Lo dije, y no quiero ir de listillo. Ninguna película de la sección oficial tenía el fulgor necesario para ser la Concha de Oro indiscutible. O sea, había bastante donde elegir. Y “Yo no soy Madame Bovary” es una ganadora muy razonable.
Nunca llueve a gusto de todos. Pero a mí el reparto de premios me parece bastante aceptable, quizá la ausencia más llamativa del "concharés" sería La reconquista de Jonás Trueba, pero podría decirse que el cine español se ha llevado una buena cuota de premios. El mejor actor ha sido un gran actor como es Eduard Fernández, su composición del enigmático espía y conseguidor muevedineros Francisco Paesa en El hombre de las mil caras resulta formidable. Mientras que ha sido reconocido el libreto de la deprimente Que Dios nos perdone, un thriller policial existencialista, toda una alegría para Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen, que hacen un esfuerzo narrativo de definición de personajes notable, aunque alguna explicación psicoanalista suena un poquillo simple, y no sacan todo el partido al telón de fondo de la visita papal en que transcurre la trama.
La ganadora incontestable del Festival ha sido la película china Yo no soy Madame Bovary, de Xiaogang Feng, película con muchas virtudes, que además de ganar la Concha de Oro, ha obtenido la de Plata para su actriz Fan Bingbing. Me parece una buena película, valiente en la crítica a la buracracia y deshumanización que impone el partido comunista en China, que a veces puede adquirir trazos surrealistas a la hora de culpabilizar la ineptitud. No es la primera cinta que cuestiona ese ataque a los derechos humanos más elementales que supone la política del hijo único. Pero además es una historia bien contada, la de esa tozuda mujer que quiere que se anule su divorcio para estar casada y poder divorciarse de nuevo, por motivos que sólo aclararán al final. El juego con los formatos de pantalla y el trabajo de la protagonista han convencido al jurado, del que formaba parte un director chino de la categoría de Jia Zhang Ke.
Sé que habrá quien hable de favoritismos, el chino que apoya a su compatriota, o el danés Bille August por el Premio Especial del Jurado, compartido, para El gigante. Pero ya que a mis colegas críticos hispanos las mejores películas en San Sebastián siempre les parece que son las españolas, quizá se podría aplicar el mismo razonamiento a los miembros del jurado, que sentirán más afinidad por películas cercanas a sus respectivas culturas.
En cualquier caso, premiar a El gigante es una opción preferencial que, como el resto del "concharés", supone premiar películas humanas, ricas antropológicamente, que no cierran los ojos a los problemas a los que se enfrentan cotidianamente las personas, pero que están abiertas a la esperanza. Me parece saludable recompensar la bella historia de un chico deforme que intentando hacer realidad su sueño, quiere hacer feliz a su madre. Igual que me parece estupendo que lo haya recibido ex aequo con El invierno, triste historia de supervivencia en la Patagonia argentina, sobre un joven destinado a sustuir a un anciano capataz de una hacienda, lo que de algún modo supone repetir la historia del segundo, pero con los tiempos acelerados. Encima la cinta de Emiliano Torres ha sido reconocida por la fotografía, que en efecto, es una de sus innegables virtudes.
Hay quien se lamenta de los no-premios para las "arriesgadas" Nocturama, Playground, Pastoral americana. Aparte de algunos defectos claros en los tres títulos, suman el hecho de un pesimismo radical, muy cercano en algunos casos al nihilismo. O sea, qué cabe preguntarse si realmente aportan algo enriquecedor al debate, o si son simplemente filmes encantados de sí mismos por ser iconoclastas, y destruir y destruir.
Finalmente, el premio al mejor director, que ha recaído en el coreano Hong Sang-soo, por Tú y tú mismo lo puedo entender, aunque confieso que a ratos me agota su estilo de jugar al equívoco de un modo desconcertante, y las largas parrafadas de sus personajes. El tipo tiene ingenio, pero su obra siempre me parece la de un estudiante aventajado de una escuela de cine, lo que no sería poco si fuera simplemente un estudiante aventajado de una escuela de cine.
Lista de premios
Concha de Oro a la mejor película
Yo no soy Madame Bovary (Xiaogang Feng, China)
Concha de Plata al mejor director
Hong Sang-soo, por Tú y tú mismo (Corea del Sur)
Concha de Plata al mejor actor
Eduard Fernández, por El hombre de las mil caras (España)
Concha de Plata a la mejor actriz
Fan Bingbing, por Yo no soy Madame Bovary (Xiaogang Feng, China)
Premio Especial del Jurado
Ex aequo para El invierno (Emiliano Torres, Argentina) y El gigante (Johannes Nyholm, Suecia-Dinamarca)
Premio del Jurado al mejor guión
Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen, por Que Dios nos perdone (Rodrigo Sorogoyen, España)
Premio del Jurado a la mejor fotografía
Ramiro Civita, por El invierno (Emiliano Torres, Argentina)
Otros Premios fuera de la sección oficial
Premio del Público
Yo, Daniel Blake (Ken Loach, Reino Unido-Francia-Bélgica)
Premio del Público a la mejor película europea
Ma vie de Courgette (Claude Barras, Suiza-Francia)
Premio de la Juventud
Bar Bahar (Maysaloun Hamoud, Israel-Francia)
Mejor película en Nuevos Realizadores
Park (Sofia Exarchou, Grecia-Polonia), con mención especial para Compte tes blessures (Morgan Simon, Francia)
Mejor película en Horizontes Latinos
Rara (Pepa San Martín, Chile-Argentina), con mención especial para Alba (Ana Cristina Barragán, Ecuador-México-Grecia)
Mejor película en Zabaltegi
Eat That Question: Frank Zappa in His Own Words (Thorsten Schüte, Francia-Alemania), con mención especial para La Disco resplandece (Chema García Ibarra, Turquía)
Premio Irizar al cine vasco
Pedaló (Juan Palacios, España)
