Es un verdadero privilegio poder charlar un rato con Catherine Deneuve, una auténtica estrella del cine, que ha trabajado con muchos de los mejores directores de la historia. Estuvimos con ella con motivo del estreno en España de Potiche, mujeres al poder.
¿Qué tiene el Ozon para que repita en una película con él?
Efectivamente François Ozon y yo habíamos trabajado ya en 8 mujeres y llevábamos tiempo queriendo hacer otra película, pero no encontrábamos la manera. Hata que me presentó el primer borrador de Potiche, mujeres al poder, y me encantó. Enseguida le dije que sí. Verdaderamente es raro encontrar buenas comedias para mujeres. Cine cómico sí, pero no comedias.
La película tiene mucha carga política, aunque esté velada...
Ozon quería adaptar una obra de teatro de los años 80, que se llama precisamente “Potiche”, pero no encontraba el ángulo de enfoque. Hasta que llegaron las elecciones presidenciales en Francia y sobre todo los debates entre Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal. Eso fue lo que definitivamente decidió a François hacer la película. De hecho ha sido Ozon quien le ha dado la carga final política que tiene el film, que no estaba explícitamente presente en la obra teatral.
¿Se basó en alguien real para su personaje?
Al principio hablamos François y yo sobre ciertos modelos, como de Ségolène Royal y de otras mujeres de la época de Chirac o de Pompidou. Pero se quedaron en conversaciones generales, que no se concretaron en este caso en particular.
¿Cómo se lo pasó con Gérard Depardieu en la escena del baile de la discoteca?
Fue una escena muy divertida. Pero François tuvo algunos problemas porque no habíamos ensayado demasiado y además Gérard estaba muy acalorado pues hacía un terrible calor y con él conviene rodar muy rápido porque es muy impaciente. Pero aunque estaba prevista rodarla en día, tuvimos que cortar y terminarla al día siguiente. Y es que François no quería la típica escena de comedia musical a la americana. Sólo quería que bailáramos con cierto encanto...
Parece que se lo ha pasado en grande interpretando a una mujer florero. Su personaje es feliz, una mujer sin complejos. Me gustaría saber qué opina usted del trabajo en el hogar, como madre de familia. ¿Cree que en general las mujeres necesitan un trabajo fuera de la casa para ser felices?
Creo que lo importante es que la mujer tenga derecho a elegir, a optar por lo que quiera. Si hay mujeres que son felices esmerándose en el trabajo del hogar y cuidando de sus hijos, me parece fenomenal. El problema es que ahora hay mucha presión social, la mujer ahora tiene que trabajar porque la vida es más dura, porque estamos en situación de crisis, etc., y aquella mujer que no trabaja se encuentra acomplejada, en cierta forma, cuando en realidad hay mujeres que se sienten fenomenal llevando la casa, con su maternidad, cuidando de los hijos... Para mí entonces lo más importante es que la mujer pueda escoger libremente.
La película está ambientada en los años 70 del pasado siglo. ¿Cree que ha evolucionado más rápido el papel de la mujer o el papel de la mujer en el cine?
No sé. Me parece que el cine es el reflejo de la sociedad. El cine no se anticipa, sino que evoluciona como la vida real, es el reflejo de lo que sucede. Creo que el cine ha evolucionado igual que la sociedad con respecto a ese papel de la mujer. El cine se alimenta de la vida.
Es impresionante su actividad. Después de más de un centenar de películas, sigue trabajando sin parar y tiene proyectos a la vista. ¿Qué le aporta el cine para seguir con esa ilusión?
Mi ambición en el cine es seguir haciendo películas que me interesen, con cineastas que me interesen. Y por supuesto películas que también al público le gusten.
¿Es consciente de ser una mujer que ha roto moldes, que ha sido adelantada a su tiempo?
Efectivamente, creo que he vivido una vida libre, pero no lo he ido proclamando por todas partes, ni me he pronunciado sobre ello. De ese modo tampoco he sido muy consciente de esa libertad o feminismo que he podido proyectar en ciertos momentos. Ahora, si esto ha tenido un impacto y ha podido ayudar a otras mujeres, me alegro mucho por ellas.
Ha trabajado recientemente con su hija... ¿Cómo es trabajar en familia?
No lo consideraría cine en familia. Es como trabajar con una gran amiga, ya que en el trabajo no tenemos la misma relación ni muchísimo menos, que en la vida cotidiana. Y dicho esto, por supuesto que es muy agradable. Podemos comentar no sólo sobre el trabajo sino del antes, del durante e incluso del después, lo cual es una situación muy especial.
