandiló al director Howard Hawks y a la actriz Katharine Hepburn, que fueron quienes convencieron a los directivos de RKO de que dieran luz verde al proyecto. Y es que precisamente, un guión de hierro es la principal característica de la "screwball comedy", que acumula personajes variopintos y estrafalarios cuyas relaciones e interacciones derivan en direcciones inesperadas. La fiera de mi niña es un ejemplo de ágiles e ingeniosos diálogos y de secundarios inolvidables, por eso es uno de los grandes exponentes del género, con otros títulos como la hilarante Ser o no ser, del maestro Lubitsch. Por desgracia, ésta no es la tónica dominante en la comedia moderna. Como es bien sabido, el film está protagonizado por el apocado y despistado paleontólogo David Huxley, a punto de acabar la reconstrucción de un esqueleto de brontosaurio, en el museo para el que trabaja. A punto de casarse con su secretaria, un día David acude a jugar al golf con el abogado de una anciana millonaria, posible mecenas del museo. Durante el partido, David conocerá a Susan Vance, atractiva muchacha de la alta sociedad que le abolla el coche, y a partir de ese momento le manipula de forma caprichosa, llegando a embaucarle para cuidar a un leopardo que atiende al nombre de Baby. Katharine Hepburn tenía un especial interés en protagonizar el film, pues hasta ese momento la estrella de dramones como Mujercitas apenas había rodado comedias, excepto algún título como La gran aventura de Silvia, junto a Cary Grant. Cuando empezó los ensayos, sacaba de quicio al director, porque en todo momento se prodigaba en muecas y gestos supuestamente graciosos. Hawks se tomó mucho tiempo convenciéndola de que la comedia se debe tomar muy en serio, porque para hacer reir, los actores deben comportarse con naturalidad y seriedad. Para ayudarla a ensayar, contrató a un equipo de actores, veteranos del vodevil. Más experiencia en comedia tenía el protagonista masculino, Cary Grant, que se movía como pez en el agua en el género, estaba considerado una estrella de la comedia y acababa de triunfar en las taquillas con La pícara puritana, del especialista Leo McCarey. Hawks quedó tan contento con su trabajo, que volvería a contratarle para otros títulos inolvidables: Sólo los ángeles tienen alas, Luna nueva (1940), La novia era él y Me siento rejuvenecer. La influencia de La fiera de mi niña en las comedias posteriores es tan grande que casi podemos hablar de un subgénero de películas que imitan al milímetro el esquema del argumento. Sirvan como ejemplo varias películas de chica loca y hombre tímido. Por ejemplo, algunas del propio Hawks, como Gran bola de fuego y Su juego favorito, pero también otras más recientes, como Algo salvaje, Cita a ciegas y la única imitación reconocida, ¿Qué me pasa, doctor?, homenaje sentido del cinéfilo Peter Bogdanovich a la "screwball comedy". En una entrevista de Bogdanovich con Howard Hawks, éste último le agradece el tributo, pero también le dedica un pequeño reproche. “Tu único error ha sido reconocer abiertamente que me has copiado la idea a mí. Yo he quedado como el inventor de todo esto porque nunca le he contado a nadie a quien le copié yo la idea”, respondía el siempre ingenioso Hawks.

9/10
Águilas heroicas

1936 | Ceiling Zero

Un piloto de avión especializado en transportar correo, inicia un vuelo complicado, a través de la niebla. Una de las grandes películas de Howard Hawks sobre el mundillo de la aviación, basada en una obra de teatro, adaptada por Spig Wead, famoso aviador que se rompió la espalda al caerse por las escaleras, quedando confinado a una silla de ruedas. Su historia fue llevada al cine por John Ford en Escrito bajo el sol, una gran película.

