Paul W.S. Anderson mira hacia el espacio profundo, pues esta vez los peligros no proceden de Umbrella Corporation ni de sus experimentos con virus. El cineasta británico, artífice de la saga "Resident Evil", prepara una nueva apuesta por el terror y la ciencia ficción: la adaptación cinematográfica de "Nether Station" y "Nether Vortex", dos novelas del escritor Kevin J. Anderson.
Según ha adelantado Deadline, Paul W.S. Anderson dirigirá ambas películas y las producirá junto a su colaborador habitual Jeremy Bolt, John Harlacher, presidente de Weird Tales, y Tony Eldridge, vicepresidente cinematográfico de la compañía. Jonathan Wakeham se encargará de adaptar los libros al guion.
La intención es construir un nuevo universo cinematográfico a partir de esta historia, que tiene ingredientes suficientes para convertirse en una franquicia.
La protagonista será Cammie Skoura, una joven científica neurodivergente que participa en una expedición espacial. Durante el viaje, la tripulación descubre antiguas ruinas y restos de civilizaciones alienígenas desaparecidas. La investigación conduce a un hallazgo capaz de poner en peligro todo lo que conocemos del universo. La historia mezcla exploración espacial, misterio y horror cósmico de inspiración lovecraftiana.
El propio Kevin J. Anderson ha reconocido que Horizonte final (1997), precisamente una de las películas más interesantes y maltratadas de la filmografía de Paul W.S. Anderson, influyó directamente en la escritura de sus novelas. El director, por su parte, ha expresado su entusiasmo por regresar a ese territorio de pesadillas cósmicas, que según él reúne "todos los ingredientes para una experiencia cinematográfica increíblemente absorbente y aterradora".
La elección tiene bastante sentido. Horizonte final, protagonizada por Laurence Fishburne y Sam Neill, presentaba una nave espacial que había desaparecido durante una misión experimental y reaparecía años después con algo bastante desagradable a bordo. Una suerte de crucero interdimensional con destino al mismísimo infierno.
Paul W.S. Anderson alcanzó popularidad internacional con Resident Evil (2002), protagonizada por Milla Jovovich, con quien acabaría formando pareja también en la vida real. La saga dio lugar a seis películas, todas escritas y producidas por él, de las que dirigió cuatro: la primera, Resident Evil: Ultratumba (2010), Resident Evil: Venganza (2012) y Resident Evil: El capítulo final (2016).
Su trayectoria incluye también Mortal Kombat, Alien vs. Predator, Death Race: La carrera de la muerte, Los tres mosqueteros, Pompeya y Monster Hunter. Más recientemente dirigió Tierras perdidas, adaptación de un relato de George R.R. Martin protagonizada por Milla Jovovich y Dave Bautista.
Por ahora, las adaptaciones de Nether Station y Nether Vortex no tienen reparto anunciado ni fechas de rodaje o estreno. Pero el proyecto supone una oportunidad para que Paul W.S. Anderson recupere el terror espacial que ya exploró hace casi tres décadas.
