El 26 de abril se cumplen 30 años de uno de los mayores desastres medioambientales de la historia, el trágico accidente de la central nuclear de Chernóbil, entonces situada en la Unión Soviética y ahora en Ucrania. La explosión del hidrógeno acumulado en el reactor causó la muerte inmediata de 31 personas, la evacuación súbita de toda la ciudad, y una alarma internacional justificada ya que se detectó radiación en al menos trece países. El accidente nuclear más grande de la historia, silenciado por el gobierno comunista, liberó una cantidad de radiación equivalente a 400 bombas de Hiroshima.