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Biografía

Elijah Wood

Elijah Wood

39 años

Elijah Wood

Nació el 28 de Enero de 1981 en Cedar Rapids, Iowa, EE.UU.

Pequeño gran hobbit

06 Enero 2004

Sus enormes ojos irradian vitalidad y optimismo. Le hemos visto crecer en la pantalla. Desde muy pequeño derrochaba talento, aunque no se hiciera tan famoso como otros niños prodigio. Más de treinta películas componen su filmografía, pero Elijah Wood quedará en la memoria de los cinéfilos como la encarnación cinematográfica de Frodo Bolson, el hobbit que J.R.R. Tolkien colocó como protagonista de El señor de los anillos.

Nacido el 28 de enero de 1981 en Cedars Rapid (Iowa), Elijah Jordan Wood era el mediano de 3 hermanos. El nombre Elijah, que se pronuncia “ilaiya”, procede del hebreo y significa “el Señor es mi Dios”. Tuvo una infancia normal, pero era travieso. Su madre recuerda que con 2 años cerró la puerta de su casa por accidente, dejándola fuera, sin poder entrar, mientras veía cómo destrozaba la cocina. En la escuela primaria fue protagonista en varias obras musicales. Durante 1988, mientras la señora Wood veía anuncios televisivos, se le ocurrió que su hijo lo haría mejor, y le inscribió en una escuela de modelos. En una convención de jóvenes talentos, el pequeño llamó la atención de un representante, Gary Scalzo, que apostó por él como actor, logrando un contrato para un vídeo de la cantante Paula Abdul. Siguieron pequeños papeles en Regreso al futuro II y Asuntos sucios. Fue el director Barry Levinson quien le dio un papel de importancia en Avalon, y compartió protagonismo con Don Johnson y su entonces mujer Melanie Griffith, en Un lugar llamado Paraíso. También fue un niño protagonista de La fuerza de la ilusión, joyita de Richard Donner, y acompañó a Mel Gibson en Eternamente joven. Su mayor éxito infantil fue El buen hijo, donde robaba el protagonismo al niño prodigio de los 90, Macaulay Culkin. En Flipper, donde se hacía amigo de un delfín, llamó la atención del australiano Paul Hogan, que dijo que podía dar lecciones a muchos adultos que conocía. “Como actor infantil he llegado lejos, estoy orgulloso”, decía el actor entonces. Aunque su papel era pequeño, Elijah destacó como hijo de Sigourney Weaver en La tormenta de hielo. “Con ese film inicié el camino para ser actor adulto”, recuerda Elijah. Ya  adolescente, fue novio de Leelee Sobieski en la catastrofista Deep Impact, y estudiante que descubría que sus profesores eran poseídos por extraterrestres en The Faculty.

Elijah Wood se enteró de que el director Peter Jackson, al que admiraba por Criaturas celestiales, iba a adaptar El Señor de los Anillos, uno de sus libros favoritos. Intuyendo que era una ocasión única, pidió a su amigo el director George Huang (Cómo fabricar un monstruo) que le filmara interpretando al protagonista de la trilogía de Tolkien. Cuando recibió las pruebas en un vídeo, Jackson advirtió que era el actor ideal para encarnar a Frodo Bolsón. Comenzaban 4 años de rodaje en Nueva Zelanda, experiencia de la que Elijah asegura haber salido “intentando ser mejor persona, porque el argumento me hizo reflexionar sobre quién soy, y qué sentido quiero dar a mi vida”. Aunque dice que pasó todo este tiempo “en período de hibernación”, viviendo literalmente “en la Tierra Media”, la experiencia valió la pena: fueron los mejores años de su vida, y se convirtió en estrella. “Por suerte, llevo tiempo en esto, y uno aprende a lidiar con la fama, y con los fans de esta película, que son demasiados, y algunos algo pesados.”, explica el actor.

Pero el anillo único es “una carga pesada”, y tan buen recuerdo ha dejado su Frodo, que le costará librarse de él en el futuro. Entre las entregas de la trilogía, protagonizó con Edward Burns Ash Wednesday, que pasó desapercibida, al igual que Todo lo que quiero, con la alemana Franka Potente. Ha inaugurado una etapa de su carrera post anillo con un papel secundario en ¡Olvídate de mí!, con Jim Carrey y Kate Winslet. Y no para de rodar. Tras el drama deportivo The Yank, actuará en Sin City, adaptación del cómic de género negro de Frank Miller, que éste prepara con Robert Rodríguez

Filmografía
Ya no me siento a gusto en este mundo

2017 | I Don't Feel at Home in This World Anymore

Una película singularísima, con humor negro algo macabro, de corte existencialista, pues a la postre viene a proponer una reflexión acerca de la condición humana, el hartazgo ante la rutina y la falta de delicadeza de las personas. Ganó el Gran Premio del Jurado en Sundance. Sigue a Ruth, enfermera que es testigo de la muerte de una paciente rabiosa y diciendo obscenidades. Luego se encuentra con que la casa donde vive sola ha sido asaltada, le han robado el ordenador y la cubertería de plata que heredó de su abuela, y la policía no parece tomarse la cosa demasiado en serio. De modo que es ella la que toma cartas en el asunto, haciendo indagaciones varias. Le ayuda un vecino que le enervaba sobremanera, al dejar las heces de su perro por cualquier sitio, pero que resulta ser un compañero fiel y con sentido de la justicia. El film supone el debut en la dirección del actor Macon Blair, visto en Blue Ruin. Imprime a la narración un tono algo surrealista y grotesco, con algunos elementos gore y personajes algo friquis pero que se hacen querer. Protagoniza la neozelandesa Melanie Lynskey, que debutó a las órdenes de Peter Jackson en Criaturas celestiales, y le secunda Frodo Bolsón, o sea, Elijah Wood.

6/10
The Trust

2016 | The Trust

Dirk Gently, Agencia de Investigaciones Holísticas

2016 | Dirk Gently's Holistic Detective Agency | Serie TV

El último cazador de brujas

2015 | The Last Witch Hunter

La mala pata de Vin Diesel para la taquilla en los últimos años, fuera de la saga iniciada con A todo gas, parece cosa de brujería. Tampoco ha cazado a muchos espectadores con El último cazador de brujas, mezcla de acción y cine fantástico de presupuesto más o menos holgado, pues ha costado 90 millones. El actor encarna en esta ocasión a Kaulder, guerrero de la Edad Media que se enfrenta a la Reina Bruja, causante de una epidemia de peste negra. Logra aniquilarla, pero antes de exhalar ésta le maldice con el don de la mortalidad. Por eso sigue vivo en el siglo XXI, convertido en un experto cazador de hechiceras, que en teoría han llegado a un pacto para convivir en paz con los no magos, pero la investigación sobre la extraña muerte de su socio durante muchos años parece apuntar a que esto no es del todo verdad. La mejor prueba de que algo no funciona en este pastiche de otras películas, comics y videojuegos ya vistos está en las pocas secuencias en las que aparece el veterano Michael Caine, muy por encima del nivel del resto. Lo demás se reduce a una exhibición de efectos especiales y un trabajado diseño de producción, que tratan sin éxito de ocultar las carencias de un guión ligero, incongruente y previsible. Como ya le ocurrió en títulos como Sahara, el realizador Breck Eisner no consigue remontar las graves carencias del film. Construido a base de diálogos de serie B, El último cazador de brujas puede resultar amena para espectadores que busquen evasión fácil, y golpes de humor no muy trabajados.

4/10
Dulces criaturas

2014 | Cooties

Open Windows

2014 | Open Windows

Tercer largometraje de Nacho Vigalondo, tras Los cronocrímenes, y Extraterrestre, que no acabaron de responder a las expectativas generadas por el sorprendente corto 7:35 de la mañana. Open Windows, coproducción entre España, Francia y Estados Unidos, supone el trabajo más ambicioso del realizador cántabro y el primero rodado en inglés. Nick gestiona una web dedicada a Jill Goddard, estrella de cine de la que se considera un gran fan. Ha ganado un concurso cuyo premio consiste en una entrevista con ella. Pero mientras contempla por internet la presentación de la última película de la actriz, contacta con él online Chord, un extraño individuo que le informa de que ella ha cancelado el encuentro, pero le ofrece poder espiarla gracias a sus habilidades como hacker. Narrada por completo a través de la pantalla de un ordenador, donde se suceden con dinamismo las apariciones de ventanas que ofrecen imágenes captadas por webcam, y móviles y cámaras de seguridad 'hackeadas', Open Windows conecta con la innovación formal del clásico La ventana indiscreta, de Alfred Hitchcock. El 'invento' funciona a la perfección, dando lugar a un arranque fresco y visualmente potente. Las imágenes de Open Windows dan que pensar sobre la frágil privacidad de las personas en el mundo actual, donde acceder a un móvil o a los archivos privados de un ordenador puede resultar bastante sencillo. El film también reflexiona sobre la hipocresía de una sociedad que teme ser espiada y condena que se roben fotos morbosas de una actriz de moda, pero sus instantáneas se publican en todas partes y todo el mundo parece deseoso de verlas. El guión del propio Vigalondo –asistido por Daniel Mas– abusa de giros efectistas que pretenden sorprender al espectador pero acaban desinteresándole. Y no parecen haberse entendido del todo las claves del buen hacer del maestro del suspense, que en el mítico film citado ofrecía una envoltura vanguardista, pero se apoyaba en una sólida descripción de personajes y una trama bien hilvanada de cariz clásico. Aunque Elijah Wood está bien escogido para encarnar a un joven pardillo, desentona significativamente la otra actriz con presencia importante en pantalla en Open Windows, Sasha Grey, procedente del porno y protagonista de The Girlfriend Experience, de Steven Soderbergh, que al menos tiene pocos diálogos. Igualmente cuestionable resulta el cameo del propio Vigalondo, muy poco convincente en pantalla.

