En vísperas de la 95 edición de la entrega de los Oscar, los Razzie entra en acción. Curiosamente entre los premiados hay películas y artistas nominados a los Oscar, y es que a la postre estos galardones viven de los que otorga la Academia.
También conocidos como los Golden Raspberry, los Razzie han premiado como peor película a Blonde, el biopic de Marilyn Monroe, que también ha visto reconocido su guión. Lo curioso del asunto, es que la protagonista que encarna a la mítica actriz, Ana de Armas, ha conseguido una nominación a los Oscar. La audacia de los responsables de estos premios no ha llevado a que se produzca una simultaneidad considerándola en la categoría de peor actriz. En este apartado han tenido la ocurrencia de premiarse a sí mismos tras retirar la candidatura de una niña de 12 años, Ryan Kiera Armstrong, por su trabajo en Firestarter, para no dejarla traumatizada en caso de triunfo: una manera de confesar sus culpas.
La otra película que ha merecido doble reconocimiento, y que en los Oscar cuenta con ocho nominaciones, es el biopic del rey del rock Elvis. En efecto, aquí han decidido cebarse doblamente con Tom Hanks, al premiarle como peor actor de reparto, y también a la pareja que hace con su maquillaje de látex, éste curiosamente sí nominado el Oscar en esa categoría de maquillaje y peluquería. Ya de rebote, como peor película remake, Hanks también recibe una bofetada, aunque metafórica, no como las de Will Smith, al recibir el Razzie el Pinocho de Robert Zemeckis.
Desde luego, se ve que este año tocaba conceder dobles razzies, porque la cinta de superhéroes Morbius se ha llevado los de peor actor principal, Jared Leto, y de reparto, Adria Arjona.
Quizá la categoría más simpática de los Razzie es la del premio redención, que se concede a alguien anteriormente nominado, y que en el último año ha hecho un buen trabajo. Y en tal sentido han rescatado a Colin Farrell, que ha sido nominado al Oscar por su interpretación en Almas en pena de Inisherin.