6/10
Rivales (1936)

1936 | Come and Get It

La historia nos sitúa en los salvajes bosques del noroeste norteamericano, una tierra repleta de riquezas pero difícil de domesticar. Un rudo caballero, interpretado po Edward Arnold entra en un serio conflicto con su temperamental hijo, interpretado por Joel McCrea. La causa, como lleva sucediendo desde el principio de los tiempos, es el amor de una bella mujer. Entretanto, diversos colonos de la zona tratan de hacerse con el control de la abundante madera de la región. De esta manera, la pasión y la lucha se mezclan en una tierra virgen, poblada por hombres y mujeres valientes. Un interesante drama en el que el ritmo de la acción no deja descanso al espectador. Rodado por dos de los más grandes directores de la historia de Hollywood; por desavenencias con el productor Samuel Goldwyn, Wyler tuvo que sustituir a Hawks. Éste se dio a conocer con El terror del hampa (1932), a la que seguirían La fiera de mi niña (1938), Tener y no tener (1944) o El sueño eterno (1946). Wyler, de origen alsaciano, fue uno de los favoritos de la Academia de Hollywood durante muchos años, gracias a películas como Jezabel (1938), La señora Miniver (1942), Los mejores años de nuestra vida (1946). Ambos completan esta película en la que la ternura y la acción se combinan a la perfección, como en las buenas películas de aventuras.

6/10
Camino a la gloria (1936)

1936 | The Road to Glory

La guerra de trincheras de la I Guerra Mundial según el gran Howard Hawks y el novelista William Faulkner, coautor del guión. El film describe con el trasfondo bélico y varios puntos en común con La escuadrilla del amanecer, anterior trabajo de Hawks y Faulkner, un triángulo amoroso entre un oficial de gran valía, pero adicto a mezclar coñac con aspirinas, una enfermera que le atiende por lástima, y un militar recién llegado. Y aunque no faltan momentos para el heroísmo, se incide en el absurdo y el horror de toda guerra. A este respecto resulta muy eficaz el momento en que las tropas francesas detectan que los alemanes están cavando debajo de su posición para colocar explosivos. Saben que son carne de cañón, y la duda es si serán ellos los muertos, o la tropa que venga a relevarles a la mañana siguiente. La fotografía de Gregg Toland en las escenas de combate resulta memorable, y el reparto, principales y secundarios, está sublime.

8/10
La ciudad sin ley

1935 | Barbary Coast

San Francisco, 1849. Mary Rutledge, una joven ambiciosa, mantiene un idilio con Jim, un buscador de oro, que ha encontrado algunas pepitas y decide volver a Nueva York, su ciudad natal. El guión de Charles MacArthur y Ben Hecht, autores de Luna nueva y procedentes del mundo de la prensa, aciertan al describir el mundillo del periodismo, a través del personaje del coronel Cobb, un periodista idealista. Aunque Cobb es un hombre íntegro, que intenta denunciar las irregularidades que ocurren en la ciudad, a través del periódico que ha fundado, choca con los intereses de Louis Chamalis, el propietario de una sala de juegos. Aunque es una película menor en la filmografía de Hawks, supuso su primera colaboración con el actor Walter Brennan. "Un tipo de producción me habló de él. Le dije que lo trajera, pero que le diera algunas frases para ver qué tal las decía.  Así que cuando apareció le pregunté si le habían dado las frases. El respondió '¿quiere que se las lea?'. 'Sí, claro', dije yo. 'Y dijo, '¿con o sin?'. Yo dije, '¿con o sin qué?'. Dijo 'Dientes' y yo afirmé que quedaba contratado. No tuvo que leer las frases", explicaba Hawks. 

6/10
La comedia de la vida

1934 | Twentieth Century

Durante un viaje en tren a Nueva York, Oscar Jaffe, egoísta productor teatral, conoce a una joven muchacha de la que se enamora. Primer trabajo de Howard Hawks para Columbia. Adapta una obra teatral de Ben Hecht y Charles McArthur, autores también del texto en que se basaría Luna nueva, una de las mejores comedias del cineasta. "Yo no había conocido el mundillo del teatro jamás. Así que para las escenas que transcurrían entre bastidores, le pedí ayuda a John Barrymore, que tenía mucha experiencia en los escenarios", recuerda Hawks.

