No se esperaba que en los Globos de Oro apareciera por sorpresa una de las grandes leyendas de la época dorada de Hollywood.
Fotos: Globos de Oro
A sus 101 años, Kirk Douglas apareció en silla de ruedas en el escenario del hotel Beverly Hilton acompañado de su nuera, Catherine Zeta-Jones para presentar el premio al mejor guion. De repente, a todo el mundo dejó de interesarle los nominados, y el público se puso en pie entre aplausos.
"Fue una figura clave para acabar con las listas negras en Hollywood al contratar, por ejemplo, a Dalton Trumbo para escribir Espartaco y hacer que apareciera en los créditos por su trabajo", comentó la esposa de Michael Douglas, hijo de la estrella. A continuación, él mismo tomó la palabra, con evidentes dificultades para hablar, pero demostrando una lucidez envidiable a su edad. "Ella ya lo ha dicho todo, así que no hace falta pronunciar el discurso que había preparado, ¡no podría estar a su altura!", bromeó. "Soy un poco viejo, quisiera hablar pero nadie me entendería". A continuación desvelaron el nombre del ganador, que fue Martin McDonagh, escritor del libreto de Tres anuncios en las afueras.
En 1956,Kirk Douglas recibió el Globo de Oro al mejor actor dramático por su interpretación de Vincent van Gogh en El loco del pelo rojo, y en 1968 le otorgaron el Cecil B. DeMille que reconoce a figuras que han obtenido "un increíble impacto en el mundo del entretenimiento".
