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Biografía

Elle Fanning

Elle Fanning

22 años

Elle Fanning

Nació el 09 de Abril de 1998 en Conveys, Georgia, EE.UU.

Super Girl

23 Febrero 2012

Cuando una hermana te toma la delantera como actriz desde la más tierna infancia, parece difícil lograr descollar en el cine. Parece evidente que Elle Fanning es la excepción.

Elle Fanning nació en Conveys, Georgia, Estados Unidos, el 9 de abril de 1998, en el seno de una familia baptista amante de los deportes, de ancestros alemanes e irlandeses. Su hermana mayor Dakota Fanning, que le saca cuatro años, es también actriz, y de hecho los primeros trabajos en la pantalla de Elle fueron en compañía de su hermana, y a edad tempranísima. Por que en efecto, cuando aún no había cumplido los tres años fue la versión infantil de Dakota en la serie de ciencia ficción producida por Steven Spielberg Abducidos. Lo mismo haría en Yo soy Sam, como hija del personaje interpretado por Sean Penn, un padre fronterizo con niñá muy espabilada.

Si Dakota Fanning había demostrado ser una actriz sobresaliente, con la intuición que pocas niñas de su edad tienen, Elle no le andaría a la zaga. Pues se ganó el papel de hija de un matrimonio en crisis, Jeff Bridges y Kim Basinger, en la dura The Door in the Floor (2004). También fueron sus papás de ficción los guapos Brad Pitt y Cate Blanchett en Babel (2006), a las órdenes del mexicano Alejandro González Iñárritu, y curiosamente sería la versión infantil del personaje de Blanchett en El curioso caso de Benjamin Button (2008), donde también estaba Pitt como protagonista absoluto.

El guionista John August la fichó para debutar como director en The Nines (2007). En general sus películas parecen poco infantiles, la excepción podría ser Mi mejor amigo (2005), y aún en este caso de film perruno está detrás un cineasta con vitola de autor, Wayne Wang. Desde luego es una película seria, muy seria, la premiada en Venecia Somewhere (2010), donde Sofia Coppola pinta la trayectoria errática de una famosa estrella, con una hija, la Fanning, claro está.

Tras protagonizar el clásico cuento El cascanueces 3D, aproximación tridimensional del ruso Andrei Konchalovsky, ha brillado en 2011 en el fenómeno nostálgico adolescente de J.J. Abrams y Steven Spielberg Super 8, ella es la "super girl" actriz de una película que ruedan en Super 8 un grupo de chavales. Verdaderamente Elle es muy natural e irradia una luz especial en la pantalla.

La hija ha debido recomendarla al padre, pues Francis Ford Coppola ha contado para su terror de autor Twixt. Más familiar, decididamente, es Un lugar para soñar, donde esta atractiva adolescente logra enamorar de nuevo a un chico disgustado porque su padre viudo les lleva a vivir al lugar más inesperado, un zoo con pocas perspectivas de viabilidad.

No parecen faltarle proyectos a Elle, y sería muy deseable que la chica crezca bien, algo no siempre fácil para los niños actores. De momento tiene proyectos tan atractivos como A Pure Life, con Vera Farmiga, donde es una adolescente que sueña con estar dentro de una película de Ron Lowe.

Filmografía
Violet y Finch

2020 | All the Bright Places

Cuando está corriendo por la mañana, Theo se encuentra con Violet subida a la cornisa de un puente, todo apunta a que pretende suicidarse. Logrará evitarlo, y empieza a interesarse por esta compañera de instituto, a la que no había prestado mucha atención. De modo que se entera de que se encuentra profundamente deprimida por la muerte de su hermana, en accidente de automóvil. Entonces Theo se propone ayudarla, empezando por hacer un trabajo conjunto de clase sobre lugares hermosos del estado de Indiana. Comenzará una intensa relación donde pronto empieza a quedar claro que Theo tiene sus propios problemas. Cuidada adaptación de la novela homónima superventas de Jennifer Niven, a cargo de Brett Haley, que en su filmografía –Volverás en mis sueños, The Hero, Ritmos del corazón– ha demostrado habilidad para abordar historias muy humanas, con personajes interesantes, con uso muy inteligente de la música. Aquí la partitura de Keegan DeWitt es muy bella, y subraya sin estridencias los momentos emotivos. Además, la inclusión de canciones nunca resulta postiza. La película aborda un tema serio, el de las enfermedades mentales juveniles, que a veces empujan al suicidio. Se trata de una cuestión preocupante, que no se trivializa ni se envuelve de motivaciones discutibles, como tal vez sí ocurre en la serie Por trece razones. Quizá llama la atención la abundancia de jóvenes con problemas del film, y los pocos recursos de que disponen para salir adelante. Los adultos no logran conectar con ellos, y en cambio otros compañeros de su edad sí pueden ayudar, haciendo valorar las cosas pequeñas de la vida, los lugares luminosos que brillan en un mundo de sombras. Hay mucha luz, que hay que saber ver, se nos dice, y no permanecer todo el tiempo en un túnel. Aunque también se incide en la idea de que no podemos controlarlo todo, puede no encontrarse cura a un mal mental. Haley imprime a la narración un ritmo excelente. Hay romanticismo, pero logra que nunca sea empalagoso. Ayuda el excelente trabajo de la pareja protagonista: Elle Fanning, también productora, está sencillamente sublime, su interpretación está llena de matices, su juventud, 21 años, no impide una maravillosa madurez; y resulta una agradable sorpresa el desconocido Justice Smith, que aguanta el tipo a la perfección, no desmerece para nada al lado de su compañera de reparto.

6/10
The Roads Not Taken

2020 | The Roads Not Taken

The Great

2020 | The Great | Serie TV

Catalina, princesa de Prusia perteneciente a una familia venida a menos, llega a la corte de Pedro, emperador de Rusia, para casarse con él. Está convencida de que aprenderá a amarle, y que podrá introducir ideas frescas de la ilustración, en boga en Europa, pero se topa con un ambiente tosco e ignorante, cuyo máximo exponente es el propio Pedro, personaje prepotente y tiránico al que todos le ríen sus “gracias” por miedo a sus peligrosas reacciones. No logra entenderse con las otras mujeres de la alta sociedad, que ni siquiera saben leer, aunque sí congenia con Orlov, uno de los ministros de Pedro, con el que comparte conocimiento de las ideas de Descartes, Voltaire y Diderot. También logra la complicidad de su doncella, Marial, mujer de alta alcurnia degradada y prima de uno de los popes que goza de la confianza de Pedro, de hecho fue el que propició el matrimonio con Catalina. Las diferencias de la emperatriz con su esposo acaban derivando hacia la idea de una conspiración para derrocarle y convertirse ella en la ama y señora de Rusia. Serie creada por Tony McNamara, toma hechos históricos auténticos para retorcerlos y mostrarlos con una superficial y cínica mirada moderna, que pretende ser divertida y llena de agudeza, extremo cuando menos discutible. La idea de hacer chanza a propósito de la “retrasada” Rusia de los zares, tomándose a chacota igualmente los planteamientos “modernos”, con modos de decir anacrónicos, podría haber dado juego. En algún momento me hizo pensar en Destino de caballero, aunque sea una película de corte distinto. En cualquier caso acaba dominando, sobre todo, la mirada libertina de unos personajes obsesionados por satisfacer sus pulsiones sexuales más primarias, empezando por el emperador, con sus múltiples amantes y un insistente lenguaje obsceno. El protagonismo corre a cargo de Elle Fanning, que encarna a Catalina la Grande. Y aunque es buena actriz quizá el personaje, le viene... grande. Lo que acaba no teniendo demasiada importancia, porque el enfoque de la serie no va de recrear la historia con credibilidad precisamente, lo que sirve de perfecta coartada, para el irregular y reiterativo desarrollo. Algo parecido cabe decir de Nicholas Hoult y su Pedro, el personaje es grotesco y caricaturesco, pero, claro, se trata de eso.

