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Entrevistas

"No podía traicionar el romanticismo de Edmond Rostand en "Cyrano de Bergerac"

Entrevista con Alexis Michalik, director de "Cartas a Roxane"

Tiene una larga trayectoria como actor, que comprende títulos como "La banda Picasso", a las órdenes del español Fernando Colomo. Alexis Michalik debuta como realizador y guionista con "Cartas a Roxane", brillante recreación de la génesis en 1897, en plena Belle Époque, de "Cyrano de Bergerac", donde él mismo se ha reservado el papel de Georges Feydeau, rival del protagonista, Edmond Rostand.

¿Cuándo descubrió "Cyrano de Bergerac", la inmortal creación de Edmond Rostand?

Conocí el texto de "Cyrano de Bergerac" siendo muy joven. No vi una representación, sino que me lo leí. Esto fue muy bueno, porque no me dejé llevar por la visión de un director escénico, que puede ser muy interesante, sino que me creé mi propia versión. Tampoco tengo en mente al protagonista con la apariencia de un actor determinado.

Y después de eso, ¿cómo nació la idea de escribir un guión sobre la creación de este emblemático texto del teatro francés?

Me vino a la cabeza hace veinte años, cuando vi Shakespeare enamorado. Me pareció una genialidad contar las circunstancias personales a las que se enfrentaba William Shakespeare, muy endeudado, cuando concibió una de sus obras más famosas, gracias al encuentro con una musa. Me preguntaba por qué en Francia no habíamos hecho nada parecido. Cuando investigué, me sorprendió saber que Edmond Rostand había escrito su texto más famoso cuando sólo tenía veinte años, y que hasta entonces nadie había creído en él. Pese a todo, desde su primera representación pública se convirtió en un enorme éxito. Ahí tenía una historia apasionante que contar.

cartas1Usted se dedica a la interpretación, ¿qué le llevó a probar fortuna como realizador?

Hace quince años que dirijo a otros actores en obras de teatro, lo que ocurre es que esta historia me parecía ideal para llevarla al cine. Hace diez años que el proyecto está en marcha, primero encontré un productor que me dijo que escribiera un guión. Lo conseguí, pero como no encontrábamos financiación decidimos reconvertirlo en obra de teatro, ya que mis montajes funcionaban muy bien. Tuvimos un enorme éxito, y gracias a eso, encontramos fácilmente financiación para el film.

Desde que estrenó el montaje teatral, ¿ha cambiado alguna cosa?

El guión ya estaba terminado y ha permanecido casi igual. Lo cierto es que al probar cómo funcionaba con el público, he tenido la oportunidad de cambiar pequeños detalles que no acababan de resultar. Pero muy menores.Todo indica que mezcla datos reales, con algunas licencias.

¿Qué se ha inventado para el film?

Me gustaba la idea de contar esta historia desde un punto de vista no documental. Aparecen personajes reales como el propio Rostand y figuras destacadas del teatro de la época, pero que podían haber estado ahí. Por ejemplo aparecen Antón Chéjov, Constantin Stanislavski y Sarah Bernhardt. Habría resultado poco creíble que Oscar Wilde pasara por París en ese momento, por ejemplo, así que lo descartamos.Pero no iba a ser un documental, así que salen muchos secundarios ficticios, y todo el triángulo amoroso que aparece en Cartas a Roxane es inventado. Sobre todo quería hablar de la creación teatral, desde que nace la idea original, y del proceso en que el texto se desarrolla poco a poco. También me gustaba la idea de mostrar que un autor se inspira en la vida real para crear escenas memorables, como la del balcón.

Cyrano existió realmente, fue un poeta del siglo XVII, pero su vida no tiene nada que ver con el texto teatral de Rostand. Yo hice lo mismo con el escritor, a modo de tributo a su forma de crear.

¿Ha inventado a la joven y brillante actriz Jeanne d'Alcie, personaje que usa como metáfora de la inspiración?

