Matt Damon todavía se acuerda de Jason Bourne, el letal espía y asesino sin memoria al que ha dado vida en la pantalla antes en cuatro ocasiones. Como "no hay quinto malo", ahora el actor se apunta a protagonizar "El dilema de Bourne".
El personaje fue creado para sus novelas por el autor de best-sellers Robert Ludlum, aunque luego, en su salto a las pantallas de cine, guionistas y directores como Tony Gilroy y Doug Liman se tomaron bastantes libertades desde que se rodara el primer film de la saga, El caso Bourne, en 2002, protagonizado por Matt Damon, a los que siguieron El mito de Bourne (2004), El ultimátum de Bourne (2007) y Jason Bourne (2016). Ahora, más de dos décadas después del primer film, y tras un intento de spin-off con Jeremy Renner en El legado de Bourne, de 2012, se anuncia un nuevo título protagonizado por Damon, que se asegura que será el último, El dilema de Bourne.
Para dirigir esta nueva entrega de la trepidante saga, se ha seleccionado a un director de moda, el alemán Edward Berger, que sorprendió con la nueva versión de Sin novedad en el frente, y que ha dado mucho que hablar con las intrigas vaticanas de su último film, Cónclave, que a partir de la novela de Robert Harris describe todo lo que hay alrededor de la elección de un nuevo papa, tras la muerte del que estaba en ese momento en la sede de Pedro, y que protagoniza Ralph Fiennes. Este título suena con fuerza para los Oscar, de que el fichaje Berger para insuflar nueva vida a la franquicia Bourne se diría bastante inteligente.
Lo cierto es que del nuevo film no se sabe absolutamente nada, aunque se entiende que se lleve en el mayor de los secretos para no gafarla, pues los dos últimos filmes de la saga no tuvieron la repercusión esperada. Lo único claro es que se encuentra en “estado de producción”, concepto bastante ambiguo, hay que reconocerlo, y que Damon se apunta a la fiesta.
