Premios para todos, los Goya han estado repartidísimos, las cuatro películas que optaban al máximo galardón, No
Premios para todos, los Goya han estado repartidísimos, las cuatro películas que optaban al máximo galardón, No habrá paz para los malvados, Blackthorn. Sin destino, La voz dormida, La piel que habito, han recibido cabezones, e incluso otros títulos meritorios como Arrugas y Eva han entrado en el palmarés. Los premios a los actores son los esperados. El discurso institucional tripartito -hablaron el presidente de la Academia, Enrique González-Macho, y las vicepresidentas Judith Colell y Marta Etura- trató de ser conciliador con el cambio de signo del nuevo gobierno, con buenos deseos para que que crisis e internet no den al traste con el cine español, ni por tanto, con sus vías de financiación. Todos contentos, pues, ¿no? Pues depende, claro. Para Enrique Urbizu y compañía sí, para que el resto cubra el expediente, también, pero...
Pedro Almodóvar no puede estar contento con sólo 3 Goyas al maquillaje y peluquería, actriz principal (Elena Anaya) y actor revelación (Jan Cornet). La escenificación del regreso del hijo pródigo a la Academia parecía pedir algún premio para guión, dirección o película, más con el mensaje de los últimos días de Agustín señalando que La piel que habito habría sido una contendiente perfecta para el Oscar. El manchego aguantó el tipo tras sus gafas oscuras, y hasta cantó en el número musical del comienzo, esperemos que no haya pataleta, y Antonio Banderas ya estaba resignado a seguir sin ganar el Goya.
En la gala se nos dice que en los Oscar hay abundante representación española este año, Chico & Rita, el compositor Alberto Iglesias por su BSO de El topo, y Midnight in Paris. La película de Woody Allen no para de ganar premios y nominaciones, el último el del Sindicato de Guionistas en Estados Unidos. Curioso que en los Goya optara sólo a un premio, que por supuesto, no ganó. Ya dijo un Santiago Segura sembradísimo, dirigiéndose a Salma Hayek, que los extranjeros sólo son nominados para que aporten glamour, pero que por supuesto nunca ganan premios. Aparte de su imagen, sólo sirven para engordar la cuota española de pantalla, diciendo que sus películas son hispanas, pero a la hora de reconocerlas en los Goya, no hay manera. Qué irónico es que Eva Hache hable de la película española Midnight in Paris, cuando a la hora de nominarla a los Goya es casi tan ignorada como Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal).
La mejor película española era Midnight in Paris, si somos rigurosos. Buena película española era Un dios salvaje, que para los académicos resultó ser europea, pues estaba nominada en este apartado. Una de las mejores películas españolas del año es Arrugas, eso habría sido un puntazo, premiar como mejor film a uno de animación, pero tal cosa no ocurre ni en los Oscar.
Lo de premiar a Isabel Coixet por Escuchando al juez Garzón es de traca, no se puede recompensar un film por motivos exclusivamente políticos.
No aporta nada, cinematográficamente hablando, una soporífera entrevista -Manuel Rivas no es bueno entrevistando- rodada en un fin de semana, y en el mejor de los casos armada con profesionalidad. Hubo justicia poética con la salida de un espontáneo chafando la solemnidad del discurso garzonita de la Coixet. Y puso más atentos a los de seguridad para placar a un Anonymous con careta que a punto estuvo de armarla gorda cuando se iba a anunciar el premio al mejor director.