5/10
Maléfica: Maestra del mal

2019 | Maleficent: Mistress of Evil

En 2014, dentro de la política de revisar sus clásicos de animación con actores de carne y hueso, acompañados de deslumbrantes efectos visuales, Walt Disney decidió abordar el cuento de “La bella durmiente” de Charles Perrault centrando su atención en la villana Maléfica, que no habría sido siempre tan mala, y que hasta podría ser que tuviera su corazoncito. Maléfica sorprendió agradablemente, hasta el punto de que la compañía del ratón vislumbró que había espacio para planear una secuela, Maléfica: Maestra del mal. Todo pivota en el nuevo film alrededor del romance entre la princesa Aurora –que se ha convertido en una hija para Maléfica– y el príncipe Philip, perdidamente enamorados. De producirse el enlace matrimonial, idea que no agrada a Maléfica, esto supondría el aparcamiento definitivo de las diferencias entre su reino de las ciénagas y el reino del castillo. Una cena concertada para que se conozcan las familias políticas, termina en desastre cuando el rey y padre de Philip queda en estado durmiente, hecho del que todos culpan, incluida Aurora, a Maléfica. Pero en realidad se trata de un oscuro plan urdido por alguien más maléfica aún que Maléfica, su futura consuegra y reina Ingrith, que ha visto la ocasión de terminar definitivamente con todas las criaturas del reino de las ciénagas, para tomar ella las riendas del poder. Linda Woolverton, la guionista del film original, repite en esta tarea respaldada por dos escritores, Noah Harpster y Micah Fitzerman-Blue, cuyos principales logros no están precisamente en cintas disneyanas familiares, sino en la serie para adultos de Amazon Transparent. En cualquier caso la nueva entrega maléfica discurre por parámetros semejantes a los de su predecesor, incluido un arranque empalagosamente saturado de efectos visuales, con los dos tortolitos enamorados Aurora y Philippe acompañados de criaturitas voladoras y florecillas sin fin, que invita a los peores presagios. Pero por fortuna, idear a una villana a la altura de Maléfica, una Michelle Pfeiffer que casi acaba robando la función a Angelina Jolie, permite desarrollar una trama con el justo punto siniestro para no asustar a los niños y complacer a los adultos, lo que incluye algún momento espeluznante, especialmente el encierro de las criaturas de las ciénagas para ser gaseadas, un movimiento audaz que inevitablemente nos evoca las siniestras cámaras de gas de los campos de exterminio nazis. En tal sentido parece haber sido una buena idea confiar la tarea de dirigir la cinta al noruego Joachim Rønning, quien parece sentirse cómodo con las dimensiones de los rodajes de Hollywood tras rodar para Disney tras su entrega de la saga de Piratas del Caribe. El resultado es una cinta muy entretenida, con guión novedoso, y donde se sabe sacar partido a múltiples personajes secundarios. Quizá alguna idea resulta un tanto peregrina y no excesivamente desarrollada, como la de imaginar un linaje de criaturas maléficas con cuernos como ella, pero sirve para apuntalar la idea de que pueblos con culturas diferentes deberían poder ser capaces de convivir en armonía conservando su particular idiosincrasia. Las escenas de batallas son muy vistosas, y no desmerecerían en una saga tolkieneana de la Tierra Media.

6/10
¿Estamos solos?

2018 | I Think We're Alone Now

Galveston

2018 | Galveston

Nueva Orleans. Roy trabaja haciendo el trabajo sucio de un mafioso local. Será enviado a hacer un trabajito nocturno en casa de un abogado, pero en realidad es un trampa ideada por su jefe. Salvará la vida por los pelos y en la casa encontrará a Rocky, una joven desvalida que simplemente estaba en ese momento en el lugar equivocado. Huirán juntos de aquel lugar y marcharán hacia el oeste, hasta hacer escala en un motel de Galveston. Sólida adaptación de la novela homónima de Nic Pizzolatto, autor texano cuyo reconocido prestigio viene unido al éxito de True Detective, serie noir creada por él. Sorprendentemente no se pone detrás de las cámaras ningún aguerrido cineasta de filmografía violenta, sino alguien a quien a priori no se le relacionaría con este tipo de cine: las actriz francesa Mélanie Laurent. La protagonista de El concierto firma así la autoría de su cuarto largometraje, el primero de ellos con producción estadounidense. El resultado es notable al trasladar a imágenes el atormentado mundo de Pizzolatto, un autor que no es precisamente la alegría de la huerta y que se ha encargado también de escribir el guión. Sin apenas personajes secundarios, la película se centra en la pareja formada por Roy y Rocky. Asistimos a sus conversaciones, discusiones y decisiones apresuradas. Ocurren pocas cosas y todo es inestable, pero a su vez cada uno extrae lo mejor del otro. En términos generales Galveston narra el tortuoso y largo viaje de un asesino que será a su modo redimido por el amor. Pero no hablamos aquí de un sentimiento blandito y pasajero, sino de un amor potente y duradero, un amor que es puro sacrificio, medio quizá de expiar las propias culpas. Se inscribe así la historia en el modelo clásico del antihéroe capaz de renunciar a sí mismo hasta el fin. Será un itinerario interior y misterioso, una supervivencia violenta ligada también al fatalismo de este tipo de historias que muestran las bajezas y también las grandezas del ser humano, pero que no dan resquicios a la algarabía de los finales de cuentos de hadas. No se ocurre un actor más adecuado para encarnar a Roy Cady que Ben Foster, un tipo que parece siempre a punto de explotar. A su lado Elle Fanning hace un papel excelente de joven vulnerable que no ha tenido suerte en la vida y que va camino de infelices derroteros. Logra la directora mostrar la dureza y degradación del ambiente en que se mueven ambos personajes, pero se agradece su comedimiento a la hora de explicitar la sordidez y la violencia.

6/10
Alcanzando tu sueño

2018 | Teen Spirit

Violet Valenski es una joven adolescente de origen polaco que vive en una granja de la Isla de Wight, en Inglaterra. Disfruta con la música y quiere ser cantante, pero su vida es muy distinta de ese sueño. Vive sola con su madre, a quien ayuda en los trabajos de la granja y además gana un sueldo como camarera. Pero un día de camino a la escuela ve un anuncio de “Teen Spirit”, concurso televisivo para promesas de la música. Violet decide entonces presentarse al casting que van a hacer en la isla. El actor Max Minghella sigue la estela de su padre Anthony Minghella y se pone detrás de las cámaras por primera vez para contar una emotiva historia sobre los sueños y las ilusiones, ambientada en un programa televisivo que busca nuevos talentos para la música, al estilo de La Voz. Entronca así con películas sobre jóvenes cantantes, tales como Idol o Wild Rose. El guión, escrito también por el propio Minghella, es bastante clásico en su planteamiento –joven sin recursos, antigua estrella que le ayuda, peligros de la ambición, trampas en el camino–, pero está narrado con oficio y sin prisas, y es perfectamente convincente dentro de su previsibilidad y su potente tono optimista. Minghella tiene su fuerte en la fuerza que imprime a las imágenes y a la ambientación sonora, esta última usada como un resonante y continuo humus que habla del estado agitado del espíritu de la joven protagonista y que indudablemente genera también cierto estado de vibración en el espectador. También sabe crear originalidad en las actuaciones sobre el escenario, servidas con un ritmo estupendo y jugando con insertos pretéritos u oníricos. Acierta además el debutante al ir derecho a lo que importa y hace un magnífico uso de la elipsis en toda la narración –ocasiones ha tenido para dejarse llevar por el sentimentalismo o las situaciones forzadas–, si bien es cierto que el final abrupto quizá demandaba algo más de aire. Pero sin duda el buen resultado de Alcanzando tu sueño (Teen Spirit) se debe en gran medida a una impactante interpretación de Elle Fanning. Muestra un aplomo llamativo en los momentos más dramáticos, con ese modo tan triste, reconcentrado y solitario (incluso indolente) que tiene de mostrar su intimidad, algo que por otra parte ya conocemos de la actriz. Sin embargo, lo que más sorprende es verla cantar con un micrófono y moverse en el escenario, sobre todo en su interpretación de “Don’t Kill Me Vibe”. Minghella ha acertado aquí de pleno con su elección. El resto del reparto, con el mentor interpretado por Zlatko Buric en primer lugar, cumple.

