El Día de la Independencia, los estadounidenses rememoran su nacimiento como país, y la guerra que les emancipó de Gran Bretaña. Históricamente, ha habido varios grandes éxitos cinematográficos sobre este tema. Por ejemplo, dos grandes del cine clásico lo abordaron, Cecil B. DeMille, en Los inconquistables, y John Ford en Corazones indomables.
El estrepitoso fracaso de Revolución, protagonizada por Al Pacino, mantuvo a los productores estadounidenses alejados de cualquier proyecto similar durante mucho tiempo.
Cambió las cosas un alemán, Roland Emmerich, primero en 1996 con Independence Day, que en clave de ciencia ficción contaba como el Día de la Independencia Americana se extendía a todo el mundo, pues en esa fecha la humanidad se libraba de una invasión alienígena.
Posteriormente, el realizador abordó los hechos históricos en El patriota, protagonizada por Mel Gibson. Tim Burton reconstruía brevemente la Revolución Americana en Sleepy Hollow. En los últimos tiempos el mayor éxito ha sido la serie televisiva John Adams, con Paul Giamatti como el hombre que llegaría a convertirse en el segundo presidente americano.
