El crítico de cine barcelonés Quim Casas analiza las películas de superhéroes. Interesará a los incondicionales, pero sus ínfulas post-modernas, su posecita "friqui" y sus referencias pop ocultan que se trata de un libro facilón, poco riguroso e intrascendente.
Películas clave del cine de superhéroes (Quim Casas, Robin Book, 280 págs)
Inicia Quim Casas su libro con la historia del género, y acierta al considerar que éste se desarrolla sobre todo en el cómic. Pero resulta un tanto difusa su crónica, ya que su ambiguo texto parece dar a The Spirit y Batman más importancia que a otros personajes a la hora de desarrollar las constantes del género, cuando está claro que ese mérito es de los creadores de Superman, que cita después, pero nació un poco antes, en 1938, de la mano de Jerry Siegel y Joe Shuster (The Spirit es de 1940, Batman de 1939 y ninguno de los dos personajes tiene poderes). Además, puestos a citar pioneros, el autor olvida por completo uno muy importante, El hombre enmascarado (The Phantom), de 1936, y se habría agradecido una pequeña referencia a héroes del pulp anteriores como The Shadow (sus adaptaciones al cine sí que aparecen) o El Zorro, que tienen mucho que ver con la génesis de los héroes en mallas.
Por lo demás, el autor se queda corto, pues sus 8 páginas acaban siendo una enumeración de películas, algunas muy marginales, que olvida citar por ejemplo la importancia de Blade (el primer superhéroe Marvel que arrasó en las taquillas en los 90) en la posterior sobredosis de adaptaciones de comics, y sin embargo le dedica unas líneas a recordar que el empresario José María Ruiz-Mateos se disfrazó como el Hombre de Acero.
Sigue con la sección "Las películas clave", que ocupa el grueso del libro, centrado en el análisis de las películas más significativas. Aunque es muy riguroso en los filmes contemporáneos (aparece incluso la infame parodia Orgazmo), el autor no parece tener tan clara la época de los pioneros, pues incluye el film mudo El murciélago (porque dice que el ladrón de la cinta influyó mucho en Batman) y sin embargo olvida el serial Adventures of Captain Marvel, de 1941, la primera adaptación de un superhéroe del cómic a la gran pantalla. Por ejemplo, incluye el desvarío psicotrónico conocido por cuatro friquis The Wild World of Batwoman, pero ¿dónde está la serie de Green Hornet que tuvo mucha más repercusión en los 60 y que ni se cita?
El autor resulta un tanto snob a la hora de dárselas de conocer películas malas pues, ¿por qué reflexiona sobre el horrible telefilm Nick Fury: Agent de Shield, con David Hasselhoff y omite Vengador (The Punisher), con Dolph Lundgren, que al menos llegó a estrenarse en España y tiene título en español? Por otro lado, queda un poco cojo alguno de sus análisis, como el de El caballero oscuro, a la que no le da demasiada importancia, y explica que tiene los mismos problemas que las películas sobre el personaje de Joel Schumacher, cuando posiblemente sea la cumbre del género.
El libro finaliza con el capítulo titulado "Grandes iconos", que reúne pequeñas pero completas biografías de autores, directores y actores del género. Alguna elección resulta cuanto menos curiosa, como la del escritor "friqui" estadounidense Michael Chabon, o Kevin Smith –que aunque ha sido guionista de comics no ha dirigido ninguna cinta de superhéroes– pero en general los textos son ilustrativos e interesantes.
