Estuvo detrás de los tres filmes con los que Ridley Scott cambió para siempre el cine fantástico a finales de los 70 y principios de los 80, y le nominaron al Oscar por “Carros de fuego”. El editor Terry Rawlings ha fallecido el martes, en su residencia de Hertfordshire, Inglaterra, a los 85 años.
Nacido en 1933, en la capital británica, Terry Rawlings comenzó a trabajar como editor de sonido a principios de los 60, en títulos como Licencia para matar o El gran Gatsby. Su último trabajo en este ámbito fue Los duelistas, del debutante Ridley Scott, que le reclutaría como montador para sus tres siguientes trabajos, Alien, el octavo pasajero, Blade Runner y Legend.
En la segunda aparecía acreditado como Supervisor de Montaje. “Yo fui el único editor lo que pasa es que al no ser miembro del Sindicato de Estados Unidos, no se me podía señalar como tal”, comentó en una entrevista. El estudio contrató a Marsha Nakashima como tapadera, que aparece en los títulos como editora. Además, Terry Rawlings tuvo que trabajar en un hotel, ya que la Unión de Editores no le permitía estar en las instalaciones de Warner. “Los productores no entendían mi montaje original, sobre todo que acabara con Harrison Ford y Sean Young atravesando una puerta”, recuerda. “Por eso añadieron la ahora famosa voz en off”, aclara.
Además, fue el responsable de la ópera prima como realizadora de Barbra Streisand, Yentl, y de la de David Fincher, Alien 3. Estuvo también detrás de GoldenEye, primer largometraje con Pierce Brosnan como James Bond. Se retiró del cine después de El fantasma de la ópera, dirigida por Joel Schumacher en 2004. Le sobrevive su esposa.
