Jacob Elordi
28 añosPremios: Oscar (1 nominación) Ver más
El Frankenstein vasco
Se convirtió en un rostro familiar para los adictos a las series como chico malo en “Euphoria”. Pero Jacob Elordi ha huido del encasillamiento, reinterpretando personajes muy conocidos por el público como Elvis Presley y el mismísimo monstruo de Frankenstein, dándoles un aire renovado y mostrando su capacidad para reinventarse.
Nacido el 26 de junio de 1997 en Brisbane, Queensland (Australia), Jacob Elordi procede de una familia humilde. Su madre, Melissa, era ama de casa y voluntaria escolar, mientras que su padre, John, trabajaba como pintor de casas. Su linaje paterno tiene raíces vascas: su padre nació en Markina-Xemein (Vizcaya) y emigró a Australia desde Bilbao. Creció con sus tres hermanas mayores, y enseguida destacó como atleta, representando al estado de Victoria en rugby y baloncesto, pero también mostró un interés temprano por la interpretación. A los doce años comenzó a participar en musicales escolares, animado por su progenitora. “Leí “Esperando a Godot” a los quince años y decidí que me dedicaría a actuar. Admiraba a Heath Ledger, Marlon Brando, Daniel Day-Lewis y Christian Bale”, declaró. Hizo una prueba para convertirse en modelo a los quince años, aunque le dijeron que era demasiado alto para la ropa de muestra. Asistió a colegios católicos masculinos privados, St Kevin’s College y St Joseph’s College, donde se sintió “profundamente incómodo, pues no se me daba bien estudiar”, y admite que apenas terminó la secundaria.
Una lesión de espalda durante un partido de rugby lo alejó de los deportes y lo acercó aún más a la actuación. Empezó a asistir a escuelas de interpretación en Melbourne y en 2017, a los 19 años, se mudó a Estados Unidos para proseguir su carrera actoral. Su primera experiencia en Hollywood fue como extra en Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, y poco después consiguió su primer papel relevante en la película australiana Swinging Safari.
El verdadero salto internacional llegó con la comedia romántica Mi primer beso (2018), en la que interpretó a Noah Flynn, el atractivo chico malo del instituto. La película fue un éxito de público pese a las críticas negativas y convirtió a Jacob en un rostro conocido mundialmente. Repitió el papel en Mi primer beso 2 (2020) y Mi primer beso 3 (2021). “No quería hacer estas películas, pero estaba dispuesto a tragar para poder establecerme en Estados Unidos y continuar mi carrera”, confesó tiempo después. “Me salió cara la jugada porque me encasillaron como joven atractivo”.
Tras finalizar la saga, Jacob Elordi se mudó a Los Ángeles para conseguir mejores papeles. Durante este periodo tuvo que dormir en su coche y pasar noches en casas de amigos debido a su situación económica y al visado próximo a expirar. En aquel difícil momento se postuló para Euphoria, la serie de HBO basada en el formato israelí, con el resultado de que fue seleccionado para interpretar a Nate Jacobs, adolescente problemático y con rasgos de sociopatía. Ha descrito a Nate como “un narcisista” y ha reconocido que interpretar a este personaje le exigió “explorar aspectos oscuros de la psicología humana”.
Durante estos años también participó en otras producciones, como la película de terror Historias de la morgue (2019), el drama romántico 2 corazones (2020), donde interpretó a Chris Gregory, y la comedia australiana The Very Excellent Mr. Dundee (2020). En 2022 protagonizó el thriller erótico Aguas profundas, donde se convirtió en Charlie, profesor de piano envuelto en relaciones ambiguas y tensas.
A partir de 2023, Jacob Elordi empezó a diversificar sus papeles y a adentrarse en proyectos más exigentes y de cine de autor. Ese año participó en The Sweet East, interpretando a Ian, un actor británico, y en De viaje con mi asesino, un thriller sobre un joven asesino en serie,que recibió malas críticas. Posteriormente encarnó a Elvis Presley en Priscilla, dirigida por Sofia Coppola, donde su interpretación del célebre músico fue alabada por la crítica por su profundidad y sutileza, equilibrando el carisma del personaje con su lado más oscuro y controlador.
Ese mismo año protagonizó Saltburn, drama psicológico en el que interpretó a Felix Catton, estudiante de Oxford rico y carismático, papel que le hizo merecedor de una nominación al BAFTA como Mejor Actor de Reparto. “Supuso una oportunidad para mostrar un lado más oscuro y seductor sin perder humanidad”. En 2024 continuó explorando distintos registros, con películas como Oh, Canadá, interpretando la versión joven de un cineasta, e Indomables, drama de época centrado en relaciones homosexuales en los años 50. Describió la experiencia como “electrizante”, señalando que ofrecía su interpretación más madura hasta la fecha.
Jacob Elordi mantiene su vida privada relativamente en secreto, aunque a veces ha acaparado titulares en la prensa del corazón por sus relaciones con celebridades como Zendaya, Kaia Gerber y Joey King, aunque él rara vez hace comentarios extensos al respecto. En entrevistas siempre recalca que su familia sigue siendo un pilar fundamental para él, y mantiene estrechos lazos con sus padres y sus hermanas, a quienes cita como “un soporte esencial” en momentos decisivos de su carrera.
En 2025, Jacob asumió papeles de gran desafío físico y dramático, como el médico australiano de la II Guerra Mundial Dorrigo Evans en la miniserie El camino estrecho y la criatura de Frankenstein, a las órdenes de Guillermo del Toro. Para este último rol, Elordi transformó su físico. “Fue difícil explorar el personaje, por sus emociones complejas. El proceso fue doloroso, pero también una bendición que me permitió encontrar la humanidad de la criatura”, explicaba. Por su trabajo ha recibido el Critics’ Choice Award, y una nominación a los premios del Sindicato de Actores al Mejor Actor de Reparto, posicionándose muy bien de cara a los Oscar.