5/10
Grand piano

2013 | Grand piano

El alicantino Eugenio Mira dio muestras de su talento en The Birthday, pero decepcionó bastante con su segundo trabajo, Agnosia. Ahora, recupera el fuelle con Grand Piano, una producción española rodada en inglés, con actores reconocidos internacionalmente, que aspira a tener repercusión a nivel mundial. Le produce Rodrigo Cortés, que precisamente triunfó internacionalmente con Buried (Enterrado). Si aquélla transcurre íntegramente en un ataúd, Grand Piano no se queda manca, pues a excepción de un prólogo –que se podían haber ahorrado– y el epílogo, tiene lugar a lo largo de un concierto de música clásica en Chicago. El recital supone la reaparición de Tom Selnick, un virtuoso del piano que reaparece años después de una funesta interpretación. En la partitura encuentra inquietantes mensajes de un francotirador que está apuntándole a él y a su esposa, estrella del cine que asiste al evento. Si no hace lo que le pida, apretará el gatillo... En su imitación clara del cine de Alfred Hitchcock, Grand Piano recuerda mucho a los poco originales pero amenos thrillers de Brian de Palma, sobre todo en una (excelente) secuencia en la que se llega a partir la pantalla en dos. Como el italoamericano, Mira parece inspirado en la obra del Mago del Suspense, en concreto en la célebre e inimitable secuencia concertística del final de El hombre que sabía demasiado. Pero Mira logra apabullar con sus brillantes movimientos de cámara que aportan gran dinamismo a Grand Piano a pesar de su escenario casi único. Le beneficia su enorme elegancia, recogida del autor de Con la muerte en los talones, que tiene su máxima expresión en un afortunado corte que pasa de lo que iba a ser un terrible degollamiento al arco de un violonchelo. A una altura superior a lo habitual, el “hobbit” Elijah Wood da la talla como músico con miedo escénico. También sorprende John Cusack, presente en la mayor parte del metraje únicamente con su voz, como psicópata a pesar de la enorme simpatía que habitualmente transmite este actor. Grand Piano tiene un gran mérito y podría haber sido memorable, aunque se le puede reprochar alguna pega, como que exige suspender la incredulidad ante el hecho de que un virtuoso del piano sea capaz de mandar mensajes por el móvil mientras ejecuta obras de enorme complejidad. En cualquier caso, el espectador que entre en el juego, pasará un rato agradable.

6/10
El hobbit: La desolación de Smaug

2013 | The Hobbit: The Desolation of Smaug

Segunda de las tres películas en las que Peter Jackson ha dividido la trama de "El hobbit", primera de las novelas en las que el británico J.R.R. Tolkien desarrolló su universo mitológico. El hobbit: La desolación de Smaug mantiene una absoluta unidad con su predecesora, pues se nota que como en el caso de El Señor de los Anillos, se han rodado todas las entregas de un tirón, antes de someter las imágenes a un largo proceso de postproducción. El hobbit: La desolación de Smaug retoma a los protagonistas, el hobbit Bilbo Bolsón, y sus acompañantes, que tras escapar de Azog, rey de los orcos de Moria, continúan su viaje hacia Erebor, para enfrentarse al dragón Smaug y recuperar el tesoro y el hogar que antaño perteneció al pueblo enano. Para llegar hasta allí se impone atravesar el Bosque Negro, hogar de los elfos silvanos, cuyo monarca, Thranduil, muestra un especial desprecio hacia los enanos. Se nota, más que en su trilogía predecesora, que Jackson ha estirado demasiado el chicle, al sacarse de la chistera tres películas de un único libro, muy inferior en número de páginas a su continuación. Aunque empieza con el ritmo adecuado y mucha acción, El hobbit: La desolación de Smaug acaba alargándose demasiado, en elementos como la subtrama de la búsqueda del Nigromante por parte de Gandalf y Radagast, y sobre todo en el tramo final. Pesa también a veces cierta sensación de estar viendo más de lo mismo, que se habría evitado con el cambio de director con el que amagó Jackson antes de iniciar el rodaje, cuando estaba en el proyecto Guillermo del Toro, que habría desarrollado una visión un tanto distinta. Tal y como han quedado las cosas, ni el film aporta nada a la carrera de Peter Jackson, ni Jackson suma mucho más al mundo de J.R.R. Tolkien. Matizado esto, resulta bastante evidente que no decepciona ni mucho menos. El hobbit: La desolación de Smaug logra la necesaria espectacularidad con secuencias como la huida de los protagonistas en los barriles, y sobre todo a través del meritorio esfuerzo técnico que ha supuesto la creación del dragón Smaugh. Además, la recreación de escenarios 'tolkienanos' resulta memorable, especialmente la ciudad del Valle, junto a la montaña de Erebor, un antiguo punto comercial importante, actualmente en decadencia, donde transcurre gran parte de la acción. Para darle entidad propia a esta entrega, el equipo de guionistas, nuevamente formado por el propio Jackson, su esposa Fran Walsh, la experta en Tolkien Philippa Boyens, y el citado Del Toro, han subrayado la importancia de la Piedra del Arca, el mayor tesoro robado por Smaug a los enanos, que como saben quienes hayan leído la novela será objeto de desavenencias entre las razas que deberían estar unidos frente a las amenazas oscuras. Gracias a un prólogo en Bree (Peter Jackson realiza un cameo como ciudadano de este lugar, al igual que hizo en El Señor de los Anillos: La comunidad del anillo), donde Thorin habla con Gandalf sobre esta gema, El hobbit: La desolación de Smaug adquiere un subtexto en torno a la reconciliación y la unidad de quienes deberían estar juntos para afrontar el futuro, presente también en la sugerida y poco propia del universo 'tolkieniano' atracción entre la elfa Tauriel (excelente trabajo de Evangeline Lilly, conocida por Perdidos) y uno de los enanos. En cuanto a las interpretaciones, poco queda decir sobre la apropiadísima elección de Martin Freeman, un excelente Bilbo Bolsón, que hace gala de detalles sorprendentes como el movimiento de los pies. Lo mismo ocurre con el trabajo de actores como Richard Armitage y el resto de enanos, al mismo nivel que en el film anterior, y de los veteranos de la saga, como el gran Ian McKellen (Gandalf) y los recuperados un tanto artificiosamente Orlando Bloom y Cate Blanchett. Entre los recién llegados, cabe citar a Luke Evans, un bardo muy bien defendido, a pesar de que en principio se desconoce si será leal o no a los protagonistas, y a la anteriormente referida Lily. En la versión original se puede disfrutar –como Smaug y el Nigromante– de la profunda y apabullante voz de Benedict Cumberbatch, compañero de Freeman en la excelente serie Sherlock.