6/10
Vivamos hoy

1933 | Today We Live

Durante la I Guerra Mundial, un piloto estadounidense decide comprar una propiedad en Inglaterra. Pronto, se enamora de la muchacha que le ha vendido la casa. Una de las pocas películas rodadas por Howard Hawks para MGM, que consideraba el mejor estudio del mundo. El escritor William Faulkner participó en el guión de este drama, en el que Hawks se vio obligado a cambiar su proyecto original. "Me preguntaron a quién tenía para la película y yo dije que a Gary Cooper y a actores jóvenes. Me dijeron que tenía a Joan Crawford también. Yo dije que no había ninguna chica en la película pero ellos me dijeron: 'Ahora la hay. Perderemos mucho dinero si no hacemos una película con Joan Crawford'. Llamé a Faulkner y le dije que teníamos que poner una chica en la historia. Él se asustó, pero después la película fue un éxito". recuerda Haws.

6/10
Pasto de tiburones

1932 | Tiger Shark

Mike Mascarenas, pescador de atunes, perdió un brazo tras ser atacado por un tiburón. Contrae matrimonio con una joven, pero sospecha que ésta se ha enamorado de su mejor amigo. Excelente drama de Howard Hawks, con una sobresaliente interpretación de Edward G. Robinson. Hawks estaba muy contento de haber añadido cosas al guión original. Por ejemplo, el personaje de Robinson era originalmente un tipo amargado, pero Hawks decidió que sus secuencias funcionarían mejor si le reconvertía en un tipo hablador y alegre. "Al términar el primer día le dije a Eddie que iba a ser la película más aburrida jamás rodada. Me preguntó qué podíamos hacer, y yo le contesté que podíamos convertirle en un hombre despreocupado, charlatán... Cada día le daba un papel amarillo con sus frases nuevas, pero como es un buen actor, se las aprendía enseguida e hizo un buen trabajo", explica Hawks. Para él, era inevitable cambiar cosas durante el rodaje. "Algunas de las cosas que ves sobre el papel se leen bien, pero no sirven en un rodaje", recordaba el cineasta.

5/10
Avidez de tragedia

1932 | The Crowd Roars

Un piloto de automovilismo intenta convencer a su hermano pequeño de que no siga sus pasos en la profesión. Pero éste parece tener más éxito que él con los bólidos y las chicas. Primera de las dos películas que Howard Hawks rodó con James Cagney, seguida de Águilas heroicas. Hawks retrata el mundillo del automovilismo, una de sus pasiones, pues era aficionado a conducir bólidos de competición. "Nadie había hecho una historia de verdad sobre las carreras, que empezara en las pequeñas pistas de ceniza y ascendiera a las carreras nocturnas de Ascot y luego a las de Indianápolis", dijo Hawks. En 1939, Lloyd Bacon rodó el remake, Indianapolis Speedway, con imágenes de las carreras procedentes del film de Hawks.

6/10
Scarface, el terror del hampa

1932 | Scarface

Este magistral título, uno de los mejores del género negro, se inspira en la vida del gángster más famoso de la historia de los Estados Unidos, Al Capone, conocido como Scarface (Cara cortada). La acción comienza cuando el gángster protagonista, Tony Camonte, interpretado por Paul Muni, inicia su meteórica ascensión en el hampa de Chicago. El film retrata las miserias de Scarface, unido a su hermana hasta la exageración. Tras protagonizar múltiples episodios de corrupción, termina abandonado por todos. El camaleónico realizador Howard Hawks fue capaz de abordar con éxito todo tipo de géneros, desde la comedia hasta el western. En esta ocasión consiguió una obra maestra y reunió a los dos mejores actores del género: Paul Muni, procedente del teatro, y George Raft. Era el film preferido de Hawks, de entre los que rodó. Y contó con la producción del excéntrico millonario Howard Hughes y un guión de Ben Hecht. La espiral de violencia y lucha por el poder en que se introduce el protagonista le convencía, como rezaba un letrero luminoso, de que 'el mundo era suyo'. Y el afecto por su hermana le conduce a una decisión fatal.

