Robert Redford ya ha dado el jueves, 22 de enero, el pistoletazo de salida a la edición del Festival de Sundance de este año, en el Egyptian Theatre, de Park City, en Utah, como es tradicional. La 31ª edición del certamen se extenderá hasta el 1 de febrero.
"Creemos en la diversidad, la libertad de expresión es fundamental para nosotros", explicó Robert Redford. "En Sundance se presentan muchas películas que molestan a otras personas, pero en eso consiste la diversidad", apuntó el actor.
Concurren a concurso 16 largometrajes estadounidenses y 12 internacionales, y otros tantos en sendas secciones de documentales. A todo ello se suman las sesiones paralelas y 18 premieres, hasta llegar a un total de 118 largometrajes entre los que sin duda estará el Whiplash de la próxima temporada.
Muchas son las cintas de interés, como Z for Zachariah, donde Margot Robbie está convencida de que es la última mujer sobre la Tierra, hasta que se encuentra con Chris Pine y Chiwetel Ejiofor; el drama sobre el mundillo de las apuestas Mississippi Grind, protagonizado por Ryan Reynolds, Alison Brie y Alfre Woodard; Sleeping With Other People, con Jason Sudeikis y Alison Brie; Lila & Eve, con Jennifer López y Viola Davis; Slow west, con Michael Fassbender; Vincent Cassel se convierte en líder de una secta en Partisan, debut de Ariel Kleiman.
También llama la atención el argumento del documental Chuck Norris vs. Communism, de Ilinca Calugareanu, que reconstruye la historia de Irina Margareta Nistor, que con un misterioso empresario doblaba y distribuía en la clandestinidad, películas de Hollywood, en plena guerra fría en Rumanía, durante la dictadura de Nicolae Ceacescu, contribuyendo a crear la oposición al régimen.
James Franco, habitual de Sundance, protagoniza True Story, de Rupert Goold, sobre la relacion entre Michael Finkel, reportero de The New York Times y un asesino. Cierra el festival Grandma, protagonizada por Lily Tomlin.
