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In memoriam

Tenía 97 años

Adiós a Mark Rydell, director de "En el estanque dorado"

Mark Rydell, director de cine y televisión nominado al Oscar por "En el estanque dorado" (1981), murió el jueves 13 de agosto, en Los Ángeles por causas naturales. Tenía 97 años. La noticia fue comunicada por Bette Midler, protagonista de dos de sus películas más importantes, "La Rosa" (1979) y "Ayer, hoy y siempre" (1991). Midler recordó a Rydell como un director excepcionalmente atento a los intérpretes: "Era el susurrador de actores", escribió al despedirlo, y destacó que su trabajo con él contribuyó a sus dos nominaciones al Oscar. Rydell dejó una filmografía marcada por grandes estrellas —Henry Fonda, Katharine Hepburn, Jane Fonda, Steve McQueen, John Wayne, Mel Gibson, Sissy Spacek y Bette Midler, entre otras— y por una especial capacidad para extraer interpretaciones memorables. Ocho actores de sus películas llegaron a ser nominados al Oscar.

Adiós a Mark Rydell, director de "En el estanque dorado"

Mortimer H. Rydell nació el 23 de marzo de 1929 en Nueva York. En sus primeros años profesionales estudió música con la intención de convertirse en director de orquesta. Su camino cambió cuando asistió a la Neighborhood Playhouse School of the Theatre de Nueva York.

La interpretación acabó imponiéndose a la música. A mediados de los años cincuenta comenzó a trabajar como actor y consiguió papeles en seriales televisivos neoyorquinos como The Edge of Night y As the World Turns. Aquella etapa le proporcionó algo que más tarde sería fundamental para su carrera: una comprensión directa del oficio del intérprete.

Durante los años siguientes, Mark Rydell amplió su experiencia como actor con apariciones en series como The Phil Silvers Show, Robert Montgomery Presents, The Big Story, Naked City y Wanted: Dead Or Alive. Pero a mediados de los sesenta comenzó a desplazarse progresivamente hacia la dirección. Trabajó en televisión en series tan populares como The Virginian, Mr. Novak, Ben Casey —donde dirigió diez episodios—, I Spy, The Wild Wild West, The Fugitive y Gunsmoke. La televisión fue, en cierto modo, su escuela de dirección. Aprendió a trabajar con ritmos distintos, equipos numerosos y actores de muy diferentes estilos antes de dar el salto definitivo al cine.

Mark Rydell debutó como director de largometrajes en 1967 con The Fox, adaptación de una novela corta de D. H. Lawrence protagonizada por Sandy Dennis, Anne Heywood y Keir Dullea.

En 1969 dirigió a Steve McQueen en The Reivers, adaptación de la novela de William Faulkner. Tres años después trabajó con John Wayne en John Wayne y los Cowboys.

En 1973 llegó Cinderella Liberty, protagonizada por James Caan y Marsha Mason. La colaboración con Caan continuaría en 1976 con Harry and Walter Go to New York.

Ese mismo año Rydell dirigió también el episodio piloto de Family, la serie dramática de ABC que se convertiría en uno de los éxitos televisivos de la cadena. Para entonces, el director ya había desarrollado una característica que marcaría buena parte de su carrera: trabajar con intérpretes de gran personalidad y construir alrededor de ellos películas en las que el trabajo actoral ocupaba el centro.

El gran salto de Mark Rydell llegó en 1979 con La Rosa, película inspirada libremente en la vida y muerte de la cantante Janis Joplin. Para Bette Midler supuso su debut cinematográfico y la transformación definitiva de su popularidad como artista musical en una carrera como actriz. Su interpretación recibió una nominación al Oscar, al igual que la de Frederic Forrest.

La película convirtió a Midler en estrella de cine y estableció una relación profesional especialmente estrecha entre actriz y director. Décadas después, al anunciar la muerte de Rydell, Midler recordaría precisamente aquella película como el comienzo de una colaboración que marcaría su trayectoria.

