¿Qué pasa con los actores? ¿Quieren o no usar el arma de la amenaza de una huelga, para lograr un convenio con los productores que les resulte
¿Qué pasa con los actores? ¿Quieren o no usar el arma de la amenaza de una huelga, para lograr un convenio con los productores que les resulte ventajoso? Pues la respuesta parece que es “Depende”. Depende de si se trata de actores “top”, a los que les llueven las ofertas de empleo, y que no quieren que se paralicen los rodajes, o si se trata de otros con menos “curro”, a los que les vendría bien que se mejoraran los porcentajes de explotación de películas ya hechas, y que se explotan por nuevos canales como internet.
Digo esto a cuento de la imagen de división que están dando los actores en este tema. Resumiendo: 1) El sindicato de actores (SAG) desea pedir a sus afiliados, más de 110.000, que voten a favor de concederles el arma de la huelga para negociar; la consulta se realizaría en enero. 2) Un grupo de 130 actores, la mayoría supertop (Tom Hanks, George Clooney, Charlize Theron, Cameron Díaz, Matt Damon, Morgan Freeman), firmó el lunes 15 diciembre una carta donde decía respaldar las reivindicaciones del SAG, pero que no le parecía el actual momento de recesión el más adecuado para amenazar con una huelga que podría sacudir a todos muy duramente. 3) Otros 2.300 actores no tan en la cresta de la ola (Mel Gibson, Laura Dern, Matthew Modine, Martin Sheen, Holly Hunter, Sandra Oh) apoyan la petición del sindicato, y han lanzado otra carta el miércoles 17 de diciembre, donde dicen que ya ha llegado la hora de autorizar la llamada a la huelga.
La sensación es que puede producirse una escisión en el sindicato, algo así como actores ricos, actores pobres. Está claro que entre los 110.000 actores están los mejor pagados, y los que llevan en el paro ni se sabe, o se conforman con hacer de extras. Curiosamente, los extremos se tocan, los que más pasta ganan y los que menos podrían coincidir en rechazar la huelga, los primeros para seguir forrándose, y los otros por miedo a la crisis. Y luego están los de “en medio”, los que querrían ganar más con lo que ya hicieron hace tiempo, pues en tiempos de vacas flacas, menos trabajo y tal, el recibir porcentajes residuales por los derechos de televisión, DVDs, internet y demás puede arreglarte el día.
Por si acaso, muchas televisiones están negociando contratos con AFTRA, la Federación Americana de Artistas de Radio y Televisión, que sí llegaron a un acuerdo con los productores. Puede ser la solución para esquivar una huelga sobre la que el presidente de SAG, Alan Rosenberg, confiesa no saber cómo saldría parada de la posible votación: “Será un resultado muy ajustado”, ha comentado. Y es que, en efecto, Rosenberg requiere un respaldo del 75% de los afiliados que voten, para poder empuñar la “espada de Damocles” de la huelga.
