Glen Powell ("Twisters", "Top Gun: Maverick") y Michael B. Jordan ("Creed", "Sinners") podrían enfundarse en trajes blancos, conducir Ferraris y patrullar la noche de Miami al ritmo de sintetizadores. Según adelanta Nexus Point News, ambos intérpretes se encuentran en negociaciones con Universal Pictures para protagonizar la nueva versión cinematográfica de Miami Vice, uno de los iconos televisivos de los años 80.
La dirección recaerá en Joseph Kosinski (Tron: Legacy, Top Gun: Maverick), que ya demostró su pericia mezclando estética retro con espectáculo visual de primer nivel. El guion corre a cargo de Dan Gilroy, ganador de un Emmy y responsable de Nightcrawler o Roman J. Israel, Esq., lo que hace prever un tono sofisticado, con un equilibrio entre thriller policial y drama de personajes. El estreno está fijado para el 6 de agosto de 2027, una fecha que Universal ya ha reservado en su calendario como uno de sus lanzamientos estrella.
Aunque todavía no hay confirmación oficial del estudio, Glen Powell estaría en la pole position para interpretar a James “Sonny” Crockett, mientras que Michael B. Jordan encarnaría a Ricardo “Rico” Tubbs. El dúo hereda papeles que en televisión hicieron legendarios Don Johnson y Philip Michael Thomas, convirtiéndose en símbolos de una época marcada por la moda pastel, los coches deportivos y la música de Jan Hammer.
Glen Powell ya trabajó con Kosinski en Top Gun: Maverick (2022), donde su carisma y chispa cómica lo consolidaron como uno de los actores jóvenes con más proyección de Hollywood. Michael B. Jordan, por su parte, se ha convertido en un rostro imprescindible del cine contemporáneo gracias a su versatilidad, alternando éxitos de taquilla (Black Panther, Creed) con proyectos de mayor calado dramático (Fruitvale Station). Su fichaje reforzaría la apuesta de Universal por ofrecer una película que combine acción de alto octanaje con un trasfondo emocional.
El legado de "Corrupción en Miami"
Emitida entre 1984 y 1989 en la cadena NBC, la serie original creada por Anthony Yerkovich redefinió la televisión policial. Con Michael Mann como productor ejecutivo, Corrupción en Miami apostó por un estilo visual innovador, inspirado en videoclips musicales, y un uso pionero de la música contemporánea en su narrativa. La serie no solo marcó tendencia en moda y estética, sino que también ofreció tramas oscuras y realistas sobre el narcotráfico y el crimen organizado en el Miami de los años 80.
El salto al cine llegó en 2006 de la mano del propio Michael Mann, esta vez como director. La adaptación, protagonizada por Colin Farrell y Jamie Foxx, fue ambiciosa en presupuesto —135 millones de dólares— y en atmósfera, con un tono más sombrío y realista que la serie. Sin embargo, pese a recaudar 163 millones en taquilla, la recepción crítica fue tibia y su impacto cultural quedó lejos del de la versión televisiva.
Casi dos décadas después, Universal Pictures confía en que Kosinski, Powell y Jordan consigan dar con la fórmula que revitalice la franquicia. Por el momento, no se conocen detalles sobre la trama, aunque todo apunta a que la nueva Miami Vice explorará los contrastes entre el lujo deslumbrante de la ciudad y la violencia oculta bajo sus luces de neón. También se espera que la película mantenga un fuerte componente musical, tal vez con una banda sonora que mezcle nostalgia ochentera y sonidos actuales.