6/10
Día de lluvia en Nueva York

2018 | A Rainy Day in New York

Gatsby (Timothée Chalamet) y Ashleigh (Elle Fanning) son novios, estudiantes en una pequeña universidad. Ella proviene de Tucson, Arizona, mientras que él es un niño bien de Nueva York. Ambos harán un viaje relámpago a Manhattan con motivo de una entrevista que Ashleigh ha concertado con un prestigioso director de cine y que publicará en el periódico de la universidad. Aunque la cita iba a durar tan sólo una hora, las cosas se complican y cada uno acabará pasando el día por su cuenta. Tras dar rienda suelta a su pesimismo en Wonder Wheel el gran Woody Allen regresa a su faceta más ligera y menos molesta para las mentes poco cínicas, una de esas fruslerías románticas que tanto le gustan al genio de Nueva York y que acostumbra a intercalar en medio de sus dramas y de otras películas humorísticas que destilan mayor acidez. Por supuesto, eso no significa que abandone su particular toque crítico y que desborde talento con sus continuos diálogos y sus divertidas réplicas, tan mordaces y agudas, en ocasiones tan picantes, a veces tan desternillantes. Vuelve el cineasta a tocar el mundo de los artistas y más concretamente el del cine, temas que inundan su filmografía, en ocasiones de modo más directo como en Desmontando a Harry, Un final Made in Hollywood o Café Society. Aquí, el pretexto –la jovencita reportera que espera realizar su primera entrevista de éxito– le sirve a Allen para poner a los cineastas –un director, un guionista, un actor– a caer de un burro, personas inseguras que lejos de la pantalla dan bastante pena y resultan vulgares, aunque deslumbren con su fama a incautas universitarias del medio oeste. Por contra se situaría el lado más reflexivo e inconformista de Gatsby, neoyorquino pintoresco (como dice su novia), un tipo desconcertado con la vida que le ha tocado vivir y que descubrirá que no es oro todo lo que reluce en las clases altas y forradas de dinero, incluida su propia familia. Un poco de maldad no podía faltar. La puesta en escena de Día de lluvia en Nueva York es inconfundiblemente alleniana, estampas idílicas de impecable fotografía, escenas completamente definidas, con gusto clásico por la cámara fija o con movimientos elegantes y sutiles que siguen a los personajes (magnífica la escena inicial) mientras escuchamos ese sempiterno sonido de las techas del piano, sobre todo en este caso los saltarines acordes jazzísticos de Erroll Garner. Pero especialmente estamos aquí ante el Woody Allen de los diálogos continuos, llenos de humor, de las conversaciones y flirteos rápidos, con personajes que hablan y hablan y hablan, con continuas citas a autores, directores, pintores, cine clásico, etc., todo un compendio cultural. El variado reparto está muy ajustado, con grandes nombres que apenas tienen unas líneas de guión y otros más jovencitos que hacen un trabajo espléndido (impresionante en verdad Elle Fanning) y que sirven para demostrar una vez más la maestría de Woody Allen como director de actores. Y por supuesto destila el conjunto una querencia y romanticismo por Nueva York que se echaba de menos. Para Allen un día en la Gran Manzana puede cambiarte la vida.

6/10
Vivir de noche

2017 | Live by Night

Adaptación de una novela de Dennis Lehane ambientada en los años de la Ley Seca, sigue las evoluciones en el mundo del crimen de Joe Coughlin, tras regresar de combatir en las trincheras europeas de la Primera Guerra Mundial. De origen irlandés, católico desencantado, hijo de un capitán de la policía de Boston, Joe comete atracos con la complicidad de Emma, la amante de Albert White, un gángster, y de él en secreto. Y aunque querría mantener cierta independencia en su carrera delictiva, se acaba enredando, primero con White, y luego con su rival italiano Maso Pescatore, lo que le acaba llevando a Tampa, en Florida, lugar donde se encarga de hacer funcionar a pleno rendimiento la red de producción y contrabando de alcohol en la zona, mientras piensa en el futuro, con la idea de sacar adelante un casino. A pesar de marcarse ciertos límites éticos en su inmoral actividad, le tocará descubrir que quien juega con fuego se quema irremediablemente. Ben Affleck escribe, dirige, produce y protagoniza este violento film, cuyo título alude a lo que supone vivir en la noche u oscuridad de una existencia donde sólo parece importar el "juego", lograr una cuota de poder que te permita ser el amo del cotarro, de tu cotarro al menos, pagando un precio. Lo que ocurre es que somos responsables de nuestras acciones y decisiones, que no dejan de tener consecuencias; y trazar límites a lo que está mal resulta cuando menos ingenuo. Esta es seguramente la idea de fondo de la trama, que afecta a Joe Coughlin, con un amplio telón de fondo, el del contrabando de alcohol, primero en Boston, y luego en la más exitosa Tampa, donde la producción de tabaco y la cercanía de Cuba tienen su importancia, además del racismo, el Ku Kux Klan. La película, en cuya producción destaca el nombre de Leonardo DiCaprio, se sigue con interés, pero también adolece de cierta frialdad, y ello a pesar de las subtramas románticas, cuesta empatizar con un Ben Affleck que parece perpetuamente reconcomido, a disgusto porque las circunstancias le obliguen siempre a dar un paso más allá de donde quisiera. El reparto es fantástico, con algunos secundarios sobresalientes, como Sienna Miller o Chris Messina, por citar a dos especialmente destacados. Hay acción dinámica y brutal, con momentos "padrinescos", por así decir, y el excelento diseño del sonido ayuda al impacto de las escenas, con algunos planos visualmente muy atractivos. Y la dirección artística de la reconstrucción de época es notable, en algún elegante garito, y en Tampa.

6/10
La seducción

2017 | The Beguiled

Revisitación de la novela de Thomas Cullinan llevada al cine en 1971 por Don Siegel con el título en español de El seductor. Está ambientada en los años de la Guerra de Secesión, en el estado sureño de Virginia. Como es de imaginar, se mantienen los elementos principales de ese film, el formato de cuento –todo arranca con la niña canturreando y paseando por el bosque, que mientras recoge setas descubre a un soldado de la Unión malherido–, la exploración sobre la condición humana, y cierta tensión que en el último tramo aproxima la narración al cine de terror. Quizá la gran novedad es que una mujer, Sofia Coppola, está detrás del guión y la dirección de la película, lo que sirve para intensificar el elemento femenino, hay una comprensión más cercana de su psicología. No en balde, ya antes la cineasta ha entregado películas que sirven para mostrar un microcosmos de mujeres, incluido el elemento de cómo afectan a los hombres que se mueven alrededor, piénsese en su debut Las vírgenes suicidas, las guapas hermanas que fascinan a unos adolescentes, o en la más reciente The Bling Ring, sobre unas jovencitas que irrumpen en espléndidas mansiones vacía para cotillear en el lujo. El hallazgo del herido cabo John McBurney y su traslado a un internado de señoritas ocupado por siete mujeres –la directora Martha, la profesora Edwina, y las chicas de distintas edades Alicia, Amy, Jane, Marie y Emilie– alborota, podríamos decir metafóricamente, el gallinero que comparten. Tras las dudas de si comunicar la existencia de este huésped a las tropas locales del Sur, deciden de momento no hacerlo, lo primero es que el recién llegado se recupere de sus heridas, les obliga la caridad cristiana. Pero en realidad muchos sentimientos contrapuestos bullen dentro de cada una: las adultas se ven atraídas, y lo expresan de modo distinto, tras su fachada puritana. Las más jovencitas son pura ingenuidad, a las que atrae la novedad que altera la rutina de unas aburridas clases de francés y bordados. Mientras hay una más fresca, que se fija sobre todo en lo apuesto que es McBurney. Coppola sabe plasmar en la pantalla las distintas reacciones, bien secundada por un conjunto de grandes actrices, y el único hombre de entidad, Colin Farrell. Todas lo hacen muy bien, aunque cabe destacar a Kirsten Dunst, a la que toca llevar las riendas del personaje quizá más ingrato. Y es un acierto el estilo naturalista, con una fotografía que al estilo Barry Lyndon, parece funcionar con luz disponible y justificada, y una banda de sonidos del bosque, donde la poca música presente proviene de canciones o instrumentos que cantan o tocan las chicas, las excepciones son mínimas, y sólo para crear una inquietante atmósfera, con una partitura de sonidos sordos, nada preciosista. Pese a que la dirección está muy medida, y fue premiada en Cannes, Coppola pierde un poco el pulso a partir de cierto giro más o menos sorpresivo, que conduce a cambiar el tono de la narración. Todo se vuelve algo oscuro y siniestro, a veces un poco histérico, a lo que se suma la ironía y la pérdida de la inocencia exageradas, un cúmulo de elementos que no acaban de estar bien manejados.

