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Tenía 76 años

Interpretó importantes papeles en clásicos como “A sangre fría”, aunque se le conoce sobre todo por la serie “The Walking Dead”. Scott Wilson ha fallecido a los 76 años a causa de la leucemia que padecía. “Su personaje fue el centro emocional de la serie”, afirma el comunicado oficial de la productora, AMC. “Siempre será recordado como un gran actor, pero era mejor como persona”.

Nacido el 29 de marzo de 1942 en Atlanta, fue en su juventud un destacado jugador de béisbol, por lo que consiguió una beca para estudiar arquitectura en Georgia’s Southern Tech University. No acabó porque durante un viaje haciendo autostop a Los Ángeles se hizo amigo por casualidad de un actor que le contagió el gusanillo de su profesión, hasta el punto de que decidió acompañarle a varios castings, y acabó apareciendo en varias obras teatrales.

Tras cinco años sobreviviendo a duras penas, debutó en el cine en 1967 en dos de los filmes más potentes del año, donde aprovechaba su cara de malo. En En el calor de la noche, de Norman Jewison, interpretaba a Harvey Oberst, el sospechoso del crimen, mientras que en A sangre fría, de Richard Brooks, encarnaba nada menos que a Dick Hickock, asesino y pederasta con el que guardaba un enorme parecido físico, que encandiló a Truman Capote.

“Todos los grandes actores querían ese papel, desde Paul Newman a Steve McQueen”, recordaba en una entrevista. “Pero Brooks tomó la opción de contratar a desconocidos para que el público se creyera mucho más que éramos culpables”. Poco después encarnó a un personaje muy similar en El gran Gatsby, de Jack Clayton, donde fue el tipo que acababa con la vida del protagonista.

Durante los siguientes años siguió trabajando a buen ritmo, en títulos como La fortaleza, de Sydney Pollack, Los temerarios del aire, de John Frankenheimer, y hasta trabajó con el español José Luis Borau, en Río abajo. Pese a sus aceptables trabajos, nunca llamó demasiado la atención, excepto cuando fue nominado al Globo de Oro al mejor secundario por La novena configuración, debut de William Peter Blatty, que le recuperaría para El exorcista III. Entre sus numerosos trabajos, sobresalió como embajador de Estados Unidos en El último samurái. En televisión fue un pastor eclesiástico en Expediente X, y el padre de una de las protagonistas, Marg Helgenberger, en CSI.

Pero Scott Wilson interpretó su papel que más ha calado en la serie de zombies The Walking Dead, donde interpretaba al dueño de la granja en la que el protagonista, Rick, y sus compañeros, se refugian tras abandonar Atlanta. Hombre de fe, que acaba convirtiéndose en un héroe, la amputación de su pierna ha sido uno de los momentos clave de esta producción, en cuya cuarta temporada dejaba de aparecer. Sin embargo, los responsables de la ficción anunciaban su reaparición en la siguiente, la novena, horas antes de su fallecimiento. Parece ser que llegó a rodar diversas escenas, por lo que todo indica que se le volverá a ver en la pantalla a título póstumo.

El intérprete se casó en 1977 con Heavenly Koh, con quien estuvo unido hasta su muerte. El matrimonio no tuvo descendencia.

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