Dan Aykroyd
73 añosPremios: Oscar (1 nominación) Ver más
Paseando a miss Comedia
Es uno de los rostros emblemáticos de la comedia estadounidense, uno de los muchos actores forjados en el programa televisivo Saturday Night Live. Y aunque ha cazado fantasmas y paseado a miss Daisy, quizá el mayor brillo en la pantalla lo ha conseguido siendo uno de los Blues Brothers, una comedia que se convirtió en clásico instantáneo.
Dan Aykroyd nació en una familia católica de clase media en Ottawa, Canadá. Su padre, Samuel Aykroyd, era funcionario público y músico de jazz, mientras que su madre, Lorraine Gougeon, era secretaria. Siendo niño era muy hiperactivo y tuvo, según reveló en sendas entrevistas, síndromes Tourette y Asperger, aunque no debían ser muy pronunciados, y sólo el primero fue oficialmente diagnosticado.
Desde muy joven, mostraría su inclinación por la actuación y más específicamente por la comedia, aunque también la música le imprimió carácter vía paterna. Aunque fue a clases a la Universidad Carleton en Ottawa, no llegó a completar sus estudios en criminología y sociología.
Alto y algo grueso, comenzó a desarrollar su talento humorístico en clubes y teatros locales y ser miembro del grupo de teatro de improvisación The Second City en Toronto, le ayudó a soltarse y sentirse cómodo con sus bromas y gags. Su talento para la improvisación y su capacidad para crear personajes memorables llamaron la atención de productores televisivos. Y en 1975, pasó a formar parte del elenco original del legendario programa de comedia “Saturday Night Live” (SNL), donde rápidamente se convirtió en una de las estrellas más destacadas; en 1977 recibiría un Emmy por sus contribuciones a los guiones de SNL. Por supuesto sobresale su creación de los Blues Brothers junto a John Belushi, que le convirtió en estrella y daría pie a la que quizá es su película más memorable, Granujas a todo ritmo (John Landis, 1980), donde convivían el humor y la música en Chicago con un ritmazo increíble. Le marcó mucho la muerte de Belushi por sobredosis, ambos debían haber presentado el Oscar a los mejores efectos visuales juntos, pero tuvo que hacerlo en solitario, y allí señaló que “a mi socio le habría gustado estar aquí presentando esto, dado que él era algo así como un efecto visual en sí mismo”.
Aykroyd ha estado acreditado en más de un centenar de películas y series televisivas, también con contribuciones a los guiones. A las órdenes de Steven Spielberg hizo la comedia bélica 1941 (1979), e Indiana Jones y el templo maldito (1984) repitiendo en el género de las risas con títulos con Landis, como el mencionado Granujas, Entre pillos anda el juego (1983, con Eddie Murphy), Cuando llega la noche (1984) y Espías como nosotros (1985, con Chevy Chase). Por supuesto contribuyó también a su popularidad la saga de Ivan Reitman Cazafantasmas (1984 y 1989, más salto en el tiempo, 2016, 2021 y 2024), en compañía de actores divertidos como Bill Murray, Sigourney Weaver, Harold Ramis o Rick Moranis.
El prolífico actor se ha esforzado por no quedar encasillado en la comedia, de modo que, casi siempre en roles secundarios, pero jugosos, ha tenido presencia en la oscarizada Paseando a miss Daisy (Bruce Beresford, 1989), como hijo de Jessica Tandy, que le valió la nominación al Oscar, y en las lacrimógenas cintas para adolescentes Mi chica y su secuela, de 1991 y 1994, con los niños actores Macaulay Culkin y Anna Chlumsky, y con otros actores ligados a la comedia como Jamie Lee Curtis y Griffin Dunne. Con otro gran niño actor, Elijah Wood, y en compañía de Bruce Willis, estaría en Un muchacho llamado Norte (1994). Richard Attenborough le seleccionó para dar vida a una leyenda de la comedia del cine mudo, Mack Sennett, en el biopic Chaplin (1992), y junto a Robert Redford hizo una de ladrones, Sneakers (Los fisgones) (1992). Como cómico de postín, se apuntó a ser dirigido por su colega Woody Allen en La maldición del escorpión de Jade. En la línea “seria” le dirigió Terence Davies en La casa de la alegría (2000), adaptación de una novela de Edith Wharton, mientras que al año siguiente era un militar en Pearl Harbor, rodada sesenta años después del ataque japonés a la base naval.
No ha parado de trabajar en el tercer milenio, pero de algún modo ha vivido de las rentas, en el revival cazafantasmero, o apuntándose a comedias sin demasiado fuste como Os declaro marido y marido (2007) y Pixels (2015). En cualquier caso su presencia en estos filmes es más bien anecdótica, igual que ocurre en la comedia de muertos vivientes Zombieland: Mata y remata (2019).
Aunque Aykroyd salió brevemente con Carrie Fisher, su relación duró poco, y finalmente se casó en 1983 con la actriz Donna Dixon, con la que tiene tres hijos; aunque se separaron en 2022 siguen legalmente casados. A pesar de su educación católica, en ocasiones ha manifestado su interés por el espiritismo, a veces de un modo algo folclórico dada su ligazón cazafantasmera, aunque aseguraba que un antepasado dentista compartía este interés con el mismísimo Arthur Conan Doyle, con quien llegó a cartearse a propósito del tema.
