Corría el año 1896 cuando el inventor y cineasta Thomas A. Edison rodó el corto “The Kiss of May Irwin” de 21 segundos, la primera filmación en la que aparecía un beso. Cuesta creer que uno tan remilgado escandalizara en su época.
Desde entonces el cine ha brindado una variedad de escenas de besos para recordar. Algunos pasionales, otros prohibidos, salvajes, violentos… Y, cómo no, inocentes y tiernos. Seleccionamos aquí cinco especialmente memorables.
• La dama y el vagabundo (Clyde Geronimi, Hamilton Luske, Wilfred Jackson, 1955) Alguno ha recreado en la vida real esta escena con un plato de espaguetis compartido. Este beso de Reina y Golfo, que además resulta inesperado, se convirtió en uno de los más recordados del cine de animación.
• Ghost (Jerry Zucker, 1990). Incluye uno de los besos más llenos de sentimiento.
• Mi chica (Howard Zieff, 1991) ¿Quién no ha tenido un amor de verano en su niñez? ¿Y quién no recuerda su primer beso? Vedad (Anna Chlumsky) y Thomas (Macaulay Culkin) marcaron a una generación que todavía recuerda aquel beso con cierta terneza y nostalgia.
• Amélie (Jean-Pierre Jeunet, 2001) Los besos de la protagonista (Audrey Tautou) y Nino (Mathieu Kassovitz) son de lo más originales y dulces –en el párpado, la nariz y la frente−, entrando así entre los más románticos de la gran pantalla.
• El diario de Noah (Nick Cassavetes, 2004) Aunque esta cinta destaca por su pasión, la aventura que viven en la adolescencia Allie (Rachel McAdams) y Noah (Ryan Gosling) está plagada también de besos divertidos e inocentes.
· De aquí a la eternidad (Fred Zinnemann, 1953). El beso de Burt Lancaster y Deborah Kerr en la playa hizo historia en este gran clásico del cine.