7/10
Maniac (2012)

2012 | Maniac

El hobbit: Un viaje inesperado

2012 | The Hobbit: an Unexpected Journey

Bilbo Bolsón es un hobbit de la Comarca, que como todos los suyos ama la vida hogareña, las fiestas y los amigos, la paz y la tranquilidad. Pero un día llama a su puerta el mago Gandalf, que para Bilbo es sólo un recuerdo de la infancia, el tipo que organizaba en el solsticio de verano unos magníficos fuegos artificiales. Hombre sabio que escudriña en el interior de las personas, cree que Bilbo es justo el hombre que necesitan trece enanos liderados por Thorin Escudo de Roble, quienes, despojados tiempo atrás por el dragón Smaug y los trasgos de todo lo suyo, vagan sin poder llamar a ningún sitio su hogar. En efecto, los trece enanos planean viajar a la Montaña Solitaria para recuperar sus antiguas posesiones, actualmente en poder de Smaug. Se ha hecho esperar la adaptación de “El hobbit”, la primera obra de J.R.R. Tolkien situada antes de los acontecimientos de “El Señor de los Anillos”, convertida en trilogía de películas dirigidas por el neozelandés Peter Jackson. Aquí, tras amagar con confiar la dirección a Guillermo del Toro, finalmente el mexicano figura como coguionista con el propio Jackson, Philippa Boyens y Fran Walsh, poniéndose él finalmente detrás de la cámara. Si “El Señor de los Anillos” daba claramente para tres películas, e incluso para seis, se hacía necesario suprimir pasajes de la obra de Tolkien, aquí claramente la decisión de entregar tres filmes se antoja exagerada y descaradamente comercial, lo que obliga a estirar las escenas de acción, batallas muy espectaculares y bien rodadas, pero que apabullan. Ello más la invitación a personajes de “El Señor de los Anillos” que no aparecen en “El hobbit” de Tolkien, pero que aquí tienen su papel, medianamente justificado. Dicho lo anterior, y pese a que el film se hace largo, hay que reconocer que El hobbit: un viaje inesperado es, además de un gran espectáculo donde al carácter de cuento se le aplican proporciones épicas de gran “scope” en muchos pasajes, una película fiel a Tolkien en lo esencial. El amor por el hogar, dulce hogar; el perdón a los enemigos, mayor muestra de coraje que rebanarles el pescuezo; el heroísmo cotidiano y salido del corazón de los pequeños –¿o habría que decir “medianos”?–, de mayor valor que los combates vistosos guiados por la furia. Estos elementos conceden gran parte de su grandeza al film, al igual que los divertidos momentos humorísticos, bien trenzados. Aunque muchos espectadores se quedarán sobre todo en los magníficos paisajes neozelandeses, las criaturas como orcos, trasgos y águilas, o lo que se esconde en las entrañas de la Tierra, al final lo que cuenta son las emociones que transmiten los personajes, bien presentes en los intercambios entre Gandalf y Bilbo, Bilbo y los enanos, en particular Thorin, o Gandalf y cierta dama élfica, y, por supuesto, Bilbo y Gollum. Martin Freeman como Bilbo se revela una magnífica elección para el papel protagonista.

7/10
La isla del tesoro

2012 | Treasure Island

Vibrante versión de una de las aventuras de piratas más célebres de la historia, base de adaptación de numerosas películas. La historia, pergeñada por el gran Robert Louis Stevenson, cuenta las peripecias de Jim Hawkins, un despierto jovenzuelo que trabaja en la pensión de su madre. Hasta allí irá a parar un extraño huésped, que oculta un valioso mapa con la ruta marítima hacia la isla en donde está el famoso tesoro del Capitán Flint. Por casualidad el mapa irá a parar a manos de Hawkins y junto con otros compañeros se alzarán a la mar. Entre los marineros se encuentra Long John Silver, un cocinero cuya benevolencia con Hawkins oculta en realidad otras intenciones. Aunque se trata de una producción televisiva, llama la atención la cuidadosa puesta en escena, el trabajo fotográfico y la elección de las localizaciones. A su vez la película sorprende por su atmósfera realista, incluso con un toque tenebroso muy atractivo, que se puede apreciar especialmente en la primera parte. Entre el reparto hay nombres especialmente conocidos –Elijah Wood, Donald Sutherland– aunque todo el reparto cumple.

6/10
Celeste and Jesse Forever

2012 | Celeste and Jesse Forever

Wilfred

2011 | Wilfred | Serie TV

The Romantics

2010 | The Romantics

Los crímenes de Oxford

2007 | The Oxford Murders

Álex de la Iglesia supera ampliamente la calidad de comedias como Crimen Ferpecto, con este thriller que tiene mucho que ver con Crimen perfecto, aquel film de Hitchcock en el que el personaje que interpretaba Ray Milland explicaba la forma ‘perfecta’ de cometer un asesinato con absoluta impunidad. Aquí, el personaje que interpreta John Hurt explica otra forma aún mejor de intentarlo. No es el único homenaje al maestro del suspense de este film, que paradójicamente es un ‘whodunit’, término que usaba el británico para aludir a las películas de misterio, al estilo de las novelas de Agatha Christie, que giran en torno a quién es el culpable de un crimen, muy diferentes a las películas de suspense que él quería hacer. En esta ocasión se encargan de averiguar quién es el asesino Martin, estudiante estadounidense que acaba de llegar a Oxford para doctorarse, y Arthur Seldom, el genio de las matemáticas, al que aquel intenta convencer infructuosamente para que dirija su tesis. La víctima es la casera de Martin, vieja amiga de Arthur, una anciana que pertenecía al equipo que descifraba códigos matemáticos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Esta mujer resulta ser la primera víctima de un asesino en serie, que avisa por medio de mensajes de sus próximos pasos. Estos mensajes advierten del sitio donde va a ocurrir el crimen y también incluyen diferentes símbolos, que pertenecen a una sucesión matemática indeterminada. El propio Álex de la Iglesia ha coescrito con su colaborador habitual, Jorge Guerricaechevarría, el guión, que parte de una novela de Guillermo Martínez, matemático argentino, doctorado en Lógica, que divulga sus conocimientos habitualmente en obras de intriga como "Acerca de Roderer". Aunque introducen muchos cambios –el protagonista argentino ha pasado a ser estadounidense, para que resulte más creíble que lo interprete Elijah Wood–, el film logra condensar lo esencial de la trama, y consigue mantener pegado al espectador en torno a la resolución del misterio. El reparto es irregular, pues aunque John Hurt es el actor ideal para su personaje, un profesor dotado de gran magnetismo, Wood no acaba de resultar convincente del todo, sobre todo en sus secuencias con Leonor Watling, muy poco creíbles. Por otro lado, el envoltorio filosófico puede parecer pedante en alguna ocasión, a pesar del interés de la posición escéptica del personaje de Hurt, contrapuesta a la forma de ver el mundo de Martin. La relación entre los dos personajes, similar a la de los protagonistas de El nombre de la rosa, es el principal punto de interés. Frente a otros realizadores españoles, como Jaume Balagueró, cuyas películas en inglés resultan un tanto frías e insulsas, De la Iglesia parece sentirse cómodo rodando en la lengua de Shakespeare, superando ampliamente la calidad de su anterior experiencia en ese idioma, Perdita Durango, completamente decepcionante. Filma con gran eficacia secuencias imaginativas, como el primer encuentro entre los protagonistas, por lo que logra un thriller un poco tramposo pero bastante convincente, algo que pocos cineastas españoles han conseguido.

5/10
Paris, je t'aime

2006 | Paris, je t'aime

Mosaico formado por dieciocho historias cortas, rodadas por cineastas excepcionales, que giran en torno al amor. Cada una transcurre en un barrio de París diferente, que sirve como título a cada segmento. El principal escollo es que los cineastas tienen entre cinco y seis minutos por corto, lo que supone un reto para muchos de ellos, acostumbrados a desarrollar sus historias. Sintetizar un relato no es tarea fácil, menos en el cine moderno, en el que por ejemplo son necesarias tres horas de King Kong para contar lo mismo que la película clásica, de 100 minutos. Esta dificultad deriva en que pocos de los autores son capaces de desarrollar una historia de entidad, y los que salen mejor parados son en su mayor parte los que se decantan por narrar una anecdotilla. Es el caso de Joel y Ethan Coen, que mezclan suspense y comedia en ‘Tuileries’, aunque no muestran París, pues transcurre en su totalidad en la estación de metro. Steve Buscemi interpreta a un turista que descubre a una pareja magreándose en el andén de enfrente, lo que causará imprevistas reacciones de los observados. Tiene también su gracia ‘Tour Eiffel’, en la que Sylvain Chomet reivindica el derecho a la diversidad, a través de la historia de amor de dos mimos. Isabel Coixet realiza su primera incursión en el género cómico, pues en ‘Bastille’ parodia sus propios dramones lacrimógenos, a través de la historia de un hombre a punto de dejar a su mujer por una amante más joven. Resulta al menos curiosa ‘Père Lachaise’, en la que el especialista en terror Wes Craven  cuenta con simpatía la visita de una pareja a la tumba de Oscar Wilde. El propio Craven interviene brevemente como actor en ‘Quartier de la Madeleine’, donde Vincenzo Natali convierte a Elijah Wood en protagonista de una historia de vampiros. Esto no significa que no hayan tenido éxito algunos cineastas que han optado por la vía dramática. Destaca Gurinder Chadha, con ‘Quais de Seine’, que apunta con pocos trazos una historia de amor interracial. En ‘Loin du 16ème’, los brasileños Walter Salles y Daniela Thomas han elegido una entrañable historia de amor maternal, recordando que el amor puede ser de diferentes clases. Frédéric Auburtin se ha encargado de rodar imágenes de París, que sirven de transición entre los cortos, y de ‘Quartier Latin’, homenaje al cine de John Cassavetes, con dos de los actores habituales del neoyorquino, su esposa Gena Rowlands y Ben Gazzara. Como en todos los trabajos colectivos, es inevitable que el nivel sea desigual. Desentonan parcialmente algunos pasajes, como ‘Porte de Choisy’, relato surrealista en torno a unas peluquerías chinas. Lo mismo le ocurre a ‘Le Marais’, pues a pesar de la fuerza visual de Gus Van Sant, su narración de un encuentro que podría dar lugar a una relación homosexual no acaba de arrancar. 

