Hace unos días se supo que Javier Bardem había renunciado a trabajar con Francis Ford Coppola en Tetros , por un problema de agenda. En efecto, ese
Hace unos días se supo que Javier Bardem había renunciado a trabajar con Francis Ford Coppola en Tetros, por un problema de agenda. En efecto, ese rodaje se iba a solapar con el de Nine, el musical de Rob Marshall donde va a compartir pantalla con Penélope Cruz y Sophia Loren, y muy probablemente con Nicole Kidman y Judi Dench.
Que Bardem se pueda permitir decir a todo un Coppola que “I’m sorry, but…”, da una idea de lo bien que se ha sabido situar el actor español en el cine hollywoodiense. Supongo que más de uno se habrá llevado las manos a la cabeza pensando cómo Bardem ha podido decir “No, thank you”, al mítico director de El padrino.
En fin, con mis mejores deseos para mister Coppola, y para Maribel Verdú y Carmen Maura, ligadas al proyecto, lo cierto es que no es tan difícil de entender, no se trata de ninguna venada de alguien al que el Oscar y el estrellato se le hubieran subido a la cabeza. Mi impresión es que Bardem es inteligente en sus elecciones interpretativas, y al igual que rechazó un papelito para Steven Spielberg en Minority Report para evitar caer en el estereotipo de hispano malote, en este caso, seguro que con gran pesar de su corazón, ha debido sopesar y… No es lo mismo trabajar con un director que ha estado diez años fuera del mapa, y que después de eso ha hecho un film minoritario como Juventud sin juventud, que sumergirse en un musical que promete ser uno de los grandes títulos de 2009 en lo que a repercusión y taquilla se refiere. Y allí se ha apuntado el chico. Lo cierto es que algunos suben (Javier Bardem) y otros bajan (Francis Ford Coppola).