6/10
How to Talk to Girls at Parties

2017 | How to Talk to Girls at Parties

1977: tres jóvenes ingleses cruzan durante una noche criaturas tan sublimes como extrañas. En plena emergencia punk, descubren el amor, ese planeta desconocido, e intentarán resolver este misterio: cómo hablar con las chicas durante una fiesta...

Mary Shelley

2017 | Mary Shelley

Biopic sobre la creadora de “Frankenstein”, Mary Shelley, que llega justo en el bicentenario de la publicación de la emblemática obra. Tiene detrás de la cámara a otra inesperada mujer, la originaria de Arabia Saudí aunque formada en Egipto y Australia Haifaa Al-Mansour, quien debutó con cierta fuerza gracias a La bicicleta verde. La historia que ahora la ocupa se diría que está a años luz de su experiencia vital, pero quizá ha podido identificarse con los esfuerzos de una mujer por no verse ahogada en un mundo de hombres, empezando por conceder la autoría de su Frankenstein inicialmente a su amante y después marido, el poeta Percy Bysshe Shelley. En cualquier caso el guión original era ajeno, de la desconocida Emma Jensen, luego Al Mansour le habría concedido sus toques personales. El film se centra sobre todo en la peripecia personal de la protagonista, casi una adolescente, a la que da vida con corrección Elle Fanning. Y describe con mirada comprensiva y triste sus penalidades al quedarse huérfana de madre y tener que soportar a una madrastra imposible, y su relación con un hombre casado, el ya mencionado Percy Bysshe Shelley, de quien adoptará su apellido. De modo que se intenta construir la atmósfera melancólica donde habría crecido Mary, con sus visitas a la tumba materna, y los anhelos de un amor sin límites, mientras disfruta de la lectura y acomete sus primeros textos. En su estilo de vida libertino, la chispa incontenible de la pasión, arrastrará consigo a su hermanastra, lo que tendrá consecuencias imprevistas, quizá sea la hora de madurar. Todo este torbellino de emociones, se nos quiere señalar, contribuyen a la creación de Frankenstein, el monstruo nacido con pedazos de distintos cadáveres, la propia autora se vería reflejada en ese monstruo, sensible pero con sentimientos e inclinaciones contrapuestas. La idea, responda a la realidad o no, resulta interesante, pero el modo de plasmarla fílmicamente no atrapa, los personajes resultan demasiado estereotipados, no acaban de cobrar vida en una trama algo fría y envarada, desarrollada cansinamente, donde resulta difícil despertar la deseada empatía.

5/10
La desaparición de Sidney Hall

2017 | Sidney Hall

Una película ambiciosa, quizá demasiado, está concebida a modo de puzzle para atrapar lo que ha sido la trayectoria de un escritor, Sidney Hall, cortado por un patrón al estilo J.D. Salinger. Para ello el film dirigido y coescrito por Shawn Christensen plantea tres líneas narrativas que va alternando: la de los orígenes, en que Sidney es un tímido estudiante de instituto, que escribe historias bizarras con elementos escabrosos que escandalizan a su profesora y aburren a sus compañeros; la más cercana al presente, que le muestra como vagabundo taciturno, que recorre librerías y bibliotecas quemando sus libros, que se han convertido en best-sellers; y la intermedia, en que es un autor consagrado, que firma sus novelas en las librerías. El guión de Christensen y Jason Dolan desconcierta durante la mayor parte del metraje, aunque es justo reconocer que al final todo acaba encajando razonablemente, para mostrar cómo las experiencias personales y familiares, más traumas y golpes de fortuna, son los elementos que configuran una trayectoria y una carrera. Logan Lerman encarna de modo razonable al protagonista, y su historia de amor con la también tímida Melody, la encantadora Elle Fanning, funciona en sus primeros tramos, pero luego su evolución se muestra de un modo un tanto irregular. La trama depara un par de sorpresas y fatalidades que no es cuestión de desvelar, pero que quizá resultan algo forzadas. Abundan en la idea de que los artistas deben sufrir reveses terribles para entregar sus grandes obras, lo que a veces no deja de ser un cliché.

5/10
The Neon Demon

2016 | The Neon Demon

Una de esas películas que fascina por su imaginería visual y puesta en escena, donde resulta reconocible el sello personalísimo de su director, el danés Nicolas Winding Refn; y que al mismo tiempo produce irritación, por su modo artificial de buscar la provocación, a la hora de señalar el poder destructor de la búsqueda de la fama, lo que incluye imágenes repulsivas de sexo y violencia, que se supone están imbuidas de cierta simbología. Se centra en Jesse, una joven de dieciséis años, que ha llegado a Los Ángeles con la intención de seguir la carrera de modelo para triunfar en las pasarelas. Parece la quimera típica de una adolescente inmadura, que nunca se va a hacer realidad, pero lo cierto es que a la chica la rodea un aura que no pasa inadvertida –se diría que es la encarnación misma de la inocencia, una mezcla de ingenuidad y bondad–, y enseguida va a ser escogida para sesiones fotográficas y pases de modelos. Esto despierta los celos y envidia de otras compañeras de profesión más veteranas, que se han dejado la piel, literalmente, para llegar a donde están. Además, también enamora a un joven de buen corazón aspirante a fotógrafo, Dean; y a una maquilladora lesbiana, Ruby; lo que produce sufrimientos ante el modo en que Jesse acoge sus sentimientos. El film no está a la altura de los mejores trabajos del autor de Drive y Bronson, aunque estéticamente tenga momentos deslumbrantes, con la iluminación de las luces de neón mencionadas en el título, y Elle Fanning representa bien el ideal puro de la protagonista, que termina corrompiéndose de alguna manera, por las fieras que rondan a su alrededor. La reflexión acerca de la belleza no va demasiado lejos, incluso se ironiza acerca de aquello de que "está en el interior", de modo que finalmente no sabemos ni siquiera si existe, o si debemos concluir que el horror y la violencia también producen, paradójicamente, una atracción preocupante. Se diría a la postre que se trata de provocar interrogantes, y dejar al espectador sumido en el desconcierto. Dramáticamente, la estructura narrativa está coja, no se comprenden las motivaciones de los personajes ni su evolución a un comportamiento violento, y se diría que tampoco hay un esfuerzo serio para hacerse entender, más allá de apuntar a ciertas pulsiones primarias, los celos. Cierto que cabe la explicación de que estamos ante un cuento, una parábola sobre el mundo hueco de las "celebrities", pero el riesgo, en el que se acaba incurriendo, es terminar entregando una película también algo hueca.

