Vivir para ver. Confieso que en los 90 a numerosos friquis que conozco y a mí nos daba mucha grima Belén Rueda García-Porrero,
Vivir para ver. Confieso que en los 90 a numerosos friquis que conozco y a mí nos daba mucha grima Belén Rueda García-Porrero, rostro habitual de Tele 5, que pasó de azafata de "VIP Noche" a copresentadora con Emilio Aragón, y que después condujo "La ruleta de la fortuna". O sea que estaba en todos esos programas que tras una dura negociación conseguíamos que no se vieran en nuestra casa en beneficio de una película familiar que nos iba 'a gustar más', tipo Tu madre se ha comido a mi perro.
¿Quién nos iba a decir que con el tiempo la Rueda se convertiría en la gran musa del terror español? Tras El orfanato y Los ojos de Julia, la actriz de Los Serrano inaugura el festival de Sitges con El cuerpo, del barcelonés Oriol Paulo, donde comparte el protagonismo con José Coronado (vecino, pues vive al lado de donde escribo estas líneas), y Aura Garrido, adorable y muy profesional presentadora de una gala de premios que ayudé a organizar este año.
Yo mismo le he escuchado decir a algún distribuidor de cine que "puedes comprar una cinta de terror por cuatro pesetas, luego la llevas a Sitges y estrenas en Halloween y te forras". Lo mismo piensan los productores. Total, que a este paso el terror se va a convertir en un género de temporada, como las películas de Papá Noel. ¿Qué pasa que el resto del año no queremos asustarnos? Alucino.
El caso es que las distribuidoras andan empeñadas en que veamos estos días algunas de las pelis que van al festival catalán. Yo he podido disfrutar de alguna, como El hombre de las sombras (fuera de concurso), con la atractivísima Jessica Biel, que también es productora de la que supone la primera incursión en el cine de Hollywood de Pascal Laugier, ilustre representante de la nueva oleada de realizadores franceses especializados en acongojar al respetable, que nos los puso de corbata con Martyrs. Es una pena, porque Laugier arranca con mucha fuerza, pero luego se empeña en meternos con calzador (se necesitaría uno muy grande) una rueda de molino en forma de giro de esos que te tienen que descolocar y sorprender.
Una sección oficial plagada de títulos
También es lamentable que Scott Derrickson, responsable de El exorcismo de Emily Rose, se haya confundido de género a la hora de rodar el guión de Sinister, que podría haber dado lugar a una comedia que ni Billy Wilder. Ethan Hawke (tan convincente como siempre, eso hay que reconocerlo) interpreta a un escritor especializado en poner en solfa los métodos de la policía porque en sus libros documenta crímenes sin resolver. Su mujer está harta porque los agentes de la ley, cabreados, le ponen multas todo el tiempo aunque circule lentamente, y porque sospecha que la nueva residencia a la que se ha trasladado con su marido puede ser otra vez un escenario de un crimen. Éste le asegura que no, que 'en la casa', lo que se dice 'en la casa', no ocurrió nada, ocultándole el pequeño detalle de que en el jardín ahorcaron a una familia entera. Lo mejor son sus hijos, traumatizados los pobres por haber pasado su vida de una mansión del terror a otra. La niña pintarrajea compulsivamente las paredes, aunque los padres no le dejan ejercer su faceta artística más que en su habitación, mientras que el niño sufre terrores nocturnos por la noche, lo que provoca que se despierte gritando como un auténtico poseso y que hasta se meta en cajas para asustar a sus progenitores. En la casa residen unos niños fantasmas que se dedican a hacer el cafre detrás de Ethan Hawke para desaparecer justo cuando él va a volver la cabeza. Angelitos.
Francamente, lo único malo del film es que Derrickson pretende que nos lo tomemos en serio.
En el certamen también se podrá ver Cosmópolis, en la que el vampírico light Robert Pattinson interpreta a un millonario de Manhattan embarcado en una auténtica odisea para conseguir cortarse el pelo. Pasaría de ella si no la hubiera dirigido el gran David Cronenberg. Por cierto, compite con Antiviral, con la que nos ataca Brandon Cronenberg, el hijo del director de La mosca. Estoy con la mosca detrás de la oreja. Y hablando de hijos de ilustres, también está presente Jennifer Chambers Lynch, con Chained, sobre un niño que se convierte en mayordomo y asistente de un asesino en serie.
También se proyecta en la sección oficial la prometedora El bosc, de Óscar Aibar, el film de animación checo Alois Nebel, que dicen que es la repera limonera, algún interesante film oriental como The Weight, donde un tipo solitario que trabaja en una morgue se hace amiguito de los muertos, que se convierten en su única compañía, la alemana Die Wand, con Martina Gedeck atrapada en una barrera invisible con la única compañía de un perro, un gato y una vaca, V/H/S, que dicen que es lo más de lo más del cine de terror 'indie' y que está compuesto por fragmentos de diferentes directores, y hasta Juego de niños, remake mexicano de la estupenda ¿Quién puede matar a un niño?, ¿quién podría estropearla? Veremos.
Fuera de la competición destaca la presencia de Drácula 3D, de Dario Argento. ¿Qué esperar de un film con ese título en el que aparece acreditado como guionista Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid? Pues que seguramente Cerezo se ha dicho "hacemos una peli de Drácula con cuatro duros, la pasamos en Sitges y los friquis harán cola para darnos su dinero".
