"Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón quise ser un gangster". Así comenzaba "Uno de los nuestros", el film de gangsters que cumple estos días 25 años. Para conmemorar la efeméride, el Festival de Tribeca ha reunido a sus protagonistas.
Robert De Niro, uno de los fundadores del festival, junto con Jane Rosenthal y Craig Hatkoff, acudió al acto que clausuraba la edición de este año, junto a los actores Ray Liotta, Lorraine Bracco y Paul Sorvino, así como el guionista y escritor Nick Pileggi.
Se echó de menos a Joe Pesci, prácticamente jubilado y que rara vez se deja ver en público, mientras que el director, Martin Scorsese, y el productor, Irwin Winkler, intervinieron mediante vídeos, pues ambos se encuentran en Taipei, para el rodaje de Silence, su siguiente trabajo. El realizador recordó la secuencia de una escena de los protagonistas, en la que su propia madre, Catherine Scorsese, cocinó realmente y hasta intervino con un par de frases de diálogo. "No le dijimos nada de que los tipos tenían dos cadáveres en el maletero", bromeó el italoamericano.
Liotta recordó que antes de ser reclutado para el papel protagonista de Uno de los nuestros se encontró con Scorsese durante el preestreno de su película Dominick and Eugene. "Creo que le convencí de que me contratara por la forma en la que le dije 'hola' aquel día".