5/10
Mujeres del siglo XX

2016 | 20th Century Women

Una película deconstruida, aunque anclada en el año 1979, momento en que el adolescente Jamie vive con su madre cincuentona y separada Dorothea en un hogar un tanto bohemio, que comparte con un hombre, William, y por donde también pululan la joven Abbie, y Julie, una chica de la edad de Jamie, ambos son amigos desde que eran niños. Con tono nostálgico, salpicado de retazos con voz en off que evocan momentos de nacimiento y muerte, se consignan momentos estelares en la vida de estos cinco personajes principales, donde el "mood" lo constituye de algún modo el alma femenina y cambiante en el siglo decisivo del feminismo, o sea, el siglo XX. Mike Mills, que ya llamó la atención con dos filmes singulares, Thumbsucker y Beginners escribe y dirige un film que logró una nominación al Oscar en la categoría de mejor guión original. Logra plasmar esa idea de fragmentación y vidas desorientadas que representa muy bien un sorprendente discurso presidencial de Jimmy Carter. Tenemos así al adolescente Jamie, para quien una madre que no quiere que su hijo repita sus errores, ha señalado como consejeras a dos mujeres, Abbie y Julie, lo que no está tan claro que sea una buena idea: falta el referente masculino, ellas manejan un lenguaje liberado y desinhibido que resulta chocante, y la idea de ir más allá de la amistad con Julie no encuentra un cauce por el que discurrir. Y en el fondo, Jamie echa en falta que sea Dorothea, su madre, la que le guíe. Los actores –Annette Bening, Lucas Jade Zumann, Greta Gerwig, Billy Crudup– están bien, y el uso de la música y algunos efectos visuales –aceleración de las imágenes, deslizamiento de los colores en plan sicodélico– ayuda a atrapar el espíritu de una época de búsqueda de libertad y sentido de la vida, con las inevitables decepciones.

6/10
3 generaciones

2015 | 3 Generations

Ray (Elle Fanning) es un adolescente transgénero que decide someterse a una operación de cambio de sexo de mujer a hombre. Maggie (Naomi Watts), su madre soltera, debe encontrar al padre biológico de Ray para conseguir su consentimiento legal para la operación. Dolly (Susan Sarandon), la abuela de Ray, no acepta que ahora tiene un nieto. Juntas tendrán que confrontar sus identidades y abrazar su fuerza como familia para llegar a la aceptación y el entendimiento.

Trumbo

2015 | Trumbo

Los años posteriores al final de la Segunda Guerra Mundial. Dalton Trumbo es un guionista respetadísimo en Hollywood, casado y con tres hijos, que acaba de firmar un sustancioso contrato con uno de los grandes estudios. Aunque también es el blanco de la gacetillera del show business Hedda Hopper, que no deja de sembrar la duda sobre su posible comunismo, debido a su sensibilidad social y al apoyo de los derechos laborales en la industria del cine. En el contexto de la Guerra Fría, donde domina el miedo a la "amenaza roja", se forma el Comité de Actividades Antiamericanas, que investiga la infiltración de comunistas en Hollywood. Trumbo será llamado a declarar y al negarse a confirmar o desmentir su comunismo, amparándose en la Primera Enmieda, será condenado por desacato, el destino de los Diez de Hollywood, que les condena al ostracismo. Figurará en las "listas negras", pero Trumbo se las va a ingeniar para conseguir trabajo encubierto escribiendo películas, con inesperado éxito. El cine de Jay Roach se mueve en dos terrenos: las populares aunque algo tontorronas comedias de las sagas Austin Powers y Los padres de ella, y las más serias películas aunque partidistas películas basadas en hechos reales de la política americana reciente, Recuento y Game Change. En el caso que nos ocupa, Trumbo estaría más cerca del segundo tipo de películas, aunque con la indudable ventaja de que Roach ha madurado, el cineasta sabe entregar una película más equilibrada, quizá porque asume el discurso conciliador del propio protagonista cuando, en los 70, con su figura en creciente proceso de rehabilitación, recibió un premio del Gremio de Guionistas. Quizá a la película, que adapta la biografía de Bruce Cook, le falta un hervor, y no se evita cierto estereotipamiento, en las escenas familiares, con la arpía Hopper o en los momentos creativos en la bañera. También es un inconveniente que actores de presencia tan imponente en pantalla como Edward G. Robinson, John Wayne y Kirk Douglas, tengan que ser representados por intérpretes esforzados, pero que juegan claramente en una división muy inferior a la de sus personajes. Pero la cinta tiene a su favor un grandísimo actor, Bryan Cranston, que borda su papel, y que sostiene la película en todo momento, la película es su personal "viaje del héroe", y gracias a él en gran medida, y a la fuerza de los hechos históricos descritos, se trata de un viaje por una etapa de la historia del cine que merece la pena emprender.

6/10
Maléfica

2014 | Maleficent

Maléfica es una niña hada feliz, que vive en un reino mágico en el bosque, separado del castillo donde reina un humano. Un día conoce a un pequeño ladronzuelo, Stefan, huérfano, y surge inicialmente la amistad, y luego el primer amor. Pero él escoge el mundo de los hombres, y sólo volverá pasado el tiempo, para advertirle que el rey trama algo contra ella. La realidad es muy distinta, y cuando Maléfica guste el amargo sabor de la traición, lanzará una terrible maldición sobre la recién nacida heredera al trono, Aurora, que se cumplirá cuando alcance la edad de 16 años. Linda Woolverton tiene a sus espaldas una acreditada carrera de guiones de títulos familiares, muchos de ellos para cintas animadas de Disney como El rey león y La bella y la bestia. Además firmó el libreto de la versión de Tim Burton de Alicia en el País de las Maravillas. De modo que aquí se aplica a reinventar el tradicional cuento de “La bella durmiente”, que inspiró a grandes contadores de historias como Charles Perrault y los hermanos Grimm. Ello en estrecha colaboración con el debutante en la dirección Robert Stromberg, veterano responsable de efectos especiales, y ganador de 2 Oscar por la dirección artística de la mentada Alicia y por Avatar. Como se ve, se trata de una alianza que busca aunar una historia poderosa, conducida por el personaje que da título al film, con un diseño visual deslumbrante, plagado de escenas muy imaginativas, servido por alguien que domina a la perfección ese terreno. El resultado es altamente satisfactorio. Aunque el arranque invita al espectador a la prevención, con un bosque poblado por criaturas mágicas y la protagonista niña, pelín cursi y que recorremos con una cámara voladora, al más puro estilo videojuego, lo cierto es que la trama es sólida y tiene poco de ñoña, y todo se desarrolla con gran fluidez. Cuestiones como la traición y el deseo de venganza atraviesan la historia, así como tiernos sentimientos, no sólo románticos, sino también maternales y filiales, que abren la puerta a la posibilidad de redimirse. Se juega además bien con la carta de la familiaridad, la historia suena, pues en más de una ocasión se da inteligentemente la vuelta a la tortilla de lo que uno podría esperar. Y personajes secundarios como las hadas madrinas y Diaval permiten algunos desahogos cómicos, típicos de las cintas disneyanas, al tiempo que interpelan al endurecido corazón de Maléfica. La elección del reparto es todo un acierto, ningún actor desentona. Brilla Angelina Jolie con sus pronunciados pómulos, su aire élfico y su particular atuendo, esta madre de familia numerosa da la sensación de haber disfrutado mucho apelando precisamente a los sentimientos maternales con sutileza en algunos pasajes. Pero también Elle Fanning, que vuelve a mostrar ese encanto nada empalagoso que exhibió en Super 8. Se podría repasar uno por uno a todos los actores, pero baste mencionar a Sharlto Copley que sabe componer bien a su sombrío personaje. Incluir variadísima espectacularidad a un cuento del que todos tenemos una idea tiene su mérito. Y Stromberg se las arregla para sembrar la narración, sin que parezca postizo, con una espectacular batalla, pasajes de altos vuelos, increíbles transformaciones, duelos climáticos draconianos y hechizos varios.