El éxito de La Rosa llevó a Mark Rydell a uno de los proyectos más prestigiosos de su carrera: En el estanque dorado, adaptación de la obra teatral de Ernest Thompson estrenada en 1981. El reparto reunía a Katharine Hepburn, Henry Fonda y Jane Fonda, una combinación de intérpretes que se convirtió en uno de los grandes atractivos de la película.

Rydell recibió una nominación al Oscar como director y Jane Fonda también fue nominada por su interpretación. Henry Fonda ganó el Oscar al mejor actor y Katharine Hepburn obtuvo el de mejor actriz. Ernest Thompson ganó además el premio al mejor guion adaptado.

Tres años después de En el estaque dorado, Mark Rydell volvió a dirigir un drama protagonizado por grandes estrellas. The River (1984) reunió a Mel Gibson y Sissy Spacek en una historia centrada en una familia de agricultores que lucha por sobrevivir.

Spacek recibió una nominación al Oscar por su interpretación, otra prueba de la capacidad de Rydell para rodearse de intérpretes de primer nivel y obtener de ellos trabajos reconocidos por la Academia.

Rydell volvió a trabajar con Bette Midler y James Caan en Ayer, hoy y siempre, estrenada en 1991. La película recorría varias décadas de la historia estadounidense a través de dos artistas dedicados a entretener a las tropas durante la Segunda Guerra Mundial, la guerra de Corea y Vietnam. Los personajes estaban inspirados libremente en las figuras de Martha Raye y Bob Hope. Midler recibió una nueva nominación al Oscar por su actuación y ganó el Globo de Oro. Sin embargo, la película no consiguió repetir el éxito de La Rosa y fue recibida con decepción tanto por buena parte de la crítica como por el público.

Aun así, la película reforzó la asociación entre Rydell y Midler, una de las relaciones profesionales más importantes de la carrera del director.

En 1994 dirigió Intersection, protagonizada por Richard Gere y Sharon Stone. La película tuvo una recepción crítica negativa y una respuesta discreta de la audiencia.

A partir de entonces, Rydell fue concentrando buena parte de su actividad en la televisión. Dirigió películas televisivas como Crime of the Century y James Dean, esta última centrada en la vida del legendario actor. Su trabajo televisivo confirmó que su carrera no dependía exclusivamente del largometraje. Rydell continuó desplazándose entre cine y televisión, manteniendo su interés por las historias centradas en personajes.

Rydell regresó a la gran pantalla en 2007 con Even Money, una película sobre el mundo del juego protagonizada por Kim Basinger, Danny DeVito, Forest Whitaker, Nick Cannon y Kelsey Grammer. El film no obtuvo un gran éxito y sería su último largometraje como director.

Además de dirigir, Rydell había seguido apareciendo ocasionalmente como actor en pequeñas partes y ejerció como productor en proyectos como Cinderella Liberty, For the Boys, James Dean y Even Money.

Una de las huellas más claras de Rydell puede medirse por sus intérpretes. Ocho actores de sus películas fueron nominados al Oscar: Henry Fonda y Jane Fonda, Bette Midler —en dos ocasiones—, Marsha Mason, Katharine Hepburn, Sissy Spacek, Frederic Forrest y Rupert Crosse, este último por The Reivers.

Más que una simple estadística, esas nominaciones resumen el núcleo de su método de trabajo. Rydell había sido actor antes de convertirse en director y conocía desde dentro las dificultades de ponerse delante de una cámara.

Rydell estuvo casado entre 1962 y 1973 con la actriz Joanne Linville, conocida por sus trabajos en televisión y cine, entre ellos Guiding Light, The Goddess y A Star Is Born (1976). Tuvieron dos hijos, Amy y Christopher.

Posteriormente se casó con la documentalista y productora Esther Rydell. De ese matrimonio nació su tercer hijo, Alexander, antes de que la pareja se divorciara.

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