5/10
Todo está iluminado

2006 | Everything Is Illuminated

Singular, conmovedora e inclasificable película, acerca del joven judío estadounidense Jonathan Safran Foer, que emprende un viaje a Ucrania en busca de la mujer que salvó tiempo atrás la vida de su abuelo, perseguido por los nazis. Las peculiares manías de Jonathan –que recoge recuerdos de todos los lugares por los que pasa, y los guarda cuidadosamente en bolsitas de plástica, como si fueran pruebas del escenario de un crimen– y su desconocimiento del idioma ucraniano o ruso, dan pie a más de una escena surrealista, donde tienen su parte los perplejos guías del joven. Resulta, por ejemplo, delirante, el momento en que Jonathan trata de explicar que es vegetariano. El film se basa en una novela escrita precisamente por Jonathan Safran Foer. Como el homónimo protagonista del film, también él buscó a la salvadora de su abuelo. Y aunque no la encontró en su viaje a Ucrania, aquello le inspiró para inventar la historia que cuenta la película. Ésta sirve además para que, poco a poco, Elijah Wood se desprenda de la pesada carga de haber encarnado a Frodo en la trilogía de El Señor de los Anillos. El film, notabilísimo debut tras las cámaras del actor Liev Schreiber, es por momentos muy divertido, con escenas de enorme emotividad, y encierra la bella enseñanza de que cada persona es también su pasado, su historia, sus ancestros, de los que nunca debe olvidarse. La fotografía es preciosa, con planos muy imaginatvos y a veces portentosos, como los del campo de girasoles, y la música de aires cosacos que acompaña sempiternamente a las imágenes es encantadora.

7/10
Bobby

2006 | Bobby

6 de junio de 1968. Elecciones primarias para la presidencia del partido demócrata. La atmósfera social está muy revuelta por problemas como la guerra de Vietnam o la cuestión racial. Robert Kennedy cuenta con muchas papeletas para ganar en el estado de California, clave para ser finalmente el candidato presidencial, que debería batirse con Richard Nixon. El Ambassador Hotel se ha convertido en el cuartel general de RFK, que en unas horas podría estar celebrando una victoria que le catapulte a la Casa Blanca. Con este telón de fondo político de esperanza e incertidumbre, somos testigos de las historias cruzadas de múltiples personajes relacionados con el hotel: el ex manager del lugar, jubilado; el actual manager, que vive una aventura con una telefonista; su esposa, que trabaja en el salón de peluquería y manicura; el jefe de cocinas, que por una actitud racista es despedido ese día; los pinches de la cocina, uno de los cuales está muy emocionado por el partido de béisbol que se juega ese día; una joven pareja, que se casa ese día para de este modo evitar que él sea destinado a Vietnam; algunos jóvenes implicados en la campaña de Bobby, desde futuros políticos a muchachos que tienen su primera experiencia con la droga; la actriz-cantante alcohólica y su cansado esposo; la pareja madura, donde ella esconde su inseguridad a base de cuidar su apariencia... Notable film bien trabado por Emilio Estevez, director y guionista, y que se reserva un pequeño papel. Se citan en el metraje dos películas, Grand Hotel y Bonnie and Clyde, y no es una mención casual. La estructura y marco del film remiten al clásico de Edmund Goulding, y el otro título anticipa la ensalada de tiros que va a constituir su clímax. Aunque la narración arranca de un modo premioso -hay muchos personajes y subtramas que introducir-, lo cierto es que Estevez las dota de espléndida intensidad dramática, sobre todo porque estamos ante seres de carne y hueso, con inquietudes que podemos entender; y cada pequeña 'tragedia' alcanza su momento álgido, en que detectamos grandeza y miseria. Un reparto de maravillosos actores, espléndidamente escogido, con personajes que les vienen como anillo al dedo -algunos ciertamente arriesgados, como el de tres grandes actrices que se enfrentan al problema de su edad, Demi Moore, Helen Hunt y Sharon Stone- contribuyen, cada uno desde su pequeña parcela, a la gran estatura de este film.

7/10
Hooligans

2005 | Hooligans

Tras ser expulsado injustamente de la universidad de Harvard, Matt se traslada a Londres a casa de su hermana. Su cuñado le introducirá en un grupo donde parece reinar una franca camaradería, relacionada con la afición al fútbol. Pero más que afición deportiva, lo que hay es una adicción a la violencia. El deporte deviene en mera excusa para el desahogo de las personales frustraciones, aun a costa de la integridad del prójimo. Maneja la cámara una mujer, Lexi Alexander, que no se corta a la hora de mostrar una violencia extrema.

5/10
Sin City (Ciudad del pecado)

2005 | Sin City

Tres historias independientes que transcurren en la ciudad a la que alude el título, con pequeñas conexiones entre ellas. Marv, un monstruoso gigantón, olvida sus penas a base de alcohol en un sórdido local. Un día conoce a una prostituta con la que pasa la noche. Al despertar, la chica ha sido asesinada y Marv decide consagrar su vida a la venganza. Mientras tanto, Dwight, un asesino que se ha cambiado la cara, trata de impedir los manejos de Jackie Boy por los bajos fondos. Por último, el detective Hartigan cumple 60 años y está a punto de retirarse de la policía. Cuando le queda una hora de servicio, intenta salvar a la pequeña Nancy de un depravado violador y asesino. Pero su enemigo acaba llevándose a la niña, por lo que Hartigan decide encontrarla como sea. Robert Rodriguez deja de lado sus últimas películas familiares, como Spy Kids y la reciente Las aventuras de Sharkboy y Lavagirl, y vuelve al tono violento de otros de sus trabajos, como Abierto hasta el amanecer, en esta adaptación de la serie de comics homónima de Frank Miller. Algunos de los directores de las numerosas adaptaciones de cómics a la pantalla que se filman últimamente han declarado a los cuatro vientos su pasión por la obra original. Es lo que ocurre con Sam Raimi, responsable de Spider-Man, que por lo visto es seguidor del personaje desde niño. En el caso del mexicano Robert Rodriguez, su devoción por el original es tan grande, que ha trasladado al cine casi todas las viñetas, traduciendo milimétricamente el original, en blanco y negro, con algunos detalles en color. Para ello, ha filmado a los actores en formato digital, para después retocarles con sofisticados programas de ordenador y hacerles idénticos a los personajes del cómic. También ha utilizado gráficos computerizados para todos los decorados, con iluminaciones que recuerdan al expresionismo alemán y a los clásicos del cine negro. Se trata de una técnica similar a la que se utilizó en la sorprendente Sky Captain y el mundo del mañana. Desde luego, el aspecto del film es apasionante, pues Rodríguez se luce con vistosas imágenes que reproducen la estética propia del cine negro. El resultado, una reinvención absoluta de la realidad, ha sido recibido como un adelanto del cine del futuro. Este nivel artístico permite pasar por alto que las historias, típicamente de cómic, sean absolutamente irreales, increíbles y en ocasiones paródicas, y que sus diálogos sean sencillos. Otro elemento bastante discutible es su utilización hasta la extenuación de la omnipresente voz en off, sacada directamente de los recuadros del cómic original. Evocadora de los relatos de los grandes del género negro, como Raymond Chandler o Dassiell Hammett, se trata de una cinta oscura y tendente al exceso, no apta para menores, con un tono violento y secuencias de sexo bastante explícitas. Evidentemente, todo esto a la creación del mundo de la película, un lugar tenebroso donde la corrupción alcanza a todos los habitantes, y en que la moral brilla por su ausencia. Además, se entresaca de ellos una visión fatalista y escéptica de la vida. Así las cosas, sólo queda sitio para algunos individuos relativamente heroicos, capaces de redimirse y sacrificar sus vidas en pro de una buena causa. Además de un dinámico montaje, del propio Rodríguez, cabe mencionar el sólido elenco que ha logrado reunir. Destaca, sin duda, el veterano Mickey Rourke, últimamente muy alejado de las pantallas, en una gran interpretación del horripilante Marv, gigantón cuya recreación le ha obligado a ponerse grandes dosis de maquillaje. A Bruce Willis también le va que ni pintado su personaje de poli duro. Otros actores se lucen en breves papeles, a veces bastante transformados, como Elijah Wood, el perverso asesino Kevin.