6/10
Young Ones

2014 | Young Ones

En un futuro no muy lejano, la escasez de agua ha hecho que se convierta en un bien muy preciado. En la aridez de esas tierras vive Ernest Holm (Michael Shannon) con sus hijos Jerome (Kodi Smit-McPhee) y Mary (Elle Fanning), defendiendo a su familia de los bandidos. Sin embargo todo se complica con la llegada del novio de Mary (Nicholas Hoult), que tiene sus propios planes para los Holm: hacer lo que sea necesario para tomar el control y traer el agua de nuevo a sus tierras.

Low Down (Una vida al límite)

2014 | Low Down

Amy (Elle Fanning) cuenta su visión de la vida de su padre, el pianista de jazz Joe Albany (John Hawkes), durante los años sesenta y setenta. Un padre con un gran talento musical y una adicción a la heroína tan grande como este, deberá intentar controlar su vida y la de su hija. Preiss conoce a la perfección la música y el ambiente de los 70, pero no encaja de forma adecuada la dramatización de la historia que cuenta, de modo que resulta un poco floja en algunos momentos.

6/10
Ginger & Rosa

2012 | Ginger & Rosa

Twixt

2011 | Twixt

 

Un lugar para soñar

2011 | We Bought a Zoo

Hollywood es a veces bastante injusto. A pesar de ser el responsable de éxitos como Casi famosos o Jerry Maguire, el valioso realizador Cameron Crowe se vio relegado a pasar seis años en dique seco tras el fracaso de Elizabethtown, de 2005. En 2011 ha vuelto al tajo con un par de trabajos en el terreno del documental y Un lugar para soñar, adaptación del libro de Benjamin Mee, que cuenta su experiencia real. A Matt Damon le corresponde interpretar en la pantalla al tal Mee, padre de un hijo adolescente y una niña pequeña, desconsolado tras el prematuro fallecimiento de su esposa. Tras dejar su empleo como reportero, se dispone a buscar una casa nueva para cambiar de aires y superar la tragedia. Encuentra en las afueras de la ciudad una que se ajusta exactamente a lo que esperaba, pero ésta resulta ser parte de un viejo zoológico a cargo de la joven Kelly Foster y su equipo, que llevan un tiempo trabajando sin cobrar. El lugar sólo se vende a aquel que esté dispuesto a hacerse cargo de los animales, pero Mee, pese a las reservas de su hermano y a su inexperiencia en el sector, decide lanzarse a la aventura y tratar de reabrir el lugar al público. Por primera vez, Crowe rueda un film digerible por el público de prácticamente cualquier edad, con un tono casi de película familiar. Él mismo se ha encargado de coescribir el guión adaptado con Aline Brosh McKenna, autora de títulos como El diablo viste de Prada. La trama resulta premeditadamente predecible, y además, el film está rodado con un academicismo ejemplar. A pesar de todo, el realizador, más habituado a contar sus propias experiencias en películas medio autobiográficas, que a encargos como Vanilla Sky y esta cinta, parece hacer suyo el periplo vital de Mee, y aspectos como la relación de éste con sus hijos parecen auténticos, quizás porque Crowe ha incorporado elementos de experiencias propias con sus vástagos. Además, es un film muy positivo sobre la necesidad de recuperar la alegría aún habiendo sufrido un duro golpe, y el valor de la perseverancia y del trabajo bien hecho. Es también un elogio de las personas capaces de asumir un riesgo tremendo en la vida lanzándose a la aventura de tomar las riendas de una empresa de éxito incierto. Una de las señas de identidad del cineasta desde Solteros –el título que le consagró– es su somera descripción de los numerosos personajes que suelen aparecer en sus películas, apoyándose en un buen reparto. En un papel más cercano que Bourne y sus personajes habituales, Matt Damon parece encontrarse muy cómodo, sobre todo en sus secuencias con la adorable niña Maggie Elizabeth Jones, que a pesar de su corta edad ya tiene en su haber títulos como Footloose (2011). Scarlett Johansson cumple como jefa de un equipo tan variopinto como entrañable, formado por tipos como el excéntrico Peter MacReady, utópico diseñador del recinto del zoo, al que sabe dar lustre el veterano Angus Macfadyen (Braveheart). Son también dignos de mención los jóvenes Colin Ford y Elle Fanning, el antagonista de la función, un duro inspector interpretado por John Michael Higgins (Arrested Development), y sobre todo el mordaz pero cálido hermano del protagonista, al que da vida el gran Thomas Haden Church. No falta, como en todo el cine de Crowe, una buena recopilación de apropiados temas musicales para subrayar los momentos decisivos.

6/10
Super 8

2011 | Super 8

Verano de 1979 en un pueblecito de Ohio. Un grupo de chavales rueda una película casera de zombies con una cámara de Super 8. Joe, todo un manitas haciendo maquetas y pintando figuritas, se ocupa del sonido y los efectos especiales. Cuando su amigo Charles, el director, ficha a Alice como actriz, se pone más que contento, pues se ha enamorado de ella, es sin duda su primer amor. Una noche en que se encuentran en pleno rodaje tiene lugar un terrible accidente, que requiere la intervención del ejército. Éstos prácticamente toman el pueblo y actúan con gran secretismo, manteniendo desinformada a la policía local. Nostálgica película sobre la adolescencia, cuyo tono recuerda a títulos como Cuenta conmigo y Los goonies. La idea de abordar los rodajes caseros de películas por avispados chavales remite a la propia experiencia amateur del director y guionista, J.J. Abrams, y el productor, Steven Spielberg, y habla con cierta añoranza de una época en que los chicos eran quizá más creativos y tenían más iniciativa que en la actualidad. La trama contiene muchos de los temas clave del cine de Spielberg en los 80, lo que explica de sobras su apadrinamiento del film: familias desestructuradas en que el padre no logra conectar con el hijo, camaradería entre adolescentes y las inevitables rencillas, la fe propia de la infancia y el ingreso en la vida adulta, el anhelo de grandes amistades, la apertura al misterio, cierto sentido del humor... Hay menciones muy claras a muchos de sus filmes. El monstruo que no se deja ver gran parte del metraje remite a Tiburón y Encuentros en la tercera fase -Abrams trató el tema también en la serie Perdidos-, seres venidos del espacio aluden a E.T., el extraterrestre y Encuentros..., el asedio de la extraña criatura recuerda a los dinosaurios de El mundo perdido: Parque Jurásico 2. Cabe la duda de dónde termina la obra personal de Abrams y empieza el homenaje a su mentor Spielberg. Hay elementos típicos de las series de Abrams, trabajos más personales que sus incursiones al cine de Misión imposible III y Star Trek, pero está claro que la mirada a la infancia y adolescencia es un tema novedoso, no le conocíamos esa veta de la nostalgia de la que Spielberg sí dio en su momento muestras sobradas. Donde sí hay señas reconocibles es en su habilidad para combinar historias trepidantes e intrigantes con la creación de personajes que arrastran como pueden sus dramas personales. El reparto, actores jóvenes y adultos bastante desconocidos, están muy bien en sus respectivos papeles.