8/10
El código penal

1931 | The Criminal Code

Un individuo toma posesión de su cargo, como alcaide de una prisión. Uno de los reclusos se enamora de su hija. En una de las películas más desconocidas de su primera etapa, Howard Hawks aprovecha el talento de Walter Houston (El tesoro de Sierra Madre).  El propio Hawks la consideraba una de las películas más discretas de su filmografía, pero mezclaba cine romántico con el género carcelario.

4/10
La escuadrilla del amanecer

1930 | The Dawn Patrol

Peripecias de un grupo de aviadores ingleses que combaten en la Primera Guerra Mundial. Primera película completamente hablada de Howard Hawks, que había tenido una mala experiencia incluyendo algunas secuencias dialogadas en Por la ruta de los cielos. En las primeras películas sonoras imperaba un estilo teatral y grandilocuente. Pero John Ford y Howard Hawks se dieron cuenta de que eso no acababa de funcionar en la pantalla. Ambos realizadores tuvieron el acierto de reducir los diálogos al mínimo. Hawks procuró que sus actores hablaran de forma normal, como en una conversación cotidiana, lo que no acabó de gustar a los productores. "Fue la película que más recaudó ese año, y entonces decidieron que yo entendía de diálogos", recuerda Hawks. De hecho, los ejecutivos se la enseñaron a los demás directores, para advertirles de que las películas habladas tenían que ser así.  En 1938, Edmund Goulding dirigió un remake, aprovechando secuencias aéreas tomadas de la versión de Hawks. 

4/10
¿Quién es el culpable?

1929 | Trent's Last Case

Un hombre se suicida, pero la policía sospecha que se trata de un asesinato. El agente Philip Trent investiga a las sospechosas, que son la esposa del fallecido y su amante. Última producción de la etapa muda de Howard Hawks. El cineasta la recordaba como "una de las mejores películas de detectives de todos los tiempos". Probablemente lo decía irónicamente pues, no estaba demasiado contento con Raymond Griffith, el protagonista. Al parecer hablaba con un susurro ronco, por culpa de una lesión en las cuerdas vocales. "Ya teníamos listo el diálogo, pero el día en que empezamos a rodar, los ejecutivos dijeron que no podía hablar así, y que tendría que ser una película muda. Decidí convertirla en una comedia de gags", explica Hawks. Por desgracia, cuando estuvo terminada, las películas sonoras triunfaban en las pantallas, por lo que decidieron que nunca se estrenara. Finalmente, sólo se estrenó en Gran Bretaña.

4/10
El príncipe azul

1928 | Fazil

Fazil, un jeque árabe, contrae matrimonio con Fabienne, una mujer francesa. Pero Fabienne no acaba de acostumbrarse a su nueva vida en el desierto. Uno de los primeros dramas dirigidos por Howard Hawks para Fox. El cineasta recuerda que sus dos protagonistas, Charlie Farrel y Greta Nissen eran demasiado tímidos. "Le dije a la chica que Charlie era realmente tímido, por lo que tenía que llevar ella la iniciativa. Y le dije a Charlie que la chica era muy tímida, también. El resultado es que parecen una pareja afanosa", explica el cineasta.

4/10
Por la ruta de los cielos

1928 | The Air Circus

Dos jóvenes alumnos de la escuela de aviación, tienen dificultades para superar que sienten miedo a volar. Les ayuda a superarlo una atractiva mujer piloto. Se estrenó con algunas secuencias dialogadas, por lo que puede ser considerado el primer film sonoro de Howard Hawks. Concebida originalmente como un film mudo, mientras se rodaba irrumpió el cine sonoro. "Me preguntaron que sabía de diálogos. Yo respondí que simplemente sabía cómo hablaba la gente. Me asignaron un director de diálogos (Lewis Seiler), que había sido cómico teatral. Cuando terminó de dirigir a los actores en las escenas dialogadas, no me gustaron. Les dije a los directivos que nadie hablaba así. Jamás se ha visto un diálogo tan malo. Después de eso estuve sin rodar una película durante un año y medio", recuerda el propio Howard Hawks. Al director le va al pelo el género aéreo, pues posteriormente dirigiría excelentes películas de aviación, como Sólo los ángeles tienen alas. No se conserva ninguna copia de esta película.

