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Blog de Hildy

El Covid no lo explica todo, ni mucho menos

¿Por qué las películas que buscan el Oscar no están funcionando en taquilla?

Dicen que la gente madura no ha vuelto a las salas de cine desde marzo de 2020. Que mientras el público adolescente y juvenil vuelve a vibrar con las películas de superhéroes de Marvel y DC, los espectadores no responden ante películas “importantes”, que se dirigen a un público cultivado, cuentan con el favor de la crítica y aspiran a ser nominadas a los Oscar y demás premios de postín.

¿Por qué las películas que buscan el Oscar no están funcionando en taquilla?

Recientemente se han disparado las alarmas ante los magros resultados en taquilla de Al descubierto, título sobre los escándalos sexuales en Hollywood personificados por el antaño todopoderoso y todooscarizado Harvey Weinstein, representativa del empoderamiento femenino y el movimiento #MeToo por el que nada ha vuelto a ser igual, y que dirige una mujer, Maria Schrader. Potencialmente todos los vientos jugaban a favor de esta cinta, estrenada en Estados Unidos por todo lo alto en más de 2.000 salas, y sin embargo apenas ha superado el pasado fin de semana los 2 millones de dólares de recaudación.

La explicación “tranquilizadora” –hasta cierto punto– de este batacazo es que la gente mayor tiene miedo a meterse en una sala de cine, que el Covid-19 y sus consecuencias colean todavía, además de que este público mayor se ha vuelto comodón, ha descubierto las plataformas de streaming, y prefiere quedarse tranquilito en la sala de estar de su casa, arrebujado en su mantita, presto a ver la última película o serie de Netflix y compañía.

Pienso que en Hollywood debería hacer una autocrítica más seria, y no conformarse con la anterior argumentación, que puede ser parte del problema, pero no, desde luego, todo el problema. Y es que pienso que gente talludita ha aupado a lo más alto Top Gun: Maverick, casi 717 millones de dólares sólo en Estados Unidos, y ahora mismo vibra con una comedia romántica a la antigua usanza con dos estrellas como son Julia Roberts y George Clooney, Viaje al paraíso, que suma casi 62 millones de dólares con un mes en cartel. Incluso es llamativa la acogida de los dos primeros episodios de la tercera temporada de The Chosen en salas, número 3 en taquilla y casi 9 millones de dólares recaudados, la universal historia de Jesús interesa y el público, gran parte de él creyente, responde. Y eso que pronto estará disponible en streaming a través de una aplicación gratis total.

Siendo Universal el estudio detrás de Al descubierto y Viaje al paraíso, les invito a descubrir, nunca mejor dicho, porque la primera no ha funcionado tan bien, y la otra sí. Yo me aventuro a dar una explicación: lo que cuenta Al descubierto lo vemos en los periódicos todos los días, y determinadas ideas se han convertido en bandera reivindicativa tan omnipresente que pienso que muchos espectadores se han dicho, simplemente, “no quiero ver en el cine más de lo mismo”, “ya tengo mi ración de pensamiento woke en los medios de comunicación todos los días, déjenme respirar un poquito, plis”. Lo que huele a política o a ideología acaba resultando cansino, y en el mejor de los casos atrae a la afición de los convencidos; y aun estos pueden verse saturados, el cine debería hacernos soñar, vivir otras historias, no retroalimentarnos en nuestra mirada al propio ombligo.

Sea como fuere, está claro que existe temor ante una posible acogida tibia de determinados filmes, dirigidos a un público adulto, y no sólo eso, sino que se presentan a veces con ínfulas de mensajes comprometidos y artísticamente vanguardistas. De ahí que en muchos casos se siga una estrategia de lanzamiento escalonado de los filmes, contando con que el boca a oreja permita ir aumentando paulatinamente el número de salas en que se exhiben. Algunos filmes que se mueven con esta cautela son Tár, Hasta los huesos, El triángulo de la tristeza e incluso la intimista y personal Los Fabelman de Steven Spielberg, lo que se entiende viendo que Armageddon Time, de James Gray, también autobiográfica y nostálgica, y con número limitado de salas, vaya cuesta abajo y sin frenos en la taquilla americana, tal vez lastrada por sus pullas a Trump, a los conservadores y a la educación privada.

Los que resisten son los superhéroes, aunque también aquí puede llegar el hartazgo, mucho ojo. Quizá de momento los jóvenes espectadores lo encajan todo, pero al decir de los expertos la triunfal Black Panther: Wakanda Forever, número una en taquilla y muy inclusiva ella, está teniendo una caída más abrupta de la prevista, y es que puede que determinados mensajes “edificantes”, por muy envueltos que vayan en escenas de acción apabullante, acaben cargando.

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