Por el Festival de Cannes han desfilado los mejores cineastas, y grandes estrellas, pero "Érase una vez en Hollywood", de Quentin Tarantino, era la película más esperada.
Finalmente, la proyección de la novena cinta del ganador de la Palma de Oro en 1994 con Pulp Fiction ha revolucionado el certamen. Para empezar, Brad Pitt, Leonardo DiCaprio y Margot Robbie, han cautivado a todas las cámaras a su paso por la alfombra roja del festival. Elegantes y muy atentos, han atendido a los centenares de fans que se han acercado a su llegada. Minutos después ha tenido lugar la presentación de la película, que está ambientada en los años 60 pero de la que no hay mucha información porque su director, Tarantino, ha asegurado que "no quiere ningún spoiler".
Las colas para acceder a la primera proyección han empezado a formarse cuatro horas antes del inicio. Antes de apagarse las luces, se ha leído un comunicado del propio Quentin Tarantino, en el que pide que no se desvelen detalles del argumento. Érase una vez en Hollywood transcurre en 1969, el año del brutal asesinato de Sharon Tate, cuando el actor televisivo en decadencia Rick Dalton (DiCaprio) y Cliff Booth (Pitt), su doble de acción, tratan de buscarse la vida en la meca del cine.
La crítica ha acogido en general con entusiasmo el film, un homenaje cinéfilo plagado de referencias, o apariciones de estrellas de la época, como Bruce Lee (Mike Moh), o Steve McQueen (Damian Lewis). Pero ha habido alguna excepción, como el español Carlos Boyero, que se declara decepcionado en su crítica en El País. "No se sabe bien adónde pretende conducir, con diálogos insustanciales y carentes de ingenio".
El film se estrena en España el 15 de agosto de 2019.



