Carlo Ponti pasará a la historia del cine por el descubrimiento de una gran actriz, que al tiempo sería el amor de su vida: Sophia Loren.
Carlo Ponti, uno de los grandes productores del cine italiano, falleció el 10 de enero, a los 94 años en un hospital de Ginebra (Suiza). Ponti llevaba internado diez días por una complicación pulmonar. Además de haber producido títulos míticos y grandes superproducciones internacionales, Carlo Ponti era muy popular en su país por su sonado romance con Sophia Loren, y por haber potenciado la carrera de la actriz.
Nacido al norte de Italia, en Magenta, provincia de Lombardía, el 11 de diciembre de 1912, Carlo Ponti iba para abogado. Tras licenciarse en derecho, en 1935, ejerció durante un par de años, antes de darse cuenta de que su verdadera vocación era el cine. Empezó como productor con Piccolo mondo antico, de 1940, y poco después se uniría a otro de los grandes productores italianos, Dino de Laurentiis, que le convencería para abordar producciones bastante ambiciosas, como Guerra y paz, de King Vidor, adaptación de la célebre novela de Tolstoi. Ponti y De Laurentiis también sacaron adelante películas tan memorables como Europa 51, de Roberto Rossellini y La Strada, uno de los mejores trabajos de Federico Fellini.
A principios de los 50, Carlo Ponti fue nombrado miembro del jurado de un concurso de belleza en el que quedó completamente deslumbrado por una modelo adolescente, una tal Sophia Loren, que a sus 17 años tenía ya aptitudes suficientes para convertirse en una estrella. Ponti se enamoró perdidamente de ella, a pesar de la diferencia de edad, pues él rondaba los cuarenta. Decidió darle un pequeño papel en Anna, un drama que tenía en marcha, protagonizado por Silvana Mangano, y posteriormente papeles más extensos en Il padrone del vapore, Un día en el juzgado y Carrusel napolitano. En vista de los buenos resultados, la actriz acabó protagonizando uno de los episodios de El oro de Nápoles, de Vittorio de Sica. Con este título, y otros posteriores, como La chica del río, Loren se convirtió en una celebridad dentro y fuera de Italia.
Como Ponti ya estaba casado con Giuliana Fiastri, no podía contraer matrimonio con la joven. Puesto que en Italia Ponti fue acusado de bigamia, acabaron trasladándose a París y posteriormente a Estados Unidos. Sólo con el paso de los años acabaría regularizándose su situación matrimonial, incluso casándose por la iglesia. La pareja tuvo dos hijos, y profesionalmente las cosas iban cada vez mejor, sobre todo desde que Loren ganó el Oscar a la mejor actriz, en 1960, por la memorable Dos mujeres, producida por Ponti. Éste vivió uno de sus mayores éxitos profesionales en 1965, con Doctor Zhivago, que ganó cinco estatuillas de la Academia de Hollywood.
A lo largo de su carrera, Ponti produjo más de ciento cuarenta películas. A veces estuvo envuelto en algún asunto turbio de tipo legal, pues en 1979 se le procesó por evasión de impuestos y obras de arte. El productor seguía en activo hasta finales de los 90, con títulos como la serie televisiva Sábado, domingo y lunes y Liv, un corto de su hijo Edoardo Ponti.