7/10
¡Olvídate de mí!

2004 | Eternal Sunshine Of The Spotless Mind

Joel está enamoradísimo de Clementine, pero últimamente han tenido problemas. Lo que no podía esperar de ninguna manera era que Clementine acudiera a una terapia para sacar de su mente a Joel y a todo lo que pueda estar relacionado con él. El desesperado Joel se da cuenta de que ha perdido al amor de su vida, y, si no quiere morir de pena, tendrá él también que someterse al mismo lavado de cerebro. Sin embargo, la cosa no va a resultarle tan fácil, porque la presencia de Clementine en su vida es muy fuerte y ni siquiera él está seguro de querer olvidarla… Compleja, brillante y fascinante película sobre el poder irrompible del amor, obra de una de las mentes más rocambolescas que ha salido de Hollywood, Charlie Kaufman. Al igual que en Cómo ser John Malkovich y Adaptation. El ladrón de orquídeas, su anterior éxito como guionista, Kaufman ha ideado un rompecabezas lleno de cruces y vericuetos, que mezcla el pasado y el presente, la memoria y los hechos, hasta componer una intrincada madeja llena de nudos e hilos sueltos. Presentar y desenredar con éxito semejante ovillo era el difícil reto de Michel Gondry tras la cámara. El magnífico resultado es una atípica película, con muchas escenas arbitrarias a primera vista, plagadita de imágenes netamente surrealistas (y preciosas, como la de la cama en la playa nevada), con tendencia freudiana por el elemento paranoico depresivo, de rasgos sexuales, pero eminentemente romántica. El sensacional poder de atracción de este cóctel está además acentuado por los dos actores principales. Jim Carrey está soberbio, muy sobrio para lo que nos tiene acostumbrados, imbuido dentro de sí mismo y de su tristeza ya desde el primer fotograma; y Kate Winslet le da la réplica con un personaje similar, aunque más enérgico: su interpretación le ha valido su cuarta nominación al Oscar.

7/10
Spy Kids 3-D Game Over

2003 | Spy Kids 3-D Game Over

Un nuevo supervillano amenaza al mundo. Se trata de ‘El fabricante de juguetes’ (que tiene la acartonada cara de Sylvester Stallone), que planea lanzar al mercado un videojuego con el que volver poco menos que idiotas a los niños de todo el planeta. Menos mal que andan por ahí Juni y Carmen Cortez. Pero el modo de enfrentarse a la amenaza lo es todo menos sencillo. Pues los chicos deben introducirse virtualmente en el juego, e ir superando diversos niveles. En el camino encontrarán la ayuda de varios chavales que también andan introducidos en el juego. Robert Rodríguez culmina su entretenidísima trilogía de cine infantil, dedicada a una familia de espías, los Cortez, que incluye a tres generaciones. La baza que juega en esta ocasión tiene atractivo doble. Por un lado, el film está situado en el mundo de los videojuegos, y quien esté enganchado a ellos, comprobará que Rodríguez ha hecho los deberes; es decir, habla con conocimiento de causa. Y por otra parte, en su versión tridimensional (pues el DVD ofrece la posibilidad de ver la peli de modo convencional), se recupera el viejo cine que se veía con gafas de colores, y que aunque no sea perfecto, tiene un muy agradable sabor añejo que nos retrotrae a viejas películas como Los crímenes del museo de cera. De nuevo los efectos especiales son la mar de originales, y el peso del protagonismo recae sobre todo en los dos chavales Alexa Vega y Daryl Sabara (de hecho, a Antonio Banderas y Carla Gugino casi no les vemos el pelo).

5/10
El Señor de los Anillos: El retorno del rey

2003 | The Lord Of The Rings. The Return Of The King

Cuando una película forma parte de una trilogía, y hace la número tres, un desafío importante para el cineasta es iniciarla con buen pie. Ese tercer título tiene ya a sus espaldas un pasado, un puñado de buenas vibraciones que el espectador ha vivido, pero que quizá están adormecidas. Y se hace preciso despertarlas. Peter Jackson tiene el buen tino de empezar el film recordándonos el pasado de Gollum. Esa desdichada criatura, carcomida por el deseo de poseer el Anillo único, fue tiempo atrás un tipo normal, como cualquiera de nosotros, que se llamaba Smeagol, y que sabía disfrutar de una mañana de pesca en compañía de Deagol, un buen amigo. Explicándonos cómo casualmente, al caer al agua, halló su compañero de pesca ese bonito anillo, Jackson mata dos pájaros de un tiro: nos recuerda que el Anillo está repleto de maldad, que aunque concede a quien lo posee un poder inmenso, corrompe los corazones y empuja al asesinato; y al señalarnos que Gollum no siempre fue un ser repulsivo, el espectador cae en la cuenta del peligro al que está expuesto Frodo Bolsón, el hobbit portador del Anillo. Se nos anticipa que, a pesar de sus buenas intenciones, de llevar su pesada carga hasta el Monte del Destino para destruirlo allí donde fue forjado, el atractivo creciente que emana del Anillo le está transformando: Frodo empieza a parecerse peligrosamente a Smeagol-Gollum. El film no sólo sigue las evoluciones decisivas de Frodo, acompañado en su incursión a las tierras de Mordor por su fiel compañero Sam Samsagaz, y por el inesperado guía Gollum. Entretanto los que fueron compañeros de la Comunidad del Anillo trabajan a fondo para enfrentarse al todopoderoso ejército de Sauron, el Señor Oscuro. Saben que si Frodo fracasa, todo su esfuerzo será en vano. Pero ellos deben ganar tiempo, poner toda la carne el asador, porque todo lo que hagan es importante cara a la salvación de la Tierra Media. Hasta la más pequeña criatura tiene un papel que cumplir. Por un lado, Aragorn, el legítimo heredero de Isildur, tiene que pensar en asumir sus responsabilidades para reinar en Gondor. Con ayuda del elfo Legolas y el enano Gimli se enfrentará a mil peligros, incluido el de convocar a las tropas del rey de los muertos, que tendrá así ocasión de reparar el perjurio del pasado. El rey Theoden, librado de las malas artes de Saruman, empezará a reunir las tropas necesarias para acudir en ayuda de Minas Tirith. Merry está a su servicio, y Eowyn se destacará en el campo de batalla, siendo la mujer capaz de plantar cara a un Nazgûl. Mientras, Gandalf acude con Pippin a Gondor, para preparar la defensa de Minas Tirith. La tarea no es sencilla, pues Denethor, el Senescal, ha enloquecido de dolor desde que supo de la muerte de su muy querido hijo Boromir. Sometido al influjo de fuerzas oscuras, nunca ha sabido reconocer la valía de su otro hijo, Faramir. Tres horas y media de espectáculo épico ofrece Peter Jackson, durante las cuales se ha de esforzar por trenzar los diferentes hilos narrativos, y lograr que, ante un espléndido y fuerte tejido, el público no se pierda. ¡Y a fe nuestra, que lo consigue! Jackson, gracias a su guión, coescrito con su mujer Fran Walsh, y con Philippa Boyens, nos lleva de un lado para otro con elegancia y precisión, entrando y saliendo de las distintas tramas justo cuando la historia lo requiere. Dice Jackson: “Los personajes principales no se encuentran ni interaccionan uno con otro, lo que es bastante extraño. Así que siempre buscábamos formas de crear conexiones que transmitieran la sensación de que los hechos están ocurriendo simultáneamente, para dar la ilusión de que, aunque no compartan el mismo espacio, existe una coherencia en el devenir de los acontecimientos.” Las escenas de batalla son, una vez más, impresionantes. La batalla de los Campos de Pelennor, con populosos ejércitos, poderosas catapultas, o los sorprendentes olifantes, rodada en los increíbles parajes de Nueva Zelanda, tiene toda la capacidad del mundo para dejar boquiabierto al espectador más reticente. Sin embargo, Jackson usó un truco elemental para no convertir aquello en una serie de escenas de acción llamativas pero rutinarias: “Ninguna escena dura más de cinco minutos. Si no, se convierte en impersonal. Aunque los efectos sean todo lo espectaculares que tú quieras, después de unos minutos de observarlos, deja de importarte. Y tienes que empezar a fijarte en los personajes.” Tan es así, que los guionistas personalizaron incluso a uno de los orcos, con más peso que el resto: Gothmog, que apenas tiene presencia en el libro, nos presta sus ojos para ver la batalla desde el campo enemigo. La espectacularidad del film no impide que Jackson preste una esmerada atención a los numerosos personajes. Aunque precisamente el hecho de contar con tantos, todos con peso, y evitando dar protagonismo absoluto a uno u otro, ha jugado en contra de premios y nominaciones para las actores. De los tres filmes, sólo ha habido una nominación al Oscar para el reparto: la de Ian McKellen, por su composición de Gandalf en el primer film. Pero realmente todos están estupendos, ninguno desentona: Elijah Wood como Frodo, y Sean Astin como el fiel compañero Samsagaz, que lo aguanta todo, están maravillosos. Igual que los otros dos hobbits, Billy Boyd como Pippin (también visto en Master & Commander), y Dominic Monaghan como Merry, y un envejecido Bilbo, que es Iam Holm. El que ha dado un mayor empujón a su carrera ha sido Orlando Bloom, Legolas, que ha rodado luego Piratas del Caribe y Troya; y tampoco ha salido mal parado Viggo Mortensen, que da vida a Aragorn. Luego están John Rhys-Davies (Gimli), Bernard Hill (Theoden), John Noble (Denethor), Sean Bean (Boromir), David Wenham (Faramir), Hugo Weaving (Elrond), y perdón por los que nos dejamos en el tintero. Y entre las chicas, hay tres importantes: Liv Tyler que es Arwen, la amada de Aragorn; Cate Blanchett, la dama Galadriel; y Miranda Otto, que encarna a la guerrera Eowyn. Rematar la historia, oh, qué difícil es. Pero Jackson y cía lo consiguen. El clímax en el Monte del Destino es impresionante, se logra visualizar lo que escribió Tolkien. Y le dan un toque de sorpresa y suspense, cuando las dudas y el atractivo del mal vuelven a surgir con toda su fuerza. Después, hay varios ‘falsos’ finales (el bromista de Billy Cristal, presentador de los Oscar, decía exagerando que había recibido 11 nominaciones, tantos como finales presentaba la peli), necesarios: en la batalla, en la Comarca, en los Puertos Grises. Porque de verdad hemos llegado, como decía Frodo, al “final de todas las cosas”.