6/10
El cascanueces 3D

2010 | The Nutcracker in 3D

La moda del 3D provoca que algún que otro cineasta veterano se haya lanzado a explorar sus posibilidades para el cine infantil y familiar. Poco antes de que Martin Scorsese rodara La invención de Hugo, el moscovita Andrei Konchalovsky (El primer maestro, Siberiada) se lanza a esta lujosa recreación del clásico ballet de Piotr Chaikovski, basado a su vez en el cuento "El cascanueces y el rey de los ratones", original de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, adaptado por Alejandro Dumas père. El guión, coescrito por el propio Konchalovsky, es bastante fiel al original, sobre todo al principio, pese a los cambios del nombre de los personajes. Viena, años 20. Los pequeños Mary y Max, que viven en una lujosa mansión, no pueden pasar la Nochebuena con sus padres, porque su madre, cantante de ópera, tiene una importante actuación. Pero sí que se presenta en casa su alocado tío Albert, que trae regalos. A Mary le entrega un soldado de madera cuya boca sirve de cascanueces. Con su imaginación, Mary recrea una historia en la que el muñeco cobra vida y la lleva de viaje a un mundo mágico donde unas maquiavélicas ratas traerán problemas... Konchalovsky rueda con el dinamismo de sus conocidas cintas de acción rodadas en inglés Tango y Cash y El tren del infierno, y hace gala de una enorme imaginación visual en momentos como la ascensión por un árbol de Navidad o el clímax final, en un aparato volador. Se trata de una coproducción anglohúngara que ha tenido un presupuesto holgado, en concreto de 90 millones de dólares, que se notan. También logra el realizador extraer buenas interpretaciones del reparto, encabezado por Elle Fanning, que rodó esta cinta antes de Super 8. Está acompañada por veteranos como John Turturro (Rey Rata) y Nathan Lane (tío Albert), algo exagerados, pero convincentes. Se puede interpretar la historia como un alegato a favor de la unidad familiar que también reflexiona sobre el valor de la imaginación. Sin embargo, y aunque gustará al público infantil, le sobra algo de almíbar y la historia acaba siendo maniquea. Además, no resulta demasiado atractiva para el público adulto, le falta garra. Uno de los elementos más criticados es la banda sonora, recreada a partir del ballet de Tchaikovsky, y con la que también se han creado canciones, con letra de Tim Rice (El rey león) y arreglos de Eduard Artemiev, el legendario compositor de cintas de Andrei Tarkovsky como Solaris y El espejo. El resultado no es del todo satisfactorio, pues aunque sigue teniendo parte de la fuerza de la inmortal pieza en la que se inspira, suena muy acaramelado.

5/10
Somewhere

2010 | Somewhere

Un coche negro deportivo da vueltas una y otra vez por el mismo circuito. Con esta imagen simbólica inicia Sofia Coppola Somewhere, film que le valió el León de Oro en el Festival de Venecia de 2010. Porque la idea de toda la trama es seguir a un tal Johnny Marco, sobre quien se nos dan paulatinamente pistas. Vemos que tiene todo lo que el dinero puede comprar. Como es un guaperas, las mujeres caen a sus pies, y si se aburre puede traer a un par de chicas a la habitación del hotel para que le hagan una “performance”. Descubrimos que tiene una hija adolescente encantadora, Cleo, a la que apenas conoce. Y, por fin, sabemos que es actor, una estrella de Hollywood. Coppola, guionista, directora y coproductora, nos describe prolijamente la vida de este personaje insulso y vacío. Sin duda crea un “mood”, transmite al espectador que ese estilo existencial no merece la pena. Pero esto, alargado durante casi cien minutos termina agotando, porque la única pregunta, a la que se nos dará un amago de respuesta, es si Marco será capaz de salir de su círculo vicioso. Stephen Dorff da el tipo de su personaje, y Elle Fanning es perfecta como la cría que anhela el amor que no saben –o no quieren– darle sus padres.

6/10
El curioso caso de Benjamin Button

2008 | The Curious Case of Benjamin Button

Adaptación de un relato corto de Francis Scott Fitzgerald, es de esos casos en que la película está a la altura del original, si no lo supera ampliamente, aunque sólo sea por la ventaja de su mayor ambición artística, se aumenta el tamaño del lienzo donde se pinta la narración, por así decir. La historia central es la del Benjamin Button, un hombre que nace en la Luisiana cercana a los años de la Primera Guerra Mundial, con un aspecto que espanta a su padre hasta el punto de abandonarlo. En efecto, se diría que Benjamin ha nacido anciano. Y, justamente, es acogido en una residencia de ancianos. A medida que crece, criado por una mujer negra, sus graves enfermedades y los achaques propios de la vejez van desapareciendo. Pronto es evidente que el proceso de madurez de Benjamin corre en dirección contraria a la del resto de los mortales: con el paso de los años rejuvenece. Esta narración, inspirada en el original de Fitzgerald, la enmarcan los guionistas Eric Roth y Robin Swicord dentro de otra historia contemporánea, la de una anciana ingresada en un hospital, también de Luisiana, acompañada por su hija, en un momento en que se acerca el huracán Katrina. A instancias de su madre, la hija le lee unas memorias que recogen las andanzas de Benjamin Button, y a medida que transcurra el metraje sabremos de los lazos que unen a ambas historias. Obviamente, la trama es muy original, pero difícil de trasladar a la pantalla. Y lo increíble es que, tanto el guión de la película –donde los intereses de Roth parecen conectar con los de su libreto de Forrest Gump–, como la puesta en imágenes de David Fincher, logran el milagro de que aceptemos un planteamiento que exige suspender la incredulidad. Ayuda, claro está, el empaque de una producción de Frank Marshall y Kathleen Kennedy, que ya sorprendieron en 2007 apadrinando un título de la calidad de La escafandra y la mariposa. No sólo los efectos de maquillaje son soberbios, sino que el director a cargo del proyecto tiene una gran capacidad visual, da bien los saltos narrativos a los distintos escenarios, y hace un uso perfecto de ideas de guión como la del reloj que marcha hacia atrás, o la del tipo al que gusta contar las siete veces en que fue alcanzado por un rayo. La voz en off funciona y hay un completo acierto en el reparto, con un genial Brad Pitt bien respaldada por actrices como Cate Blanchett y Tilda Swinton. El discurrir de toda una vida se convierte en una maravillosa parábola sobre el sentido de la la existencia, una reflexión sobre el paso del tiempo y las cosas a las que merece la pena dedicarlo. Abundan las peripecias en la narración, se tiene la sensación de ser testigo de cómo se van conformando la experiencia de una vida plena, que necesariamente no es perfecta, pero que ha valido la pena. De algún modo Fincher alcanza la meta que no supo hollar Francis Ford Coppola en Jack y Juventud sin juventud, dos títulos que exploran estos mismos temas. De un modo singular lo logra en la historia romántica, primero con las experiencias iniciáticas que avergüenzan y sin futuro –la “primera vez” en un prostíbulo, el primer enamoramiento, de una mujer casada...–, para dar paso, sí, al encuentro con el amor verdadero, que si ya es complicado mantener en circunstancias normales, aquí resulta más frágil y elusivo, exige incluso una mayor responsabilidad. La idea de cambiar el paso ordinario en la evolución de una relación conyugal sirve para subrayar los pilares sobre los que se sustenta, ese amor que debe ser cultivado, esa prole que es un tesoro increíble, el espíritu de sacrificio, tantas pequeñas cosas que, si se descuidan, pueden conducir a equívocos y suspicacias. Una mirada más directa a la trascendencia habría redondeado una magnífica película, que en este terreno prefiere mantenerse en un segundo plano, aunque no se eluda el tema en la naturalidad con que los personajes rezan.

9/10
Un cruce en el destino

2007 | Reservation Road

Ethan Learner pasa un domingo con su familia, en el recital de su hijo Josh, que toca el chelo. De regreso a casa, Ethan para en una gasolinera. Mientras echa gasolina en su vehículo, deja por un momento de vigilar a su hijo. Éste es atropellado por un coche que se da a la fuga. El vehículo está conducido por Dwight, un abogado que viene de un partido de béisbol con su hijo. Dwight está tan asustado que ha decidido huir. Ethan y su esposa se sienten destrozados por la pérdida de su hijo. Deciden presionar a la policía para que se detenga al culpable y contratan a un abogado, que casualmente resulta Dwight. Tercer trabajo del director irlandés Terry George, que había dejado un buen sabor de boca con los dos anteriores, En el nombre del hijo y Hotel Rwanda, y que fue guionista de la inolvidable En el nombre del padre. El propio George ha escrito el  guión, que adapta una novela de John Burnham Schwartz. El film tiene muchos elementos en común con 21 gramos, que también sigue a los implicados en un accidente de coche. Terry George no acaba de estar a la altura, ni del film de González Iñárritu ni de su propia filmografía, pues ni sus secuencias ni sus diálogos resultan especialmente memorables. Acumula demasiado recursos fáciles y casualidades, por lo que a veces parece un telefilm de lujo. Y sin embargo, el cineasta consigue imprimir humanidad a los personajes, gracias al buen trabajo de los actores. El metraje no pierde interés en ningún momento, pues analiza la historia desde las dos caras de la moneda. Por un lado, están la ira y los deseos de venganza de Ethan (Joaquim Phoenix), a quien el rencor coloca al borde de la locura, y casi le imposibilita para llevar una vida normal. Por su parte, Dwight (Mark Ruffalo) es un hombre que ha fracasado en su vida personal, y que se ve asediado por los remordimientos.

