Es una celebridad en su país, Gran Bretaña, y sus personajes han dado la vuelta al mundo. El primer corto rodado por Nick Park y protagonizado por Wallace y Gromit, La gran excursión, obtuvo una candidatura al Oscar, y los dos siguientes, Los pantalones equivocados y Un esquilado apurado, recibieron sendas estatuillas. Nick Park se presenta a la entrevista con dos muñecos de los personajes. Por lo visto son las primeras versiones de los mismos. Surge la magia ante mi atónita mirada cuando Nick Park manipula con las manos las cejas de Gromit, cambiando por completo la expresión de su rostro.
¿Siempre lleva muñecos de Wallace y Gromit a las entrevistas?
Siempre. Una vez en Nueva York me los dejé olvidados en un taxi. Pensé que debía recuperarlos a toda costa. Hice unos dibujos de los muñecos, y los mandé por fax a todas las comisarías de policía. La noticia salió enseguida en todas las televisiones. Lo repitieron una y otra vez, porque les pareció un suceso curioso. En Gran Bretaña, salí en las portadas de todos los periódicos. Pues bien, parece que el taxista se había quedado con los muñecos, porque no aparecían. Había una recompensa de quinientos dólares, pero el que los tenía, prefería a Wallace y Gromit que el dinero. Al día, siguiente aseguré a los cuatro vientos que nunca jamás podría volver a rodar otra película de Wallace y Gromit, porque me faltaban los originales y no podría superar la pérdida. Pues bien, estas declaraciones hicieron recapacitar al que se los había quedado y enseguida me los mandó. Conseguí más publicidad para mi trabajo de la que había ido a buscar a EE.UU.
¿Ha sido muy complicado pasar a los personajes del corto al largometraje?
Todo es mucho más complejo y difícil que cuando ruedas un largo. Tenía a treinta animadores trabajando simultáneamente en otros tantos platós. En los días buenos, rodábamos tres segundos de película. Pero si surgía alguna complicación, en una semana sólo completábamos cinco segundos. Esto era bastante desesperante porque necesitábamos 80 minutos. Por suerte conté con la ayuda de Steve Box, como codirector.
¿Por qué ha recurrido a actores famosos para poner voces en la película cuando en los cortos de Wallace y Gromit no había hecho eso nunca?
Lo más importante es buscar al actor adecuado para cada personaje. Eso es fundamental. Siempre cuento con Peter Sallis, que es el actor que hasta ahora ha hecho de Wallace. Sin él, no sería lo mismo. Para los nuevos personajes, he buscado a los actores cuya voz quedaba mejor. Es cierto que Jeffrey Katzenberg me sugirió que contratara a un par de actores de renombre, porque se hace habitualmente en el cine de animación, y esta práctica suele ayudar en taquilla. Por eso están Ralph Fiennes y Helena Bonham Carter en las voces de la versión original, pero sobre todo porque sus voces encajaban con los personajes. A Helena le parece fantástico hacerse la competencia a sí misma, porque hace de Lady Tottington, y la película ha competido en las pantallas con La novia cadáver, donde ella también da voz a un personaje. A Ralph le pareció fantástico hacer de hombre de clase alta, bastante esnob, enfrentado a Wallace por el amor de Lady Tottington.
¿Cómo se inventó a los personajes? ¿A quién creó primero, a Wallace o a Gromit? ¿Por qué Wallace es inventor y tan apasionado del queso?
Empecé a hacer cortos como un trabajo de fin de curso en la escuela de cine de Beaconsfield. Mi primera idea fue filmar la historia de un inventor tan apasionado del queso, que inventaría un cohete para viajar a la luna, que está hecha de queso, para ponerse morado a comer. Poco después, pensé que era mejor que tuviera a alguien de complemento, y que habría que inventarse a un compañero para que pudiera dialogar con alguien. Pensé que las mascotas siempre habían dado buenos resultados, y acabé creando al perro Gromit. Eran distintos al principio. Tenían más detalles, y eran menos estilizados. Acabé redondeando sus rasgos, y creo que con el tiempo han mejorado bastante.
Los secundarios de La maldición de las verduras recuerdan a las películas clásicas. ¿Se ha inspirado en viejas comedias para el film?
Esos secundarios beben de películas de la Ealing, antigua productora británica especializada en comedias, como Whisky a gogó, donde salía un pueblecito con personajes como los de mi película. Los vecinos dentro de una iglesia típica de un pequeño pueblecito salen de esas películas y de mis recuerdos personales. También hay muchos homenajes a películas de terror, y a King Kong. Y eso que escribí el guión hace mucho tiempo, antes de que se supiera que Peter Jackson estaba rodando una nueva versión de la película clásica.
Ahora que las películas de animación digital arrasan en las taquillas, ¿no cree que rodar películas de muñecos de plastilina es un riesgo difícil de asumir?
Alguna vez he sentido miedo de que el público nos abandonara, porque nos hubiéramos quedado anticuados. Pero después rodamos Evasión en la granja, que fue un enorme éxito. Recaudó 224 millones de dólares, y eso me hizo respirar tranquilo. Creo que esta forma de entender la animación añade algo más de humanidad a las historias. Una generación entera desconoce esta técnica, que ya no se utiliza desde mediados de los 70. El único que la ha rescatado del olvido ha sido Tim Burton, con Pesadilla antes de Navidad y la reciente La novia cadáver.
¿Cree que sus personajes gustan a los niños?
Me consta que les gusta. Lo cierto es que yo los hago pensando en los adultos, y en lo que a mí me gusta. Recuerdo muy bien lo que a mí me gustaba de niño, y eran cosas para todos los públicos. No bajo el nivel para que les guste a los niños, pero ellos no son tontos y conectan con mis películas. Tampoco incluyo nada inapropiado para el público infantil.
Desde Evasión en la granja, se ha asociado con DreamWorks, la productora de Spielberg y Katzenberg. ¿Ha sido una asociación positiva?
Son demasiado atentos. Opinan demasiado. Quieren dar su parecer sobre los actores, el guión, y hasta se suelen pasar a ver lo que llevamos rodado. Katzenberg se pasaba mucho por el rodaje. De repente, aparecía en helicóptero, se pasaba un día entero con nosotros y volvía a marcharse. Lo cierto es que sus ideas eran muy buenas y tenía una visión comercial que con el tiempo ha resultado bastante útil. Él fue el que vino a buscarme a Gran Bretaña, atraído por mis cortos, y me ofreció la posibilidad de pasar al largo, y una difusión internacional increíble. Por eso, sólo puedo tener palabras de agradecimiento hacia DreamWorks, a pesar de que no estoy acostumbrado a trabajar con los productores mirándome y de que para mí, lo ideal sería que me dieran el dinero y yo les entregara el producto final.
En el pasado festival de Cannes, presentó algunas secuencias de su nuevo largometraje. ¿Cuándo estará listo?
Se trata de Flushed Away, y narra las aventuras de dos ratas que viven en una cloaca de Londres. Los actores Kate Winslet y Hugh Jackman han grabado ya sus voces. Esta vez combinaremos la técnica artesanal con efectos digitales, aunque la textura de plastilina será exactamente igual. Tenemos finalizado un tercio de la película, así que espero que la finalicemos en 2006.