No del todo. Jeanne d'Alcie fue la primera estrella del realizador de cine George Méliès. En realidad la musa de Rostand fue su esposa, Rosemonde Gérard, también dramaturga y poetisa. A efectos dramáticos, funcionaba muy bien que él estuviera deprimido, e incluso un poco cansado de una vida gris, y encontrara un aliciente, que va a ser conocer a la carismática d'Alcie, sin que eso quiera decir que deje de amar a su mujer.

cartas2Resulta arriesgado que mantenga ese romanticismo verdadero, porque en el cine actual a veces los protagonistas rompen sus matrimonios, se enamoran de otra persona a las primeras de cambio, y enseguida se van a la cama. ¿Cree que va contra corriente, en la línea de Breve encuentro, de David Lean?

Sí, pero mi relato tenía que ser así, porque por un lado no podía traicionar demasiado la historia real de Rostand, que siguió unido a Gérard. Pero por otro, también habría sido traicionar el espíritu del romanticismo del siglo XIX en Francia, donde los autores casi morían de amor. El protagonista de "Cyrano de Bergerac" en la obra sigue enamorado de Roxane aunque pasen los años y estén separados. Christian sí la desea carnalmente, pero morirá antes de consumar. En el film, Rostand necesita a d'Alcie como una musa, pero siente una atracción platónica hacia ella, que se habría estropeado si consuman el acto sexual.

¿Qué influencias ha tenido para esta película?

Aparte de la citada Shakespeare enamorado, no tengo un modelo claro como realizador. Me gustan muchos directores, como Christopher Nolan y los mexicanos Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón, que son también guionistas. Porque tienen una visión global del proyecto, y es lo que yo pretendo conseguir. 

¿Por qué se ha reservado el papel de Georges Feydeau?

Por un lado, suponía un pequeño guiño, porque yo soy el autor del texto e interpreto a un dramaturgo. Además, como actor me encantaba la idea de encarnar a la némesis de Rostand. Siempre he preferido encarnar a personajes antipáticos como éste. Tiene una secuencia humorística que podría haber formado parte de una de las farsas del propio Feydeau, en realidad también he querido homenajearle a él. Le tachaban de ligero, pero está considerado uno de los grandes del teatro francés.

¿Por qué reclutó a Thomas Solivérès como protagonista?

Estaba buscando un actor que tuviera la misma edad que Rostand en el momento en que escribió "Cyrano", pues tenía 29 años. Pero también tenía que reflejar cierta madurez, y la angustia por la que pasa su personaje. Era ideal para este papel y creo que ha hecho un buen trabajo.

También brilla Olivier Gourmet, que se convierte en Constant Coquelin, actor que encarga el texto a Rostand.

Le conozco desde hace años, me parece uno de los mejores actores actuales de mi país. No es fácil imaginarle para este papel. Salvo cuando le reclutan los hermanos Dardenne, siempre le dan personajes desagradables, malvados y psicópatas. Pero resulta que en la vida real, es un hombre amable y encantador. Cuando le llamé, le encantó la idea de intervenir en una comedia, pues nunca se las ofrecen. Soportaba las ocho horas de maquillaje sin quejarse, aunque le causaba alergia. Es un gran profesional.

¿Recomendaría Cartas a Roxane sólo a intelectuales e incondicionales del teatro?

Mi objetivo era gustar a todo el mundo. Pienso que tiene tantos guiños a "Cyrano" que los apasionados del texto la van a adorar. Se disfruta más. Uno de los primeros días de representación, tuvimos como público sólo a otros actores. Creo que han sido los que más la disfrutaron, porque en cuanto sale mi escena del balcón, enseguida hilan que estoy mostrando lo que pudo ocurrirle a Rostand para que la incorporara a su obra. Se notaba que estaban disfrutando ese momento, y se daban codazos unos a otros. Quienes no capten estos detalles supongo que se divertirán también.Pero he compuesto una comedia rápida que creo que divertirá a cualquier tipo de espectador, también a quienes consideran el teatro aburrido y elitista.

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