9/10
Todo lo que quiero

2002 | Thy Seventeen

Con 17 añitos recién cumplidos y apartamento propio, el joven Jones se ha independizado. Matriculado en la universidad y todo, no parece haber asumido del todo su ingreso en el mundo de los adultos. Así, se mueve con inseguridad por la vida, se asusta cuando un mozalbete le amenaza con pegarle, le atemorizan los vecinos, y tiene miedo a tratar con chicas. Para solucionar tales problemas, apenas cuenta con otra cosa que con su calenturienta imaginación, con la que sueña con dar lecciones a los abusones, o ligar con las chicas más monas. De la fantasía pasará a una realidad ligeramente diferente. Frodo, o sea, Elijah Wood, trata de hacernos olvidar su condición de “portador del anillo” por la que es universalmente conocido, encarnando a un jovenzuelo timidillo. El film resulta un tanto irregular en su esfuerzo por describir ese “despertar” a la vida adulta; pero tiene a su favor el reparto, donde Wood está acompañado de un interesante trío de féminas: Franka Potente, Mandy Moore y Elizabeth Perkins.

4/10
Miércoles de ceniza

2002 | Ash Wednesday

Miércoles de ceniza de 1983. Francis Sullivan regenta un bar de la Cocina del Infierno, el barrio neoyorquino en el que hace años él mismo ejecutaba órdenes del capo de la mafia irlandesa. Pero cuando su joven hermano Sean asesinó a tres personas para salvarle a él, Francis se alejó de aquello. Un brazo de Sean apareció entonces en el río, y Francis se hizo cargo de su viuda. Desde entonces intentan vivir en paz mientras reciben la ayuda espiritual del padre Mahoney. Edward Burns alterna sus papeles de galán espabilado en películas ajenas, con sus propias creaciones (donde ejerce de productor, director y actor), entre las que hasta el momento destacan Los hermanos McMullen y Ella es única. En este caso narra una historia atractiva, nada complaciente, con su dosis de misterio, acción y sorpresa, en torno a una persona que intenta redimir su vida de una vez por todas. La sobriedad de la puesta en escena y la preferencia de los diálogos, son muestras de la definitiva toma de partido de Burns por el guión y los personajes.

6/10
El Señor de los Anillos: Las dos torres

2002 | The Lord of the Rings: The Two Towers

La Comunidad del Anillo, que debía ayudar a Frodo a llevar el Anillo Único al Monte del Destino para destruirlo allí donde fue forjado, se ha disuelto. Los hobbits Merry y Pippin son prisioneros de los orcos, y un extraño trío (Aragorn, un hombre, Legolas, un elfo, y Gimli, un enano), emprenden una veloz y agotadora carrera con el propósito de liberarles. Pero cada grupo seguirá trayectorias distintas. La pareja de hobbits va a conocer a los ents, unas criaturas que son como árboles gigantes, la mar de ecologistas, y a su jefe Bárbol; y deberán vérselas con Saruman. Mientras que el trío citado se reencuentra con Gandalf, ahora conocido como Gandalf el Blanco. Y deben acudir en ayuda de Théoden, rey de Rohan, que ha caído bajo la pésima influencia de su consejero Lengua de Serpiente. Finalmente Frodo, con su pesada carga a cuestas y en compañía del fiel Sam, se dispone a cumplir su misión; y van a encontrar una ayuda inesperada. La de Gollum, antes Smeagol, que fue portador del Anillo, y que ha hecho de él un ser deleznable, en el que quedan pocos restos de humanidad. Más difícil todavía. El neozelandés Peter Jackson triunfa nuevamente al adaptar la segunda parte de la trilogía de J.R.R. Tolkien. Teóricamente se trata del film más difícil (el primero tiene la ventaja de la novedad, el tercero el de presentar el emocionante desenlace final), pero Jackson ha sabido no enredarse y combina las tres subtramas descritas antes con innegable maestría. A los hermosos paisajes que ya pudimos disfrutar en La comunidad del anillo (nos deja sin resuello la larga carrera de Aragorn, Legolas y Gimli por las espectaculares montañas), se suman espectaculares escenas de batalla nunca vistas, sobre todo la del Abismo de Helm. Desafíos como el del diseño de los ents son resueltos sin ningún problema. La peli fue una vez más nominada al Oscar como mejor película, una verdadera hazaña si se tiene en cuenta la posible tendencia de los académicos a no votar un film cuya primera parte estuvo nominada el año anterior.

8/10
El Señor de los Anillos: La comunidad del anillo

2001 | The Lord Of The Rings: The Fellowship Of The Ring

Nada menos que 47 años hemos esperado los espectadores para presenciar en la gran pantalla una de las aventuras más fascinantes inventadas por la mente humana. Para los lectores de la novela, El señor de los anillos era mucho más que una historia, formaba parte del ideal de la vida, de la lucha perpetua entre el bien y el mal, una epopeya legendaria a la altura de los grandes mitos clásicos. La noticia de la filmación de una trilogía sobre la misión de Frodo y sus amigos fue sin duda una buena noticia, ya que los fans habían quedado algo desilusionados con la incompleta aunque laudable película en dibujos animados realizada en 1978 por Ralph Bakshi. La nueva versión prometía cerca de 9 horas de aventuras, tres películas correspondientes a las tres partes de la obra original. El estreno mundial de La comunidad del anillo el 19 de diciembre del pasado año se convirtió en el mayor acontecimiento cinematográfico que se recordaba en muchos años y la historia no había hecho más que empezar... Todo arranca en un territorio denominado La Comarca. Allí se celebra el cumpleaños de un hobbit llamado Bilbo (Ian Holm), en otros tiempos gran aventurero. Entre los invitados se encuentra el mago Gandalf (Ian McKellen), que sabe que Bilbo posee un extraño anillo lleno de poder encontrado en uno de sus viajes. Cuando, tras los festejos, Bilbo decide abandonar el pueblo, Gandalf le pide que se desprenda por su bien del anillo mágico. Éste pasará a manos de Frodo (Elijah Wood), el sobrino de Bilbo, quien tras recibir los consejos del mago, deberá a su vez escapar de su casa e impedir que el anillo caiga en manos de Sauron, quien lo busca con ahínco. El anillo en cuestión es de una importancia capital para el destino del mundo, su poder es incalculable y quien lo posea será el dueño de todas las conciencias. Fue forjado por el malvado Sauron, quien ahora quiere recuperarlo para sembrar el mal y reinar sobre todas las criaturas. La única manera de impedirlo es arrojar el anillo en el lugar donde fue forjado, el Monte del Destino, en la tierras de Mordor, dominio de Sauron. Allí se dirigirá Frodo, a quien en diversas etapas de su viaje se le irán uniendo otras criaturas (hobbits, hombres, enanos, elfos) hasta formar un número de nueve. La comunidad del anillo irá recorriendo la Tierra Media, un lugar lleno de sorpresas y peligros, de lugares mágicos y sórdidos y, poco a poco, Frodo irá siendo consciente de la importancia de su misión para el destino del mundo, sobre todo cuando los nueve compañeros tengan que afrontar peligros inimaginables: los repugnantes orcos, los trolls, los temibles nazgul, los peligros enterrados en las minas de Moria, el mismo poder oscuro del anillo… El director neozelandés Peter Jackson (Criaturas celestiales), fiel seguidor de la obra de Tolkien, se hizo cargo de un proyecto que contemplaba la filmación de toda la trilogía en una sola etapa. Esto, por una parte, posibilitó ajustarse al presupuesto de 270 millones de dólares, y, por otra, facilitó la unidad intrínseca de la trilogía, concebida por su creador como una única historia. El resultado es una apabullante aventura visual, rodada con una majestuosidad impresionante gracias a los grandiosos escenarios naturales de Nueva Zelanda. Batallas, persecuciones, romance, traición… Todo lo reúne esta obra filmada con la sensibilidad de quien conoce el excepcional material que tiene entre manos. Cuanta para ello en esta primera parte con un reparto encomiable, sobre todo por su adecuación a los personajes, pero de entre ellos sobresalen con fuerza Ian McKellen en el papel de Gandalf, el joven Elijah Wood en el de Frodo, y Viggo Mortensen en el del humano Aragorn, todo un seguro de vida para el pequeño hobbit portador del preciado anillo.

