El director de fotografía checo, Miroslav Ondricek, colaborador habitual del director de cine Milos Forman en películas como "Amadeus" ha fallecido a los 80 años de edad como consecuencia del cáncer. "Desde hace un mes y medio, mi padre estaba hospitalizado, con un coma inducido durante la última semana", indicó su hijo David Ondricek.
Nacido el 4 de noviembre de 1934 en Praga, debutó en el cine con los documentales Kdyby ty muziky nebyly y Concurso, del entonces jovencísimo Milos Forman, que le convertiría en su colaborador habitual. Juntos rodaron en su país Los amores de una rubia y ¡Al fuego, bomberos!, ambas nominadas al Oscar a la película en lengua no inglesa.
Cuando al cineasta le ofrecieron emigrar a Hollywood, tuvo que colaborar con otro operador, Haskell Wexler, para Alguien voló sobre el nido del cuco. Pero en cuanto tuvo la fuerza suficiente para poder exigir, se llevó consigo a Miroslav Ondrícek, para ocuparse de la iluminación de sus siguientes trabajos, Juventud sin esperanza, Hair, y los films por los que obtuvo una candidatura al Oscar a la fotografía Ragtime y Amadeus. Sus colaboraciones conjuntas se cerraron con Valmont, de 1989.
El checo también ejerció como director de fotografía en cintas de otros directores como El mundo según Garp y Matadero cinco, de George Roy Hill, Silkwood, de Mike Nichols y Despertares y Ellas dan el golpe, ambas de Penny Marshall. Su hijo, el citado David Ondrícek, ejerce como director y guionista en films checos como Samotári.
