Lo habitual es que la reina Isabel II premie a algún cineasta británico concediéndole el título de Sir. También hemos sido testigos de cómo una actriz, Helen Mirren, a dado vida a la reinante Isabel en una película.
Foto: BAFTA
Pero se ve que las cosas están cambiando. Y las señales de alarma saltaron cuando la reina se prestó a participar en un sketch con el mismísimo James Bond – Daniel Craig en la inauguración de la Olimpiada de Londres de 2012. No saltó de verdad en paracaídas, pero sí aparecía en Buckingham, donde permitió el rodaje de algunas escenas a Danny Boyle.
Así que con estos precedentes no es de extrañar que la reina Isabel II haya sido distinguida con un honorífico premio BAFTA. A sus 87 años la reina recibió el galardón ayer jueves en una velada celebrada en el castillo Windsor. El presidente de la Academia Británica de cine John Willis se atrevió a decir ante su majestad que “era la chica Bond más memorable hasta la fecha”, en alusión a su cameo olímpico. Willis recordó que durante más de 60 años la reina ha estado en el patronato de la Real Academia de la Artes Dramáticas y en otras iniciativas de apoyo a los artistas.
Kenneth Branagh condujo el acto real, y entre los 300 invitados estaban personajes tan distinguidos como el galáctico jubilado George Lucas, el protagonista de Homeland Damian Lewis, y los actorazos John Hurt y Christopher Lee. Tampoco el creador de Downton Abbey, Julian Fellowes, quiso perderse la fiesta.
