Hay algunos actores a los que su trabajo como actores de cine cada vez parece que les aburre más. No saben ya qué hacer, se resisten a jubilarse
Hay algunos actores a los que su trabajo como actores de cine cada vez parece que les aburre más. No saben ya qué hacer, se resisten a jubilarse –como Gene Hackman, digno ejemplo de saber retirarse a tiempo– y las películas que ruedan muestran su faceta más cansina. Se podrían buscar explicaciones mil: no hay temas interesantes, ya han interpretado todos los papeles que les pueden interesar, les pesan los años, sus horizontes vitales no son demasiado amplios, quizá tienen la impresión de que han entrado en la recta final, y se sienten un poquito vacíos... En fin, no sé, que cada uno piense lo que quiera, iré a los hechos, con nombres y apellidos. Me voy a centrar en los hombres, entiendo que el caso de las mujeres es diferente.
Anthony Hopkins, 72 años. Qué lejos quedan los días de El silencio de los corderos y Lo que queda del día. Sus trabajos en Beowulf –bofetadas digitales–, Fracture –intento de reverdecer a Lecter–, El hombre lobo –fallida revisitación a la clásica historia de terror–, son decepcionantes, y su faceta de director (Slipstream), completamente desconcertante.
Robert De Niro, 66 años. Algunas de sus últimas ‘joyitas’: su pirata travesti de Stardust, su remedo de Mastroianni en Están todos bien, su fallido trabajo conjunto con Al Pacino en el anodino thriller Asesinato justo. Le salva de la quema su trabajo como director en El buen pastor, que data ya de 2006.
Al Pacino, 70 años recién cumplidos. ¿Qué decir de papeles mediocres en 88 minutos, Apostando al límite, y su villano de Ocean's Thirteen? Indignos de su talento.
Harrison Ford, 67 años. Han Solo e Indiana Jones ha convertido en auténtico abuelo a su clásico aventurero en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. Único trabajo que cabe destacar en los últimos tiempos de un actor que ha logrado el dudoso honor de que en España no se haya estrenado Crossing Over, además de estrellarse con la bienintencionada y poco más Medidas extraordinarias.
Después de todo lo anterior podría pensarse que los actores de cierta edad lo tienen difícil en Hollywood. Pero la realidad es que hay gente que espabila y se la ve con ilusión haciendo pelis que molan, ahí están Clint Eastwood, Morgan Freeman y Robert Duvall, para demostrarlo.