8/10
Enredos en cadena

2000 | Chain of Fools

Enredo a cuento de un barbero que encuentra un tesoro de monedas antiguas, que decide quedarse. Se trata de una colección robada, y una detective va tras la pista del botín. El barbero trata de despistarla, pero a la vez se siente atraída por ella, por lo que empieza a moverse por la cuerda floja.Comedia graciosilla, que sigue a perdedores natos en una trama criminal, que se diría concebida por el "primo tonto" de Quentin Tarantino y los hermanos Coen, por así decir. Tiene un reparto apañadito, pero es irregular.

4/10
Black and White

1999 | Black and White

Sam está preparando un documental sobre el interés de los jóvenes blancos por la cultura afroamericana, para ello cuenta con la ayuda de su marido Terry. Ambos realizan un seguimiento de distintos chicos tanto negros como blancos e intentan analizar lo que motiva a cada uno de ellos a la hora de hacer de la música -y más concretamente el hip-hop- su bandera. Uno de los protagonistas de la cinta es Scott Cann -hijo de James Caan- quien casualmente tuvo un dúo de raperos llamado The Whooliganz cuando era adolescente.

4/10
The Faculty

1998 | The Faculty

Nueva película protagonizada por adolescentes de instituto. La novedad es que, en vez de historia nostálgica o de simple terror, aparece la ciencia ficción. Pues resulta que unos malvados alienígenas se proponen invadir la Tierra; y con tal propósito toman prestados los cuerpos de los "profes" del "cole". A partir de ahí una panda de chicos y chicas debe salvar al mundo, sin olvidar que cualquiera de ellos puede acabar convertido en extraterrestre. El director Robert Rodriguez, que sorprendió a medio mundo con un film hecho con cuatro cuartos (El mariachi), se pliega a las convenciones de las películas de serie B, y un logra un film bastante entretenido.

4/10
Deep Impact

1998 | Deep Impact

Un joven aficionado a la astronomía descubre con su telescopio la existencia de un enorme cometa que se dirige hacia la Tierra. Aunque las autoridades tratan de evitar que cunda el pánico manteniendo la noticia en secreto, una intrépida periodista descubre la verdad. El presidente de Estados Unidos no tiene más remedio que explicar los hechos: la única esperanza para la humanidad estriba en una misión espacial tripulada, que tratará de romper el meteorito en pedazos más pequeños y desviar su fatal trayectoria. La película se inscrible plenamente en el género catastrofista. Como otros títulos de este tipo, hay un reparto coral (rostros tan conocidos como los de Robert Duvall, Vanessa Redgrave, Morgan Freeman, Maximilian Schell, Elijah Wood...) que sirve para presentar diversos dramas humanos. El film, aunque es en primerísimo término un gran entretenimiento, no deja de plantear al espectador una pregunta inquietante: ¿qué haría si supiera que hoy es el último día de mi vida, que la muerte me está esperando? Esta nueva producción de Spielberg, sin descuidar el argumento, apuesta, como es lógico, por unos vistosos efectos especiales. Estos se hacen sobresalientes en el último tramo de la película, cuando el meteorito se acerca a la Tierra.

6/10
Oliver Twist (1997)

1997 | Oliver Twist

Cuidada adaptación de la famosa novela del escritor inglés Charles Dickens, el autor que mejor ha expresado la vida y los afanes de los desheredados y pobres. La película logra mantener el tono alegre y humanamente esperanzado del original con un espectacular reparto que recrea a la perfección esta aventura de la Inglaterra del siglo XVI. Oliver Twist es un pobre huérfano que malvive en las calles de Londrés. Un buen día se une a un grupo de ladronzuelos y se ve acusado de un crimen que no ha cometido. Y en medio del lío tendrá la oportunidad de conseguir la familia que siempre deseó. Magníficos papeles para el extraordinario Richard Dreyfuss (Oscar al Mejor Actor en 1977) y para el que fuera mejor actor "joven" de la industria de Hollywood, Elijah Wood. La película es todo un clásico familiar que indaga sobre la condición del ser humano, su lealtad y su compasión.

6/10
La tormenta de hielo

1997 | The Ice Storm

Corrosivo dibujo de las consecuencias de la liberación sexual en las familias de la América de los 70. El oriental Ang Lee es quien sirve a los yanquis este film nada complaciente, de grandes actores. Inolvidable la escena, patética, de la fiesta.

7/10
Flipper

1996 | Flipper

Tras el éxito de varias adaptaciones de series de televisión (El fugitivo, Los picapiedra) el realizador Alan Shapiro puso en marcha la nueva versión de un clásico indiscutible de la pequeña pantalla, Flipper, la historia de la amistad entre un niño y un delfín. Para ello contó con estrellas del cine de los 90, como Paul Hogan (Cocodrilo Dundee) y Elijah Wood (El buen hijo). Sandy (Wood) se dispone a pasar el verano en casa de su tío Porter (Hogan), lo que en un principio parece que va a resultar muy aburrido. No se imagina que se convertirá en el mejor amigo de un delfín, tras salvar su vida. Al pasar juntos innumerables aventuras, el delfín consigue que Sandy vea a su tío de otra manera.

4/10
Un muchacho llamado Norte

1994 | North

Tras éxitos indiscutibles como Algunos hombres buenos, Cuando Harry encontró a Sally, Misery o La princesa prometida, Rob Reiner se permitió el riesgo de dirigir y producir Un muchacho llamado Norte, un proyecto personal, difícil de encajar en un género concreto. Ello podría explicar la tibia acogida que tuvo el film. La trama, nada desdeñable, basada en una novela de Alan Zweibel ‑ha escrito el guión y figura también como productor‑, tiene algo de comedia, de fábula, de suspense...: si se mira bien, no está tan lejos de las coordenadas por las que se mueve la filmografía de Reiner. Norte (Elijah Wood) es el hijo que, por sus cualidades, muchos padres desearían tener: deportista y buen estudiante; destaca en el teatro; sus amigos y profesores le aprecian... El problema para él son precisamente sus progenitores. Inmersos en el egoísmo de sus problemas personales, no le prestan la más mínima atención. La situación llega al extremo de que Norte acude a un abogado que le buscará unos nuevos padres, los padres perfectos que él se merece. El caso de Norte conmociona al mundo entero, y cartas de posibles candidatos llegan al chico de los cuatro puntos cardinales. Norte viajará a distintos países para conocerlos: le acompañará en su búsqueda un misterioso personaje (Bruce Willis), a modo de peculiar ángel de la guarda. Reiner dirige con habilidad esta agradable película, un cuento de aura a veces mágica, y hasta surrealista. Lo hace transmitiendo una idea clara a padres e hijos: ambas partes han de esforzarse para que su relación funcione. Sin didactismos aburridos, el director imprime ritmo a la historia, que avanza fluidamente. Los posibles padres con que va topando Norte, de diferentes nacionalidades y tradiciones -una pléyade de actores de lujo, haciendo su cameo-, y el creciente poder de un movimiento político de niños, desatan situaciones divertidas; a la vez, Norte va madurando en su singular aventura. Reiner supera además con originalidad el escollo de que el final de la historia sea previsible.