5/10
The Nines

2007 | The Nines

Tres historias entrecruzadas en torno al mundo de los reality shows. Están protagonizadas por un actor con problemas, un presentador televisivo y un aclamado diseñador de videojuegos. El film supuso el debut como director de largometrajes de John August, guionista vinculado a Tim Burton, para el que ha escrito títulos como La novia cadáver o Big Fish. Destaca el trabajo del canadiense Ryan Reynolds, en un triple papel.

4/10
Babel

2006 | Babel

Un matrimonio estadounidense pasa unos días de vacaciones en Marruecos, una escapada para darse un respiro ante un amor que se ha enfriado. Una bala perdida alcanza a la mujer, y en su debate entre la vida y la muerte, quizá se produzca la deseada aproximación. Pero esa misma bala tendrá un efecto disgregador en la familia del chaval marroquí que, de modo insensato pero sin malicia, ha efectuado el disparo. Muy cerca de la frontera con México, en Estados Unidos, los dos hijos pequeños del mencionado matrimonio están al cuidado de su niñera mexicana. La llamada que anuncia una demora en su regreso supone un trastorno para la mujer, que debe asistir a la boda de su hijo en su país natal. Acabará yendo con los niños, lo que se traducirá en problemas en la frontera. Finalmente, tercer escenario, Japón. Una adolescente sordomuda tiene problemas afectivos, agravados por la muerte de su madre y el alejamiento del padre; éstos le empujan al exhibicionismo sexual, un reclamo en su busca del calor humano que le falta. Película caleidoscópica del tándem mexicano Alejandro González Iñárritu-Guillermo Arriaga (Amores perros, 21 gramos). Trenza cuatro historias que discurren en distintos puntos del globo, más o menos interconectadas, que quieren subrayar aquello de que “el mundo es un pañuelo”, y la respuesta de Mafalda en las tiras cómicas, “pues habrá que quejarse al lavadero”. Film complejo, gran parte del mérito lo constituye la ágil estructura, los saltos fluidos de uno a otro hilo narrativo, y la creación de personajes humanos con problemas, encarnados por un maravilloso reparto. Los cineastas insisten en su cosmovisión fatalista, donde las cosas ocurren por caprichoso azar. Las personas son libres, parecen decir, pero sólo hasta cierto punto, algo externo las condiciona. En realidad esto es cierto en la ficción pergeñada por ellos, pues con cierto cinismo convierten a los personajes del tercer mundo –la familia marroquí, la niñera– en las víctimas principales del destino, mientras que para los saludables representantes de la sociedad opulenta dejan abierta la puerta a la esperanza.

8/10
Déjà Vu

2006 | Déjà Vu

A una producción de Jerry Bruckheimer no puede faltarle una buena explosión, y la que da principio al film es de antología. El impulsor de CSI: Las Vegas y sus variantes en Miami y Nueva York no puede resistir la tentación de introducir un pasaje forense. ¿Qué sería de una peli de Tony Scott sin su típico ritmo videoclipero, personal marca de fábrica del hermano pequeño de Ridley? ¿No he visto ya antes a Denzel Washington haciendo de poli, buen tipo, enfrentado al villano de turno? ¿En qué título de Tony Scott salía el célebre actor negro? Esto me suena, ¿será un 'déjà vu'? Y pese a todo lo dicho en el párrafo anterior, hay que reconocer en el film que nos ocupa cierto punto de originalidad, una agradecible capacidad de romper el saque. Porque cuando todo parece indicar que la trama va a discurrir por caminos predecibles –un atentado terrorista, la investigación subsiguiente...–, se producen los quiebros de un homicidio previo, y de un sofisticado sistema de espionaje por satélite que no es lo que parece, y que nos lleva por el sorprendente derrotero de los viajes en el tiempo. De acuerdo, a veces el guión 'hi-tech' del "pirata del Caribe" Terry Rossio y su primerizo socio Bill Marsilii resulta complicado de seguir, parece escrito para las generaciones amamantadas en la videoconsola. Pero el balance permite reconocer una historia entretenida y trepidante, que se esfuerza en entregar algo diferente, sin dejar de ser por eso reconocible. Y si Washington ofrece la composición que cabe esperar de un actor de su valía, sorprende el villano ‘soldado’ de Jim Caviezel, prueba de la versatilidad del protagonista de La Pasión de Cristo.

6/10
Mi mejor amigo (2005)

2005 | Because Of Winn-Dixie

Opal, una niña solitaria, adopta un perro huérfano al que pone por nombre Winn-Dixie, como el supermercado donde se lo encuentra. Traumatizada porque su madre la abandonó cuando tenía tres años, y su padre, predicador protestante, se ha vuelto arisco desde entonces, Opal apenas tiene amigos. Pero sus vecinos se acercarán a ella para admirar al perro, lo que le facilitará conocer a mucha gente. El cineasta chino, oriundo de Hong Kong Wayne Wang es un renombrado director de películas arriesgadas, de sabor independiente, como Smoke y Blue in the Face, últimamente centrado en producciones más comerciales, como Sucedió en Manhattan. En esa línea se sitúa esta cinta familiar sobre la comunicación, la familia y la amistad. Mezcla elementos surrealistas, con gags protagonizados por el can protagonista, y subtramas melodramáticas de contenido humano. En cualquier caso, el punto fuerte es el reparto, que incorpora al todoterreno Jeff Daniels, a la jovencísima Annasophia Robb, y a Eva Marie Saint, veterana protagonista de Con la muerte en los talones.

6/10
The Door in the Floor

2004 | The Door in the Floor

Adaptación de la novela de John Irving Una mujer difícil (en realidad abarca la primera mitad), donde domina una atmósfera malsana, de obsesiones y cariños mal encaminados, de gustos artísticos degradantes. Ted es escritor de cuentos infantiles. Su matrimonio se va a pique. La puntilla parece haber sido la muerte de sus dos hijos en accidente de automóvil. Él y su esposa Marion deciden separarse temporalmente de modo amistoso, y cada día uno se ocupará de su pequeña hija, ahora casi lo único que los une. Casi al tiempo, Ted contrata a Eddie, un joven aspirante a escritor de 16 años, para que le ayude a transcribir sus cuentos. Eddie, un tipo muy tímido, se encapricha eróticamente con Marion, una mujer madura pero muy hermosa; además, a ella le recuerda a uno de sus hijos muertos, del que ignora si tuvo alguna vez relaciones sexuales; de modo que, en un morboso ejercicio de seducción, decide corregir tal ‘laguna’ con el joven que tiene ante ella; y así ambos satisfacen unos deseos que lindan con lo enfermizo. Mientras, Ted pinta modelos desnudos para sus cuentos infantiles, algo que no parece contribuir demasiado a su equilibrio. De este modo, con sus traumas a cuestas, y sus curiosas vías de escape, los personajes se van acercando a ‘the door in the floor’ (o sea, la puerta en el suelo), y por tanto a los ‘espectros’ que se esconden al otro lado. Personajes frágiles, que tratan de superar sus carencias por caminos tortuosos. Que no tienen recursos para superar la muerte de sus seres queridos. Reconoce Irving que Ted, Marion y Eddie son antipáticos, y que su desafío es que el lector (y el espectador) haga caso a una advertencia implícita en el relato: “No juzgues a esta persona demasiado pronto”. El desconocido Tod Williams se pone al servicio de la historia (no sólo dirige, sino que firma el guión), con un reparto en el que destacan Jeff Bridges y Kim Basinger, los esposos en crisis.

6/10

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