4/10
Una novia en cada puerto

1928 | A Girl in Every Port

Dos marineros, íntimos amigos, se buscan novias distintas en cada puerto al que llega su barco. Está considerada la primera obra de Howard Hawks sobre su tema favorito, el compañerismo entre profesionales, que trató magistralmente en películas como ¡Hatari! o Sólo los ángeles tienen alas. Fue todo un éxito. "Recuperamos la inversión en un solo cine", recuerda Hawks. Al parecer, este film le granjeó a Hawks la enemistad de Winnie Sheehan, jefe de producción de Fox. "En una escena tiraban a un poli al agua. A Sheehan, que había sido comisario de policía en Nueva York, aquello no le gustó. Cuando salió del preestreno dijo que era la peor película que Fox había hecho jamás. Así que yo no le caía demasiado bien. Y cada vez que tenía una historia, él me la tiraba por los suelos", explica Hawks.

4/10
The Cradle Snatchers

1927 | The Cradle Snatchers

Hartas de las infidelidades de sus esposos, tres mujeres deciden darles un escarmiento, acudiendo a una fiesta con unos universitarios, que en realidad están compinchados con ella. Allí acuden también los maridos, con sus respectivas queridas. Uno de los primeros éxitos de Hawks en el terreno de la comedia, también conocida en España como Donde las dan, las toman. Basada en una obra teatral de Russell G. Medcraft, cuenta con un excelente trabajo de Diane Ellis, actriz que no sobrevivió a la llegada del sonoro.

4/10
Érase una vez un príncipe

1927 | Paid to Love

Un banquero estadounidense entabla una gran amistad con el príncipe heredero de un reino de los Balcanes. Decide ayudarle a encontrar novia. Howard Hawks empezaba a despuntar en el terreno de la comedia, cuando rodó este desconocido film mudo, que presagiaba el estilo del responsable de La fiera de mi niña. Contó como protagonista con George O'Brien, estrella del cine en los años 20, y legendario protagonista de Amanecer, de Murnau.

4/10
El camino de la gloria

1926 | The Road to Glory

Una chica se queda ciega en el mismo accidente en el que fallece su padre. Decide retirarse a vivir a las montañas, tras romper con su novio. Primer trabajo de Howard Hawks, que la recordaba como una obra menor, aunque fue bien recibida por la crítica. Él mismo coescribió el argumento, basándose en su experiencia real con una frívola mujer a la que invitó a beber alcohol de contrabando en su casa. Al parecer, se han perdido todas las copias de esta película. El mismo Hawks rodó una película hablada titulada igual, Camino a la gloria (1936), de argumento completamente diferente.

6/10
Hojas de parra

1926 | Fig Leaves

El prólogo muestra a Eva y Adán. Ella le dice a él que no tiene nada que ponerse. La acción da un salto al siglo XX, cuando un fontanero atraviesa una crisis en su relación con una modelo de alta costura. Una de las primeras películas mudas de Howard Hawks. Como no había laboratorios para hacer fundidos, Hawks se las ingenió para conseguir el efecto de fundir la imagen del Jardín del Edén con el mundo moderno. Para ello, usó como filtro una botella defectuosa, que tenía una parte clara y otra ensombrecida y fue haciéndola girar. "Como perdimos la botella, no pudimos volver al final a la antigüedad", bromeó el cineasta.

4/10
El enigma de otro mundo

1951 | The Thing from Another World

Una nave extraterrestre aterriza forzosamente en el Polo Norte y unos científicos, liderados por el doctor Carrington descubren dentro de ella, a una extraña criatura congelada. Cuando el hielo empieza a deshacerse, el extraterrestre despierta y les ataca, por lo que requieren la ayuda del militar Hendry que está decidido a acabar con él a pesar de que Carrington prefiere mantenerlo con vida para estudiarlo. Cinta de ciencia-ficción y terror sobre un ser extraterrestre con instinto asesino, que supuso un film de culto dentro del género. Howard Hawks colaboró en la dirección y destaca la intriga y el suspense que se palpa en toda la película, así como las interpretaciones de Kenneth Tobey o Robert Cornthwaite. En los 50 se puso de moda este cine con películas como La mujer y el monstruo o La noche del demonio. Este film tuvo un remake en 1982 titulado La cosa.