6/10
The War (La guerra)

1994 | The War

La familia Simmons vive de modo precario en el Sur de los Estados Unidos. Stephen (Kevin Costner), el padre, arrastra las secuelas que dejó en su psique la Guerra de Vietnam, lo que le dificulta encontrar empleo. El proceso de maduración de los hijos, Stu (Elijah Wood) y Lidia (Lexi Randall) se ha acelerado por esta situación, y por sus constantes peleas con los Lipnicki, hijos de un chatarrero. Pese a todo los dos chicos, con la ayuda de sus amigos de pandilla, se empeñan con ilusión en construir un refugio en la copa de un gran árbol; una meta que les hace olvidar los momentos amargos de su existencia, siquiera sea momentáneamente, a la vez que mantiene en ellos la conexión con la magia propia de la infancia. Jon Avnet, director de la magnífica Tomates verdes fritos, vuelve a sumergirse en una historia sureña rica y llena de interés humano, en la que se mezclan los momentos divertidos –los más propiamente infantiles– con los dramáticos. Tiene como materia prima un guión de Kathy McWorter, a quien hay que reconocer que sabe tratar el manido tema de la guerra de Vietnam de manera diferente, al establecer un paralelismo entre la experiencia de Stephen en el sudeste asiático y las peleas que los Simmons han de librar cada día en casa, en su propio país. Incomprensión, paro, discriminación por enfermedad, racismo, accidentes, muerte, son los enemigos de la guerra que acontece en casa. Estos problemas son observados con mirada perpleja por unos chicos, sobre todo Stu, que están despertando sin saberlo a la adolescencia. La película es ambiciosa, y preciso es reconocer que a veces Avnet pierde el norte. El entretenimiento excesivo en determinados pasajes, un querer abarcar demasiado, dan como resultado un film algo deslavazado, que puede desorientar al espectador, que quizá no adivine a dónde, exactamente, le quiere llevar el director. Un poquito más de orden y claridad de ideas habrían mejorado una película, a pesar de todo destacable. Bien fotografíada, con una hermosa banda sonora de Thomas Newman, el film goza además de un ajustado reparto encabezado por el veterano actor infantil Elijah Wood, la desconocida niña Lexi Randall y el carismático Kevin Costner. Pero el balance de La Guerra es positivo, sobre todo, por su apuesta a favor de la hondura. Especialmente atractivo resulta el tratamiento de las relaciones humanas: entre padre y Stu, que muestra los esfuerzos del primero por educar y ganarse la confianza del hijo; entre hermanos, amigos, adversarios... La generosidad que lleva a estar dispuesto a arriesgar la vida por el amigo está muy presente en la historia. También, olvidando falsos pudores, Avnet trata con acierto la muerte y la tentación subsiguiente de rebelarse contra Dios.

5/10
El buen hijo

1993 | The Good Son

Tiene cara de angelito, pero es más peligroso que un mono con una gillette. Las apariencias engañan. Y aquí tienen la fisonomía de una chaval rubito y encantador llamado Henry, al que su familila adora. Pero la llegada de su primo Mark hará emerger la realidad: se trata de un asesino en potencia, y no tan en potencia. Suspense del bueno magníficanmente dosificado por Joseph Ruben. El malogrado Macaulay Culkin y Elijah Wood-Frodo están perfectos. Impactante la escena final, rodada en los acantilados de Paradise Head, con una caída de 40 metros.

6/10
Las aventuras de Huckleberry Finn

1993 | The Adventures of Huck Finn

Para librarse del acoso de su alcohólico padre, Huck simula su propio asesinato y se esconde en una isla del río Mississippi. Allí conoce a Jim, un esclavo fugitivo con el que traba amistad. Ambos emprenden un viaje río abajo lleno de peripecias, en el que tienen oportunidad de conocer a tipos singulares como el Rey y el Duque, dos estafadores de primera línea. Adaptación de la celebérrima novela de Mark Twain, que ya fue llevada antes al cine por Norman Taurog, Richard Thorpe y J. Lee Thompson. El responsable de las dos entregas de La momia, Stephen Sommers, firmó antes este clásico de aventuras, donde no faltan el humor y la crítica social a un mal tan grande como el de la esclavitud, en su época apoyado por la mayoría de la población. Especial gracia tienen las escenas de historias inventadas por Huck para intentar salirse con la suya. En el reparto destacan los veteranos Jason Robards y Robbie Coltrane.

5/10
Eternamente joven

1992 | Forever Young

Finales de los años 30. Daniel es un piloto de pruebas que lleva una vida feliz, tiene un buen trabajo, grandes amigos y una novia perfecta, Helen, de la que está muy enamorado. Un día, el destino hace que Helen tenga un accidente y quede en coma con lo que Daniel, desesperado, recurre a un experimento criogénico de alto secreto que le hace permanecer en estado de hibernación durante 50 años. Pasado ese tiempo, ya en 1992, dos niños descubren la cápsula que ha estado guardada en un almacén abandonado, lo que hace que Daniel se despierte en un entorno desconocido para él y sin haber envejecido nada, y su única obsesión será descubrir que ha sido de sus seres queridos y, sobre todo, de Helen. Esta tierna película romántica es un gran canto al amor. Cuenta que las cosas cambian, incluso las personas, el tiempo pasa y no se detiene pero el verdadero amor perdura con el tiempo. El reparto convence con un Mel Gibson sensible (conmovedora la escena de éste con la sal caída en el café), Jamie Lee Curtis, siempre fantástica en el papel de madre fuerte a la hora de tomar decisiones y el pequeño Elijah Wood, empezando a despuntar en Hollywood, resulta también notable.

5/10
La fuerza de la ilusión

1992 | Radio Flyer

Dos hermanos intentan escapar con su imaginación de los malos tratos que sufren por parte de su padrastro. Para ello piensan en personajes ficticios (Simbad, Frankenstein) y creen poder volar con una vieja vagoneta. Producida por Michael Douglas, con una obra maestra musical de Hans Zimmer y narrada por Tom Hanks, la película tiene un tono nostálgico que recuerda a las películas creadas por Spielberg en los años 80, donde los jóvenes vivían increíbles aventuras en barrios residenciales. Si algo sobresale en el film es la creación del personaje del padrastro como un monstruo irreal, gracias a las luces y sombras del director de fotografía László Kovács: el hombre llega a casa en un camión rugiente, muestra una lata de cerveza en su mano y el castigador cable de la luz en la otra, y siempre es visto por los ojos infantiles de sus víctimas de cintura para abajo.

6/10
Un lugar llamado paraíso

1991 | Paradise

El matrimonio formado por Ben y Lily pasa por horas muy bajas debido a la muerte de su hijo de tres años. Su vida en la localidad de Paraíso, en Florida, es paradójicamente lo más parecido a un infierno. Sin embargo, durante el verano llegará al lugar un chaval de diez años, Willard. Su estancia en la casa influirá en ellos para siempre. Drama familiar, con sentimientos a flor de piel y un punto demasiado 'americano' en este sentido. Destaca el estupendo reparto, encabezado por una Melanie Griffith (Resplandor en la oscuridad) que se encontraba en el mejor momento de su carrera.

5/10
Avalon (1990)

1990 | Avalon

La historia de varias generaciones de los Krichinsky, una familia polaca de origen judío, que se instala en Avalon, cerca de Baltimore, en Estados Unidos. La cuenta de un modo personalísimo Barry Levinson, guionista y director, de un modo entrañable, y con un reparto excepcional, aunque nadie sea una gran estrella. Tuvo cuatro nominaciones al Oscar, por el guión, dirección artísticas, música y fotografía, elementos todos que hacen del visionado del film una experiencia memorable.

7/10
Asuntos sucios

1990 | Internal Affairs

Dennis Peck (Richard Gere) es un policía con mucho carácter y una tremenda personalidad. Es admirado por todos sus compañeros, aunque él se muestra reacio a compartir sus asuntos. Es independiente y se las arregla por sí solo. Raymond Avila (Andy García) es un oficial que acaba de llegar a la división de Asuntos Internos. Raymond es honesto y confía en la justicia. Sus problemas con Peck surgen cuando descubre que éste tiene organizada una red de estafa, crimen, corrupción y blanqueo de dinero. Peck no tiene ningún escrúpulo, y pasaría por encima de quien fuera para salvar el pellejo. Raymond debe enfrentarse a él, pero todo se complica cuando el caso se convierte en algo personal, al enterarse de que Peck ha seducido a su esposa. Emocionante y oscuro thriller con buenas dosis de seducción y violencia. El prestigioso director Mike Figgis (Leaving Las Vegas, 1996) cuenta de forma contundente esta historia llena de intriga, crimen y comportamientos insanos. La tensión y el suspense están asegurados hasta el final.

6/10
Regreso al futuro II

1989 | Back to the Future II

Vuelve Marty McFly y el loco científico Doc en esta segunda entrega de Regreso al futuro donde han de volver a jugar con el tiempo y con sus vidas. En este caso, Doc le cuenta que uno de sus futuros hijos tendrá problemas con la ley si no hace algo para remediarlo. Para ello viajará en el Delorians al futuro, al año 2015. Como siempre, contarán con el villano Biff Bannett que se interpondrá en los planes de Doc y Marty, lo que causará desorden en el presente, pasado y futuro.

6/10

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