Estamos en vísperas de la primera gran operación salida de las vacaciones de verano. Lo que significa que los juguetes de “Toy Story 4” seguirán liderando las preferencias del público, pero los muertos no muertos y los muñecos diabólicos intentarán demostrar que tienen vida en las salas de cine.
Pues sí, el terror y el fantástico son las apuestas de los distribuidores de cine para que el espectador escoja la refrigerada sala de cine en vez de remojarse en la playa o la piscina. Destaca la personal visión de Jim Jarmusch al fenómeno zombi en Los muertos no mueren, donde cuenta con muchos de sus actores favoritos, Bill Murray y Tilda Swinton entre otros. Su apuesta por el simbolismo de los no-muertos tiene la marca de su peculiar sentido del humor, y aunque el film es menor, no deja de despertarme cierta simpatía. Mientras que el reboot de Muñeco diabólico, presenta electrónicas novedades y tupé pelirrojo estilo Donald Trump. Hay que reconocer a Lars Klevberg el mérito de no calcar el original de Tom Holland, aunque tampoco es que invente la pólvora.
En formato thriller que homenajea con claridad a Alfred Hitchcock, vale la pena ver Instinto maternal, cinta franco-belga de Olivier Masset-Depasse, donde la amistad de dos vecinas sufre una dura prueba cuando muere el hijo de una de ellas, que estaba al cuidado de la otra.
Se nota que hay vacaciones, pues varias películas familiares tratan de hacerse un hueco en la cartelera. Quizá la mejor es Los Bando, amable cinta noruega sobre cuatro chavales que acuden a un concurso musical a presentar a su banda de rock. Pero los amantes de los canes pueden optar por la perruna Tu mejor amigo: Un nuevo viaje, en que un perro con misión se reencarna con varias apariencias, para cumplir con los deseos de un amo al que promete cuidar de su nietecita, que va creciendo y haciéndose una mujercita que quiere triunfar, también en el mundo de la música. Se deja ver esta secuela, que repite esquema un poco del original.
El cine español llega con fuerza, y bascula entre la comedia, el drama, la animación y el documental. Los Japón cuenta con Dani Rovira para provocar risas, cuenta las andanzas de Paco y familia, un humilde sevillano que resulta ser el legítimo heredero del emperador en Japón, cosas de la estancia de los nipones por España allá por 1614. Podía tener más gracias, pero el espectador con ganas de comedia sin más pretensiones puede quizá disfrutar. Mientras que Los días que vendrán, dramón en toda regla sobre pareja que debe prepararse para acoger un hijo, tiene a su favor el premio a la mejor película en el Festival de Málaga, y una naturalidad en la propuesta que ayuda la credibilidad. Luego están los filmes hispanos que se colocan en unas poquitas salas. Lejos del fuego, de Javier Artigas, imagina un convulso escenario de conflictividad social, por cuestiones como el cambio climático, la inmigración y los crímenes por odio. Además llega un film animado, que no hemos podido ver, Azahar, que habla de convivencia de árabes y cristianos en la península ibérica, allá por el final de la Edad Media. Y Me llamo Violeta es un documental que habla de un niño transgénero.
