Aunque algunos críticos no tuvieron piedad con la película de Kim Ki-duk, el jurado presidido por Michael Mann sí ha tenido "Piedad" muy en cuenta a la hora de otorgarle el máximo galardón de la Mostra, el León de Oro.
El coreano Kim Ki-duk es el gran triunfador de la edición 69 del Festival de Venecia gracias a Pieta, película inspirada en la genial escultura homónima de Miguel Ángel, y que ahonda en el dolor de una madre por la pérdida de su hijo. No es la primera vez que recibe un premio en la Mostra, pues Kim Ki-duk fue reconocido por su dirección de Hierro 3 en 2004.
La gran favorita de la crítica, The Master, también se puede considerar gran triunfadora, pues ha ganado premios en dos categorías, el de mejor director para Paul Thomas Anderson, y el de mejor actor, ex aequo para Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman. Curiosamente, la película del americano también tiene la temática religiosa en su trama, pues está inspirada en la Iglesia de la Cienciología.
También ha tenido premio el provocador realizador austríaco Ulrich Seidl, que ha tenido el Premio Especial del Jurado por otra película sobre la religión, Paradies: Glaube . Signo inequívoco de que las creencias interesan, aunque en este caso sea para escandalizar con una peculiar mezcla sadomasoquista y fanática.
Como mejor actriz ha asomado la jovencita Hadas Yaron por la cinta israelí Lemale et Ha'Chalal, de Rama Bursthein. Y poco ha rascado el cine italiano, que se ha debido conformar con el premio Mastroianni al valor emergente para Fabrizio Falco, que estaba en las cintas de Marco Bellocchio y Daniele Ciprì. Del film de éste, È stato il figlio, el jurado decidió premiar la fotografía.
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