5/10
Indianapolis Speedway

1939 | Indianapolis Speedway

Nueva versión de Avidez de tragedia (1932), film sobre las carreras de coches dirigida por Howark Hawks y basada en un argumento original propio. De hecho, Hawks fue un gran aficionado a las carreras automovilísticas, ya que uno de sus últimos títulos también versaba sobre el tema: Peligro... línea 7000 (1965). Para Indianapolis Speedway se utilizaron algunas escenas de carreras filmadas de forma realista para la versión de 1932. Joe Greer (Pat O'Brien) es un gran campeón de coches, tres veces ganador del Premio de Indianápolis. Su hermano menor Eddie (John Payne), quiere seguir sus pasos dentro del circuito, aunque para ello deba dejar los estudios. Esto no es bien visto por Joe, que no quiere que su hermano se juegue la vida en cada competición. El destino hará que ambos tengan que competir en una nueva carrera en las 500 millas de Indianápolis.

5/10
Piloto de pruebas

1938 | Test Pilot

Jim Lane es un piloto, algo aficionado a la bebida, que no tiene miedo al riesgo, y está casado con Ann. A pesar de que ella y su mejor amigo Gunner intentan controlar su arrojo y osadía, Jim no puede evitar subestimar los aires. Con un reparto impecable (Gable, Loy y Tracy, entre otros), Victor Fleming (Capitanes intrépidos) firma este drama que estuvo nominado a los Oscar.

6/10
Camino a la gloria (1936)

1936 | The Road to Glory

La guerra de trincheras de la I Guerra Mundial según el gran Howard Hawks y el novelista William Faulkner, coautor del guión. El film describe con el trasfondo bélico y varios puntos en común con La escuadrilla del amanecer, anterior trabajo de Hawks y Faulkner, un triángulo amoroso entre un oficial de gran valía, pero adicto a mezclar coñac con aspirinas, una enfermera que le atiende por lástima, y un militar recién llegado. Y aunque no faltan momentos para el heroísmo, se incide en el absurdo y el horror de toda guerra. A este respecto resulta muy eficaz el momento en que las tropas francesas detectan que los alemanes están cavando debajo de su posición para colocar explosivos. Saben que son carne de cañón, y la duda es si serán ellos los muertos, o la tropa que venga a relevarles a la mañana siguiente. La fotografía de Gregg Toland en las escenas de combate resulta memorable, y el reparto, principales y secundarios, está sublime.

8/10
La escuadrilla del amanecer

1930 | The Dawn Patrol

Peripecias de un grupo de aviadores ingleses que combaten en la Primera Guerra Mundial. Primera película completamente hablada de Howard Hawks, que había tenido una mala experiencia incluyendo algunas secuencias dialogadas en Por la ruta de los cielos. En las primeras películas sonoras imperaba un estilo teatral y grandilocuente. Pero John Ford y Howard Hawks se dieron cuenta de que eso no acababa de funcionar en la pantalla. Ambos realizadores tuvieron el acierto de reducir los diálogos al mínimo. Hawks procuró que sus actores hablaran de forma normal, como en una conversación cotidiana, lo que no acabó de gustar a los productores. "Fue la película que más recaudó ese año, y entonces decidieron que yo entendía de diálogos", recuerda Hawks. De hecho, los ejecutivos se la enseñaron a los demás directores, para advertirles de que las películas habladas tenían que ser así.  En 1938, Edmund Goulding dirigió un remake, aprovechando secuencias aéreas tomadas de la versión de Hawks. 

4/10
Una novia en cada puerto

1928 | A Girl in Every Port

Dos marineros, íntimos amigos, se buscan novias distintas en cada puerto al que llega su barco. Está considerada la primera obra de Howard Hawks sobre su tema favorito, el compañerismo entre profesionales, que trató magistralmente en películas como ¡Hatari! o Sólo los ángeles tienen alas. Fue todo un éxito. "Recuperamos la inversión en un solo cine", recuerda Hawks. Al parecer, este film le granjeó a Hawks la enemistad de Winnie Sheehan, jefe de producción de Fox. "En una escena tiraban a un poli al agua. A Sheehan, que había sido comisario de policía en Nueva York, aquello no le gustó. Cuando salió del preestreno dijo que era la peor película que Fox había hecho jamás. Así que yo no le caía demasiado bien. Y cada vez que tenía una historia, él me la tiraba por los suelos", explica Hawks.

