Ha causado estupor que ninguna mujer haya sido nominada a la mejor dirección, en un año, el 2017, en que las películas con directoras eran más que notables.
Las mujeres se quedan fuera de los Globos de Oro. Al menos en la categoría de mejor dirección, no habrá “Globas” de oro. Se esperaba que nombres como los de Greta Gerwig (Lady Bird) y Patty Jenkins (Wonder Woman) estarían entre las cinco nominaciones, pero no, ambas han quedado fuera de un quinteto integrado por Guillermo del Toro (La forma del agua), Steven Spielberg (Los archivos del Pentágono), Ridley Scott (Todo el dinero del mundo), Christopher Nolan (Dunkerque) y Martin McDonagh (Tres anuncios a las afueras).
La reivindicación de las mujeres que ha seguido a los escándalos sexuales que han conmovido a Hollywood no se ha traducido en un reconocimiento de unas directoras que luchan, y mucho, para dirigir películas, y a veces con obstáculos absolutamente ajenos a la profesionalidad.
Otros nombres potentes que no han sido considerados por la prensa extranjera que otorga los Globos de Oro son los de Dee Rees (Mudbound), Sofia Coppola (La seducción), Angelina Jolie (Se lo llevaron: recuerdos de una niña de Camboya) y Kathryn Bigelow (Detroit).
