Decir que es Scarlett Johansson es una joven deslumbrante, una perla, vamos, no es decir gran cosa. Que ha hecho buenos papeles, también lo sabe quien ha seguido su fructífera trayectoria. Pero en esta entrevista donde habla de su personaje de villana en The Spirit, se descubre a toda una profesional, que medita sus respuestas, y no se permite hacer gracias cara a la galería.
Su personaje se caracteriza por la falta de emociones. ¿Cómo se ha enfrentado a él? ¿Se ha inspirado en alguien?
Entiendo este personaje como alguien muy seco, pero no precisamente falto de emociones. Ella es muy ambiciosa, sabe perfectamente cuáles son sus metas, pero se da cuenta de que los demás se entrometen en su camino. Por otra parte, se siente atada al personaje de The Octopus (Samuel L. Jackson), porque es el que le presta financiación para su proyecto. La preparación consistió, sobre todo, en el trabajo con Jackson. No fue, evidentemente, un papel dramático en el que tuviera que trabajar mucho el texto, sino más bien, ya que estábamos en casi todas las secuencias juntos, un mano a mano entre los dos: leíamos los diálogos en voz alta, etc.
Es la segunda vez que se sumergs en un cómic. ¿Cómo ve el mundo real a través de un personaje de cómic? ¿En qué mundo preferirías vivir? ¿En el The Spirit o en el de Ghost World?
El personaje de cómic no vive en el mundo real, sino en un mundo de fantasía, y ésa es su realidad. No se trata de crear una conexión intelectual con el público, simplemente es una historia encantadora, absurda, divertida, que nos entretiene. Mi personaje acepta y asume esa locura. Si tuviera que elegir entre quedarme atrapada en Ghost World o en el mundo de The Spirit, no sabría qué decir. La verdad es que en Ghost World no me gustaría, porque es un mundo melancólico y triste, donde mi personaje simplemente acepta esa realidad. El personaje al que encarno en The Spirit me parece más interesante. Me quedaría con este.
Frank Miller ha reconocido que transformó tu personaje para amoldarlo a ti. ¿Hasta ese punto llega el poder de seducción de Scarlett Johansson? ¿Tan lejos como para llegar a cambiar un personaje creado por el mítico Will Eisner?
Sí (risas), soy terriblemente seductora... No, en realidad el personaje sólo aparece en dos historias y no tiene demasiado protagonismo, es un personaje que se había trabajado muy poco, por eso Frank pudo desarrollarlo como quiso. Nadie le iba a decir que no podía llevarlo en tal o cual dirección. Creo que no ha sido muy sacrílego.
Su carrera está claramente consolidada y me llama la atención que, con frecuencia, acepte papeles secundarios. Me vienen a la cabeza La dalia negra, The Spirit o El truco final, donde hace papeles pequeños. ¿En qué se fija a la hora de aceptar un personaje?
Escogí esos papeles porque realmente quería trabajar con esos directores: Christopher Nolan, Brian de Palma... El guión de El truco final, por ejemplo, me pareció alucinante; en el caso de La dalia negra, me atrajo ese mundo de cine negro, además, la novela de James Ellroy me había encantado. A veces es el director, a veces el guión, que te llama tanto la atención que quieres ser parte de él, o a veces es el reparto, que es tan estupendo que deseas trabajar con esos actores. Ahora acabo de estrenar en Estados Unidos He’s Just Not That Into You, con Drew Barrymore, Jennifer Connelly, Jennifer Aniston... mujeres con las que estaba deseando trabajar. También tiene grandes personajes masculinos entre el reparto. Estoy muy contenta de trabajar y, en segundo lugar, de poder elegir. Soy una actriz y, como tal, estoy para que me contraten, no me importa que el papel sea pequeño, lo importante es que pueda escogerlo, no todos pueden hacer lo mismo.
Conseguió muy pronto el estatus de estrella y parece que, en Hollywood, te acomodan ahí y es imposible moverse. Usted, en cambio, siempre acepta riesgos. Busca directores que le aporten algo, personajes pequeños, grandes, comedia, drama, cine negro, cómic. ¿Es posible conseguir eso en Hollywood o la verdad es que cuesta encontrar guiones que te permitan llevar esa trayectoria sin quedarte en un solo género?
Por supuesto que es posible. Hay actrices como Cate Blanchett, que caminan entre todo tipo de géneros. Creo que esa es la mejor posición en la que se puede encontrar un actor. Pasar de hacer cine independiente a trabajar con Woody Allen, donde son los personajes los que conducen las historias. También está bien hacer películas como The Spirit, que ofrecen más acción y más diversión. Lo importante es no encasillarse, poder hacer de todo. Historias pequeñas, historias grandes, superproducciones... Esto es bueno porque te permite seguir ejercitando los músculos de actor, ponerte en distintas situaciones. Lo mejor es tratar de buscar el equilibrio para no terminar haciendo siempre lo mismo.
¿Le asusta pensar que ha conseguido en poquísimo tiempo lo que otros muchos actores no han conseguido en toda su carrera?
Llevo trabajando desde los ocho años, es más de la mitad de mi vida, para mí no es un tiempo corto, ni mucho menos. Ya estoy de vuelta, ya me conozco los trucos. He trabajado duro para llegar donde estoy. Nunca he sentido miedo acerca de mi trabajo. Si no funcionara, sencillamente haría otra cosa, aunque fuera el casting de Woody Allen (risas), no sabría qué más hacer. Me encanta ver cine, me encanta hacer cine, y es lo único que he conocido. Espero seguir en ello mucho tiempo.
¿Qué papel ha echado de menos durante estos quince años de carrera?
No sé... Soy joven, creo que tengo mucho tiempo para hacer muchos papeles. Muchas veces los papeles más jugosos llegan cuando uno está en la treintena así que tengo mucha expectación con respecto a lo que me deparará el futuro. Respecto a algo específico... pienso que todo actor quiere hacer un western, sentirte como un cowboy o una cowgirl. El problema es que al público no le gusta ver eso así que, seguiremos soñando.