4/10
La ley del hampa

1927 | Underworld

'Bull' Weed es un asaltante de bancos que se asocia con 'Rolls Royce', un astuto abogado venido a menos. Bajo la dirección del letrado, Weed se convierte en líder del crimen organizado de la ciudad. Todo funciona a la perfección hasta que 'Feathers' McCoy, la novia de 'Bull', intenta conquistar a 'Rolls Royce', lo que sembrará la semilla de la discordia entre los dos amigos. En su mejor película de la época muda, Josef von Sternberg desarrolla una historia de mafiosos, que influiría en clásicos del género posteriores. Para ello, partió de un guión en el que colaboró Ben Hecht, posteriormente autor de Scarface, el terror del hampa, considerada la película más influyente del género. Si bien, Hecht no fue incluido por la productora en los títulos de crédito, éste puso una demanda. Al final, Hecht fue reconocido por su trabajo con el Oscar al mejor guión original. Al parecer, también colaboró en el libreto el director de Scarface, Howard Hawks, aunque su nombre tampoco aparece en los créditos. El actor George Bancroft y el director Josef von Sternberg volverían a colaborar en otras tres cintas de mafiosos, La redada, Los muelles de Nueva York, y Thunderbolt, que es la única sonora. Ya estaban presentes las notas de identidad que caracterizarían el género, como la violencia desatada y el esquema que se ha repetido más veces: un criminal de segunda fila acaba ascendiendo a la cúspide rápidamente.

7/10
Sólo los ángeles tienen alas

1939 | Only Angels Have Wings

En un lugar en medio de ninguna parte en los Andes, presta servicio una pequeña línea aérea comercial. Geoff Carter (Cary Grant) está al mando. Y allí, en un pequeño microcosmos, hombres y mujeres se desafían, enamoran, discuten… En concreto, dos féminas se disputan la atención de Geoff: Bonnie, una corista, y Juddy, experta en romper corazones.  Uno de los mejores filmes de Howard Hawks ve la luz en DVD. Nos referimos a Sólo los ángeles tienen alas, ilustrativo de los temas favoritos del director, incluido el recurrente en su cine de la camaradería. Además, una de sus aficiones, que compartía con William Faulkner, era el amor al mundo de la aviación, por lo cual se sintió en el rodaje como pez en el agua. A la vez, se trata de una de las mejores muestras de la capacidad de Hawks para combinar aventuras, romanticismo y comedia. La historia en sí es la mar de sencilla. Jules Furthman escribió el atinado guión, aunque basado en las muchas anécdotas que le proporcionó Hawks, de las que asegura, todas tenían base real. Y funcionaban muy bien las referencias a un hecho vergonzoso en el personaje de Richard Barthelmess. Hawks, conocido por su afición a contar con fanfarrón desenfado anécdotas de rodaje, decía haber ayudado a convertir a Rita Hayworth en estrella (mérito compartido con Harry Cohn, presidente de Columbia). Así, en una escena en que Hayworth debía parecer borracha, al no saber cómo lograr que la actriz lo hiciera bien, ideó una estratagema: “Le dije a Cary Grant, cuando te parezca que la escena se apaga, di simplemente ‘no tienes ni idea de lo que te hablo, ¿verdad?’ y la agarras por el cuello y le echas esto por la cabeza. Se pondrá a gritar o a chillar o algo así, y entonces fundimos, y le pones una toalla por la cabeza…”. Y de este modo, la escena funcionó. Las otras dos estrellas del reparto, ya habían dado antes, en cambio, muestras de su buen hacer: Grant con el propio Hawks, en La fiera de mi niña, y Jean Arthur en varios de los filmes de Frank Capra.

8/10

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