La gala de la 98ª edición de los Oscar ha sido según todos los analistas sorprendentemente ágil, algo poco común en ceremonias de más de tres horas, con risas, lágrimas, memes instantáneos y algún momento incómodo que hizo a más de uno atragantarse con las palomitas. Con el humorista Conan O’Brien como maestro de ceremonias, la noche combinó chistes meta-cinematográficos, homenajes emotivos y pequeñas polémicas.
En la alfombra roja, varias estrellas apostaron por estampados atrevidos. Anne Hathaway apareció con un vestido sirena floral que parecía diseñado para dominar Instagram. Rei Ami llevó una capa bordada con un fénix dorado del diseñador Rahul Mishra. Rose Byrne optó por un Dior Haute Couture lleno de bordados. El resultado fue una de las alfombras rojas más vistosas de los últimos años.
Si los vestidos llamaban la atención, las joyas no se quedaban atrás. Zoe Saldaña deslumbró con rubíes y diamantes de Cartier, mientras que Elle Fanning lució una pieza vintage de la misma casa. Ginnifer Goodwin apareció con un collar de esmeralda central de diez quilates. Hubo tanto brillo que durante unos segundos pareció que Hollywood competía directamente con el escaparate de Tiffany’s.
El presentador de la gala, Conan O’Brien, sorprendió con un maquillaje inspirado en la película Weapons durante su monólogo. Lanzó un dardo contra Timothée Chalamet, que creó una polémica en una reciente entrevista, en la que comentó que "a nadie le importa" la ópera o el ballet. "Hay un fuerte dispositivo de seguridad esta noche. Hay preocupación por los posibles ataques de las comunidades del ballet y la ópera. Están enfadados porque no mencionaste el jazz", bromeaba O'Brien. Chalamet se rió mientras la novia de Chalamet (y estrella de portada de Vanity Fair ) K", bromeaba O'Brien.
El momento más emotivo fue el In Memoriam. Barbra Streisand interpretó un número dedicado a su amigo Robert Redford, mientras que Billy Crystal rindió homenaje a Rob Reiner. La sucesión de discursos y recuerdos fue tan conmovedora que muchos espectadores confiesan en redes sociales haber terminado el segmento con la caja de pañuelos vacía.
Entre los momentos más curiosos destacó el anuncio del premio al mejor cortometraje de acción real, presentado por Kumail Nanjiani, que reveló un empate, algo que solo ha ocurrido siete veces en la historia de los Oscar. Primero subió al escenario el equipo de The Singers y, tras unos minutos de suspense que pusieron nerviosos a los otros nominados, se anunció el segundo ganador: Two People Exchanging Saliva. Hollywood ama el drama, incluso cuando se trata de abrir un sobre.
Entre los temas más comentados surgió un debate inesperado: el minúsculo bigote que lucía el nominado a mejor actor Leonardo DiCaprio y la perilla de Timothée Chalamet.
Por el contrario,
Pedro Pascal apareció completamente afeitado, un cambio que provocó un aluvión de memes y teorías en redes como X y Threads. Parece que en la cultura pop actual, afeitarse sin aviso previo es casi una crisis diplomática. Cuando el actor presentó las categorías de Diseño de Producción y Efectos Especiales, junto a Sigourney Weaver, las cámaras enfocaron a un animatronic de Baby Yoda, el entrañable personaje de The Mandalorian, que resultó estar sentado entre el público, junto a Kate Hudson. Sigourney Weaver bromeó con esta última al decirle: “Aléjate de él, perra”, su famosa frase de Aliens, el regreso.
No todo fue glamour. La música de la orquesta interrumpió varios discursos, especialmente en la categoría de mejor película de animación, donde los ganadores se vieron obligados a apresurarse o quedarse callados mientras el micrófono descendía lentamente. Conan O’Brien ironizó desde el escenario: “Esto es divertidísimo”, aunque nadie más parecía compartir su entusiasmo.
El mejor discurso de la noche fue el de la actriz irlandesa Jessie Buckley, ganadora del Oscar a la mejor actriz por Hamnet. Dedicó la estatuilla a su hija de ocho meses y a las madres de su familia, en un discurso cálido y emotivo que convirtió la ceremonia en algo inesperadamente íntimo. “Comprender el amor de una madre es el mayor choque de mi vida”, dijo, recordando además que en Reino Unido se celebraba ese día el Día de la Madre.
Los Oscar 2026 no fueron una revolución, pero sí una gala entretenida, con moda espectacular, momentos virales, homenajes emotivos y el eterno caos técnico que caracteriza cualquier evento en directo. Hollywood en estado puro.