Por otra parte, Chiara [Chiara Mastroianni] es una chica muy cinéfila, le encanta el cine y vemos muchas películas juntas y realmente es un placer trabajar con ella. Aunque en la última película no coincidimos en muchas escenas; ella es mi hija en pantalla, pero es una película con muchas mujeres y muchas épocas y por tanto no compartimos juntas muchas escenas.
¿Qué destacaría de sus hijos como actores?
Chiara es una persona muy original, con una personalidad muy interesante. La verdad es que me encantaría verla en una comedia, aunque no es fácil encontrar buenos papeles femeninos, pero me encantaría porque tiene mucho sentido del humor.
A Christian [Christian Vadim] también le va bien en el cine, aunque hace sobre todo teatro, y no es fácil, porque es hijo de una persona muy conocida. Ahora está representando una obra que lleva dos años en los teatros y está yendo muy bien.
Aunque sea una pregunta muy típica ¿qué significa para usted haber trabajado con Buñuel?
Evidentemente fue un privilegio trabajar con él, pero no puedo hablar de una relación personal. Luis Buñuel era un hombre muy severo, digamos, y tenía mejor relación con los actores que con las actrices. Hice con él dos películas y tengo mejor recuerdo de Tristana. Era un momento muy feliz en su vida porque había vuelto a España después de mucho tiempo. Buñuel era un hombre sombrío, también divertido, sí, pero igualmente sombrío y no puedo hablar de una relación de amistad con él. Nuestra relación fue sólo profesional. Las dos películas me parecen muy interesantes, y estoy encantada de haberlas hecho, sobre todo Tristana. Sé que Bella de día es más conocida, pero yo prefiero Tristana.
Potiche... tiene algo de la estética de Almodóvar. ¿Ha recibido alguna oferta para trabajar con él?
No, nunca me ha tirado los tejos para trabajar con él. Por otra parte, me gusta mucho el cine de Pedro Almodóvar, especialmente las películas ¡Átame!, Carne trémula y Hable con ella.
Usted ha trabajado con muchos de los mejores directores de la historia del cine: Buñuel, Truffaut, Oliveira, Polanski... ¿Con cuál se quedaría
Ja, ja... No me quedo con ninguno. No puedo. No puedo decantarme por ninguno. Quizás únicamente puedo decantarme por Jacques Demy, porque Los paraguas de Cherburgo fue una película muy importante para mí ya que me abrió los ojos al cine.
Según tengo entendido fue usted quien acudió a Lars von Trier para formar equipo en una película. De ahí surgió la maravillosa Bailar en la oscuridad. ¿Hay algún otro director o directora con quien le hubiera gustado trabajar?
Bueno a contarte algo de aquella historia. Lars von Trier no viaja prácticamente, es claustrofóbico y sólo viaja en coche. A mí me había encantado Rompiendo las olas y le escribí diciéndole que había oído que tenía un proyecto para rodar en Europa durante dos años, en varios países. Le dije que si iba por Francia me encantaría conocerle y que sería un placer trabajar con él. Y entonces Lars von Trier me contestó que ya se había olvidado de ese proyecto pero que tenía en mente una comedia musical, con música de Björk, y que tenía un papel para el que había pensado en una actriz negra americana, pero que podía hacerlo igualmente una actriz blanca y francesa. Ésa fue la historia...
En cuanto a los directores con los que me gustaría trabajar, la lista sería interminable, así que no los pedo citar. De cualquier forma la mayoría de estos directores ruedan en inglés con actores americanos. Yo hablo inglés, pero soy francesa y sinceramente no veo a Francis Ford Coppola llamándome para hacer una de sus películas. Eso no suele pasar. Por ejemplo, a mi hija, que es medio italiana y bilingüe en ese idioma, tampoco le llaman apenas para trabajar en Italia. Quizá hace veinticinco años esas cosas se hacían más en grandes superproducciones, pero ya no se hacen.
Usted tiene ya todo hecho y no tiene nada que demostrar... ¿A estas alturas qué miedos, qué preocupaciones tiene?
Bueno sí que tengo cosas que demostrar, cosas que demostrarme a mí misma... En cuanto a los miedos de los que habla, no son miedos relacionados con el trabajo, más bien se refieren a la situación del mundo. Es una suerte tener trabajo con cineastas que incluso escriben para mí. Soy una actriz mimada. Por eso mis preocupaciones son las preocupaciones que tiene cualquier persona, es decir preocupaciones sobre la situación del mundo y sobre todo de Europa.
